Todo comenzó un buen día...
Bló, 21-6-2001;
Todo comenzó un buen día...
Me gustaría plasmar la fecha exacta de la carta, con sus minutos y sus segundos. Recuerdo que en aquella época los recreativos y las motos eran mi única mochila de viaje. Solo sé que han pasado diez años cuando lo intenté por primera vez...
Una apática hoja en blanco me miraba de arriba abajo y se preguntaba, ¿qué coño querrá este tío?
Un bolígrafo cobarde y cargado de tinta, que no se atrevía a salir del burladero.
Un tonto pensamiento de los míos que me tenía angustiado todo el puto día.
Seguro que la mayoría de mis hormonas estaban más alteradas que nunca.
Seguro que me sentía sólo, incomprendido y más triste que un chuletón al punto y sin pan.
Seguro que acabé acorralado y perdido, en alguna esquina de mi casa y quise correr pasillo abajo, para contárselo a la pared.
Seguro que aquella carta hoy hubiera valido millones en este raro libro que os escribo.
Recuerdo que una sensación de nada, era el instante más largo de todos los días de la semana. Complejas ilusiones de encontrar algo con lo que mereciera poder respirar a la mañana siguiente.
Una cinturita a la que poder agarrar, a la cual contar mis penas y poder pasear junto ella por la orilla de la playa, eran sueños que hacían mucho, pero que mucho daño.
Mi casa fue gris y desolada, tanto que yo me acostumbré a estar en blanco y negro.En la habitación éramos tres: la soledad, el silencio y yo. Pero cada uno estaba a su pelota.Las manos me temblaban mucho y en cada suspiro que se iba escapando de mi interior, las malditas palpitaciones se convertían en un Parkinson crónico, que me afectaba por todo el cuerpo.Mi corazón se quedó más vacío que nunca y la pena, penita pena, se acomodó en un sillón del comedor.Algo me tocó tanto en mi interior, me hizo tanto daño, que, perdido y cansado, me quería morir allí mismo, en aquel cruel e injusto instante.
Tantas y tantas cosas me pasaron por la cabeza, que continué callado en aquella tarde, de un mes cualquiera y nunca llegué a escribir nada en aquel trozo de papel.
Así fué, realmente, como comencé a escribir por primera vez.
Todo comenzó un buen día...
Me gustaría plasmar la fecha exacta de la carta, con sus minutos y sus segundos. Recuerdo que en aquella época los recreativos y las motos eran mi única mochila de viaje. Solo sé que han pasado diez años cuando lo intenté por primera vez...
Una apática hoja en blanco me miraba de arriba abajo y se preguntaba, ¿qué coño querrá este tío?
Un bolígrafo cobarde y cargado de tinta, que no se atrevía a salir del burladero.
Un tonto pensamiento de los míos que me tenía angustiado todo el puto día.
Seguro que la mayoría de mis hormonas estaban más alteradas que nunca.
Seguro que me sentía sólo, incomprendido y más triste que un chuletón al punto y sin pan.
Seguro que acabé acorralado y perdido, en alguna esquina de mi casa y quise correr pasillo abajo, para contárselo a la pared.
Seguro que aquella carta hoy hubiera valido millones en este raro libro que os escribo.
Recuerdo que una sensación de nada, era el instante más largo de todos los días de la semana. Complejas ilusiones de encontrar algo con lo que mereciera poder respirar a la mañana siguiente.
Una cinturita a la que poder agarrar, a la cual contar mis penas y poder pasear junto ella por la orilla de la playa, eran sueños que hacían mucho, pero que mucho daño.
Mi casa fue gris y desolada, tanto que yo me acostumbré a estar en blanco y negro.En la habitación éramos tres: la soledad, el silencio y yo. Pero cada uno estaba a su pelota.Las manos me temblaban mucho y en cada suspiro que se iba escapando de mi interior, las malditas palpitaciones se convertían en un Parkinson crónico, que me afectaba por todo el cuerpo.Mi corazón se quedó más vacío que nunca y la pena, penita pena, se acomodó en un sillón del comedor.Algo me tocó tanto en mi interior, me hizo tanto daño, que, perdido y cansado, me quería morir allí mismo, en aquel cruel e injusto instante.
Tantas y tantas cosas me pasaron por la cabeza, que continué callado en aquella tarde, de un mes cualquiera y nunca llegué a escribir nada en aquel trozo de papel.
Así fué, realmente, como comencé a escribir por primera vez.
Comentario:
Poledra; gracias a ti ya tengo una carta más para el libro de Bitácoras que estoy escribiendo. Un besito.
Corazón; sí, es una forma de desahogarse, siempre lo ha sido para mí. Gracias por animarme tanto (me halaga un montón que me digas que te encanta como escribo). Un abrazo
Sory; es cierto, las cartas siempre me las he escrito para mí, para calmar mis miedos, mis angustias y así los dejo todos en un folio de papel. Sory guapa.
Marta; la escritura es de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida. Besos
A vosotras, almas que estais al otro lado, que me escuchais, gracias por vuestra compañia.
Corazón; sí, es una forma de desahogarse, siempre lo ha sido para mí. Gracias por animarme tanto (me halaga un montón que me digas que te encanta como escribo). Un abrazo
Sory; es cierto, las cartas siempre me las he escrito para mí, para calmar mis miedos, mis angustias y así los dejo todos en un folio de papel. Sory guapa.
Marta; la escritura es de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida. Besos
A vosotras, almas que estais al otro lado, que me escuchais, gracias por vuestra compañia.
Comentario:
Oh!! me ha encantado conocer el principio de todo esto. No son necesarias las palabras escritas para poder decir que se ha escrito. Basta con la intención de querer expresarse, y terminar haciéndolo. Resulta que hay veces que necesitamos un pequeño espacio para poder sacar de nuestro interior todo aquello que nos afecta, y la escritura es una de las más bellas.
Besos
Besos
Comentario:
Escribir puede ayudar muchas veces,... Es una forma de desahogarte, de contarte tus cosas a ti mismo...
En fins niño! Besazo de principios de año ! :*
En fins niño! Besazo de principios de año ! :*
Comentario:
Bendito, ese día :)
Ese día escribiste calladamente... Otros días gritando abiertamente, pero sabes? Tus cartas son preciosas, me encantan desde siempre que te comencé a leer :) No dejes de hacerlo nunca, es una forma de desahogo fabuloso, que no?
Saludos!
;o)
Ese día escribiste calladamente... Otros días gritando abiertamente, pero sabes? Tus cartas son preciosas, me encantan desde siempre que te comencé a leer :) No dejes de hacerlo nunca, es una forma de desahogo fabuloso, que no?
Saludos!
;o)
Comentario:
Había oido hablar de parir un libro, pero nunca lo había visto describir así.
Un beso enoorme!
PD: Jo, gracias por el comment, me ha encantado, Boni
Un beso enoorme!
PD: Jo, gracias por el comment, me ha encantado, Boni





