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Doravante Borboleta
Sentir la brisa cálida del viento gritando libertad
Acerca de
Soy apenas una campanilla que tintinea al paso constante del viento, una sonrisa que procura el instante exacto, una borboleta que un dia decidió mirar a la libertad cara a cara, y volar...doravante...siempre doravante. No soy la misma que era hace un segundo, porque hay algo que siempre cambia en mí, no soy esta ni aquella, no soy la que conocisteis ni la que quizás un dia conocereis. No soy una porque soy todos los reflejos al mismo tiempo... O quizás no pueda decir quien soy...
Sindicación
 
De borboletas, festejos y sueños...
Hace seis meses que comence este pequeño espacio, sin saber muy bien de que se trataba, casi como un juego, para experimentar algo nuevo. Ahora reconozco que me hace mucha falta, venir aquí siempre que puedo y posar unas palabras, palabras que a veces llegan muy lejos y estrechan puentes y lazos. Sobre todo necesito "las otras palabras", los comentarios de personas lejanas, pero muy cercanas al mismo tiempo, porque al final es el alma la que dicta distancias. Seis meses...que rápido es el tiempo...

Cuando buscaba un nombre pronto me di cuenta que debía tener la palabra borboleta, era imprescindible que una de mis palabras favoritas estuviera presente. Significa mariposa, pero para mí siempre fue mucho más, dentro de mí las borboletas siempre fueron historias, de personas simples en su grandeza que poco a poco iba capturando en una red, una red para atrapar sueños. Pero borboleta tuvo muchos otros significados, la puse en boca de mis amigos y les pedi que me hablaran de ella, de los sentimientos que les provoca, de aquello que imaginan, que sueñan, que anhelan...

Hoy voy a dejar posar sobre esta hoja en blanco un poema maravilloso que alguien muy especial escribió para mí. Cuando lo leí no pude evitar la lluvia en mis ojos y tener el corazón, así medio arrugado por la emoción. Guardé todos aquellos sentimientos a la espera de un momento especial, este que ahora, hoy, ha llegado. El momento de festejar todos estos meses de nuevos descubrimientos dentro del cariño y la amistad, y sobre todo el momento de agradecer a mi querida amiga Laura todo su apoyo y confianza, porque sin su valor yo no hubiera llegado a ser la borboleta que ahora soy...


Borboleta

¿Qué es, A-ninha, una borboleta?


Tu mirada intensa
en mi mirada quieta.
La emoción constante
que el corazón aprieta
Tu mano amante
que en tí despierta
una dicha inmensa
de caricias cierta.

Sentir un bosquejo
de felicidad terca
es estar tan lejos
y sentirte tan cerca.

Laura Moreno




 
Y después del adiós...
Ayer desgraciadamente el mundo de las letras perdió a un gran escritor luso-caboverdiano, Manuel Lopes. Yo también quiero unirme a los cientos de homenajes que hoy recorren el mundo lusófono y compartir con vosotros uno de sus poemas, que yo encuentro simple y muy bello.


Cais
Nunca parti deste cais
e tenho o mundo na mão!
Para mim nunca é demais
responder sim
cinquenta vezes a cada não.

Por cada barco que me negou
cinquenta partem por mim
e o mar é plano e o céu azul sempre que vou!

Mundo pequeno para quem ficou...


Manuel Lopes nació en San Vicente, en 1907. "Chuva Brada" fue su primera novela por la que recibió el prémio Fernão Mendes Pinto. Igualmente, en 1959 recibe el prémio Meio Milenio do Achamento das ilhas de Cabo Verde por la novela "Os fragelados do vento leste", posteriormente adaptado al cine. En el mismo año recibe de nuevo el prémio Fernão Mendes Pinto por la obra "O galo que cantou na baía e outros contos caboverdianos". A pesar de estar escritos en portugués sus obras se enriquecen con el dialecto caboverdiano, del que se sirve para recriar los problemas y sentimientos de los habitantes de las islas. Además de novela, escribió poesía, ensayos y teatro y fue el co-fundador de la revista "Claridade".
 
