TENIAMOS A WINONA ENTRE NOSOTROS Y NO LO SABIAMOS
Toda la vida de Dios ha habido mujeres que han caido en la tentación delictiva del robo. Ahí tenemos a Marnie, La Ladrona, probablemente la choriza más famosa del mundo del celuloide.

En la vida real tampoco han faltado chorizas famosas, como la guapísima Winona Ryder, a quien pillaron robando en una tienda.

Nosotros teníamos a nuestra choriza particular entre nosotros. De pelo castaño claro, pequeña, con un ojo algo extraviado, el frenillo tembloroso, y una nariz cada vez más prominente entre sus pequeños ojillos. Era una de las de La lista de Gloria, una de las elegidas. Parte de la inmundicia sobrante de la campaña de Terra. Menudo deterioro: cada día más flaca, más triste, más poca cosa. LLegó a tal extremo que solo se le veía la nariz. Siempre quejándose, siempre irritada, a ratos desquiciada, triste, depresiva. La misma mañana del delito nos comentaba a mi chica, a Ana y a mi, con quien ha estado no-comiendo a diario(hace tiempo que no la veíamos comer nada apenas) que se casaría con su novio a fin de año, que las cosas le iban mejor.
Poco más tarde estaba metiendo la mano en el monedero de Ana, compañera de toda la vida y probablemente su mejor apoyo en el nuevo trabajo, para hurtarle 10 euros. Le vio una coordinadora y se montó el escándalo. De repente todo tenía explicación. En los últimos tiempos había desaparecido el dinero de algunos compañeros de la plataforma. Todos se enteraron menos ella, quien permanecía ajena al escándalo. Hacía unos días nos había dicho que le habían robado la bolsa de su comida con las albóndigas. Era mentira.
La jefa del servicio, que ya estaba en su casa, tuvo que volver para hacerla un tercer grado mientras la plataforma entera esperaba la sentencia.Cuando salió de esa sala ya estaba despedida. Por un momento me pareció que todo el mundo se iba a poner a cantar como en los estadios de fútbol cuando sacan la tarjeta roja a algún jugador aquello de: ¡ A LA PUTA CALLE, MATARILE RILE RILE, A LA PUTA CALLE MATARILERILERÓN!
Horas más tarde, desesperada y llorosa me llamaba para explicármelo todo. Por respeto no lo haré público aquí. Solo os diré que vivía en una mentira y mentía a todo el mundo desde hace tiempo.
Ahora quedará el recuerdo de una choriza, un cierto aura de desconfianza sobre los que venimos de Terra y varios puntos que apuntarse a los ya muchos méritos de Gloria (al paso que va preside Atento en cuestión de semanas...) que no solo envió los desperdicios de la campaña, sino que para colmo envió a una ladrona que resultaba ya ser conocida en la plataforma por confundir teléfonos con cifs, y a la que ahora se le achacan todas las pérdidas de dinero de la plataforma para mayor Gloria (Ana, a ver si lo coges)
Me muero por saber qué le dirá nuestra actual jefa a Gloria, aparte de preguntarle, claro, si alguno de los que quedamos formamos parte de la mafia o tenemos algún asunto pendiente con la justicia.

En la vida real tampoco han faltado chorizas famosas, como la guapísima Winona Ryder, a quien pillaron robando en una tienda.

Nosotros teníamos a nuestra choriza particular entre nosotros. De pelo castaño claro, pequeña, con un ojo algo extraviado, el frenillo tembloroso, y una nariz cada vez más prominente entre sus pequeños ojillos. Era una de las de La lista de Gloria, una de las elegidas. Parte de la inmundicia sobrante de la campaña de Terra. Menudo deterioro: cada día más flaca, más triste, más poca cosa. LLegó a tal extremo que solo se le veía la nariz. Siempre quejándose, siempre irritada, a ratos desquiciada, triste, depresiva. La misma mañana del delito nos comentaba a mi chica, a Ana y a mi, con quien ha estado no-comiendo a diario(hace tiempo que no la veíamos comer nada apenas) que se casaría con su novio a fin de año, que las cosas le iban mejor.
Poco más tarde estaba metiendo la mano en el monedero de Ana, compañera de toda la vida y probablemente su mejor apoyo en el nuevo trabajo, para hurtarle 10 euros. Le vio una coordinadora y se montó el escándalo. De repente todo tenía explicación. En los últimos tiempos había desaparecido el dinero de algunos compañeros de la plataforma. Todos se enteraron menos ella, quien permanecía ajena al escándalo. Hacía unos días nos había dicho que le habían robado la bolsa de su comida con las albóndigas. Era mentira.
La jefa del servicio, que ya estaba en su casa, tuvo que volver para hacerla un tercer grado mientras la plataforma entera esperaba la sentencia.Cuando salió de esa sala ya estaba despedida. Por un momento me pareció que todo el mundo se iba a poner a cantar como en los estadios de fútbol cuando sacan la tarjeta roja a algún jugador aquello de: ¡ A LA PUTA CALLE, MATARILE RILE RILE, A LA PUTA CALLE MATARILERILERÓN!
