Malabares
Llegamos todos muy asustados al cuartel de la Legión. Ya se había
terminado la instrucción, ya había pasado un mes de estar en África y
nos habían dado el destino final, el lugar donde pasaríamos el resto de
los ocho meses restantes de condena. A los que nos tocó en el Tercio se
nos cayó el mundo encima. Desde que atracamos al puerto de Melilla nunca
dejamos de oír historias sobre aquellos que se hacían llamar "los novios
de la muerte", con aquel característico Chapiri en la cabeza y la
borlita de seda roja jugueteando por su nariz, con aquel saludo tan
enérgico y disciplinado que te asustaba pensar en lo que serían capaces
de hacer en un conflicto.
Lo demostraron en la guerra civil española. Ellos fueron asesinos,
carniceros del 36.
-¡Sois unos pistolos de mierda!-
Nos gritaban desde la cocina del Tercio. Pistolos, así nos llamaban los
legionarios a todos los soldados que no éramos como ellos.
-¡Pistolos de mierda, os vamos a matar a todos, hijos de puta!-
Creo que me cagué de miedo. Me temblaban las piernas y rezaba,
suplicando pasar toda la mili desapercibido, que nadie me rompiera los
dientes, que nadie me cogiera manía, que pronto se acabara aquella
estúpida pesadilla. Al día siguiente, para colmo, me toco ir a la
cocina. Allí estaba lo peor de lo peor. Asustado entré con la mirada
fija en el suelo. Pregunté por el Cabo Salvatierra, me presenté, le di
novedades y me mandó al tren de lavado. Aquello estaba apartado de la
cocina, estaba al otro ala del comedor. Allí el comedor era muy bestia,
era como un campo de fútbol lleno de mesas y sillas. Al llegar, vi como
un soldado veterano de mi compañía, le estaba dando vueltas a un palo
largo de madera. Vueltas, vueltas y más vueltas. Era de una plasticidad
exquisita, como hacía deslizar el palo entre sus manos, como le hacía
que girara sobre su propio eje, formando una imagen borrosa parecida al
girar de las hélices de un avión. Con el tiempo supe de donde salía esa
obsesión del palo. Todos los cuarteleros de las compañías mataban el
tiempo dándole vueltas a un palo de madera. Ellos imitaban a los
gastadores. Las nueve compañías tenían a sus cinco gastadores. Elegían a
los legionarios más altos. Vestidos con cuerdas de colores que adornaban
sus ropas y con aquellas muñequeras de cuero que tapaban hasta el
antebrazo. Ellos se dedicaban todo el día a desfilar con el fusil, a
darle vueltas, a lanzárselos y cambiárselos de unos a otros, a metros de
distancia, aquello era puro arte.
Pasaron meses, al final los legionarios no se comían a nadie, yo acabé
en la cocina, era el encargado del tren de lavado. Limpiábamos las
bandejas metálicas para la comida y los vasos de cristal todos los días;
desayuno, comida y cena. Al acabar de limpiar y ordenar los cacharros,
teníamos vidilla hasta llegar la hora de la siguiente comida. Mis compis
se marchaban a la cantina o a la compañía. Yo me quedaba horas y horas a
continuar practicando con el palo...
11 años después...
Este finde me he llevado el palo a la playa. He disfrutado mucho de
lanzarlo al aire, a diez metros de distancia de mí y recogerlo con mimo,
con maestría y lo he vuelto a lanzar a los aires. Vueltas, vueltas, mil
vueltas con mis dos manos, acompañando el sentido de las agujas del
reloj, cambiando el sentido al tiempo... yo y mi palo... conectados en
un mismo ser, realizando trucos, combinaciones, cambios y dándole
vueltas al palo sin pensarlo, sin dudarlo, sin quererlo.
Sí, porque no os lo he dicho, pero yo se hacer malabares con un palo de
madera.