Y si la tristeza llega...
Un estudio de unos investigadores británicos ha llegado a la conclusión de que hoy, 24 de Enero, es el día más triste del año. Parece que las personas experimentan una lasitud y melancolía excesiva y fuera de lo normal. El tiempo acompaña, después de varios días soleados y de temperaturas casi primaverales el cielo plomizo ha explotado sobre nuestras cabezas. El frío se cuela por las rendijas de las ventanas y yo, injusta, doy gracias por no tener que salir de casa en todo el día. Hoy no cantan los pájaros junto a mi ventana, ellos que me fascinan con sus locas melodías incluso por la noche y sobre todo al romper la madrugada. Parecen también embargados por la tristeza generalizada de este desventurado día.
Pero para todo existen antídotos y yo combato la tristeza con canciones, con palabras susurradas o escondidas entre las páginas de un libro por leer. Me acurruco en el sofá, envuelta en el calor de mi ropa vieja y dejo pasar las horas, sin remordimientos, apenas disfrutando del caer lento de los segundos aferrándose a mi libro-compañía, para el día más triste del año.
Puede que sea un consuelo de tontos, pero de pronto se me ha pasado por la mente la simple idea de que ya no habrá días tan tristes como este, que cualquier otro será inmensa o minimamente más feliz. Este pensamiento me entibia el alma…Recuerdo ese otro recuerdo que me dice siempre que la vida no es como una balsa de aceite sobre el agua, siempre igual, siempre pura, huyendo de los mestizajes…al contrario, es más como un almendro agitando todas sus ramas en flor ante el paso del viento, es agua turbia, días plomizos y de sol. Todas las sensaciones deben ser vividas, incluso esta melancolía calma que hoy envuelve a mis pájaros y a mi querido mundo.
 
"La vida es eterna en cinco minutos..."
Para terminar, una canción muy especial dedicada a las victimas de todas las dictaduras...


Te recuerdo Amanda

Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada
ibas a encontrarte con él
con él, con él, con él
son cinco minutos
la vida es eterna
en cinco minutos
suena la sirena
de vuelta al trabajo
y tú caminando
lo iluminas todo
los cinco minutos
te hacen florecer.

Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.
La sonrisa ancha
la lluvia en el pelo
no importaba nada
ibas a encontrarte con él
con él, con él, con él
que partió a la sierra
que nunca hizo daño
que partió a la sierra
y en cinco minutos
quedó destrozado
suena la sirena
de vuelta al trabajo
muchos no volvieron
tampoco Manuel.

Te recuerdo Amanda
la calle mojada
corriendo a la fábrica
donde trabajaba Manuel.

Victor Jara
(1968)


 
"Abrázame fuerte..."
Obviamente en esta semana dedicada a las palabras especiales y a la música no puede faltar mi niño bonito, la voz cálida de Pedro Guerra, que siempre me adormece. Comulgo con sus canciones y sobre todo con su teoría del mestizaje: el mundo camina hacia el mestizaje, hacia la tolerancia entre culturas...es lindo!...como él, porque aunque muchos digan que no es fisicamente agraciado yo siempre pensé lo contrário. Sino leed sus palabras y miradle a los ojos después, decidme si no es hermoso...


EL MARIDO DE LA PELUQUERA
(Pedro Guerra)


De niño bailaba
canciones del moro
el baile venía de adentro
y así se inventaba los modos
de niño soñaba
olores profundos
las mezclas de espuma colonia
y sudor de unos pechos desnudos.
Creció con su sueño
y un día le dijo
acabo de verte y ya sé
que nací pa'casarme contigo
Matilde mi vida
Matilde mi estrella
le dijo que sí
nos casamos Antoine
y bailó para ella.

Abrázame fuerte
que no pueda respirar
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo
nunca más.

Cariño y ternura
colonias y besos
te tengo me tienes
quisiera morirme
agarrado a tus pechos
el amor es tan grande
tan sincero y sentido
que un día de lluvia
Matilde acabó
por tirarse en el río.

Abrázame...

Mejor buenos recuerdos
que un pasado perdido
por eso Matilde
un buen día acabó
por tirarse en el río
lo que fue tan hermoso
que no caiga al olvido
te estaré recordando
por siempre Matilde
que tú no te has ido.

Abrázame...






Esta canción me hace recordar la película "Le mari de la coiffeuse" de Patrice Leconte, con una magnifica interpretación de Jean Rochefort en el papel de Antoine. Bellisima, la recomiendo vivamente...


