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Bonifasi y sus cartas
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-¡¡¡Me falta valor!!!- Y ya he dado mi primer paso, que después de marzo me dejo el trabajo, que me largo a Palma con mi amada, que estoy más loco que una cabra............................... -¡¡¡Me falta valor!!!- Sí, lo tengo claro, pero tengo un nudo en el estomago, tengo un poco de miedo en mi cerebro, lo tengo claro por la tarde y por la mañana vuelvo a estar asustado...... -¡¡¡Me falta valor!!!- No la quiero perder, mi felicidad es estar con ella, tal vez no salga bien, tal vez sea para toda la vida, tal vez sí, tal vez no.............................. -¡¡¡Me falta valor!!!- Pues eso, que le he echado un poco de valor y he apostado por mi felicidad................. -¡¡¡Ya no tengo miedo!!!- Todo o nada, menuda apuesta loca de remate, pero es la mía y ahora por fin en abril estaré para siempre a su lado.............. "Cositas de un chiquillo locamente enamorado"
Sindicación
 
Calles llenas de niños
Bló, 13/9/2004;

Calles llenas de niños

No habían tantos coches como ahora en la Calle Cesar Cataldo, aquella que se alargaba tres manzanas hasta desembocar sin remedio en el azul infinito del mar. Seguramente era principios de Julio. Un sol de justicia castigaba duramente a las aceras echas de terrazo a las tres de la tarde. La luz blanca e intensa de levante alumbraba las ventanas asomadas al cielo que miraban sin parpadear. Nosotros, desde el primer piso, podíamos escuchar el repicar de la pequeña campanilla que llevaba el polero en su vespa, esa que empujaba el carrito acondicionado para transportar los helados, las capuchetas, la horchata y el granizado de limón. Alterados de mala manera, nos íbamos los cuatro patitos detrás de mamá, escaleras abajo, empujándola, con prisas para llegar los primeros al polero, pero siempre había alguien que se nos adelantaba. Ya todos con el cucurucho y con la bola helada refrescante de color en la boca, nos tirábamos debajo de la sombra de algún portal para saborear con calma su sabor.

Siempre que podías estabas en las calles. Allí podías jugar a bandereta-bandereta. Los equipos los elegían los dos capitanes que se la jugaban a monta y cabe, a piedra, papel o tijera. Como en un gran torneo medieval, los dos equipos se ponían en una línea horizontal imaginaria, una enfrente de la otra, a muchos metros de distancia, uno de nosotros hacía de mare (Juez) a mitad del camino de los dos equipos enfrentados y con un pañuelo colgado de su mano gritaba bien alto:

-¡Bandereta-bandereta número diez!-

Allí salían escopeteados los miembros de cada equipo que tenían el número que había gritado. Llegaban a la mare, al pañuelo, a esa otra línea imaginaria del juego que partía los dos campos (no podías pisar su territorio sin que él hubiera cogido el pañuelo, podías ser eliminado por la mare) tras un par de engaños, me lo llevo, te pillo, te engaño, al final, el más rápido, el más hábil, acababa victorioso con el pañuelo en su mano, corriendo hacia su casa, con el otro detrás de él sin poderlo agarrar en la carrera y con todos los miembros del equipo ganador cantando al unísono:

-¡Estás eliminado!- ¡Estás eliminado!- ¡Estás eliminado!-

De todos los juegos, el escondite, era mi favorito. Mientras el que pagaba echaba su contar hasta 50 contra una pared, los demás, corríamos a escondernos agazapados en las ruedas de los coches, detrás de un árbol o cualquier lugar donde la imaginación nos decía que no nos iban a ver... ¡Qué ilusos, que ingenuos, éramos niños!

-¡Jaime, te he visto, estas detrás de esa pobre abuelita que anda poco a poco riéndose hacia mí!-

Con las bicicletas, aquellas que llevaban tres ruedas detrás, aquellas tan pequeñas como nosotros, aquellas que solo sabían dar la misma vuelta a la misma manzana, a las mismas cuatro calles de siempre.

-¡Es que mamá no nos deja cruzar solos la calle con la bici!-

La tarde se quedaba apaciguada, calmada por el atardecer que oscurecía las calles y así el sol navegaba a la deriva en busca de las Américas, así se marchaba para aliviarnos un poco de la calor. Desde la terraza de casa, mamá nos estaba llamando, la cena estaba lista, que nos vamos a cenar. ¡Qué bien, patatas fritas! Pero cuando acabemos, ya sabéis, volveremos a las calles, esas calles de verano que estaban siempre llenas de niños.

PD. -¡¡¡Salvado por mí y por todos mis compañeros!!!-
 
Comentario:
Qué tiempos aquellos en los que se podía jugar en la calle. Ahora, salvo que no vivas en una zona residencial es imposible :(
 
Comentario:
Sory;
¡¡¡Premio!!!
Ahora todos los niños están flipados por los videojuegos y ya no se juega como antes en las calles.
Besazo de los enoooormes

Ivanet;
Estimat company de juergues:
Se porque lo dices. Recuerdo el otro día que estabas con tu ahijado y disfrutabas como un loco de ver sus ojitos ilusionados al montar en la carroza de los caballos. Tú lo has dicho, querido amigo, los niños son lo mejor del mundo.
Una mega abraçada

Corazón;
Hola princesa. Que me ha encantado el post que as escrito de "A veces".
Me alegro mucho que simpre te pases por mi casa y me dejes una enorme sonrisa en palabras.
Un besito amiga
 
Comentario:
Hola Boni :-)


Que hermosos recuerdos :)) pero lo que más me gusta es la manera en que lo narras, me haces volver a esa etapa de mi vida, por que creo que todos hemos tocado el bote y dicho...

-¡¡¡Salvado por mí y por todos mis compañeros!!!-

Un beso grande y muchos saludos, de México hasta España :-)

;o)

 
Comentario:
hey!! chavalote!! que buenos recuerdos, si señor! yo aunque fuera en un barrio diferente, pero bien cerquita, tambien he vivido eso, y llevas razon en que era la bomba... y que felices y despreocupados eramos!! sabes?? una de las cosas que mas envidio de los niños es eso! la despreocupacion por todo! ellos no temen el fin de mes, o la guerra de..., o el sistema o el...! ...! ellos son la felicidad eterna!! VIVA LOS NIÑOS, QUE SON LO MAS!! jajaja!!

bueno... un abrazote de tu siempre amigo (ivanet)
 
Comentario:
¡¡¡¡ Y por mi el primero!!!!! :)
Jo, que recuerdos!!!
El pañuelo! el escondite!
Y Pi? y el rescate? Ains,... y ahora con los videojuegos se ha perdido todo! :(
Un besazo y gracias por recordarme todo esto! ;) :*
No