Zapatero no 'para'
Zapatero no ‘para’ de acumular disgustos, esta vez en forma de paro. Y es que el dato del paro que conocimos ayer es el peor en la historia del INEM. En 24 años, el paro registrado no había subido tanto como en el pasado mes de enero, cuando 4.300 personas se inscribieron diariamente como demandantes de empleo, hasta culminar en la triste cifra de 132.000 desempleados.
Lo peor de todo, el drama de estos trabajadores, para quienes la cuesta de enero habrá sido aún más empinada. Claro que para el Gobierno de Zapatero también es un drama de dimensiones mayúsculas. Esto ya no se arregla con talante porque el talón de Aquiles de la economía, su fuerza laboral, está empezando a flaquear peligrosamente.
A falta de 34 días para la cita con las urnas, Mariano Rajoy debe de estar (de puertas para dentro) más contento que unas castañuelas. Cuando todos los sondeos le situaban por debajo de Zapatero, el líder del PP seguro que está pregonando a los cuatro vientos ¡Qué pregunten ahora a los ciudadanos…qué pregunten!
Y Zapatero no para de acumular disgustos. Basta con echar un vistazo a las cifras macro que se han conocido hoy. El PMI de servicios cae a 44 puntos (por debajo de 50 la actividad deja de crecer), la confianza del consumidor español está en mínimos históricos y ya nadie se cree que el PIB vaya a crecer este año el 3,1%, como sostiene el Gobierno. Habrá suerte si llegamos al 2,5%, y gracias.
Ahora, el ministro Caldera prepara un plan de choque para atajar el creciente desempleo en la construcción, y está dispuesto a poner el dinero que haga falta. Tarde, señor Caldera, muy tarde. ¿Quién no sabe en este país que la construcción se está desacelerando desde el mes de agosto del año pasado? ¿Por qué no puso entonces en marcha su plan?
Es más, Caldera confía en que el consumo reactive la economía. ¿Qué cuentas se hace el ministro? Muy sencillas: Tres mil millones para los consumidores por la revisión salarial, otros tres mil millones por la revisión de las pensiones y cinco mil millones más si su partido gana las elecciones y devuelven 400 euros a cada contribuyente.
Como platos me deja los ojos el señor ministro. Como platos. A tiro fijo hay 6.000 millones de euros, y otros 5.000 que podrían llegar, pero claro, los millones fijos son consecuencia de ajustes de las rentas salariales al crecimiento de la inflación.
No, señor Caldera, no está usted regalando nada a los ciudadanos, está cubriendo (malamente) lo que sube el coste de la vida. ¿Cómo vamos a poder comprar más si todo está más caro? Es de cajón.
Y los otros 5.000 millones llegarán si gana el PSOE las elecciones, algo que, en estos momentos, está por ver y por demostrar.
Lo peor de todo, el drama de estos trabajadores, para quienes la cuesta de enero habrá sido aún más empinada. Claro que para el Gobierno de Zapatero también es un drama de dimensiones mayúsculas. Esto ya no se arregla con talante porque el talón de Aquiles de la economía, su fuerza laboral, está empezando a flaquear peligrosamente.
A falta de 34 días para la cita con las urnas, Mariano Rajoy debe de estar (de puertas para dentro) más contento que unas castañuelas. Cuando todos los sondeos le situaban por debajo de Zapatero, el líder del PP seguro que está pregonando a los cuatro vientos ¡Qué pregunten ahora a los ciudadanos…qué pregunten!
Y Zapatero no para de acumular disgustos. Basta con echar un vistazo a las cifras macro que se han conocido hoy. El PMI de servicios cae a 44 puntos (por debajo de 50 la actividad deja de crecer), la confianza del consumidor español está en mínimos históricos y ya nadie se cree que el PIB vaya a crecer este año el 3,1%, como sostiene el Gobierno. Habrá suerte si llegamos al 2,5%, y gracias.
Ahora, el ministro Caldera prepara un plan de choque para atajar el creciente desempleo en la construcción, y está dispuesto a poner el dinero que haga falta. Tarde, señor Caldera, muy tarde. ¿Quién no sabe en este país que la construcción se está desacelerando desde el mes de agosto del año pasado? ¿Por qué no puso entonces en marcha su plan?
Es más, Caldera confía en que el consumo reactive la economía. ¿Qué cuentas se hace el ministro? Muy sencillas: Tres mil millones para los consumidores por la revisión salarial, otros tres mil millones por la revisión de las pensiones y cinco mil millones más si su partido gana las elecciones y devuelven 400 euros a cada contribuyente.
Como platos me deja los ojos el señor ministro. Como platos. A tiro fijo hay 6.000 millones de euros, y otros 5.000 que podrían llegar, pero claro, los millones fijos son consecuencia de ajustes de las rentas salariales al crecimiento de la inflación.
No, señor Caldera, no está usted regalando nada a los ciudadanos, está cubriendo (malamente) lo que sube el coste de la vida. ¿Cómo vamos a poder comprar más si todo está más caro? Es de cajón.
Y los otros 5.000 millones llegarán si gana el PSOE las elecciones, algo que, en estos momentos, está por ver y por demostrar.
Comentario:
Llevas mucha razón, la cosas van cada vez a peor, los alimentos están más caros, la vivienda imposible, los sueldos más bajos, pero los Gobiernos tienen la obligación de atajar estos problemas. También la vivienda se desbocó con Aznar y nadie hizo nada. Al final, los ciudadanos sufrimos todo.
Comentario:
La verdad es que ya se sabía que en cuento la construcción empezará a desacelerar los inmigrantes, la mayoría de los empleados en este sector, y los demás empleados iban a se los primeros en caer y que por tanto, el número de desempleados iba a aumentar, pero no creo que sea sólo problema de Zapatero y no pienso que su fuerza laboral disminuya por ello. Es un mal dato está claro, pero tarde o temprano iba a ocurrir y los datos iban a salir, estuviese en el gobierno quien estuviese.
Un saludo
Un saludo





