Good afternoon, Mrs. Guramishia
Esta mañana a todo mi barrio parece que le ha dado una vena culta. He ido a tres kioskos y no he encontrado ningún ejemplar ni de El País ni de El Mundo.
- Sólo nos queda La Razón, Abc y prensa deportiva
- Pues... casi que no. Muchas gracias.
En el tercero he logrado comprar el último ejemplar que quedaba de La Vanguardia. Un periódico que me gusta y al que sólo le encuentro una pega: no tiene una edición de Madrid, con lo que las noticias locales y la cartelera me son inservibles. Más tsunami, más plan Ibarretxe... Deberían editar un periódico sin páginas políticas y darle su espacio a la sección de cultura. Total, yo hace tiempo que dejé de leer todo lo referente al parlamento...
Hoy he recibido una felicitación navideña de Chizuru, compañera de piso de mis tiempos escoceses. Me ha hecho mucha ilusión que aquel sobre rojo de una rara especie de papel verjurado haya cruzado el océano desde Japón para llegar a mi casa. Soy tonto pero me hace gracia que haya alguien 200 kilómetros al sur de Tokio que haya pensado en mí. Qué raros son estos tipos japoneses. Hasta sus felicitaciones navideñas son extrañas. En la mía aparece un hombre vestido con un kimono, zuecos de madera, armado con una espada y lanzando confeti sobre un fondo dorado con flores rosas. ¿? En la esquina derecha se lee: "The holiday season is for sharing of gifts with family and friends". No estoy seguro de que esto sea un christma.
En realidad, con los japoneses no estoy seguro de nada.
Recuerdo una noche durante la cena en que acabamos hablando de fantasmas. Supongo que alguno habría estado ese día en algún castillo escocés con fantasma y salió el tema. No en vano, Edimburgo pasa por ser la ciudad más encantada de Europa, con barrios enteros que fueron tapiados en la edad media hasta que sus habitantes, infectados por la peste negra, murieron. Luego, como nadie quería remover el fantasma de la peste, construyeron literalmente encima de las casas nuevos edificios. Y allí quedó una ciudad subterránea que sigue existiendo y que se puede visitar. Es impresionante, sobre todo Mary King's Close, una calle subterránea que se encuentra debajo del City Chambers (Ayuntamiento) y que conserva los edificios originales donde murieron cientos de personas. Desconcierta andar por ella, mirar hacia arriba y no encontrar cielo.
Chizu nos explicó que en Japón la iconografía de los fantasmas es totalmente distinta a la occidental. En el país del sol naciente los fantasmas están representados por Guramishia -o algo así-, una mujer de pelo a la pantoja vestida de blanco. Nos enseñó una especie de grabado y lo que para ella era espeluznante para nosotros era motivo de chanza. Lo que nos reímos aquella noche pensando en que si Chizu se encontrara a un fantasma occidental o nosotros nos encontráramos a uno japonés en el pasillo no le reconoceríamos y le daríamos educadamente las buenas noches.
Es un encanto de chica. Me apena que nunca podamos repetir esas cenas multinacionales en las que me reía tanto. Otra noche descubrimos que los animales no hacen los mismo ruidos en todos los países: la vaca de Japón sonaba como un cerdo español y ni en Escocia ni en Japón los gallos hacían kíkiriki... No sé por qué les hizo tanta gracia lo del kíkiriki pero duró semanas.
Me asombra que estos japoneses sean los nietos de los fieros luchadores de la Segunda Guerra Mundial. Son tan educados, intentan agradar tanto y parecen tan sabios detras de esos ojos rasgados que me cuesta creer que alguien pudiera convencerles para participar en una guerra en la que mataron violaron y asesinaron tanto como los demás. Igual me pasa con los alemanes que conozco, los nazis fueron sus abuelos. No hace tanto tiempo de todo aquello. ¿Qué pasó para que medio mundo entrara en guerra? ¿les envenenaron? ¿una epidemia de locura invadió el mundo?
- Sólo nos queda La Razón, Abc y prensa deportiva
- Pues... casi que no. Muchas gracias.
En el tercero he logrado comprar el último ejemplar que quedaba de La Vanguardia. Un periódico que me gusta y al que sólo le encuentro una pega: no tiene una edición de Madrid, con lo que las noticias locales y la cartelera me son inservibles. Más tsunami, más plan Ibarretxe... Deberían editar un periódico sin páginas políticas y darle su espacio a la sección de cultura. Total, yo hace tiempo que dejé de leer todo lo referente al parlamento...
