¿Cómo te va Aquilino?
Bló, 20-6-2001;
¿Cómo te va Aquilino?
Me hubiera gustado mucho despedirme de tí. Sabía que el cáncer era el culpable de aquel oscuro viaje a algún lugar muy escondido de Francia. Te vi tan feliz conduciendo tu Golf, que no podía imaginarme cómo estabas de verdad. Me alegré tanto de verte reír otra vez con las chorradas de Luisito...
Te fuiste tío. ¿Cómo nos hiciste eso, joder, si es que tocabas el balón de fútbol como nadie?
Te marchaste sin decir adiós. Eras siempre uno de esos chavales que nunca molestaban a nadie.
Te llevaste contigo un pedazo, un cachito de todos nosotros, ¡y si tus recuerdos llegan!, a todos se nos hace un nudo muy jodido en el estómago.
¿Sabes? Santi aún está metido en los desfiles militares y ya ha dejado seco medio archipiélago canario.
Nahum no hay manera que se aclare con la brocha y prefiere hacer manualidades.
El Abelote, Jaime y Canut están en la IFF en los horarios más locos que te puedas imaginar.
El Valles, el Chino y el Tico se han comprado el Golf nuevo tío, el marcador parece que haya salido de la guerra de las galaxias.
El Luisito continua haciéndote pasar muy buenos ratos y para colmo, se está sacando una carrera.
A Troncho lo veo los findes regadito en capitas de alcohol.
Elisa es una guapa empresaria de copas y colocones.
Gil y Gastesi, aplicados estudiantes.
Me gustaría darte noticias de tu familia, pero nunca he conocido a nadie de ellos, lo siento mucho.
Ya ves. Estoy muy raro tío. Pensativo y escribiéndote, pero nada de lo que te he dejado aquí, ha hecho sentirme mejor. Hasta cuesta templar en palabras lo que sale de mi interior.
¡Joder!, si es que tengo un recuerdo de FP... los dos sentados en las escalinatas del bar y tú con aquella sonrisa tan fácil de arrancar.
Recuerdo que casi dimos tres vueltas completas al campo de futbito de la biblioteca, sin que el balón tocara ni una vez el suelo.
Recuerdo como te divertiste con todo el mundo, aquella Semana Santa por chalet de Elisa...
Te pediría una vuelta más con el balón de fútbol y hablar
de algo de la vida.
Te pediría un par de chupitos más y brindaríamos por la
noche que se va.
Te pediría una sonrisa tuya y volver a disfrutar de tu
compañía.
Te pediría un segundo más para poder despedirme de ti.
Nos vemos Quili.
¿Cómo te va Aquilino?
Me hubiera gustado mucho despedirme de tí. Sabía que el cáncer era el culpable de aquel oscuro viaje a algún lugar muy escondido de Francia. Te vi tan feliz conduciendo tu Golf, que no podía imaginarme cómo estabas de verdad. Me alegré tanto de verte reír otra vez con las chorradas de Luisito...
Te fuiste tío. ¿Cómo nos hiciste eso, joder, si es que tocabas el balón de fútbol como nadie?
Te marchaste sin decir adiós. Eras siempre uno de esos chavales que nunca molestaban a nadie.
Te llevaste contigo un pedazo, un cachito de todos nosotros, ¡y si tus recuerdos llegan!, a todos se nos hace un nudo muy jodido en el estómago.
¿Sabes? Santi aún está metido en los desfiles militares y ya ha dejado seco medio archipiélago canario.
Nahum no hay manera que se aclare con la brocha y prefiere hacer manualidades.
El Abelote, Jaime y Canut están en la IFF en los horarios más locos que te puedas imaginar.
El Valles, el Chino y el Tico se han comprado el Golf nuevo tío, el marcador parece que haya salido de la guerra de las galaxias.
El Luisito continua haciéndote pasar muy buenos ratos y para colmo, se está sacando una carrera.
A Troncho lo veo los findes regadito en capitas de alcohol.
Elisa es una guapa empresaria de copas y colocones.
Gil y Gastesi, aplicados estudiantes.
Me gustaría darte noticias de tu familia, pero nunca he conocido a nadie de ellos, lo siento mucho.
Ya ves. Estoy muy raro tío. Pensativo y escribiéndote, pero nada de lo que te he dejado aquí, ha hecho sentirme mejor. Hasta cuesta templar en palabras lo que sale de mi interior.
¡Joder!, si es que tengo un recuerdo de FP... los dos sentados en las escalinatas del bar y tú con aquella sonrisa tan fácil de arrancar.
Recuerdo que casi dimos tres vueltas completas al campo de futbito de la biblioteca, sin que el balón tocara ni una vez el suelo.
Recuerdo como te divertiste con todo el mundo, aquella Semana Santa por chalet de Elisa...
Te pediría una vuelta más con el balón de fútbol y hablar
de algo de la vida.
Te pediría un par de chupitos más y brindaríamos por la
noche que se va.
Te pediría una sonrisa tuya y volver a disfrutar de tu
compañía.
Te pediría un segundo más para poder despedirme de ti.
Nos vemos Quili.
Comentario:
Comentario:
Marta, no sé, me gusta lo que sientes.
Besos en silencio
Besos en silencio
Comentario:
Monsieur Bonifasi, no tengo palabras. Esta vez, me vas a permitir que cierre mi pluma ante tu derroche de pensamientos, y tal cantidad de deseos.
besos susurrados
besos susurrados