Horas más tarde, desesperada y llorosa me llamaba para explicármelo todo. Por respeto no lo haré público aquí. Solo os diré que vivía en una mentira y mentía a todo el mundo desde hace tiempo.
Ahora quedará el recuerdo de una choriza, un cierto aura de desconfianza sobre los que venimos de Terra y varios puntos que apuntarse a los ya muchos méritos de Gloria (al paso que va preside Atento en cuestión de semanas...) que no solo envió los desperdicios de la campaña, sino que para colmo envió a una ladrona que resultaba ya ser conocida en la plataforma por confundir teléfonos con cifs, y a la que ahora se le achacan todas las pérdidas de dinero de la plataforma para mayor Gloria (Ana, a ver si lo coges)
Me muero por saber qué le dirá nuestra actual jefa a Gloria, aparte de preguntarle, claro, si alguno de los que quedamos formamos parte de la mafia o tenemos algún asunto pendiente con la justicia.
CUANDO NO ESTAN NI LAS CALLES PUESTAS
Tengo el horario cambiado por 3 días y tengo que levantarme cuando no están puestas las calles. Y es que mi manía de decir que sí (de primeras) a las propuestas me trae por la calle de la amargura. ¿Pero quién cojones me ha mandado a mi aceptar esta tortura? Cuando ha sonado el despertador me he dado cuenta de mis limitaciones intelectuales. Eso ha sido después de golpearme de forma continua con las paredes a cada paso que daba. Un individuo en esas condiciones no es más que una masa torpe irracional con síntomas aparentes de embriaguez galopante. Había que verse. Fui a mear y como no me tenía en pie me senté en el water y apoyé la frente en la pared de enfrente. Tuve que luchar duramente contra Morfeo, el muy cabrón me llevaba con él.
Cuando entré en el metro me sentí POBRE, porque solo los pobres sufren tanto, coño, solo ellos se someten a estas torturas. Vi a mi alrededor a unos cuantos individuos y pensé: "SOMOS TODOS UNOS DESGRACIADOS".
Algún día seré rico y cuando me levante siempre será de día, y estarán las calles puestas, ¡y qué coño! si no lo están MANDARÉ QUE LAS PONGAN, que para eso seré rico, qué cojones.
Cuando entré en el metro me sentí POBRE, porque solo los pobres sufren tanto, coño, solo ellos se someten a estas torturas. Vi a mi alrededor a unos cuantos individuos y pensé: "SOMOS TODOS UNOS DESGRACIADOS".
Algún día seré rico y cuando me levante siempre será de día, y estarán las calles puestas, ¡y qué coño! si no lo están MANDARÉ QUE LAS PONGAN, que para eso seré rico, qué cojones.
Como un cutre Gran Hermano, y otras necedades
Recientemente han puesto en mi portal 2 cámaras: una en el exterior, junto a los telefonillos y otra en el interior, que pasa inadvertida. Al principio pensé que era una gilipollez. Pero de eso nada. Esto es como el Gran Hermano.

Aquí todos podemos ser objeto de las turbias miradas de nuestros avezados convecinos. La mayoría de ellos aún no lo sabe. Me he dado cuenta de que muy pocos han sido los que se han percatado de la existencia de la cámara interior. La otra noche, aburrido, puse en la tele el canal de la cámara y pude comprobar, asombrado y atónito como un vecino, respetable hasta ese momento, se sacaba con ahinco un moco de grandes dimensiones y lo pegaba con esmero en la barandilla.
Esa cámara era un filón. En seguida lo pude comprobar: una chica se recolocó el relleno de las tetas frente al espejo (¡¡ERAN DE MENTIRA!!), un chico se metió una galleta tremenda para mi alborozo cuando aparentemente ebrio intentaba bajar las escaleras (¡vaya si las bajó: y de una vez todas!!) , y la portera poco después, seguramente alertada por el ruido del borracho, salió a ver qué pasaba, se asomó al cristal de la puerta y se metió la mano por la raja del culo con quien sabe qué intenciones.
Entonces me sentí sobresaltado. En ocasiones cuando estoy esperando en el portal a un ascensor y veo que se acerca un vecino por la puerta corro a meterme en el ascensor antes de que llegue el vecino y salgo escopetado. Pensé: "ahora verán como que velocidad del diablo hago todas las gestiones para deshacerme de la compañía de quien sea". Me verán, me pillarán. Esa asquerosa cámara lo verá todo. Dirán que soy un pirao, un insociable y a saber qué peores cosas.
¿Qué pasa, que es que vosotros no lo haceis? Todo el mundo lo hace, seguro. ¿Por qué será que preferimos ir solos? ¿Será porque queremos hacer el moñas frente al espejo?, ¿porque aprovechamos ese momento de intimidad para tirarnos ese pedo que tanto tiempo llevábamos reteniendo? ¿será porque no queremos hacer el paripé con alguien a quien ni conocemos ni tenemos ganas de conocer?:
"- ¿A qué piso va? (me importa una mierda donde vayas)
- Al 7º (hay que joderse, ¿que coño te importará a ti?)
