El río de la Plata
"Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte,
pero tú no querías más amor que el del río de la Plata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte..."
J. Sabina
Te fuiste. Sabía que te irías. Que tenías que irte. No pensé que tan pronto. No pensé que tan lejos. No quise pensar que los días pasaban, porque eran perfectos contigo. Y siempre cometo el error de pensar que lo perfecto no puede acabar, que la belleza es una garantía de eternidad.
No puedo decirte nada, a fin de cuentas, fui yo quien se fue primero. Y tu viaje, no es de ida, sino de vuelta y esa sútil diferencia me empania los ojos mientras trato de apartar de mi mente las imágenes que no he visto y que no quiero ver. Pero que puedo imaginar: su abrazo a tu llegada, una cama, la luz de unas velas, quizá vino o champán, quizá nada, quizá tan sólo el deseo acumulado de meses fluyendo a borbotones en la oscuridad.
Y no quiero pensar en eso, y tampoco quiero recordarte tanto, y necesito escupir todo esto que tengo que callarme, para no hacerte danio, para no hacerme danio, para que creas la mentira de que no me importa, de que todo va bien, de que ya me he hecho mayor y no sufro por estas cosas. Que puedas seguir creyendo que vamos a vernos y todo va a ser igual.... cuando apenas 24 horas después de que te fueras, ya, nada es igual para mi.