PD. La semana que viene a la playa me voy a llevar mi palo bueno, el que
tiene contrapesos en las puntas, el que está adornado a dos colores,
rojo y negro, con cinta aislante que hace que tenga más agarre y que
coja más velocidad. Será una pasada, poder mandarlo a los aires y
acunarlo después con mimo en mis manos.
terminado la instrucción, ya había pasado un mes de estar en África y
nos habían dado el destino final, el lugar donde pasaríamos el resto de
los ocho meses restantes de condena. A los que nos tocó en el Tercio se
nos cayó el mundo encima. Desde que atracamos al puerto de Melilla nunca
dejamos de oír historias sobre aquellos que se hacían llamar "los novios
de la muerte", con aquel característico Chapiri en la cabeza y la
borlita de seda roja jugueteando por su nariz, con aquel saludo tan
enérgico y disciplinado que te asustaba pensar en lo que serían capaces
de hacer en un conflicto.
Lo demostraron en la guerra civil española. Ellos fueron asesinos,
carniceros del 36.
-¡Sois unos pistolos de mierda!-
Nos gritaban desde la cocina del Tercio. Pistolos, así nos llamaban los
legionarios a todos los soldados que no éramos como ellos.
-¡Pistolos de mierda, os vamos a matar a todos, hijos de puta!-
Creo que me cagué de miedo. Me temblaban las piernas y rezaba,
suplicando pasar toda la mili desapercibido, que nadie me rompiera los
dientes, que nadie me cogiera manía, que pronto se acabara aquella
estúpida pesadilla. Al día siguiente, para colmo, me toco ir a la
cocina. Allí estaba lo peor de lo peor. Asustado entré con la mirada
fija en el suelo. Pregunté por el Cabo Salvatierra, me presenté, le di
novedades y me mandó al tren de lavado. Aquello estaba apartado de la
cocina, estaba al otro ala del comedor. Allí el comedor era muy bestia,
era como un campo de fútbol lleno de mesas y sillas. Al llegar, vi como
un soldado veterano de mi compañía, le estaba dando vueltas a un palo
largo de madera. Vueltas, vueltas y más vueltas. Era de una plasticidad
exquisita, como hacía deslizar el palo entre sus manos, como le hacía
que girara sobre su propio eje, formando una imagen borrosa parecida al
girar de las hélices de un avión. Con el tiempo supe de donde salía esa
obsesión del palo. Todos los cuarteleros de las compañías mataban el
tiempo dándole vueltas a un palo de madera. Ellos imitaban a los
gastadores. Las nueve compañías tenían a sus cinco gastadores. Elegían a
los legionarios más altos. Vestidos con cuerdas de colores que adornaban
sus ropas y con aquellas muñequeras de cuero que tapaban hasta el
antebrazo. Ellos se dedicaban todo el día a desfilar con el fusil, a
darle vueltas, a lanzárselos y cambiárselos de unos a otros, a metros de
distancia, aquello era puro arte.
Pasaron meses, al final los legionarios no se comían a nadie, yo acabé
en la cocina, era el encargado del tren de lavado. Limpiábamos las
bandejas metálicas para la comida y los vasos de cristal todos los días;
desayuno, comida y cena. Al acabar de limpiar y ordenar los cacharros,
teníamos vidilla hasta llegar la hora de la siguiente comida. Mis compis
se marchaban a la cantina o a la compañía. Yo me quedaba horas y horas a
continuar practicando con el palo...
11 años después...
Este finde me he llevado el palo a la playa. He disfrutado mucho de
lanzarlo al aire, a diez metros de distancia de mí y recogerlo con mimo,
con maestría y lo he vuelto a lanzar a los aires. Vueltas, vueltas, mil
vueltas con mis dos manos, acompañando el sentido de las agujas del
reloj, cambiando el sentido al tiempo... yo y mi palo... conectados en
un mismo ser, realizando trucos, combinaciones, cambios y dándole
vueltas al palo sin pensarlo, sin dudarlo, sin quererlo.
Sí, porque no os lo he dicho, pero yo se hacer malabares con un palo de
madera.