- Pues yo me quedo en el 5º (pa que te jodas, me bajo antes)"
Luego no nos miramos para no tener que hablar, manteniendo un silencio incomodísimo, o lo que es peor, cuando te toca el vecino simpático y te dice:
"- Vaya calor que hace, ¿verdad?
- Estamos en julio "(pedazo de imbecil) "si no hace calor ahora cuando" (cojones)" lo va a hacer?
-Claro, claro, si es normal"
Aparte te puede tocar el vecino apestoso, el hiperperfumado, el sudoroso, el borracho, el salido, o el que va con el perro que no para de olerte los cojones, o la que va con la rata esa que no para de ladrar y que le pegarías una patada para silenciarle para siempre.
Por todo eso quiero ir solo, pensaba yo, justo en el momento en que vi a mi padre aparecer en el portal y agarrarse a la barandilla justo donde estaba el....¡¡¡puaaaaagggg!!!

Aquí todos podemos ser objeto de las turbias miradas de nuestros avezados convecinos. La mayoría de ellos aún no lo sabe. Me he dado cuenta de que muy pocos han sido los que se han percatado de la existencia de la cámara interior. La otra noche, aburrido, puse en la tele el canal de la cámara y pude comprobar, asombrado y atónito como un vecino, respetable hasta ese momento, se sacaba con ahinco un moco de grandes dimensiones y lo pegaba con esmero en la barandilla.
Esa cámara era un filón. En seguida lo pude comprobar: una chica se recolocó el relleno de las tetas frente al espejo (¡¡ERAN DE MENTIRA!!), un chico se metió una galleta tremenda para mi alborozo cuando aparentemente ebrio intentaba bajar las escaleras (¡vaya si las bajó: y de una vez todas!!) , y la portera poco después, seguramente alertada por el ruido del borracho, salió a ver qué pasaba, se asomó al cristal de la puerta y se metió la mano por la raja del culo con quien sabe qué intenciones.
Entonces me sentí sobresaltado. En ocasiones cuando estoy esperando en el portal a un ascensor y veo que se acerca un vecino por la puerta corro a meterme en el ascensor antes de que llegue el vecino y salgo escopetado. Pensé: "ahora verán como que velocidad del diablo hago todas las gestiones para deshacerme de la compañía de quien sea". Me verán, me pillarán. Esa asquerosa cámara lo verá todo. Dirán que soy un pirao, un insociable y a saber qué peores cosas.
¿Qué pasa, que es que vosotros no lo haceis? Todo el mundo lo hace, seguro. ¿Por qué será que preferimos ir solos? ¿Será porque queremos hacer el moñas frente al espejo?, ¿porque aprovechamos ese momento de intimidad para tirarnos ese pedo que tanto tiempo llevábamos reteniendo? ¿será porque no queremos hacer el paripé con alguien a quien ni conocemos ni tenemos ganas de conocer?:
"- ¿A qué piso va? (me importa una mierda donde vayas)
- Al 7º (hay que joderse, ¿que coño te importará a ti?)
- Pues yo me quedo en el 5º (pa que te jodas, me bajo antes)"
Luego no nos miramos para no tener que hablar, manteniendo un silencio incomodísimo, o lo que es peor, cuando te toca el vecino simpático y te dice:
"- Vaya calor que hace, ¿verdad?
- Estamos en julio "(pedazo de imbecil) "si no hace calor ahora cuando" (cojones)" lo va a hacer?
-Claro, claro, si es normal"
Aparte te puede tocar el vecino apestoso, el hiperperfumado, el sudoroso, el borracho, el salido, o el que va con el perro que no para de olerte los cojones, o la que va con la rata esa que no para de ladrar y que le pegarías una patada para silenciarle para siempre.
Por todo eso quiero ir solo, pensaba yo, justo en el momento en que vi a mi padre aparecer en el portal y agarrarse a la barandilla justo donde estaba el....¡¡¡puaaaaagggg!!!
La iluminación: la lista de Gloria
Cierro la explicación a mi tortura. La respuesta a todas estas horas de desidia y aburrimiento. Quede como un aviso para los que deban, (pobres de ellos) sufrirla, día tras día, como si fuera una mala hemorroide cabrona. Que sepan con qué clase de individua se juegan su integridad personal.
Un día, en una mesa cualquiera de una plataforma cualquiera, la idiotez envolvió completamente a Gloria. Se amaron profundamente (entiendase que aunque Gloria sea fiel a la imbecilidad, la imbecilidad le pone los cuernos con muchos otros, mismamente con un tal Lobo), en alma y carne también (¡qué asco!) y en la plenitud orgásmica de imbecilidad sintió el rayo único de la iluminación. Gloria se sintió iluminada, como Santa Teresa, pero no de ese tipo de iluminación, sino que presintió que era la iluminación ilustrada: la Razón, quien la señaló.
Por un momento sintió que podía pensar, es más, ¡creyó incluso ser inteligente!
Entonces se produjo una catástrofe, una imbécil consecuencia. Se sintió feliz y escribió, creyendo estar poseída por el ilustre raciocinio que le fue arrebatado brutalmente en su terrible nacimiento, los nombres de todos los que estamos hoy aquí en Aluche en una lista: la lista de Gloria.

