joder
no se me ocurre otra palabra..
mientras yo descubro que, a pesar de estar en una "mala racha", la vida me sigue regalando momentos especiales y me da la oportunidad de conocer personas que valgan la pena (ser conocidas),
al mismo tiempo me da advertencias, o misiones, no se como tomarmelo....
La mujer de la limpieza ha llegado al trabajo, al llegar, le pregunto que tal va, y como es sincera y franca me cuenta su situacion mientras subimos en el ascensor.
Cuesta decir que todo va bien cuando realmente todo el mundo se te cae encima y en esos momentos puedes valorar quien tienes a tu lado, quien te escucha de verdad.
Y eso es aparte de la atencion medica lo que mas necesitamos cuando estamos mal, heridos, tristes, que alguien nos apoye, este ahi simplemente.
Esta destrozada, tuvo un accidente laboral hace unas horas, se le cayo encima un cristal y le produjo un corte profundoen la pierna.
Le acaban de poner 14 puntos y no es poca cosa.
Es valiente, y desesperada.
Esta trabajando, como siempre desde que la veo, a tope.
Empezo hace poco tiempo y se ve enseguida que pone todo su empeño a trabajar mucho y bien.
Mientras la animo no puedo impedirme sentir un terror profundo, que un dia llegue a estar en su situacion, totalmente dependiente de un trabajo.
Tengo mucho respeto por ella. Mi madre ha limpiado casas toda la vida, incluso de rodillas, una vida honrada basada y lograda en el esfuerzo, la dedicacion y el sacrificio. Ahora paga las consecuencias.
La señora herida esta hecha un desastre, tiene miedo de que la echen, de que la reprochen que no hay cumplido perfectamente con su cometido como deberia.
La siento. Esta mareada y a punto de caer al suelo, de desplomarse.
La quiero como a mi madre, instantaneamente, la cojo la mano, la siento y la pido que espere mientras mi compañero de trabajo y yo impiamos los despachos como si fuera ella misma.
Su hija enferma gravemente, su marido muerto desde hace unos meses, se enfrenta de repente a una situacion digna de una pesadilla.
La realidad es cruda, dura y violenta.
Cojo su pie y sujeto su pierna en altura, para que la sangre deje de golpear y bombee menos las venas de su pierna, donde tiene una herida que, yo en mis momentos mas salvajes, hubiera soportado a duras pena. Intento tranquilizarla, hablarle, pero es duro, muy duro.
Es facil, aunque sientas lo que dices poder dar animos a alguien en una situacion que no has vivido, con total exactitud.
Hice lo que pude, la aconseje, intente relajar su alma, sus nervios, pero aun asi cuando de fue me senti mal por dejarla ir por el ascensor. A seguir limpiando más, a pesar de hacerlo a costa de su salud.
Algun dia el mundo cambiara? las personas honradas triunfaran? lo dudo pero me queda la esperanza, ese material intangible, precioso como una esmeralda.
mientras yo descubro que, a pesar de estar en una "mala racha", la vida me sigue regalando momentos especiales y me da la oportunidad de conocer personas que valgan la pena (ser conocidas),
al mismo tiempo me da advertencias, o misiones, no se como tomarmelo....
La mujer de la limpieza ha llegado al trabajo, al llegar, le pregunto que tal va, y como es sincera y franca me cuenta su situacion mientras subimos en el ascensor.
Cuesta decir que todo va bien cuando realmente todo el mundo se te cae encima y en esos momentos puedes valorar quien tienes a tu lado, quien te escucha de verdad.
Y eso es aparte de la atencion medica lo que mas necesitamos cuando estamos mal, heridos, tristes, que alguien nos apoye, este ahi simplemente.
Esta destrozada, tuvo un accidente laboral hace unas horas, se le cayo encima un cristal y le produjo un corte profundoen la pierna.
Le acaban de poner 14 puntos y no es poca cosa.
Es valiente, y desesperada.
Esta trabajando, como siempre desde que la veo, a tope.
Empezo hace poco tiempo y se ve enseguida que pone todo su empeño a trabajar mucho y bien.
Mientras la animo no puedo impedirme sentir un terror profundo, que un dia llegue a estar en su situacion, totalmente dependiente de un trabajo.
Tengo mucho respeto por ella. Mi madre ha limpiado casas toda la vida, incluso de rodillas, una vida honrada basada y lograda en el esfuerzo, la dedicacion y el sacrificio. Ahora paga las consecuencias.
La señora herida esta hecha un desastre, tiene miedo de que la echen, de que la reprochen que no hay cumplido perfectamente con su cometido como deberia.
La siento. Esta mareada y a punto de caer al suelo, de desplomarse.
La quiero como a mi madre, instantaneamente, la cojo la mano, la siento y la pido que espere mientras mi compañero de trabajo y yo impiamos los despachos como si fuera ella misma.
Su hija enferma gravemente, su marido muerto desde hace unos meses, se enfrenta de repente a una situacion digna de una pesadilla.
La realidad es cruda, dura y violenta.
Cojo su pie y sujeto su pierna en altura, para que la sangre deje de golpear y bombee menos las venas de su pierna, donde tiene una herida que, yo en mis momentos mas salvajes, hubiera soportado a duras pena. Intento tranquilizarla, hablarle, pero es duro, muy duro.
Es facil, aunque sientas lo que dices poder dar animos a alguien en una situacion que no has vivido, con total exactitud.
Hice lo que pude, la aconseje, intente relajar su alma, sus nervios, pero aun asi cuando de fue me senti mal por dejarla ir por el ascensor. A seguir limpiando más, a pesar de hacerlo a costa de su salud.
Algun dia el mundo cambiara? las personas honradas triunfaran? lo dudo pero me queda la esperanza, ese material intangible, precioso como una esmeralda.
Comentario:
Imagino que no leerás nunca esto, pero no es lo que más importa. No sé quién eres. Es tarde ya, tan tarde... y el día fue tan duro... que no puedo averiguarlo ahora. Seguramente jamás sabré de ti. Sólo es que ahora, mi deseo, mi más acuciante deseo, es darte las gracias por escribir este pequeño relato que refleja, desde sus pocas escenas, Todo lo que el ser humano tiene de injusto, de egoísta, sumergido en una historia y una verdad que, por desgracia, jamás cambiará. Los justos no obtendrán nunca, o excepcionales veces, el trato debido por su buena fe y su abnegación y, sin embargo, no dejarán de serlo. Más allá de todo, ¿no es lo más bello que podemos admirar entre nosotros? y, ¿no es igualmente dulce comprobar que, alguien como tú se dió cuenta?, ¿que vió, donde pocos o nadie miran? Gracias, dulce desconocido, ojalá la vida te sea tan amable como mereces.