Llegar a cerrarse en si misma

Everyone Loves " Linda " at The Denver Art Museum
Desearía, en este momento, llegar a cerrarme en mi misma. Como en la imagen que yo me proyecto.
Haz el amor y no hagas la guerra

Deberiamos hacer de este día aquel por el cual las guerras quedaran eclipsadas y cuestionadas.
Que las grandes superficies se apuntan a promover el consumismo.
E qué?
Ante la propuesta vale no comprar nada de lo que se te oferta.
Las rosas para Sant Jordi, San Jorge, en Catalunya son signo de enamorados. Sigue la tradición, ¿por qué no?
Un pequeño detalle alegra el día.
Los niños hacen uso del momento y se ofrecen con detalles a sus primeros amores y a sus padres.
Celebrar y consumir se hará si se quiere, nada obliga.
Muchas celebraciones marcan y pautan nuestras vidas.
Andamos de Carnavales y bien que nos los gastamos en disfraces.

A veces...

A veces en la simplicitud me confundes.
A veces las cosas que siento ni siquiera me dan pistas.
A veces hago jirones de la Luna cuando brilla.
A veces llenas con tus ecos los huecos de mi alma dolida.
A veces me parece, me lo imagino y con ello vivo.
A veces, sólo a veces.
¿Acaso es poco?
No lo creas.
Es inmenso el placer que siento de ser alguien para ti.
De que tus ojos se posen allí donde los míos miran.
De que tus labios musiten allí dónde los míos leen.
A veces basta un insignificante detalle para que cobre magnitud.
Dirás que poca cosa pido.
¡Qué va!
Magnifico cada gesto y mi memoria lo conserva cual esencia e infinito.
Me basta escribir los versos para rememorar los momentos.
No de lo que no tengo sino de lo que pudo haber sido.
Te siento...

Enamorada del poeta muerto que vive en tus versos.
Quisiera ser la amante
que imaginas
incluso
la ausente,
la inexistente.
Quisiera ser todas esas cosas
que esperas
de ella,
las que desconoces.
Dada mi ausente presencia.
Quisiera tocarte
sentir que tus dedos
recorren mi carne
penetrando dentro.
Te siento.

Es de infarto

Leo y mi corazón se dispara.
Esa arritmia que me aqueja se presenta.
A punto de llanto veo asomarse la inquietud.
Siento, creo que ando en serena actitud y de golpe el impacto de tus ecos me placa.
Se compone mi inquietud.
Espero y no es bueno.
Sigo en desaliento.
¿Qué es?
¿Por qué cojo el mensaje como si me fuera dirigido?
Cuando leo no tengo por qué creer que para mí es.
Recojo las palabras una a una y las hago mías.
Me atenazan y se clavan como lanzas.
Allí es donde pierdo la postura y mis maneras.
Soy conciente del golpe a que me veo sometida.
Es tan fuerte que me parte en dos mitades, ¿qué digo?, en infinidades . Me hace añicos.

Cantos a Siva

Cantos a Siva es un libro de vacanas. Una vacana es un poema lírico religioso en lengua Kannada, estructurado en verso blanco. Literalmente, vacana significa 'dicho, cosa dicha'. El Kannada es una lengua dravídica.
Si este es mi cuerpo,
¿por qué no obedece a mi voluntad?
Si ese es tu cuerpo,
¿por qué no obedece a tu voluntad?
Obviamente, no es tu cuerpo
ni mi cuerpo:
es el voluble cuerpo
del ardiente mundo que tú has hecho,
Ramanatha.

Sumé día a día
un dígito de luz
como la luna.
El mundo-pitón,
el omnívoro Rahu,
me ha devorado.
Hoy mi cuerpo
está eclipse.
¿Cuándo es la liberación,
Oh señor de los ríos encontrados?
>>>
Ayer...