"Esta lista es el bien absoluto, es la vida. Más allá es el abismo, así de estrechos son los márgenes entre el horror y la salvación." Esas palabras le dijo su aparición.
Sin duda estaba iluminada: no existía forma más inteligente que deshacerse de los desperdicios dejando que tengan que agradecerte haber sido seleccionados. Qué mejor que los desperdicios no sepan que lo son, haciéndoles creer que son todo lo contrario.
Todos abrieron los ojos, que lo sepas, Gloria, hasta la de las alpargatas que llega sobadísima todos los días, y todos nos cagamos en tu puto cordón umbilical.
Que lo sepas..
Un día, en una mesa cualquiera de una plataforma cualquiera, la idiotez envolvió completamente a Gloria. Se amaron profundamente (entiendase que aunque Gloria sea fiel a la imbecilidad, la imbecilidad le pone los cuernos con muchos otros, mismamente con un tal Lobo), en alma y carne también (¡qué asco!) y en la plenitud orgásmica de imbecilidad sintió el rayo único de la iluminación. Gloria se sintió iluminada, como Santa Teresa, pero no de ese tipo de iluminación, sino que presintió que era la iluminación ilustrada: la Razón, quien la señaló.
Por un momento sintió que podía pensar, es más, ¡creyó incluso ser inteligente!
Entonces se produjo una catástrofe, una imbécil consecuencia. Se sintió feliz y escribió, creyendo estar poseída por el ilustre raciocinio que le fue arrebatado brutalmente en su terrible nacimiento, los nombres de todos los que estamos hoy aquí en Aluche en una lista: la lista de Gloria.

"Esta lista es el bien absoluto, es la vida. Más allá es el abismo, así de estrechos son los márgenes entre el horror y la salvación." Esas palabras le dijo su aparición.
Sin duda estaba iluminada: no existía forma más inteligente que deshacerse de los desperdicios dejando que tengan que agradecerte haber sido seleccionados. Qué mejor que los desperdicios no sepan que lo son, haciéndoles creer que son todo lo contrario.
Todos abrieron los ojos, que lo sepas, Gloria, hasta la de las alpargatas que llega sobadísima todos los días, y todos nos cagamos en tu puto cordón umbilical.
Que lo sepas..
De Gracita Morales ahora, TIENE COJONES!!!
Escrito esta mañana, durante las eternas horas de mi jornada laboral:
"¿Os acordais de las pelis españolas antiguas cuando se veía a una señorita, normalmente con voz de pito, o sea: Gracita Morales(que el señoritooooooooo la tenga en su gloria, os juro que esta vez no hablo de esa Gloria) frente a un panel enorme enchufando unas clavijas para poner al que le llamaba con su tía la de Albacete? Eso mismo hago yo, solo que sin clavijas, sin la gracia de Gracita (de ahí su nombre artístico) y ni mucho menos con ese ajetreo.

Mi paso por esta empresa me deja relegado a ser una Gracita cualquiera, y todo por culpa...si,sí, de ella.
No sé qué hacer...¿leo? ¡joder! ¡me duermo!
Algunas veces me parece que me miran, tengo el cuadernillo abierto y estoy escribiendo esto, de vez en cuando muevo el ratón para que no me salte el protector de pantalla. Veamos: un ejercicio mental: jugadores del Madrid, todos los que recuerdes: Zamora, Quincoces, Bernabéu..... " ( así he llegado a unos 107) "¡Dios! Solo han pasado unos minutos! para colmo tengo un puto reloj en el display del telefono, ¡cawenros! ¡Hagamos memoria!...había un alemán con unos pelos a lo Tina Turner que jugaba en el Madrid en los años 70,

y era un centrocampista cojonudo, y no me acuerdo de su nombre. Tiene cojones, claro que yo por entonces era feto como mucho.

¿Epi y Blas eran homosexuales? ¿se retiraron de la vida pública a disfrutar por fin, de su amor? ¿no estábamos preparados los niños de entonces para verlos dormir en la misma cama en vez de en dos?
¿Por qué la insulsa de Bea no se revolcaba con Javi o con el macarrilla de Pancho o hacía topless en la playa? ¿es que tampoco para eso estábamos preparados?
Enseñaron a las chicas como a Bea le llegaba la regla, pero ninguno de los chicos se hacía unas pajillas o veía revistas porno. Teniendo en cuenta estos antecedentes, coño, me siento más desgraciado aún. Azuzados por el espíritu ñoño de los de Nerja, nos han hecho carnaza de gentuza sin escrúpulos o sin nada como, pongamos, Gloria.
¿Y en qué año se retiró Camacho? Madre mía que despedida. La leche. Pero que bonito el futbol y vaya puta mierda todo esto, ¡cojones!"
Y así, hasta la hora de la salida.
Acojonante, ¿que no?
