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Ciberautista
Todo lo que se me ocurre, y todo lo que me ocurre, bueno y malo.
Acerca de
Rubio, metro setenta y cuatro, ojos melados, hetero, soltero, entero(como los buenos sementales), queridos Watson's. Más cabronazo que cordero, más verdugo que vícitma; más o menos, un alternativo a la alternativa. Y también un poco suicida. Mi foto no os la muestro por que soy feo y me busca la policía.
Sindicación
 
Muerta la china, se acabó el chop-suey.
Ya poco me queda para que me vengan a detener. Se habrá sabido todo y mis huellas, aquellas que me han acompañado tanto tiempo, se vendrán conmigo a la cárcel. Ella quiso que la asesinara, lo dijo antes de que la estrangulara. Ella es el aire que dejó de transformarse. El rencor hecho canción.

Ellas es, ......, ¿o quizás la he soñado?

Ai joup.
 
Mi vecina china (parte siguiente)
Hay costumbres que se adquieren con la edad, otras vienen de nacimiento y no se corrigen. La china habla con la boca llena. No sería grave si tuviera una de esas voces sensuales que te susurran mientras te tienen mordida la oreja. No sería grave si tuviera una de esas bocas a las que se les perdona todo, todo y todo. No sería grave si no tuviera una boca como la del puto Mao Tse. Era asqueroso, verla chapurrear en un castellano de "palabra a palabra te hago una frase, quede como quede", mientras le rebosaba la comida, casi siempre arroz tres delicias.
Algunas veces hemos hablado de las costumbres. La tía maneja los palillos con mucha facilidad, y me ha enseñado a usarlos con habilidad. La tía no tiene ni puta idea de lo que es un sombrero tradicional chino, como los que salen en los chinos de los sobres de flan; ella cree que el gorro tradicional chino es la gorra de la revolución, con la estrella en medio. Su padre había sido profesor de la Universidad de Pekín, el famoso Beijing que yo no conocía. Con la revolución cultural lo amenazaron en toda regla, y lo torturaron hasta que olvidó todo lo que había aprendido. La puta de su hija no sabe nada de su historia antigua, solo el idioma y poca cosa. La guarra viste a lo occidental. Me ha hecho encender la calefacción en pleno marzo por que tenía frío la cabrona. Y yo que me la miro de arriba abajo y le digo:
- Bonita, en tu casa se podrá ir descalzo por que el suelo será de madera y la madera abriga, pero aquí gastamos terrazo, y con eso se coge frío y, si además hicieras algún deporte, se te iría con más rapidez.
Total, que tiene más vicios que una polla de goma. El mes que llegó coincidió con las fiestas mayores de la ciudad. Convoqué a unos amigos para ir juntos a las barracas, a tomar algo, para que la tía se integrara y tal, pero nada, la muy perra les dio la espalda a todos y se cerraba en banda cada vez que alguien se le acercaba hablando en castellano. Al cabo de una hora, yo con dos cubatas y ella sin ni un triste red bull, me dijo con cara de boba que se iba al piso, que se estaba aburriendo. Jodida por culo, pensaba yo, !!vosotros los japos, si no hay dragones y fuegos artificiales, no sabéis pasarlo bien, coño¡¡
Al dia siguiente, y ya con el otro colega de piso, nos dispusimos a cenar. Yo me hice mi papeo, Josep el suyo, y ella estaba a medio hacérselo cuando nos sentamos los dos machos a la mesa. Ella se acercó, se nos quedó mirando y balbuceo, medio llorando:
- Ai fil bet.
Se me cortó el hambre. Pensé que la cabrona estaba empezando a marcar terreno, sin tener ninguna necesidad. El otro colega ni se coscó, siguió comiendo como si nada. Y yo pensaba: la tonta esta se ha pensado que me voy a dedicar a esperarla para comer cada vez que tenga hambre. Y una pollaaaaaa!!!!!
Esto fue solo el principio
(Continuará)

ai joup
 
Mi compañera de Piso(1ª parte)
Como esto de vivir solo es un poco palo, y como tengo un colega que trabaja en la Universidad, le pedí que si podía poner un anuncio en la bolsa de alojamientos y pisos de alquiler para estudiantes; buscaba alguien, a poder ser extranjero y del sexo contrario, que viene de intercambio una temporada y se va, siempre en el momento justo que empieza a agobiar.