Ayer respondiendo un artículo, 'Violencia o ternura, sobre la eutanasía contesté:
Hola amigo, el tema que has tocado me inquieta.
He estado cerca del proceso de degradación por Alzheimer. El 22 de diciembre murió una anciana de 82 años muy allegada, madre de mi mejor amiga. Viví el descubrimiento de la enfermedad y la entrega de mi amiga. Llegó al coma y dimos gracias de que éste se la llevara en pocas horas.
Ha sido un proceso de seis años. Soy testigo directo de todo ello.
Mi amiga no tuvo valor para asumir acto semejante, incluso le propusieron sedar y ella se negó con coraje. Se convirtió en todo aquello que hacía subsistir a su madre. Hoy la acompaño en su duelo. Está conmigo.
Asumió las promesas de cuidado y acompañamiento que en su día hiciera a su madre. Tiene la paz de haber hecho aquello que su madre le pidiera. No sé si la eutanasia hubiera sido fácil. Pienso que tanto o más.
Recuerdo a su madre en un traspaso de demencia se cogía con las manos el cuello queriendose ahogar porque no podía hablar y se le había de adivinar. Poco a poco hizo el viaje de regreso. En los últimos meses la estuvimos tratando como si de un bebé se tratara. Respondía a mimos y palabras dulces. Atendí su cadaver que quedó en los brazos de su hija en mitad de un padrenuestro. Fue horrible ver como se la llevaban de casa. No pude evitarlo, grité en alarido y llanto. Nuestra mamuchiña. El velatorio y la cremación, las cenizas en casa; ayudan a decir adios. Aunque el adios o duelo se ha ido haciendo a lo largo de estos años.
Dura la decisión de ese marido que sabe que hay que actuar. Quizás nosotros seremos capaces de afrontar estos temas de otra forma. Yo todavía tengo a mis padres y me siento incapaz, como mi amiga, de hacer otra cosa que no sea acompañarlos hasta el final.
Quizás entiendas, ahora, algunos reflejos de mis escritos.
Las emociones salen a flor de piel tras vivéncias como ésta.
Quien propuso el artículo suele dar respuesta a tus comentarios en su propio artículo. No tardó mucho en responderme. A traves de su página y de la mía hace tiempo que establecimos comunicación y suele ser fluida y distendida.
De nuevo motivó mi reflexión y le escribí lo siguiente:
¡Hola!
Siempre es dificil hacer frente al dilema. Cuando el dilema no es mero ejercicio dialéctico la cosa es sangrante. Si tienes coherencia frente a ti mismo/a sales airoso/a aunque con roces de ello.
No me pongo contra el texto. Sería partidaria de salir por mi propia elección si en cualquier momento la vida no me fuera posible seguirla. No sólo por razones de salud física. No me opongo al suicidio siquiera. Concibo la libertad absoluta del viviente. En otros momentos de la historia no se negaba esta opción. Vivimos esta tendencia porque la vida es gris y no se nos deja elegir.
Lo dificil está en tomar decisiones por la persona que ya no las puede tomar, allí el dilema. Recuerdas la película 'Bailad malditos, bailad'. Ella le pide que le quite la vida, le reclama algo que a un caballo no se le negaría. Esta imagen recogida a una temprana edad se incrustó en mi memoria. Me viene cuando enfrento el tema.

De la página de C. Gimenez Soria:
—¿Por qué la has matado? —preguntó el policía que estaba sentado junto a mí.
—Ella me lo pidió.
—¿Lo has oído, Ben?
—Es un chico muy servicial —dijo Ben por encima de su espalda.
—¿Ese es el único motivo que tenías? —preguntó el policía.
— ¿Acaso no matan a los caballos? —respondí.
(Fragmento final del libro ¿Acaso no matan a los caballos?, de Horace McCoy)
Recuerdos