"¿Os acordais de las pelis españolas antiguas cuando se veía a una señorita, normalmente con voz de pito, o sea: Gracita Morales(que el señoritooooooooo la tenga en su gloria, os juro que esta vez no hablo de esa Gloria) frente a un panel enorme enchufando unas clavijas para poner al que le llamaba con su tía la de Albacete? Eso mismo hago yo, solo que sin clavijas, sin la gracia de Gracita (de ahí su nombre artístico) y ni mucho menos con ese ajetreo.

Mi paso por esta empresa me deja relegado a ser una Gracita cualquiera, y todo por culpa...si,sí, de ella.
No sé qué hacer...¿leo? ¡joder! ¡me duermo!
Algunas veces me parece que me miran, tengo el cuadernillo abierto y estoy escribiendo esto, de vez en cuando muevo el ratón para que no me salte el protector de pantalla. Veamos: un ejercicio mental: jugadores del Madrid, todos los que recuerdes: Zamora, Quincoces, Bernabéu..... " ( así he llegado a unos 107) "¡Dios! Solo han pasado unos minutos! para colmo tengo un puto reloj en el display del telefono, ¡cawenros! ¡Hagamos memoria!...había un alemán con unos pelos a lo Tina Turner que jugaba en el Madrid en los años 70,

y era un centrocampista cojonudo, y no me acuerdo de su nombre. Tiene cojones, claro que yo por entonces era feto como mucho.

¿Epi y Blas eran homosexuales? ¿se retiraron de la vida pública a disfrutar por fin, de su amor? ¿no estábamos preparados los niños de entonces para verlos dormir en la misma cama en vez de en dos?
¿Por qué la insulsa de Bea no se revolcaba con Javi o con el macarrilla de Pancho o hacía topless en la playa? ¿es que tampoco para eso estábamos preparados?
Enseñaron a las chicas como a Bea le llegaba la regla, pero ninguno de los chicos se hacía unas pajillas o veía revistas porno. Teniendo en cuenta estos antecedentes, coño, me siento más desgraciado aún. Azuzados por el espíritu ñoño de los de Nerja, nos han hecho carnaza de gentuza sin escrúpulos o sin nada como, pongamos, Gloria.
¿Y en qué año se retiró Camacho? Madre mía que despedida. La leche. Pero que bonito el futbol y vaya puta mierda todo esto, ¡cojones!"
Y así, hasta la hora de la salida.
Acojonante, ¿que no?
De cómo ser imbécil y parecer competente
Cuando hoy me he sentado en el trabajo y me he dado cuenta de que no tenía ni puta idea de nada me he vuelto a acordar de ella..digamos que se llama...Gloria.
Sé que soy pesado con ella, pero es que tengo un resquemor.
Esta mañana, en mi larga tortura en el puesto, sin quererlo, fui una Gloria cualquiera. Me explico: no tenía ni idea de nada, y lo que era peor: no estaba haciendo nada. O sea, como ella. Entonces pensé, no, mejor dicho, sentí que había cumplido su venganza sobre mi.
Por fin se ha hecho entender. Por fin alguien ha comprendido la magnitud de su tragedia, terrible e inhumana (recordad que ellla, por si misma, se cepilla el axioma "pienso, luego existo" de Descartes con su sola existencia, convirtiéndose no solo en una hooligan de la estética y de la humanidad, sino también de la filosofía). Me ha enviado aquí, junto a los desheredados, para multilplicar su tragedia, para sentirse protagonista (ni siquiera el día de su primera comunión lo fue: le vistieron de marinerito, y cuando después de la ceremonia iban todos al convite se la dejaron olvidada en la sesión fotográfica, que por cierto, fue difusa: el fotógrafo padecía de cataratas).
No le bastaba con ser imbecil ella sola? Yo no tengo la culpa de que el cordón umbilical se le agarrara al cuello como si fuera una bufanda homicida, ni de que se sintiera inferior cuando a sus amigas (este dato, el de si tenía amigas digo, es necesario investigarlo) les salieron las tetas y a ella únicamente dos granos. Siempre disimulando su palidez con colorete del todo a cien, intentando hablar de más para tapar su idiotez, sin saber que es mejor callar y parecer imbecil que hablar y confirmarlo.
Hoy me he sentido como Gloria, imbécil e inútil. Ella gritaba con muy malas pulgas (las buenas se las dejaba en casa, pegando saltos sobre la colcha): "Ceeeeesar!!!!", y ese grito era la muestra palpable de su insignificancia, la excusa para disimular su descarada incompetencia. Sonreía por imbecilidad, y gritaba como excusa. Ahora lo comprendo.
Y más desde esta mañana, cuando me han entrado ganas de gritar: "Gloriaaaaaaa!!"
Sé que soy pesado con ella, pero es que tengo un resquemor.
Esta mañana, en mi larga tortura en el puesto, sin quererlo, fui una Gloria cualquiera. Me explico: no tenía ni idea de nada, y lo que era peor: no estaba haciendo nada. O sea, como ella. Entonces pensé, no, mejor dicho, sentí que había cumplido su venganza sobre mi.
