Yo una vez viví en libertad
Bló, 29-5-2000;
Yo una vez viví en libertad
Cuando, de niño, me vino a visitar el conocimiento a la masía donde yo vivía en los veranos, descubrí un mundo único, lleno de rarezas y aventuras.
Tan en medio de la nada y tan cerca del paraíso
Tanto animal suelto y mucho campo para sembrar
Tanta felicidad al lado de mis abuelos de verdad
Tan solo dormir, jugar y disfrutar de la auténtica libertad
Los blancos corderitos exigían hora para hablar con el alcalde del lugar y preguntarle ¿dónde coño estaban sus madres?
Los machos pasaban largas noches atados en el corral y podían dormir de pie, sin quejarse, de soñar sin acostarse.
Los gatos tenían acojonados a toda la comunidad de ratoncillos, que se lo tenían que pensar dos veces antes de intentar atacar el queso de bola.
Las gallinas por lentas, tontas y poco organizadas, eran nuestro blanco móvil preferido.
Cuando era verano, ella también se venía a vivir aquí. Mi bisabuela Isabel tenía noventa largas canas y mucha vida pegada en su corazón. Sorda a conveniencia, solo cuando no le interesaba escuchar, y, cuando hablaba, contaba historias que te asombraban. Qué lástima no haber podido escribir antes, y anotarme todas las canciones que recitaba de cuando ella era joven...
”Morella ya no es Morella
ahora es una gran ciudad,
le han quitado las farolas
y han puesto electricidad”
Era un amanecer sin prisa y con la leche recién ordeñada.
Era una gran fiesta la ayuda que prestaban los vecinos de los alrededores a recoger el trigo y la cebada.
Era una fauna acojonante para investigar, sobre todo los bichejos que vivían por cualquier rincón del campo.
Eran olores, aún siendo algo fuertes, que se hacían agradables y acogedores cada quince de junio.
Era una emoción indescriptible escuchar el rugir de un motor a kilómetros de distancia.
Era la radio lo único que nos unía a esta mierda de mundo.
Era agua fresca en los cantaros y luz de candil todas las noches.
Era un día de lluvia, el acontecimiento del verano.
Erase una vez, un mundo feliz.
Yo una vez viví en libertad
Cuando, de niño, me vino a visitar el conocimiento a la masía donde yo vivía en los veranos, descubrí un mundo único, lleno de rarezas y aventuras.
Tan en medio de la nada y tan cerca del paraíso
Tanto animal suelto y mucho campo para sembrar
Tanta felicidad al lado de mis abuelos de verdad
Tan solo dormir, jugar y disfrutar de la auténtica libertad
Los blancos corderitos exigían hora para hablar con el alcalde del lugar y preguntarle ¿dónde coño estaban sus madres?
Los machos pasaban largas noches atados en el corral y podían dormir de pie, sin quejarse, de soñar sin acostarse.
Los gatos tenían acojonados a toda la comunidad de ratoncillos, que se lo tenían que pensar dos veces antes de intentar atacar el queso de bola.
Las gallinas por lentas, tontas y poco organizadas, eran nuestro blanco móvil preferido.
Cuando era verano, ella también se venía a vivir aquí. Mi bisabuela Isabel tenía noventa largas canas y mucha vida pegada en su corazón. Sorda a conveniencia, solo cuando no le interesaba escuchar, y, cuando hablaba, contaba historias que te asombraban. Qué lástima no haber podido escribir antes, y anotarme todas las canciones que recitaba de cuando ella era joven...
”Morella ya no es Morella
ahora es una gran ciudad,
le han quitado las farolas
y han puesto electricidad”
Era un amanecer sin prisa y con la leche recién ordeñada.
Era una gran fiesta la ayuda que prestaban los vecinos de los alrededores a recoger el trigo y la cebada.
Era una fauna acojonante para investigar, sobre todo los bichejos que vivían por cualquier rincón del campo.
Eran olores, aún siendo algo fuertes, que se hacían agradables y acogedores cada quince de junio.
Era una emoción indescriptible escuchar el rugir de un motor a kilómetros de distancia.
Era la radio lo único que nos unía a esta mierda de mundo.
Era agua fresca en los cantaros y luz de candil todas las noches.
Era un día de lluvia, el acontecimiento del verano.
Erase una vez, un mundo feliz.
Comentario:
Comentario:
Sory también se ha llenado de magia en los veranos.
Corazón ya tiene su mundo feliz.
Porque los recuerdos son huellas que nos enseñan a vivir...Gracias
Corazón ya tiene su mundo feliz.
Porque los recuerdos son huellas que nos enseñan a vivir...Gracias
Comentario:
Que texto más...más bonito!!! Sabes? Erase un mundo por siempre feliz, sí que sea siempre no dejemos que huya de nuestras manos, acariciemosle por siempre! Y sí intentara huir sigamos su huella hasta volver alcanzarlo te parece? Y es que con solo vivir, respirar y, poseer salud, suficiente para: Erase una vez un mundo feliz Para mi :)
Un beso!
;o)
Un beso!
;o)
Comentario:
Me has hecho recordar los miles de veranos que he pasado en el pueblo con mis abuelos y mi hermano! :)
Alli también estaba siempre mi bisabuela,... posiblemente también entrada ya en los 90...
Ains,... que tiempos ! :)
Besito ! :*
Alli también estaba siempre mi bisabuela,... posiblemente también entrada ya en los 90...
Ains,... que tiempos ! :)
Besito ! :*
Comentario:
Marta no sé que pasa con esto pero a mí también me cuesta mucho entrar.
Muchas gracias por tus lineas, por tu paciencia, por tus besos
Muchas gracias por tus lineas, por tu paciencia, por tus besos
Comentario:
Nadie dice que ya no exista ese tipo de mundo, no?
Nos modernizamos, maduramos, buscamos cosas que antes no necesitabamos para ser felices, y creo, que en algún momento de nuestra vida, volveremos al redil, a buscar la paz y tranquilidad, que teníamos en la infancia, sea donde sea, y en la compañía que deseemos.
Besos
Nos modernizamos, maduramos, buscamos cosas que antes no necesitabamos para ser felices, y creo, que en algún momento de nuestra vida, volveremos al redil, a buscar la paz y tranquilidad, que teníamos en la infancia, sea donde sea, y en la compañía que deseemos.
Besos