Vuelven a mí, de nuevo los recuerdos del pasado.
Mi padre siempre ha tenido afición a pescar. Cuando era jovencita me iba con él al campo.
Cuando manifestaba su intención de marchar un rato a pescar, después de comer, yo preparaba mi libro, un cuaderno y un bolígrafo. Marchábamos, muchas tardes de verano, a eso de las cuatro de la tarde.
Dallan, nuestro perro, siempre se subía al coche el primero. Cuando mi padre lanzaba el sedal el perro se tiraba detrás, al agua. Era mi perro, yo lo había criado dándole leche de muy chiquitín; sin embargo él no reconocía otro amo que mi padre.
Hoy mi padre es un anciano vital y dulce. En aquellos tiempos era un hombre al que no se lo tragaba el mundo. Tenía la fuerza que no he visto en nadie más.
Reconozco que el hombre era machista, como todos los de su entorno. De pueblo pequeño, de la tierra. La verdad es que me marcó muchísimo. Supongo que luchar contra él me hizo fuerte.
Volviendo a lo que me ocupa. Íbamos a pescar, él se movía por aquí y por allá, yo quedaba a la sombra de alguno de los muchos árboles que había a la orilla del río me ponía a leer o estudiar. Se me iba la cabeza a las musarañas, quedaba encantada con el gorgoteo del agua zumbido de las moscas. Había un ambiente seco y cálido que tostaba la piel. A él siempre le gustó el calor extremo, en él se siente saludable y fuerte. Reconozco que en aquel tiempo yo no me sentía molesta con aquellos calores.
Se producía el chispazo mágico y de pronto me veía escribiendo largos textos poéticos. Ninguno de ellos ha llegado hasta aquí. Retuve entre cajones páginas que de leer y releer desacredité y destruí. Proceso, todo es proceso, me quedo con ello.
Hubo un amigo que leía y al que leía los escritos. Parece que lo recuerdo. Fue en aquel momento en que no conforme con la vida que estaba planificando corté con todo y decidí luchar por hacerme autónoma. Por no estar ligada a nada ni a nadie. No fue fácil, nada fácil, todavía estoy en ello.

Chocolatada...

Cada día hablo con mis padres. Hoy se me han puesto los dientes largos. Añoranzas.
En fecha como la de hoy se suele juntar la gente para tomar chocolate caliente con algún tipo de torta. La tradición de las águedas, el que tiempos atrás se celebraba como día de las mujeres.
Cuando era jovencita íbamos al baile y ese día nos resarcíamos del resto del año. Nosotras sacábamos a los chicos a bailar. Era raro que uno te dijera que no, más bien lo estaban deseando.
Mis amigas y yo éramos muy bailongas. Todos los domingos pasábamos horas acicalándonos para la tarde de baile. Hubo momentos placenteros. Dada nuestra juventud y los tiempos que corrían aquella era la opción más divertida.
No teníamos la edad suficiente para entrar a l baile y por ello íbamos pintarrajeadas, para aparentar los años que no teníamos. Alguna vez nos comimos las ganas. La segunda opción era ir al cine. Si no nos apetecía nos dedicábamos a pasear, coso arriba y coco abajo. Te cruzabas con conocidos y conocidas y charrando aquí y allá se te iba pasando el rato. Fantaseábamos con todo.
Fue en Lérida, un mes de Julio, que descubrí el gusto por el baile. El gusto por la música. Con una prima de veinte años que me introduje en el jolgorio de las tardes de domingo. El estar rodeada de chicos que te agasajaban con solicitud. Eran corteses, amables y divertidos.
Las mordidas del amor todavía no habían hecho mella en nosotras.
En ese estado de cosas se disfruta muchísimo. No eres juguete de nadie. Ni nadie está pendiente de tí.
Mi prima pronto me busco un amiguete bailador para que no le chafara las tardes, Miguel era un chico que sabía de todo lo moderno que en ese momento sonaba. Eran los años de Rafael y Adamo. Con él aprendí a bailar y el gusto por el baile. Como era tan moderno y amanerado la gente hablaba a sus espaldas diciendo si era marieta, yo como era una cría se lo champé. Se enfadó. Me dolió muchísimo su reacción. En otro viaje, siendo más mayor lo visité y él apenas si lo recordaba. A mí me marcó, se me destrozó el corazón. Era hermoso tener un amigo en quien confiar y pasarlo bien. Era cría pero grandota, aparentaba la edad que no tenía. Ahora bien. a la que abría la boca metía la pata.
Tristemente...
Tiemblo
Limitaciones...

He subido a la cola del caballo en dos momentos de mi vida. En el tercero no pasé de las gradas de Soaso.
No podré subirlas con mis piernas. Años atrás te subían a lomos de un burro. Mis rodillas padecen, no puedo hacer nunca más montaña.