Por fin se ha hecho entender. Por fin alguien ha comprendido la magnitud de su tragedia, terrible e inhumana (recordad que ellla, por si misma, se cepilla el axioma "pienso, luego existo" de Descartes con su sola existencia, convirtiéndose no solo en una hooligan de la estética y de la humanidad, sino también de la filosofía). Me ha enviado aquí, junto a los desheredados, para multilplicar su tragedia, para sentirse protagonista (ni siquiera el día de su primera comunión lo fue: le vistieron de marinerito, y cuando después de la ceremonia iban todos al convite se la dejaron olvidada en la sesión fotográfica, que por cierto, fue difusa: el fotógrafo padecía de cataratas).
No le bastaba con ser imbecil ella sola? Yo no tengo la culpa de que el cordón umbilical se le agarrara al cuello como si fuera una bufanda homicida, ni de que se sintiera inferior cuando a sus amigas (este dato, el de si tenía amigas digo, es necesario investigarlo) les salieron las tetas y a ella únicamente dos granos. Siempre disimulando su palidez con colorete del todo a cien, intentando hablar de más para tapar su idiotez, sin saber que es mejor callar y parecer imbecil que hablar y confirmarlo.
Hoy me he sentido como Gloria, imbécil e inútil. Ella gritaba con muy malas pulgas (las buenas se las dejaba en casa, pegando saltos sobre la colcha): "Ceeeeesar!!!!", y ese grito era la muestra palpable de su insignificancia, la excusa para disimular su descarada incompetencia. Sonreía por imbecilidad, y gritaba como excusa. Ahora lo comprendo.
Y más desde esta mañana, cuando me han entrado ganas de gritar: "Gloriaaaaaaa!!"
Oic...oic...oic
Era la última vez que nos reunían a los desperdicios en el curso, de modo que subimos al plató de Crónicas, de nuevo, juntos. Nuestro entrañable compañero Sancho, se nos presentó con la Panza llena. "He comido las albóndigas más grandes de mi vida", dijo. Quizá por ello, es decir, para hacer hueco a las albóndigas, decidió venir con los pantalones desabrochados y los dos extremos del cinturón colgando a imagen de cualquier colgajo penduleante ( y mira que intentado que no pareciera sospechoso, coño!), a la vez que producía unos sonidos guturales-digestivos indisimulable (esto, y yo no sé por qué, me trajo a la memoria a Torrente y al Gordo Cabrón).
"Oic..oic...oic..", esa era la expresión dramática y titánica de un hombre que intenta moverse con kilos de albóndigas en la panza. Acongojante, ¿que no?
Pues en ese mismo momento todo tuvo sentido. Fresita nos chivó que en el lugar de donde procedían las gigantescas albóndigas servían el ketchup en los botes del fairy, y la mermelada en los de la mahonesa. Acongojante también. Todo cuajó, quien conozca a Sancho entenderá a la primera por qué.
La bufonada no terminó ahí. Fresita, con un impagable sentido del espectáculo, lo eligió para que saliera a hacer un ejercicio. Se movieron los extremos colgantes del cinturón, los pantalones desabrochados, "..oic...oic...oic.." Por un momento, Sancho dejó de ser Sancho. Nuestro querido amigo no llevaba alforja alguna. No la llevaba. Os lo juro. Por primera vez en 3 semanas (¿se ducharía con ella encima? ¿se haría sus autoguarreridas con ella?) no llevaba la alforja encima. "Se la habrán robado", pensé: "la hemos cagado: este sin su totem está perdido". Pareció sorprendido, probablemente ni él mismo lo sabía. Quizá nos quiso demostrar a todos, en el último momento, de que él podía vivir sin su alforja, que había superado su dependencia. Ahí estaba Sancho, convertido en un héroe,sin derramar una sola lágrima por su alforja, y todos, allí en la mesa de Crónicas, nos conmovimos y tuvimos un irrefrenable impulso de aplaudir a Sancho: el único individuo que presume de aerofagia, gases, escapes, y todo tipo de alteraciones intestinales.
"Oic..oic...oic..", esa era la expresión dramática y titánica de un hombre que intenta moverse con kilos de albóndigas en la panza. Acongojante, ¿que no?
Pues en ese mismo momento todo tuvo sentido. Fresita nos chivó que en el lugar de donde procedían las gigantescas albóndigas servían el ketchup en los botes del fairy, y la mermelada en los de la mahonesa. Acongojante también. Todo cuajó, quien conozca a Sancho entenderá a la primera por qué.
La bufonada no terminó ahí. Fresita, con un impagable sentido del espectáculo, lo eligió para que saliera a hacer un ejercicio. Se movieron los extremos colgantes del cinturón, los pantalones desabrochados, "..oic...oic...oic.." Por un momento, Sancho dejó de ser Sancho. Nuestro querido amigo no llevaba alforja alguna. No la llevaba. Os lo juro. Por primera vez en 3 semanas (¿se ducharía con ella encima? ¿se haría sus autoguarreridas con ella?) no llevaba la alforja encima. "Se la habrán robado", pensé: "la hemos cagado: este sin su totem está perdido". Pareció sorprendido, probablemente ni él mismo lo sabía. Quizá nos quiso demostrar a todos, en el último momento, de que él podía vivir sin su alforja, que había superado su dependencia. Ahí estaba Sancho, convertido en un héroe,sin derramar una sola lágrima por su alforja, y todos, allí en la mesa de Crónicas, nos conmovimos y tuvimos un irrefrenable impulso de aplaudir a Sancho: el único individuo que presume de aerofagia, gases, escapes, y todo tipo de alteraciones intestinales.
