El respeto por el lenguaje
Ayer estuve viendo a ratos la gala de entrega de los premios TP de Oro 2007, más que nada por aquello de que los galardones se conceden según la votación de los propios lectores de la revista, vamos, una especie de Web 2.0 aplicado al mundillo televisivo.
Del acto en sí no voy a decir nada, porque no merece la pena, pero si me gustaría comentar un detalle que me llamó mucho la atención. El premio al mejor programa de entretenimiento se lo llevó ‘Se lo que hicisteis…”, de la Sexta, esa especie de revista vespertina que vive de criticar las miserias de otros, ya sabéis lo que dijo Calderón de la Barca, “Cuentan de un sabio que un día, tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas hierbas que cogía…”
El caso es que al recoger el premio, la primera palabra que salió de la boca de Patricia Conde, presentadora del espacio, fue esta: “Joder”. Así quedó grabado para los restos ese "joder" ante varios millones de personas. Viva la cultura, sí señor. Y entonces me puse a darle vueltas a una cuestión un tanto inquietante. ¿Qué está pasando en los medios para que lleguemos a estos extremos de maltrato en el lenguaje? Bueno, lo de Patricia es una anécdota, una percha sobre la que reflexionar sobre el uso (y el abuso) que a veces hacemos los periodistas del lenguaje.
Es entonces cuando me acuerdo de mis inicios en la Agencia EFE, donde tuve la inmensa fortuna de contar con la tutela de Carlos Serrano, un profesional como la copa de un pino, quien además de enseñarme periodismo, me inculcó un respeto profundo por la lengua y su uso apropiado.
Las lecciones son incontables, sólo os contaré algunas anécdotas. Una de mis primeras noticias fue cubrir un acto en el que intervenía un sindicalista, no recuerdo si Méndez o Fidalgo. El caso es que al redactar el teletipo, escribí. “…Fidalgo/Méndez valoró positivamente las medidas que…” a lo que Carlos me dijo. No, no puedes escribir “valoró positivamente”, porque el verbo valorar ya significa por sí mismo apreciar o estimar el valor de algo, por lo que es positivo. La expresión ‘valorar positivamente’ es caer en la redundancia, pero cuántas veces lo leemos a diario en la prensa. Mucho peor si se escribe “valoró negativamente”, porque entonces se cae en la contradicción.
De estas hubo muchas, que si los americanos no son americanos sino estadounidenses, que es más apropiado decir que la bolsa subió "el" 1,3% en vez de "un" 1,3%, empleando el artículo determinado “el” frente al indeterminado “un”. En fin, muchas lecciones.
Todavía hoy me sorprende que en algunos medios haya periodistas que no usan el lenguaje de manera apropiada. Por ejemplo, un caso curioso se da en las crónicas televisivas de sucesos, cuando el redactor habla del “presunto” agresor de turno, en relación con alguien que ha sido detenido y de quien se cree que ha cometido un delito. Pues no, no es correcto decir “presunto”, ya que en el derecho español, la presunción sólo puede ser de inocencia. En todo caso hay que decir “supuesto” agresor, porque presuntamente todos los ciudadanos somos inocentes, hasta que el juez demuestre lo contrario.
En Internet tampoco somos ángeles y puede suceder que debido a las prisas por publicar antes la información, veáis a veces errores en nuestros textos, sobre todo relacionados con un cambio de orden en las letras de alguna palabra, o alguna tilde que se despista. Pero procuramos hacer un uso apropiado del lenguaje. Y especialmente nosotros, que nos dedicamos a la bolsa, intentamos que los tecnicismos no os suenen a chino mandarín. Os pido perdón si alguna vez no lo conseguimos.
Del acto en sí no voy a decir nada, porque no merece la pena, pero si me gustaría comentar un detalle que me llamó mucho la atención. El premio al mejor programa de entretenimiento se lo llevó ‘Se lo que hicisteis…”, de la Sexta, esa especie de revista vespertina que vive de criticar las miserias de otros, ya sabéis lo que dijo Calderón de la Barca, “Cuentan de un sabio que un día, tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas hierbas que cogía…”
El caso es que al recoger el premio, la primera palabra que salió de la boca de Patricia Conde, presentadora del espacio, fue esta: “Joder”. Así quedó grabado para los restos ese "joder" ante varios millones de personas. Viva la cultura, sí señor. Y entonces me puse a darle vueltas a una cuestión un tanto inquietante. ¿Qué está pasando en los medios para que lleguemos a estos extremos de maltrato en el lenguaje? Bueno, lo de Patricia es una anécdota, una percha sobre la que reflexionar sobre el uso (y el abuso) que a veces hacemos los periodistas del lenguaje.
Es entonces cuando me acuerdo de mis inicios en la Agencia EFE, donde tuve la inmensa fortuna de contar con la tutela de Carlos Serrano, un profesional como la copa de un pino, quien además de enseñarme periodismo, me inculcó un respeto profundo por la lengua y su uso apropiado.
Las lecciones son incontables, sólo os contaré algunas anécdotas. Una de mis primeras noticias fue cubrir un acto en el que intervenía un sindicalista, no recuerdo si Méndez o Fidalgo. El caso es que al redactar el teletipo, escribí. “…Fidalgo/Méndez valoró positivamente las medidas que…” a lo que Carlos me dijo. No, no puedes escribir “valoró positivamente”, porque el verbo valorar ya significa por sí mismo apreciar o estimar el valor de algo, por lo que es positivo. La expresión ‘valorar positivamente’ es caer en la redundancia, pero cuántas veces lo leemos a diario en la prensa. Mucho peor si se escribe “valoró negativamente”, porque entonces se cae en la contradicción.
De estas hubo muchas, que si los americanos no son americanos sino estadounidenses, que es más apropiado decir que la bolsa subió "el" 1,3% en vez de "un" 1,3%, empleando el artículo determinado “el” frente al indeterminado “un”. En fin, muchas lecciones.
Todavía hoy me sorprende que en algunos medios haya periodistas que no usan el lenguaje de manera apropiada. Por ejemplo, un caso curioso se da en las crónicas televisivas de sucesos, cuando el redactor habla del “presunto” agresor de turno, en relación con alguien que ha sido detenido y de quien se cree que ha cometido un delito. Pues no, no es correcto decir “presunto”, ya que en el derecho español, la presunción sólo puede ser de inocencia. En todo caso hay que decir “supuesto” agresor, porque presuntamente todos los ciudadanos somos inocentes, hasta que el juez demuestre lo contrario.
En Internet tampoco somos ángeles y puede suceder que debido a las prisas por publicar antes la información, veáis a veces errores en nuestros textos, sobre todo relacionados con un cambio de orden en las letras de alguna palabra, o alguna tilde que se despista. Pero procuramos hacer un uso apropiado del lenguaje. Y especialmente nosotros, que nos dedicamos a la bolsa, intentamos que los tecnicismos no os suenen a chino mandarín. Os pido perdón si alguna vez no lo conseguimos.
Comentario:
Me parece una genialidad, volver a las fuentes y los principios.
Pero, señor, Patricia Conde merece que le perdonemos cualquier maluso del lenguaje, joder, y que use la lengua como quiera y donde quiera.
He dicho
Un abrazo
Pepe el libidinoso
Pero, señor, Patricia Conde merece que le perdonemos cualquier maluso del lenguaje, joder, y que use la lengua como quiera y donde quiera.
He dicho
Un abrazo
Pepe el libidinoso