La diferencia
Tengo un yo que no cambiaría por nada un par de cervezas en tu compañía. Un yo que quiere escucharte, ayudarte, abrazarte si lo necesitas, que lo llames si tienes un problema. Un yo al que le gustaría verte feliz.
Tengo un yo que en ocasiones no sabe escucharte porque se enreda en algo que transportan tus ojos. Un yo que se distrae pensando en acercarse a tu cuello, a tu pelo, a tus labios,... que tiene miedo a abrazarte. El yo que habla en serio cuando el otro bromea.
Al segundo le gusta dormir, sobre todo cuando hay una buena excusa para la siesta. A veces se pierde hilando palabras sin sentido, osbervando sombras sin forma, construyendo carreteras infinitas. Y a veces se despierta, obligando a su gemelo a verse reflejado y reconocer su asombroso parecido. Y entonces, me pregunto si me gustaría escribirte una declaración de amor o un simple tratado de amistad y, en todo caso, cual sería la diferencia...
Me he decidido finalmente a colgar esto. Tres días más tarde, creo que la diferencia no puede ser muy grande si, a fin de cuentas, ninguno de mis yos cambiaría por nada un rato en tu compañía y lo que los dos desean en este momento es simplemente, verte sonreir.
(Pd. ¿Esta línea no está pinchada, no?)
Tengo un yo que en ocasiones no sabe escucharte porque se enreda en algo que transportan tus ojos. Un yo que se distrae pensando en acercarse a tu cuello, a tu pelo, a tus labios,... que tiene miedo a abrazarte. El yo que habla en serio cuando el otro bromea.
Al segundo le gusta dormir, sobre todo cuando hay una buena excusa para la siesta. A veces se pierde hilando palabras sin sentido, osbervando sombras sin forma, construyendo carreteras infinitas. Y a veces se despierta, obligando a su gemelo a verse reflejado y reconocer su asombroso parecido. Y entonces, me pregunto si me gustaría escribirte una declaración de amor o un simple tratado de amistad y, en todo caso, cual sería la diferencia...
Me he decidido finalmente a colgar esto. Tres días más tarde, creo que la diferencia no puede ser muy grande si, a fin de cuentas, ninguno de mis yos cambiaría por nada un rato en tu compañía y lo que los dos desean en este momento es simplemente, verte sonreir.
(Pd. ¿Esta línea no está pinchada, no?)
Comentario:
quien es la de amicus!!!!????? canguinos y patas de peces, me encantó su blog!!!!!!!
Comentario:
No estoy de acuerdo con su percepción de la volatilidad de ese yo y le darÃa argumentos pero, ni este es el lugar para semejante discusión ni ahora el momento de tenerla... menos aún teniendo toda la eternidad para ello...
Comentario:
Mi yo promete acudir a cuantas cervezas sea convocada y estar presente cuando su yo, (su primer yo) la necesite; para hablar, para escuchar y para abrazarla si le hace falta. Este yo también desea verla feliz.
En cuanto al segundo yo, usted bien sabe que se irá con otro yo, posiblemente más temprano que tarde. Con lo cual, lo doy ya por perdido. Menos mal que me quedará siempre el primero, que como el mío; permanecerán eternos.
En cuanto a su pregunta, le contestaré, que es más que probable, ya que mi admiración por lo que escribe es manifiesta y más de una vez compartida con mi entorno.
Ups!
Gracias.
En cuanto al segundo yo, usted bien sabe que se irá con otro yo, posiblemente más temprano que tarde. Con lo cual, lo doy ya por perdido. Menos mal que me quedará siempre el primero, que como el mío; permanecerán eternos.
En cuanto a su pregunta, le contestaré, que es más que probable, ya que mi admiración por lo que escribe es manifiesta y más de una vez compartida con mi entorno.
Ups!
Gracias.





