pensées
pensamientos fugaces, recogidos antes de que los lleve el tiempo
Acerca de
30 primaveras, Francés y Español residente en barcelona desde hace doce años ahora. Sonrio a la vida y ella me sonrie (que dure) Quiero reflejar en este blog pensamientos que me invaden a diario, sin pretender ser poetico o gracioso o nada en especial. * nota: disculpa las faltas de ortografia o la ausencia de tildes y accentos
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L'épée de Damoclés



Una ironia del destino, dormir tan cerca de tanto dinero.

Quizás el lo haya pensado alguna vez, o quizás no.
Cada noche al salir del trabajo le veo, tendido bajo la luz,
boquiabierto y bajo la atenta mirada de la camara de seguridad.

Esa persona se encierra en el cuerto de un cajero automatico para dormir en seguridad, ajeno a lo que pasa al exterior.
Cada noche me pregunto quien es, de donde viene, que le ha pasado, porque está en esa situación.
podria ser desde un inmigrante que todavia no se ha hecho un hueco, a un empresario arruinado repentinamente por la fatalidad o cualquiera en general. Yo mismo incluso.
Es como una espada que cuelga sobre nuestras cabezas y se puede abatir en cualquier momento, un cumulo de malas circunstancias

Alguna vez le he dejado un bocadillo en la puerta, envuelto, como esperando su despertar, y deseandole buen desayuno.
Siempre le veo dormido, inmovil y creo que podria morir sin que nadie se de cuenta. La situación es triste, deshumanizada, un mundo invisible y paralelo a los ojos de los que viven una vida "normalizada" en la sociedad.

De alguna manera es también indefenso, y algunas personas (que no merecen ese titulo que se gana a base de humanidad) desatan sus instintos sadicos contra mendigos.
Todavia recuerdo el caso hace meses de una sin techo que quemaron viva unos desgraciados hijos además de "buena familia" en busca de ocio en un cajero automatico de Barcelona.
No hace falta escribir la larga lista de enfermedades y de lentas agonias que les deseo.

Otro dia en lugar de un bocadillo si le veo despierto creo que le saludaré y le hablaré para saber de el, si lo quiere y me lo permite claro.
Quizás unas palabras le calienten más el alma que un alimento el estomago.
No