 
"La prefiero compartida, antes que vaciar mi vida..."
Continuamos en Cuba...esta vez con Pablo Milanés y con una canción que yo encuentro bellisimaaaaa, le tengo un cariño especial aunque me trae a la memoria un recuerdo triste, el recuerdo de alguien que ya no está. En su voz estás palabras aún tenían más sentido, es como si el poema se completase en sus lábios para llegar hasta nosotros, a nuestro corazón...Ahora que ya no está quizás tengan más sentido aún para aquella mujer fuerte que tanto le quiso y a la que él tanto quiso. A veces le echó de menos y entonces esta canción me resuena dentro, del alma, del cuerpo, de la memória..., y me dan ganas de sonreír porque recuerdo la emoción de su voz en aquellas tardes de Agosto en la plaza...

Dedicado a Oscar y a sus dos mujercitas, Jenny y Nina


El breve espacio en que no estás




Todavía quedan restos de humedad,
sus olores llenan ya mi soledad.
En la cama su silueta
se dibuja cual promesa
de llenar el breve espacio
en que no está.

Todavía yo no sé si volverá,
nadie sabe al día siguiente lo que hará.
Rompe todos mis esquemas,
no confiesa ni una pena,
no me pide nada a cambio
de lo que da.

Suele ser violenta y tierna,
no habla de uniones eternas,
mas se entrega cual si hubiera
sólo un día para amar.
No comparte una reunión,
mas le gusta la canción
que comprometa su pensar.

Todavía no pregunté "¿te quedarás?".
Temo mucho a la respuesta de un "jamás".
La prefiero compartida
antes que vaciar mi vida.
No es perfecta, mas se acerca
a lo que yo, simplemente, soñé.


(1984)
Pablo Milanés



 
"Ojalá que el deseo se vaya tras de ti, a tu viejo gobierno de difuntos y flores..."
Y porque mano a mano durante um tiempo junto a Aute estuvo Silvio y porque a Silvio no lo puedo olvidar nunca, como tampoco aquella tarde cálida en Burgos, rodeada de canciones y amigos, aquella tarde en que conocí a Jorge y a su cabello alborotado y el tocó para nosotros. Y como si estuvieramos preservados del mundo, en un pequeño rincón lleno de intimidades, pero al mismo tiempo en comunión con él, un "ojalá" se nos clavó con fuerza en el corazón. Ah! desde entonces Burgos es mi casa, allí vuelvo de vez en cuando (menos de lo que desearía) para curar tristezas y revivir alegrías y gritar siempre muy, muy fuerte...Ojalá!!!



Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.


Silvio Rodriguez
(1969)




Quiero dedicar este día y esta canción a Dani, a Jorge y sobre todo a Joaquín por su coraje, por la gran persona que es y por todo lo que nos ha enseñado con su firmeza y dedicación.
 
Viva la revolución!!!
Ayer me sentía un poco melancólica y me puse a recordar, oir y cantar viejas canciones que de alguna forma marcaron mi vida, por eso hoy decidí que iba a dedicar mi pequeño rincón esta semana a traerlas de vuelta y compartirlas con vosotros. Para empezar os dejaré con La belleza...



Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...

Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...

Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

Luis Eduardo Aute



Recuerdo mis primeras vacaciones con una amiga en un camping de Cantabria, los largos paseos junto al mar, los atarcederes desde las colinas verdes y húmedas, la arena fría en las noches de intimidades y sueños. Pero sobre todo recuerdo la huída... como me escapé a Santander (engañando a mis padres...) rebelde y llena de ilusión, para asistir a un concierto de Aute y Silvio Rodriguez. Asistir digo... aquello era mucho más, era vivir, era creer que el mundo podía cambiarse, era una corriente de fuerza, pasión y cariño la que embargó a miles de personas aquella noche, sin límite de edad. Casi gritábamos las letras, saboreábamos cada palabra, sentíamos cada nota... Nunca olvidaré que aquella noche encontré "la belleza" en cada rostro, en cada sonrisa, en cada mano unida...


 
Dedicado a Agua
Y sobre todo dedicado a todas las higueras-recuerdo de vuestras infancias...


Recuerdo mío del jardín de casa


Recuerdo mío del jardín de casa:
vida benigna de las plantas,
vida cortés de misteriosa
y lisonjeada por los hombres.


Palmera la más alta de aquel cielo
y conventillo de gorriones;
parra firmamental de uva negra,
los días del verano dormían a tu sombra.