La culpable de este desaguisado fue Gloria
Antes que nada dar gracias a los que han escrito, y también a los que han leído, porque los piraos siempre piensan que nadie les escucha. (¿Demuestra eso que no soy un pirao o lo confirma?)
Hablemos de mi anterior jefa.
Pongamos que se llama Gloria. Después de un somero análisis puramente fisiológico determiné con certeza que la naturaleza había sido dura con esta individua. Al nacer, su cabeza quedó fuertemente sujeta al vientre de su madre, ahorcándose por el cuello con el cordón umbilical, lo cual le produjo el corte sanguíneo correspondiente en lo que viene siendo la cabeza. Esta es mi firme teoría.
Este accidente natal, y como no podía ser de otra forma, la ha postrado de por vida a la estupidez más bochornosa. Pero qué hija de puta la naturaleza..
Me di cuenta horrorizado que esta falsa Alanis Morrisette tenía en su cara una palidez mortecina, mientras que el resto de su cuerpo visible (menos mal que era recatada) tenía un color más vivo y rojizo. Era indudable. Gloria no tenía riego. Ella trataba de disimularlo, se malmaquillaba la cara, como lo haría una niña de 3 años, pero no tenía nada que hacer: En cuanto abría la boca su imbecilidad era incontenible. Si alguien en alguna ocasión ha osado hacerle un test a esta individua, habrá dudado si la hizo ella o un chimpancé, (perdón si he ofendido a algún chimpancé). Además, puesto que en las salas de la empresa no se admite la entrada de animales es muy probable que fuera ella.
Un día, en el climax de sus in-facultades mentales, acuñó una frase para la historia: "No entiendo por qué cuando hay muchas (incidencias se refería, averías, para que me entendais) haceis muchas, y cuando hay pocas haceis pocas".
No quiero ni pensar qué fue lo que hizo para llegar a un puesto de responsabilidad, puesto que cualquier síntoma de inteligencia en ella es más improbable que la abstemia en Ricardo Bofill o el grammy para Tamara, Ambar o como cojones se llame.
Pues ella, Gloria, junto a la Rotenmeier (capitán de la marina frustrada, y más después de ver a la Teniente O´Neil), es la culpable de la selección de la que ayer os hablé. Ella, que es más inmunda que nadie, decidió deshacerse de la porquería (¿acaso quería destacar por fin?), y enviarnos a un campo de exterminio psicológico.
La naturaleza fue cruel con ella, y por las cosas de la vida, en consecuencia, con nosotros, que pasamos al cesto de la basura.
Cuando sentí las primeras naúseas al escuchar la risa del Dj-Zape este del curso, comprendí el alcance del problema. Miré a mi alrededor, y me sentí un tertuliano de Crónicas Marcianas. A partir de ese mismo momento comenzó el proceso de exterminio.
La principal virtud del actual sistema está en hacernos creer a todos que somos mediocres, borregos y gilipollas.
Mañana os cuento más, que me he dejado muchas cosas en el tintero.
Hablemos de mi anterior jefa.
Pongamos que se llama Gloria. Después de un somero análisis puramente fisiológico determiné con certeza que la naturaleza había sido dura con esta individua. Al nacer, su cabeza quedó fuertemente sujeta al vientre de su madre, ahorcándose por el cuello con el cordón umbilical, lo cual le produjo el corte sanguíneo correspondiente en lo que viene siendo la cabeza. Esta es mi firme teoría.
Este accidente natal, y como no podía ser de otra forma, la ha postrado de por vida a la estupidez más bochornosa. Pero qué hija de puta la naturaleza..
Me di cuenta horrorizado que esta falsa Alanis Morrisette tenía en su cara una palidez mortecina, mientras que el resto de su cuerpo visible (menos mal que era recatada) tenía un color más vivo y rojizo. Era indudable. Gloria no tenía riego. Ella trataba de disimularlo, se malmaquillaba la cara, como lo haría una niña de 3 años, pero no tenía nada que hacer: En cuanto abría la boca su imbecilidad era incontenible. Si alguien en alguna ocasión ha osado hacerle un test a esta individua, habrá dudado si la hizo ella o un chimpancé, (perdón si he ofendido a algún chimpancé). Además, puesto que en las salas de la empresa no se admite la entrada de animales es muy probable que fuera ella.
Un día, en el climax de sus in-facultades mentales, acuñó una frase para la historia: "No entiendo por qué cuando hay muchas (incidencias se refería, averías, para que me entendais) haceis muchas, y cuando hay pocas haceis pocas".
No quiero ni pensar qué fue lo que hizo para llegar a un puesto de responsabilidad, puesto que cualquier síntoma de inteligencia en ella es más improbable que la abstemia en Ricardo Bofill o el grammy para Tamara, Ambar o como cojones se llame.
