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Mesala on the rocks
Acerca de
Mesala
Sindicación
 
Aeropereza
Estoy haciendo la maleta. Odio hacer la maleta. Nunca sé lo que meter, acabo sacando cosas que he metido y no meto cosas que debía. Yo quiero un baúl como el de la Piquer, para llevar todo el armario y no pensar en qué me llevo y qué no. Unas cuantas camisetas, dos vaqueros y esos pantalones de surfero que me compré en las rebajas. Con esto tengo de sobra para el fin de semana. Quien me ha visto y quien me ve. Yo, que iba al instituto hecho un pincel, y ahora no hay quien me quite las camisetas, los vaqueros y las deportivas retroguays que me regalaron E y S los reyes pasados. Cada vez visto más guarro y cuanto menos me arreglo más me gusto y más éxito tengo. Como hace un par de meses, la última noche en Lisboa, en ese nuevo restaurante que hay en al final de la calle -casi en la esquina- que enmarca la fachada del Portas Largas (maldita cabeza, ni siquiera me acuerdo del nombre del sitio y me encantó) Uno lleva una camiseta interior gris del Zara de a 4 euros en rebajas y se lleva a la mesa de al lado de calle cuando se levanta al baño. Incomprensible.
No sé qué me has dado, Lisboa, pero me ganaste desde que te vi a través de la ventanilla del avión, al otro lado del Tajo, brillando como sólo tú brillas, con timidez, entre azulejos rotos y rumores de fado. Sencilla como una pescadora pero orgullosa como una reina. Cómo me gustas, puñetera, si yo pudiera allí me plantaba para no perder nunca de vista el 28, el castelo y la mancha azul del Tajo, que juega a esconderse entre las callejas y que se rinde sin remedio en los miradouros. Te dejé hace poco y, como me pasa siempre que me faltas, ya estoy deseando volver.
Mañana me levanto pronto, tengo que ir al aeropuerto. Qué mal llevo el día antes de un viaje. La pereza crónica se me despierta y de buena gana le daban aires frescos al billete y yo me quedaba en la cama los cuatro días. No sé cómo va a salir el plan de este finde. Las islas están muy bien, pero ir con estos significa ir a la cacería de la hembra bar tras bar. Como si lo viera. Y yo a verlas venir, porque de cacería no me gusta salir. Creo que me falta ese gen. No soy tan agresivo, prefiero que las cosas vengan con más naturalidad, sin necesidad de irrumpir.
Y el lunes habrá movida en el trabajo. Según mis informaciones me van a ofrecer/imponer un nuevo puesto. Lo sabía todo el mundo menos yo. Gracias a las almas caritativas de este mundo, por lo menos llegaré preparado para tragar con lo que venga. Se supone que es mejor que lo que tengo ahora, una confianza que el establishment me otorga, pero me huele que mi nómina no se va a ver afectada. Como si lo viera. Y yo a este paso me hago vidente.

 
Comentario:
Ay como echo de menos a Mesala, regresa y cuentanos!!!
 
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Venga tio buen viaje!!!! Aunque me da que a estas alturas lo mismo hasta ya has vuelto... y esque ultimamente he estado mas desconectado...
Besotes y haber si me dices cual es ese camiseta de Zara de 4 euros con la que triunfas tanto!!! jajajaa
Besukis ;-)
 
Comentario:
Disfruta del viaje, aunque te rodeen cazadores de hembras, qué más da... A mí me pasa lo mismo con la ropa, cuando iba al instituto, nunca salía de casa sin estar bien afeitado, pasaba horas delante del espejo comprobando cómo me quedaba aquel pantalón, o la camisa nueva o un peinado diferente. ¡Estaba enamorado de mi imagen! Ahora, en cambio, casi nunca se me ve con unas camisa (les tengo grima, y a las corbatas ni te cuento), voy de tiradillo por la vida, con infinidad de camisetas (las que más me gustan, raídas de puro viejas) y unas deportivas que piden a gritos su jubilación. La verdad es que no creo que ligue más ahora que antes, pero me la suda ampliamente, a quien le guste, bien, y a quien no... pues estupendo. Supongo que eso es madurar y no darle tanta importancia a la estética: una esclavitud menos. En fin, que ya nos contarás quién cazó y cuánto. Un besazo
 
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Disfruta del viaje, aunque te rodeen cazadores de hembras, qué más da... A mí me pasa lo mismo con la ropa, cuando iba al instituto, nunca salía de casa sin estar bien afeitado, pasaba horas delante del espejo comprobando cómo me quedaba aquel pantalón, o la camisa nueva o un peinado diferente. ¡Estaba enamorado de mi imagen! Ahora, en cambio, casi nunca se me ve con unas camisa (les tengo grima, y a las corbatas ni te cuento), voy de tiradillo por la vida, con infinidad de camisetas (las que más me gustan, raídas de puro viejas) y unas deportivas que piden a gritos su jubilación. La verdad es que no creo que ligue más ahora que antes, pero me la suda ampliamente, a quien le guste, bien, y a quien no... pues estupendo. Supongo que eso es madurar y no darle tanta importancia a la estética: una esclavitud menos. En fin, que ya nos contarás quién cazó y cuánto. Un besazo
 
Comentario:
Yo estuve viviendo en Lisboa y estoy aun enamorado de esa ciudad
 
Comentario:
Tio, me encanta cómo describes los sitios que has visitado, yo quiero volver a Lisboa un día de estos, jeje, pero te vienes conmigo y me llevas al sitio ése del que hablas. Y chico, enhorabuena por ese puesto en el que te van a exigir más y te van a pagar lo mismo, jeje, son cosas que pasan. Por cierto, a ver cómo se da la cacería, igual te cazan a ti, como dices que te llevas a la gente de calle, jeje, si encima leen tu blog y lo de los abrazos, entonces ya te violan.
Un beso, viajero. Ya nos contarás
No