Molino colorado:
remota rueda laboriosa en el viento,
honor de nuestra casa, porque a las otras
iba el río bajo la campanita del aguatero.


Sótano circular de la base
que hacías vertiginoso el jardín,
daba miedo entrever por una hendija
tu calabozo de agua sutil.

Jardín, frente a la verja cumplieron sus caminos
los sufridos carreros
y el charro carnaval aturdió
con insolentes murgas.

El almacén, padrino del malevo,
dominaba la esquina;
pero tenias cañaverales para hacer lanzas
y gorriones para la oración.

El sueño de tus árboles y el mio
todavía en la noche se confunden
y la devastación de la urraca
dejó un antiguo miedo en mi sangre.

Tus contadas varas de fondo
se nos volvieron geografía;
un alto era «la montaña de tierra»
y una temeridad su declive.

Jardín, yo cortaré mi oración
para seguir siempre acordándome:
voluntad o azar de dar sombra
fueron tus árboles.


Jorge Luis Borges
 
Pasiones (dis)frutadas
Estoy enamorada de un aguacate



sí, sí, exacto! el árbol que da ese fruto llamado igualmente aguacate



Pero no es un aguacate normal, porque cada mañana, con la llegada de la luz se despereza agitando sus ramas sin parar. Muchos dirían que es el viento...ilusos!, que poco saben de la realidad. Realmente se despereza, lo sé y en medio de ese despertar de pronto se distrae y entonces un fruto se le escapa rebelde. Es el comienzo del día...

Nunca lo he visto, apenas me ha llegado su sonido através de palabras transformadas en "formato de sueño", lejanas, llegadas del otro margen para hacerme volver a la infancia. También existió un aguacate en mi infancia, aquel que intenté plantar con mi abuelo, llena de ilusión, y después nunca llegó a crecer. O quizás si lo hizo...en el otro lado del mundo, en la otra dirección de la tierra...

Y desde que me enamoré vivo invadida por la ilusión de estar frente a él un día. Imagino el encuentro...estaré muy nerviosa, siempre me pongo así, no me saldrán las palabras, pero mi aguacate sabrá que no son necesárias. Le abrazaré, de eso tengo la completa certeza, muy fuerte, acercando mi cuerpo frágil a su tronco sabio. Y quizás el amor dé fruto, me caerá entre las manos y el "pulso bello", entonces gritaré "mío!, mío!, nuestro..."

Estoy enamorada de un aguacate...
 
Quien tiene un gesto?
Hace días me descubrí un gesto...cuando tomo café o un té y el asa de la taza está lejos de mi mano, sujeto el plato con la mano izquierda y con la otra hago girar la taza suavemente, casi sintiendo el placer de verla deslizarse lentamente hacia mi encuentro. Remuevo el líquido buscando el sonido de la cucharilla, tilin-tilin golpeando el fondo de la taza, tilin-tilin. Después la saco, me la llevo a la boca y pruebo la primera gota, esa que por ser primera siempre me sabe mejor, más tarde apoyo la cucharilla sobre el plato, boca abajo, siempre, no sé por qué.
Y de pronto me pongo a pensar en la importancia de los gestos y de como pueden ser vitales en un determinado momento. Pienso que quizás alguien puede enamorarse de mí al verme deslizar la tacita sobre el plato con lentitud. O quizás suceda lo contrario, quizás les moleste mi gesto, mi tardanza y regocijo hasta tal punto que marque nuestra relación.
Y voy aún más allá...una sonrisa a tiempo, un guiño de ojo cuando no queda nada más, las miradas, tantas miradas que nos salvan o condenan. El abrazo fuerte, "de oso" (ah, como me gusta que casi duela...) y sentir el perfume del amigo. O el abrazo que no acaba de llegar, el gesto inexistente que nos devuelve a veces la lucidez. Son tantos y tan importantes los pequeños gestos de nuestra vida.
Pienso en la sonrisa de mi amigo Tiago, que no siempre llega, pero que cuando lo hace...Ah! maravilla! le ilumina toda la cara, más aún!! ilumina la mía...
Recuerdo un antiguo profesor que se colocaba los rizos detrás de la oreja con tanta delicadeza que alguna vez casi tuve ganas de llorar (confieso esto sin ningun tipo de vergüenza) y después se le ponía media sonrisa en la cara y nos regalaba la otra media convertida en canción. Ah!!! aquellos días amarillos y redondos...
Soy bienaventurada, porque todos los días tengo el gesto de la amistad en los ojos marcados de tanto reir la vida de mi amiga Anita, tan dulce, tan cariñosa, tan firme en su convicción de la persona que soy. Y más aún por los inumerables gestos de "mi luz", que destellea en los momentos difíciles impediéndome huir hacia la "quentura" del camino fácil...
Los recuerdos me invaden haciendome cosquillas con los gestos de mi abuela, peinándose los largos cabellos blancos, con su risita simple, natural, cristalina. O las manos agitadas de mi abuelo contando la misma historia una y otra vez, pero siendo tan distinto el gesto en cada una de ellas.

