logotipo

img_google
Buscando una palabra
Sindicación
 
Inventandote
Me tomaré una cerveza antes de seguir, como cada noche, inventando mentiras, contradiciendo verdades, escalando montanias. Me tomaré una cerveza y me iré a la cama, a contarle mentiras a la almohada, a inventar verdades que no contarte, a esconderme de la lluvia.
Y cuando me canse de no dormir y de tanto soniar, volveré a por otra cerveza, para seguir, como cada noche, multiplicando tus besos, dividiendo las pérdidas, sumando las horas.
Repetiré las frases que no digo, gritaré las tormentas que me calmo, alcanzaré en un instante la cima del tejado para desnudarme y llorar que no puedo dejar de invertarte, de inventarme, de inventarnos.



 
Si fuera...
Yo no quería preguntarle eso y mucho menos escuchar la respuesta. Pero entendió mal la pregunta y contestó, contestó esa frase que yo no quería oir:
"hmmm... si fueras un tío, la decisión sería muy fácil"...

Voy a intentar hacer aquí un poco de terapia para autoconvencerme de que todo esto que llevo pensando anios, que es una pasada ser mujer y nada mejor que dos juntas, sigue siendo cierto.

Si fuera un tío:

- Tendría barba (arg),pelos por todos lados (arg)... hmmm... pero no me tendría que depilar (mierda, este argumento no me sirve).

- Tendría polla ... bueno, pensándolo bien, tener una polla, no estaría tan mal, pero sin perder nada, claro. Eso estaría genial, una polla de quita y pon. Pensándolo bien, lo que yo quiero es un arnés con sensibilidad y eso no es lo mismo que ser un tío. Reformulando el argumento, creo que es mucho más convincente asi: si fuera un tío, no tendría conio! (este sí sirve)

- Claro, que, siguiendo con el anterior, consecuencia directa: Si fuera un tío, no tendría la regla!

- Sería más simple... esto es bueno o malo?

- Mi madre dejaría de darme el coniazo con la ropa. Si es que pareces un tío, claro mamá, soy un tío...

En fin, que esto no me está saliendo como yo esperaba, asi que si alguien tiene algún argumento mejor, admito sugerencias.


 
De Lux






 
Círculos viciosos
Tengo la sensación de caminar en círculos, de dar vueltas y vueltas sobre el mismo punto y no avanzar. Cuándo acaba esto? Cuándo acaba esto de preocuparnos por lo que pensarán los demás, familia, amigos, etc...? Cuándo esto dejará de influenciar mi vida?
Me dices que ójala pudieras pensar en algo más conmigo, pero que son demasiadas cosas, y no me las explicas aunque dices explicártelas a ti misma. Y yo pienso que ya he andado demasiado, que conozco ese camino y que yo ya estoy demasiado lejos, que no he sudado todo esto para pararme ahora a llorar por tu cobardía.
Pero tengo ganas de llorar, llorar de amor, de tristeza y sobre todo de impotencia, la impotencia de no poder hablar esto cara a cara contigo, la impotencia de saber que sientes lo que sientes, casi preferiría no saberlo... preferiría pensar que eres feliz, que te gusta tu vida y que te has olvidado de mi... y me mata que me digas que me quieres, que me extranias, que ya nada es igual, para al final decirme que no puedes...
Tu miedo y tus dudas me cabrean y enternecen al mismo tiempo, me encanta y me mata la contradicción, que seas tan valiente y tan cobarde para amarme.
 
Un momento
Frente a mi. Mis manos buceando, sus manos descubriéndome. Los labios sellados. Siento, sólo siento. Siento el universo en su deseo. Y entonces, sucede. La oscuridad se rompe. El tiempo se detiene. Y no puedo hacer nada que no sea admirar la instantánea. Su cuerpo en la penumbra, las sombras que tatúan imposibles sobre su piel. La imagen contiene la suavidad, el olor que sigo buscando entre mis sábanas... Tiene los ojos cerrados, la boca entreabierta. Su cara de ninia transformada. Un instante más y me mira, sorprendida. Otro instante y su mirada es dulce, tan dulce que me deja una eternidad así, quieta, callada, mirándola . Hasta que la intensidad encuentra su camino y las lágrimas, idiotas, derriten la belleza de la imagen y me devuelven a la oscuridad de su abrazo.
 
El río de la Plata

"Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte,
pero tú no querías más amor que el del río de la Plata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte..."

J. Sabina

Te fuiste. Sabía que te irías. Que tenías que irte. No pensé que tan pronto. No pensé que tan lejos. No quise pensar que los días pasaban, porque eran perfectos contigo. Y siempre cometo el error de pensar que lo perfecto no puede acabar, que la belleza es una garantía de eternidad.
No puedo decirte nada, a fin de cuentas, fui yo quien se fue primero. Y tu viaje, no es de ida, sino de vuelta y esa sútil diferencia me empania los ojos mientras trato de apartar de mi mente las imágenes que no he visto y que no quiero ver. Pero que puedo imaginar: su abrazo a tu llegada, una cama, la luz de unas velas, quizá vino o champán, quizá nada, quizá tan sólo el deseo acumulado de meses fluyendo a borbotones en la oscuridad.
Y no quiero pensar en eso, y tampoco quiero recordarte tanto, y necesito escupir todo esto que tengo que callarme, para no hacerte danio, para no hacerme danio, para que creas la mentira de que no me importa, de que todo va bien, de que ya me he hecho mayor y no sufro por estas cosas. Que puedas seguir creyendo que vamos a vernos y todo va a ser igual.... cuando apenas 24 horas después de que te fueras, ya, nada es igual para mi.