Hola a todos
Melilla, 10-5-95;
Hola a todos
No sé cómo comenzar. Si os dijera que estoy bien os mentiría, y si fuera la contestación que estoy muy triste, no os engañaría.
Era un joven que fue apartado de sus seres más queridos, era una tierra que le robó meses de su vida. Esa historia, hasta el día de hoy, todavía continua para mí.
Del juicio no se enteró, de la condena aún paga en silencio... y de la prisión, “¡qué deciros!”, son kilómetros llenos de jóvenes como yo.
Aún la veo ondear en el cielo, teñida de sangre y de sol. Mi vista le dice con odio,”¿qué has hecho de mi vida, tanto que yo te doy y tú nada a cambio?”. Mi corazón bombea litros de confusión, la sangre convertida en rabia y mucha impotencia. Y, cada mañana, tengo que mirarla a la hora que ella despierta en el cuartel.
Por la noche tengo que esperar a que todos duerman en sus literas. Cuando ellos sueñan estar en casa, yo ya puedo derrumbarme en un montón de escombros, en un cuarto ajeno a mí y a mis pensamientos.
Solo han sido tres largos meses los que se han ido de aquí. Cada día que va pasando, alguien se lleva mis sonrisas para siempre, cada hora me apuñala a traición por la espalda y los minutos torturan poco a poco, para acabar a solas con mi soledad.
De buenos amigos no te faltan aquí. De ánimos sobran y se reparten... Pero nadie llena el vacío que encuentro en mi interior. “¡Cuánto añoro las calles de Benicarló!”, tan pequeñito en el mapa y cuanto lo hecho en falta.
Melilla me la conozco y, sin embargo, me siento perdido en la lejanía. “¿Tanto cuesta la felicidad aquí?”. Ni los cheques de cada mes, me compensan lo que perdí una vez: Un lugar de la tierra que me vió crecer entre sus casas, una ciudad que me hizo madurar a su compás y un nombre que llevo escrito en mis pensamientos... ¡Benicarló...!
Un día, el destino, hará que yo regrese. Un papel me dará la libertad para siempre y yo, entonces, despertaré de este mal sueño que es la mili y la historia, de un joven recluta apartado de su tierra.
Ojalá que estas palabras os hagan pensar en la suerte que tenéis al poder volar en libertad.
Hola a todos
No sé cómo comenzar. Si os dijera que estoy bien os mentiría, y si fuera la contestación que estoy muy triste, no os engañaría.
Era un joven que fue apartado de sus seres más queridos, era una tierra que le robó meses de su vida. Esa historia, hasta el día de hoy, todavía continua para mí.
Del juicio no se enteró, de la condena aún paga en silencio... y de la prisión, “¡qué deciros!”, son kilómetros llenos de jóvenes como yo.
Aún la veo ondear en el cielo, teñida de sangre y de sol. Mi vista le dice con odio,”¿qué has hecho de mi vida, tanto que yo te doy y tú nada a cambio?”. Mi corazón bombea litros de confusión, la sangre convertida en rabia y mucha impotencia. Y, cada mañana, tengo que mirarla a la hora que ella despierta en el cuartel.
Por la noche tengo que esperar a que todos duerman en sus literas. Cuando ellos sueñan estar en casa, yo ya puedo derrumbarme en un montón de escombros, en un cuarto ajeno a mí y a mis pensamientos.
Solo han sido tres largos meses los que se han ido de aquí. Cada día que va pasando, alguien se lleva mis sonrisas para siempre, cada hora me apuñala a traición por la espalda y los minutos torturan poco a poco, para acabar a solas con mi soledad.
De buenos amigos no te faltan aquí. De ánimos sobran y se reparten... Pero nadie llena el vacío que encuentro en mi interior. “¡Cuánto añoro las calles de Benicarló!”, tan pequeñito en el mapa y cuanto lo hecho en falta.
Melilla me la conozco y, sin embargo, me siento perdido en la lejanía. “¿Tanto cuesta la felicidad aquí?”. Ni los cheques de cada mes, me compensan lo que perdí una vez: Un lugar de la tierra que me vió crecer entre sus casas, una ciudad que me hizo madurar a su compás y un nombre que llevo escrito en mis pensamientos... ¡Benicarló...!
Un día, el destino, hará que yo regrese. Un papel me dará la libertad para siempre y yo, entonces, despertaré de este mal sueño que es la mili y la historia, de un joven recluta apartado de su tierra.
Ojalá que estas palabras os hagan pensar en la suerte que tenéis al poder volar en libertad.
Comentario:
Poledra; Sí uno no se da cuenta de las cosas buenas que tienes hasta que las pierdes. Un besazo.
Corazón; Yo desde allí no hacía otra cosa que soñar en volver, y lo que tú dices, cuando volví fuí my afortunado y muy feliz. Te mando un par de besos.
Marta; Me costó mucho levantar la cabeza, pero ahora todo queda como una lección que he aprendido para toda mi vida. A ti te mando todas las flores de mi mundo, gracias por econtrarte por mis cartas.
Corazón; Yo desde allí no hacía otra cosa que soñar en volver, y lo que tú dices, cuando volví fuí my afortunado y muy feliz. Te mando un par de besos.
Marta; Me costó mucho levantar la cabeza, pero ahora todo queda como una lección que he aprendido para toda mi vida. A ti te mando todas las flores de mi mundo, gracias por econtrarte por mis cartas.
Comentario:
Mmm, si la carta data de 1995, se supone que ya estás en "libertad", con lo cual, la experiencia, lejos de haberte sido útil, te ha hecho más "fuerte", y más seguro en lo que deseas, no?
Besos
Besos
Comentario:
Un día volverás.. Y serás feliz :)
Dicen que nadie valora, lo que realmente tiene hasta que lo ve perdido... Cuando te vas del lugar donde has nacido, te faltan petacas para guardar miles y miles de recuerdos y pequeñas cosas que llenan tu vida...
Un beso y saludos!
;o)
Dicen que nadie valora, lo que realmente tiene hasta que lo ve perdido... Cuando te vas del lugar donde has nacido, te faltan petacas para guardar miles y miles de recuerdos y pequeñas cosas que llenan tu vida...
Un beso y saludos!
;o)
Comentario:
Si, realmente no se valora lo bien que se está en casa, hasta que te tienes que ir.
Es sorprendente las cosas, los pequeños detalles que llegas a añorar en esos momentos, verdad?
Es sorprendente las cosas, los pequeños detalles que llegas a añorar en esos momentos, verdad?