Hoy he recibido una felicitación navideña de Chizuru, compañera de piso de mis tiempos escoceses. Me ha hecho mucha ilusión que aquel sobre rojo de una rara especie de papel verjurado haya cruzado el océano desde Japón para llegar a mi casa. Soy tonto pero me hace gracia que haya alguien 200 kilómetros al sur de Tokio que haya pensado en mí. Qué raros son estos tipos japoneses. Hasta sus felicitaciones navideñas son extrañas. En la mía aparece un hombre vestido con un kimono, zuecos de madera, armado con una espada y lanzando confeti sobre un fondo dorado con flores rosas. ¿? En la esquina derecha se lee: "The holiday season is for sharing of gifts with family and friends". No estoy seguro de que esto sea un christma.
En realidad, con los japoneses no estoy seguro de nada.
Recuerdo una noche durante la cena en que acabamos hablando de fantasmas. Supongo que alguno habría estado ese día en algún castillo escocés con fantasma y salió el tema. No en vano, Edimburgo pasa por ser la ciudad más encantada de Europa, con barrios enteros que fueron tapiados en la edad media hasta que sus habitantes, infectados por la peste negra, murieron. Luego, como nadie quería remover el fantasma de la peste, construyeron literalmente encima de las casas nuevos edificios. Y allí quedó una ciudad subterránea que sigue existiendo y que se puede visitar. Es impresionante, sobre todo Mary King's Close, una calle subterránea que se encuentra debajo del City Chambers (Ayuntamiento) y que conserva los edificios originales donde murieron cientos de personas. Desconcierta andar por ella, mirar hacia arriba y no encontrar cielo.
Chizu nos explicó que en Japón la iconografía de los fantasmas es totalmente distinta a la occidental. En el país del sol naciente los fantasmas están representados por Guramishia -o algo así-, una mujer de pelo a la pantoja vestida de blanco. Nos enseñó una especie de grabado y lo que para ella era espeluznante para nosotros era motivo de chanza. Lo que nos reímos aquella noche pensando en que si Chizu se encontrara a un fantasma occidental o nosotros nos encontráramos a uno japonés en el pasillo no le reconoceríamos y le daríamos educadamente las buenas noches.
Es un encanto de chica. Me apena que nunca podamos repetir esas cenas multinacionales en las que me reía tanto. Otra noche descubrimos que los animales no hacen los mismo ruidos en todos los países: la vaca de Japón sonaba como un cerdo español y ni en Escocia ni en Japón los gallos hacían kíkiriki... No sé por qué les hizo tanta gracia lo del kíkiriki pero duró semanas.
Me asombra que estos japoneses sean los nietos de los fieros luchadores de la Segunda Guerra Mundial. Son tan educados, intentan agradar tanto y parecen tan sabios detras de esos ojos rasgados que me cuesta creer que alguien pudiera convencerles para participar en una guerra en la que mataron violaron y asesinaron tanto como los demás. Igual me pasa con los alemanes que conozco, los nazis fueron sus abuelos. No hace tanto tiempo de todo aquello. ¿Qué pasó para que medio mundo entrara en guerra? ¿les envenenaron? ¿una epidemia de locura invadió el mundo?
Comentario:
Gracias a los dos y feliz 2005. Desparafusado, buscaré ese libro. Chizuru tenía una especie de diccionario cultural que le permitía desacer entuertos como el de los fantasmas. Era muy raro, traducía conceptos no palabras y explicaba tradiciones. Cosas de japos.
Comentario:
Yo creo que somos los nietos de un mundo incomunicado. Ahora entendemos mejor a los otros porque sabemos que en el fondo somos lo mismo, y nuestros abuelos se creían únicos. Bueno, suena un poco absurdo, lo sé, pero otro día intentaré explicarme mejor, porque hoy la única neurona que tengo está como mareada.
Feliz 2005, Mesala, no cambies.
Feliz 2005, Mesala, no cambies.
Comentario:
Feliz 2005. Te enlazo. Lo mejor para empezar a entender a los japoneses, desde un punto de vista occidental, es leer a la divertida Amélie Nothomb (Metafísica de los Tubos, Estupor y Temblores...). Un abrazo.