Pues ella, Gloria, junto a la Rotenmeier (capitán de la marina frustrada, y más después de ver a la Teniente O´Neil), es la culpable de la selección de la que ayer os hablé. Ella, que es más inmunda que nadie, decidió deshacerse de la porquería (¿acaso quería destacar por fin?), y enviarnos a un campo de exterminio psicológico.
La naturaleza fue cruel con ella, y por las cosas de la vida, en consecuencia, con nosotros, que pasamos al cesto de la basura.
Cuando sentí las primeras naúseas al escuchar la risa del Dj-Zape este del curso, comprendí el alcance del problema. Miré a mi alrededor, y me sentí un tertuliano de Crónicas Marcianas. A partir de ese mismo momento comenzó el proceso de exterminio.
La principal virtud del actual sistema está en hacernos creer a todos que somos mediocres, borregos y gilipollas.
Mañana os cuento más, que me he dejado muchas cosas en el tintero.
¿Donde cojones me he metido?
La verdad es que no hay quién me entienda. Estaba de puta madre. No hacía casi nada (el nada se lo reservo a otros que hacían menos que yo), me respestaban, hacía lo que me daba la gana y excepto por algún tufillo de algún compañero con serios problemas con el líquido elemento (no, el whisky no, al agua me refiero) y su higiénico uso (¿los que lo conocéis pensáis que es un problema de sudor o de algo más hediondo y escatológico? Me confieso: yo pienso lo segundo), todo era perfecto. Lástima que el sueldo fuera una mierda, y que la jefa del servicio fuera una aleación entre la infanta Elena, Heidi y el Risitas. Aunque a la vista de cualquiera pueda parecer Alanis Morrissette, ja! ¡ni de coña!.
Perdón, que me pierdo. Un día llegaron los cantos de sirena de un sueldo mayor, ¡porca miseria! Pedían a los mejores para otra campaña. ¿Los mejores? La Rottenmeier que malgobernaba mi anterior trabajo mandó a toda la inmundicia (sí, sí, yo también soy inmundicia, yo que les di los mejores ratos de mi vida laboral, cabrones!!!) junta en paquetito (solo les faltó ponernos un lacito rojo), y aquí me encuentro, a punto de entrar a hacerle compañía a Pocholo en el psiquiátrico.
Junto a nosotros: la porquería del servicio de Terra, juntaron a otros restos pordioseros de la sociedad. Debieron hacer un meticuloso trabajo para que la basura que completara el grupo no nos desmereciera. Y así es.
Tenemos a un gordo que no deja de sudar aunque en la sala estemos congelados, a uno más gordo todavía que es el único cabrón que se presenta en chándal pese a que nos han repetido que en ese centro de trabajo no se va en chándal, y ya nos hemos llevado una reprimenda por su culpa (el muy mamón insiste, ¿es que acaso nos quiere hacer creer que es un deportista o que está a régimen?¿a quien quiere engañar?) y luego tenemos al graciosillo de turno, ese que se sienta al final de la clase, el chulo (no el de verbena de Madrid ,no insultemos a los chulos, sino el de las putas o el de playa). Con ese tío hicieron un trabajo minucioso: ¿adonde cojones se fueron a buscar a semejante individuo? Todo lo que dice lo termina con una risa repugnante y escandalosa.Incluso la formadora (Fresita) no puede disimular su asco.
Desde entonces, día tras día nos preparan para una tarea de demolición psicológica.
Mañana la cuento.
Perdón, que me pierdo. Un día llegaron los cantos de sirena de un sueldo mayor, ¡porca miseria! Pedían a los mejores para otra campaña. ¿Los mejores? La Rottenmeier que malgobernaba mi anterior trabajo mandó a toda la inmundicia (sí, sí, yo también soy inmundicia, yo que les di los mejores ratos de mi vida laboral, cabrones!!!) junta en paquetito (solo les faltó ponernos un lacito rojo), y aquí me encuentro, a punto de entrar a hacerle compañía a Pocholo en el psiquiátrico.
Junto a nosotros: la porquería del servicio de Terra, juntaron a otros restos pordioseros de la sociedad. Debieron hacer un meticuloso trabajo para que la basura que completara el grupo no nos desmereciera. Y así es.
Tenemos a un gordo que no deja de sudar aunque en la sala estemos congelados, a uno más gordo todavía que es el único cabrón que se presenta en chándal pese a que nos han repetido que en ese centro de trabajo no se va en chándal, y ya nos hemos llevado una reprimenda por su culpa (el muy mamón insiste, ¿es que acaso nos quiere hacer creer que es un deportista o que está a régimen?¿a quien quiere engañar?) y luego tenemos al graciosillo de turno, ese que se sienta al final de la clase, el chulo (no el de verbena de Madrid ,no insultemos a los chulos, sino el de las putas o el de playa). Con ese tío hicieron un trabajo minucioso: ¿adonde cojones se fueron a buscar a semejante individuo? Todo lo que dice lo termina con una risa repugnante y escandalosa.Incluso la formadora (Fresita) no puede disimular su asco.
Desde entonces, día tras día nos preparan para una tarea de demolición psicológica.
Mañana la cuento.





