Caminando

Salir a buscar. ¿Pero qué? Si regreso con un chocolate entonces puedo decir que eso era lo que buscaba, pero es tan complicado saberlo desde antes. Si ahora dejo de escribir esto y salgo. ¿Para qué lo hago? Caminar observando sólo cuando estoy conciente de eso, pero a veces me he dado cuenta que de tanto hacerlo ya lo hago sin una premeditación. Me sorprendo mirando hacia arriba para sentir que no me golpeo al caminar, y es muy bello y dura tanto como mi voluntad lo permita. Salidas fáciles. Bastaría ser sincero conmigo mismo y buscarla. Pero soy... ¿qué soy? Tengo veintidós años y no me he afeitado desde el martes, no estudio nada, sólo me dedico a leer de tanto en tanto, siempre escucho música y a veces estoy como bastante triste frente a una computadora y más cuando no lo estoy. No tengo trabajo y ocupo mi tiempo también en dejarme vivir con cierta pena. Anhelando que todo adquiera un sentido (falso) en alguien, quizá en esa casa donde ella no está más y dónde estará ahora. Una feria, un colegio azul y un parque bastante cómodo para mirar. Salir buscando qué. Si estoy solo puedo pensar más tranquilamente. Si estoy con alguien más (Luis, digamos) no sé de dónde adquiero un aire cómo petulante y simulo caminar como si fuera el centro de todo y me doy asco, porque siento que ya dejo de ser del todo y actúo como si alguien escribiera que me estoy rascando, que aspiro el cigarrillo, que doblo la esquina. ¿Quién lo escribirá? A veces soy yo mismo, cuando hay asco. Pero a veces es como si otra persona lo hiciera. Sería una chica, tal vez.
Lunes, 09 de Mayo de 2005, 12:55 am