"""""Triunfooooo"""""(con perdón), entre muchas comillas. Hace más de un año y medio que vivo, o mejor dicho, voy muriendo, con una china, cagadita a Mao Tse.
Me llamó, pues eso, hace un año y algo, hablaba únicamente inglés( y chino, pero entonces yo no lo sabía), un inglés perfecto, mejor que el de los putos ingleses de la isla (como Camarón pero en alto, pecosos, rubios y con calcetines). O al menos debía parecerme un inglés correctísimo cuando la entendí casi todo lo que dijo. Habíamos quedado en la puerta de los cines Oscar de mi ciudad, a las diez de la noche, puesto que yo vivía cerca y ella, que no vivía tan cerca, al menos conocía bien el lugar para situarse, y así poder venir a visitar el piso por si le interesaba quedarse.

Cabe decir que yo, por teléfono, me imaginaba a una moza inglesita, pelo rubio o pelirrojo(siempre se me han dado bien las pelirrojas, sobretodo las peligrosas), piernas largas, buenas tetas, deshinibida, algo sucilla y, sobretodo, facilona. La voz era sensual.

Llegan las diez menos diez, me pongo lo primero que pillo, era el mes de octubre del 2003, unas menorquinas, pantalón tejano y una camisa tejana, tipo leñador total. Y sin afeitar, tope macho ibérico.

Me dirijo a los cines, sigo con mis pajas mentales: ¿estará follable?, ¿será guarrona?, ¿cuantas veces seguidas intentará violarme la primera noche?. Cabe decir que por entonces yo era primerizo en compartir con desconocidos, y supuse que la tía fliparía con el piso, pues era un piso grande, limpio, con ascensor, mogollón de luz todo el dia, y en un barrio tela de tranquilo. La habitación quedó libre por que mi colega se compró piso, y me dejó el marrón de todo el alquiler para mi solo y otro colega que viaja siempre y casi nunca está. Llego a la entrada del cine. Veo una muchacha de espaldas, más bien bajita, con el pelo liso, negro y largo hasta casi el culo, muy liso y fino. Un filetito de muchacha de espaldas, con un culo muy, pero que muy bien apañado. Me acerco. Ella seguía de espaldas. Me doy cuenta que no es la típica inglesa, a pesar que aún estaba de espaldas. Le llamo: - ¿Annie?

Se giró y me encontré de caras con un tapón de pava con la misma jeta que el puto Mao Tse Tung. Preferí mirarle descaradamente los pechitos. Nos presentamos, yo soy el Xai, ella es Annie. ¿De dónde eres? le digo en mi inglés chapurreado; de Beijing, me dice, y le suelto que no lo conozco. Me responde que es la capital de su país y entramos en un juego de palabras absurdo. De esto ya hace un año, pero me quedó marcado a fuego. Tiempo atrás había leido un libro de Henry Miller: " un diablo en el paraíso", sobre un tipo fenomenal que se integra en la vida de un payo y se acaba convirtiendo en un cáncer para las relaciones con el resto de la familia del propio payo. Todos ven que ese tipo fenomenal es un monstruo, menos el payo, que intenta justificarle siempre, hasta que le cuesta la família y las amistades.
Pues lo contrario me sucedió con la china. A todo el mundo le hace gracia menos a mí. Vino al piso, estábamos yo y otro compañero, el viajante, viviendo por entonces. Lo vio y sin pensárselo ya empezó a decir que se quedaba, que debía traer sus cosas cuanto antes pero no se podía instalar hasta el cabo de una semana, pero que le guardara el piso. Lo vi correcto, le dejé una copia de la llave y la invité a un vaso de agua, zumo o lo que tuviera bien en tomar. Se estuvo una hora y media, hasta casi las once y media, explicando que su prisa se debía a que en el piso donde estaba actualmente, lo compartía con una colombiana que estaba loca y siempre le decía que era ella la que estaba loca. La tenía un poco amenazada. Vaya con las colombianas, dios las tenga en sus oraciones, que razón no le faltaba.
Al día siguiente, cuando volví del tajo, me encuentro en la habitación de la inquilina china( este es de mi cosecha), un portátil y una maleta pequeña de ropa por abrir. Hasta el cabo de una semana no apareció la dueña. Me pilló a la hora de comer, las dos y pico, yo sentado a la mesa viendo los Simpson y la pájara en un sillón a mi lado viendo como comía, dándome tema( que si tengo novia, que si que edad tienes, todo en un inglés perfecto) y yo respondía como podía entre masticones y tragaduras, con mi inglés del Lepe, a lo que ella no paraba de corregirme constantemente. Acabé la comida pidiéndole el anticipo de la habitación y diciéndole que ya nos veríamos. La tía estaba dispuesta a quedarse toda la tarde hablando conmigo, aunque fuera solo para corregirme. Cacho puta: ¡¡¡corregir es de mala educación!!! pensaba para mí.
(continuará)

Ai joup.
 