Soy tan afortunada...me regalaron tantos gestos...fueron tantos gestos que transformaron mi vida, tan insignificantes que parecían y tan importantes que fueron...ah gestos, gestos, como me gustaría ser poeta para haceros un verso...

Por qué no?
un poema especial para cada gesto
Quien quiere intentarlo?
Dejo mi próxima página en blanco...para vosotros...
 
Denme caminos…porque no quiero puertos en esta vida.
He vuelto. Y al pasear junto al río éste me ha contado, casi en secreto, que me echaba mucho de menos. A mí me ha dado vergüenza confesarle que no podía dormir, allá en la distancia, sin el rumor de sus olas casi salinas, sin las sirenas noctívagas arrullando mis noches, sin las gaviotas vigilando su margen. Pero él se ha dado cuenta, por eso en el primero de tantos otros días me regaló su mejor color, ese indefinido verdezul que tanto me gusta, río y mar mezclados bajo el sol incansable de esta ciudad casi oceánica.
El regresar siempre guarda un sabor agridulce en la maleta. Una lágrima por la vuelta y otra por la ida, el constante desasosiego de no saber cual es el puerto de llegada y cual el de partida. Y a veces siento que mi casa es el camino, esas horas que no pertenecen a ningún lugar, a ningún abrazo… y que me gustaría estirar, estirar y estirar… hasta que formen la maraña de mi vida.
Pero el regreso no ha sido solitario, me ha regalado la compañía de quien me hizo ver la ciudad con otros ojos, ojos puros y limpios, aún sin contaminar por la rutina de las mismas calles pisadas una y otra vez. He descubierto rincones y visiones vírgenes, refugios a los que acudir cuando la soledad aprieta fuerte. De la mano de un amigo he (re)visitado “mi ciudad” y la he hallado aún más bella.
Y ahora comienza un nuevo año, un nuevo día, un desconocido segundo y la vida se convierte en una rueda, donde el secreto se esconde en la búsqueda de la virginidad eterna y reconstruida de todas las vivencias. Y si este año o el próximo segundo no funcionan no importa, volveremos al camino, al espacio detenido sin horas, ni abrazos, ni tiempo, para recuperar los pasos perdidos, o para esculpir sobre la arena otros nuevos. Y “mi río”, sabio y viejo, por haber pasado tantas lluvias besando el mismo cauce, nos regalará en cada vuelta el color verdezul de los sueños…
 
Hoy es el primer día del resto de tu vida...
Ayer bajé a casa de una vecina, por la tarde, un poco antes de la cena de Nochevieja. El descansillo estaba a oscuras, las luces de la ciudad tintileaban a lo lejos, detrás del cristal. Mientras descendía un peldaño tras otro lo escuché: el sonido de las risas familiares, la voz frágil de los niños jugando, el murmullo del aire que se queda en medio de un abrazo. Sentí el aroma de la comida a medio preparar, del postre especial o de los dulces junto a la mesa. Me senté en mitad de la escalera, sola, en silencio, escuchando el cúmulo de voces ajenas que se deslizaban por la escalera de mi edificio. El año se acababa. El nuevo estaba a punto de llegar. Todos nos preparábamos para el momento exacto, para la primera campanada, para esos treinta segundos que no son tiempo sino aliento contenido. Tiempo que no pertenece ni al año que se va ni al que está a punto de llegar, tiempo de nadie y de todos... Permanecí varios minutos sentada en el descansillo de la escalera, saboreando aquel instante solo mío, pero real unicamente gracias a la felicidad de las voces y risas que esperaban detrás de cada puerta y de cada corazón.

Felicidades a todos, tengo la certeza de que será un año especial.
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