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Mesala on the rocks
Acerca de
Mesala
Sindicación
 
Todo lo que sube, baja
Después del subidón provocado por el reencuentro con E., mi vida ha vuelto a la rutina y a la calma chicha en la que floto normalmente. E. no deja de ser un pasatiempo, algo pasajero que le ponga un poco de sal a este guiso sin gusto y desaliñado que supone mi día a día. Una pastilla de avecrem que convierte el agua en un caldo al menos apetitoso. Parece que la banda sonora de mi vida la compuso U2, los acordes de 'But I still haven't found what I'm looking for' se repiten año tras año y me dejan la amarga duda de que haya algo o alguien que encontrar. Cuando parece que sí, llegan los irlandeses con su cancioncilla y me animan a salir corriendo sin mirar atrás porque no es eso lo que yo quiero. 'Maricón el último', parece que me grita Bono detrás de su gafas de The Fly. Supongo que soy demasiado exigente, que no me conformo con el hecho de tener a alguien a mi lado como hace la mayoría de la gente. O que soy demasiado egoísta para compartir mi intimidad con otra persona. Ayer le decía a alguien :) que mi vida amorosa era un erial tan ancho como Castilla, pero me quedaba corto. La estepa rusa o el desierto del Gobi se adaptan mejor a mi caso particular. El amor ha pasado a mi lado, pero siempre me logrado esquivar en el último momento con piruetas propias de funambulista del Circo del Sol. Dejándome compuesto, sin pareja y con cara de tontolhaba empanado de propina. Yo, mientras tanto, como Fangoria, miro la vida pasar...
La mañana en el trabajo está siendo muy aburrida. No tengo nada que hacer y fingir que estoy haciendo algo me cansa más incluso que trabajar. Mi cambio de puesto, que es oficioso y parece que a este paso no se va a convertir en oficial, lo único que me ha traído es inactividad. Va, que tiene que enseñarme, está tan perdida como yo y hasta que no se encuentre no se ve capaz de cargar conmigo. Si lo sé ralentizo el proceso de curación de mi gripe y me pillo un par de días para levantarme tarde y descansar.
 
Comentario:
Wolas!
Joer tio, no me habre rayado yo veces con este tema...que si llegara la persona definitiva, compartir tu vida con ella y quererla... a veces notas ese vacio que alguien deberia llenar, aunque bueno, hasta que llegue ese momento, he podido comprobar que ese hueco lo llenan perfectamente los amigos, haciéndote el tiempo mas ameno y esa espera ya no se convierte en espera, sino en vivir la vida.
Pues como dijo alguien:
"Hay gente que cree que la felicidad se encuentra arriba, a lo alto de la montaña, cuando,en realidad, la felicidad está en escalarla"
 
Comentario:
COmo dice MOT, yo he aprendido ya a aprender si esperar nada, porque si ansían cuando pasa algo que merezca la pena, quizás creas que no se ajusta a tu perfil, lo dejas pasar, y tiempo más tarde, viene la hora de darte coscorrones contra la pared.

La metáfora del erial me ha parecido maravillos (triste pero maravillosa), sobre todo porque yo pensaba algo similar el otro día. Pero, chico, al rato cambio el gesto, y pienso que quizás no era el momento adecuado o la persona con la que iba a funcionar, que ya vendrá alguien que quiera pasar el tiempo conmigo, y que saque lo mejor de mi mismo.....Que a veces es difícil :)

BEsotes!
 
Comentario:
Los cuentos con príncipe azul, hada madrina y final feliz incluídos no existen... me temo. Siempre falla algo, o el hada madrina se ha ido a las rebajas y no hay manera de dar con ella, o el príncipe se vuelve color ceniza de puro cobarde que es (esto me ha pasado infinidad de veces) o el final, porque llega, nunca es feliz. ¿Solución? Cargarse las alforjas de ironía fina y muuucha paciencia, caminar sin pensar en ninguna meta ideal y disfrutar las maravillas que nos vaya brindando el paisaje. Si alguien quiere hacer parte del viaje con nosotros, estupendo. Y si nadie se adapta a nuestro ritmo, pues... qué se le va a hacer. Un besín, andaluz
 
Comentario:
es que nos volvemos muy exigentes...
yo en el trabajo estoy igual, vaya rollazo
 
Comentario:
Si es que yo creo que eso es lo que hacemos mal: buscar, supongo que ese alguien vendrá solo, o eso es lo que me enseñaron a mí los cuentos, que el príncipe azul sabía dónde estabas y vendría a buscarte a la puerta de tu casa. Yo siempre me ponía mis mejores galas (la camiseta más puerca y el pantalón más ancho) para ir al supermercado, por si la persona de mi vida fuera a estar allí, jeje. Al final uno aprende a vivir sin esperar nada, aprendes a cubrir ese hueco que dices, el aburrimiento y todo lo que conlleva tener tanto tiempo para notar la ausencia del príncipe azul, y comienzas a vivir sin buscar. Ya llegará lo que tenga que llegar, para qué marearse mientras tanto? Si lo que necesitas es que te mimen, ahí va un abrazo, que hoy te gano yo.
Un beso.
No