Bailar con la más fea
Como cada mañana, me he levantado par ir al curro, por que como ya no tengo edad para estudiar y en casa no me mantienen desde hace la hostia, pues me busco la vida. Toma Rollo. Total, que salgo al portal y me encuentro al vecino del tercero con un bote limpiacristales y un trapo, currándose los vidrios de su cochecito. El hijoputa no tiene nada mejor que hacer. Me estaba esperando, lo he presentido nada más verle:
-Quesivasapagarlacomunidaddeestosdosmesesquenotenemos
noticiastuyasyestosepagacadames.

El hijoputa es que no te da tiempo ni de responder, ni el buenos días, ni el así te mueras. Coño!!! Y esto va a ser durante un tiempo mi pesadilla. Y por qué será que la gente, pudiendo hablarse las cosas, nos gusta gritarnos. Le he dejado con la palabra en la boca, mientras él ladraba, yo he cogido mi coche y me he largado a trabajar.

- Ya subiré una noche de estas a pagarte, o a lo que sea, pero déjame en paz de buena mañana; carajo de tío!!!

Resulta que el pájaro era pintor, de brocha gorda y vieja, de las que gotean y dejan más pintura en el suelo que en la pared. Total, que como de aquello sabía tanto, ahora es guardia de seguridad, nocturno, en algún polígono, y debe estar acostumbrado a mandar y que no le mande nadie.

Pues ya van tres veces que se topa con la misma respuesta. Que si no quieres sopa, dos tazas. Fue un amor a primera vista. El primer día me gritó por que había aparcado el coche contra la pared, y aquí el que no pinta nunca las paredes soy yo. Cojonudo, crucificado.
La segunda vez que me habló fue para anunciarme que la comunidad se había subido por que había alguien que no fregaba la escalera y, con esa excusa, que no sé si era una indirecta, me ví contra las cuerdas por un acuerdo que había sido votado en mayoría sin que fuera convocada ni siquiera la votación, o sea, democráticamente.

La hostia, con gallos de corral así da gusto vivir. Y yo, que no sé como me lo hago, pero todos estos energúmenos vienen a mi encuentro tarde o temprano. Será que siempre me toca bailar con la fea, o con el demonio. Espero bailar algun día con la ángela, o con la menos fea del reino.

Ai joup.
 
Todos los días son diferentes.
Por A o por B, aunque me lo parezca, cada vez más como una monotonía, cada día tiene algo diferente. Hoy he hecho las mismas horas que casi todos los dias, a excepción de los domingos. Y esto, para mucha gente, supone entrar en una rutina. Hace años que hago las mismas labores. Esto a mucha gente le supone una rutina. Sin embargo a mí, cada día me ilusiona más repetir las mismas cosas y ver que las hago mejor, con más rapidez. Eso me da la idea de que, por lo menos, no estoy estancado, como les pasa a muchos.

Hasta la radio repite casi cada dia las mismas canciones. Yo interpreto la vida de otro modo. Me considero una persona de recursos. Sé hacer casi de todo. Menos ser rey. Su puta madre, para eso sí que no serviría. Siempre rodeado de gilipollas que se obligan a hacerte reverencias. Puajjjj. Les soltaría de hostias a la primera. Y luego todo el puto día sin dar un palo al agua y haciendo ver que eres el ejemplo a seguir. Que Dios mate de una puta vez al rey.

Soy joven y un cabrón. Y no me importaría morir pobre. Lo que sí me daría por saco es morir en la miseria o con deudas. Pobre me refiero a la capacidad económica que tengo ahora mismo.

Vale que me gustan caprichos caros, como el hecho de tener una yegua, pero todo lo que gano, no lo malgasto. Soy pobre y sibarita. Me gusta disfrutar de lo poco que dispongo. Y he aprendido a vivir sin tanta pejiringada del orden, las hipotecas, las cosas que todo el mundo hace, etc...

Me gusta parecerle raro a la gente. O por lo menos ya no me incomoda. Qué cojones, me aburren la mayoría de conversaciones chorras que escucho. La gente empeora con la edad. Yo no, yo aprovecho todo lo que se me ofrece, si entra dentro de mi atmósfera de valores; la droga, a kilómetros; las mujeres alegres, a millas; los problemas, en otro hemisferio. Soy un puto sibarita. Y no creáis, que los problemas me persiguen. Mi vida no es fácil.

Me meo en la taza del vater como todos los cristianos; escupo en las aceras cuando he de sacarme esos demonios de mocos de la boca; me masturbo como un poseso cuando voy cachondo; insulto si se me amenaza; miento si lo necesito; y me expreso como un cabrón por que me sale de dentro, como los gargajos; como los insultos que dejo ir; como la verborrea estúpida que me sale a veces, esa especie de incontinencia ante los silencios embarazosos. Puto síndrome de Tourette.

Ai Joup.