PD. La semana que viene a la playa me voy a llevar mi palo bueno, el que
tiene contrapesos en las puntas, el que está adornado a dos colores,
rojo y negro, con cinta aislante que hace que tenga más agarre y que
coja más velocidad. Será una pasada, poder mandarlo a los aires y
acunarlo después con mimo en mis manos.
Comentario:
Mis más merecidos saludos:
Acaba de irse la 1º promoción y estaba algo nostalgico, estaba buscando en google la palabra "Pistolos" y apareció tu blog. Me encantó leer tu particular "batallita" sobre la mili, aunque me gustaría comentarte que no cambió NADA esta gente... Siguen con los "putos pistolos" en la boca y... en fin.
Me gustaría que si un día pasas por Toledo, preguntases por el Sargento Primero Montalbán, de la 2º compañía "Pizarro" del 3 Batallón, me gustaría conocerte. Avisa antes si vienes al siguiente mail montalbanalca@hotmail.com
Un saludo
Acaba de irse la 1º promoción y estaba algo nostalgico, estaba buscando en google la palabra "Pistolos" y apareció tu blog. Me encantó leer tu particular "batallita" sobre la mili, aunque me gustaría comentarte que no cambió NADA esta gente... Siguen con los "putos pistolos" en la boca y... en fin.
Me gustaría que si un día pasas por Toledo, preguntases por el Sargento Primero Montalbán, de la 2º compañía "Pizarro" del 3 Batallón, me gustaría conocerte. Avisa antes si vienes al siguiente mail montalbanalca@hotmail.com
Un saludo
Comentario:
Mi tío James;
Lo de gordito no tienes cojones a decírmelo en el próximo pico.
O kaaaaaa?
Un abraçet mal parit.
Lunaaaa;
Sí, me enlazas con:
bonifasi.blogs.ya.com
Fascinante son tus versos, fascinante tu descaro, fascinante tu pequeño tesoro.
Un beso
Marta;
Muchos amigos míos siempre recuerdan sus milis y acaban diciendo que ellos pagarían por volver una semana en el pasado. Yo no lo haría, cuestión de gustos.
Ja,ja,ja, te prometo intentarlo y te mantendré bien informada.
Un abrazo profe.
Brisa;
Me gusta saber que siempre estarás ahí para darme un besito, como el de hoy.
Aquí te dejo otro para ti
Lo de gordito no tienes cojones a decírmelo en el próximo pico.
O kaaaaaa?
Un abraçet mal parit.
Lunaaaa;
Sí, me enlazas con:
bonifasi.blogs.ya.com
Fascinante son tus versos, fascinante tu descaro, fascinante tu pequeño tesoro.
Un beso
Marta;
Muchos amigos míos siempre recuerdan sus milis y acaban diciendo que ellos pagarían por volver una semana en el pasado. Yo no lo haría, cuestión de gustos.
Ja,ja,ja, te prometo intentarlo y te mantendré bien informada.
Un abrazo profe.
Brisa;
Me gusta saber que siempre estarás ahí para darme un besito, como el de hoy.
Aquí te dejo otro para ti
Comentario:
Si.. me hace sentir algo muy potente leerte y poder imaginar, recordar tu pasado contigo... gracias por compartirlas. Un besito Bo.
Comentario:
Tío, cuando cuentas algo de tus batallitas en la mili, se me hiela la sangre, parece mucho más duro de lo que puede ser, o tal vez porque sí es así. De cualquier manera, lo de las malabares... Porqué no pruebas con pelotas? :p
Comentario:
Boni quiero enlazarte
pero no se como ponerlo es bonifasi.blogs.ya.com?
me puedes explicar gracias
pero no se como ponerlo es bonifasi.blogs.ya.com?
me puedes explicar gracias
Comentario:
es fascinante como lo relatas.....besitossssssssss
Comentario:
que mareo tanto palo joe... pero sí, que lo haces muuuuu bien gordito.
me ha gustado que pusieras la foto
un abraçet!!!!
me ha gustado que pusieras la foto
un abraçet!!!!