Puedo soñar. En el sueño estaré en ellas todos los viajes que quiera realizar.
Ya he estado en aquellos lugares que han tirado y se volverán parque.
Evoco recuerdos, eso es lo que saco de los blogs.
El abismo del monje, al que alude Argullol en su libro sobre la pintura romántica, el hombre frente al abismo, por algún rincón anda; o, quizás esté en otro sitio, no sé si lo traje conmigo.
Deseo...
Eludir. Sabes que no hay salida y sin embargo...
Por dónde anduviste
-¿Por dónde anduviste que me dejaste tan sola?
-Y ahora que me he acostumbrado a mi silencio, que la ansiedad se ha alejado de mi cuerpo, reapareces.
-No creas, no te creas tan importante. Ya no esperaba que vinieras.
-¿De dónde vienes? No, no me lo digas.
-¡Allá tú!
Cuando empezaron todo eran encuentros, no se sabian la una sin la otra.
Dejó de estar allí, pero mantenia la llama, de vez en cuando reaparecía.
Ella seguía con ganas de su cuerpo, con ganas de sus besos. Su deseo no disminuia, al contrario, cada día era más intenso, le dolian las carnes de no poder tocarla, de no poder besarla, de no poder estar con ella.
Habló con su amiga de todo ello.
Su amiga le dijo.
Su amiga le dio fuerzas.
Se creyó fuerte.
Se creyó valiente.
Cuando reapareciera no le consentiria.
No admitiria su proximidad, se alejaría.
En el reencuentro se mantendria firme.
Pero ha venido, y aunque le reprocha, todo su deseo se aboca a su cuerpo, se aboca a sus labios, se aboca a su aliento.
Sus palabras dicen, su gesto contradice.
La mira y en su gesto admite, la admite.
Le falta el aire.
Para que respire un solo gesto, su acercamiento.
Salir corriendo, ¿hacia dónde?

-¿Por dónde anduviste que me dejaste tan sola?
-Y ahora que me he acostumbrado a mi silencio, que la ansiedad se ha alejado de mi cuerpo, reapareces.
-No creas, no te creas tan importante. Ya no esperaba que vinieras.
-¿De dónde vienes? No, no me lo digas.
-¡Allá tú!
Cuando empezaron todo eran encuentros, no se sabian la una sin la otra.
Dejó de estar allí, pero mantenia la llama, de vez en cuando reaparecía.
Ella seguía con ganas de su cuerpo, con ganas de sus besos. Su deseo no disminuia, al contrario, cada día era más intenso, le dolian las carnes de no poder tocarla, de no poder besarla, de no poder estar con ella.
Habló con su amiga de todo ello.
Su amiga le dijo.
Su amiga le dio fuerzas.
Se creyó fuerte.
Se creyó valiente.
Cuando reapareciera no le consentiria.
No admitiria su proximidad, se alejaría.
En el reencuentro se mantendria firme.
Pero ha venido, y aunque le reprocha, todo su deseo se aboca a su cuerpo, se aboca a sus labios, se aboca a su aliento.
Sus palabras dicen, su gesto contradice.
La mira y en su gesto admite, la admite.
Le falta el aire.
Para que respire un solo gesto, su acercamiento.
Salir corriendo, ¿hacia dónde?

Fantasy

No se debe perder de vista que el juego es lo que motiva.
Conservar a la persona es no ser evidente ni previsible y sobre todo crear inquietud.
Saber mantenerse a la suficiente distancia para ser valorado como lo deseado.
Las personas sobradas de atractivo muchas veces no tienen lo que desean, amor.

A veces se dice de esa persona que es de 'polvo'. Se les infravalora y sólo se vé en ellas la percha y lo que suscitan.
Muchas veces eres testigo de la encerrona en que se encuentran personas que tuvieron el mundo a sus pies, cuando al pasar de los años ven como no se pone la alfombra a su paso.
Lo que hace saltar la chispa es algo imprevisible que surge cuando menos se espera.

Distanciarse es una buena táctica.

Viajar al fondo de la mente
He viajado a través de las ideas, al pasado y a otras tierras.
Me he movido con la mente y en la memoria he recorrido aquellos espacios que en ella construí en mi infancia.
Ponerme a escribir se ha convertido en el mayor de los deleites.
Claro es que después del camino recorrido ya tengo un buen equipaje y buen@s compañer@s de viaje.
Los locos y la locura en el arte.

"El Loco", Pablo Ruíz Picasso, (1904).
¿Qué puedo pensar si quien hoy es mañana se comunica como si de otr@ fuera venido?
Tuve una amiga esquizo que supe mantener y aceptar hasta que su enfermedad se interpuso. Ella se alejó. Era una persona inteligente que me estimulaba intelectualmente. Aquellas cosas que al principio sonaban como estraordinarias maneras de su ser despues le fueron destructivas.

El Loco
"Este es quizás el Arcano sobre el cual existe la mayor cantidad de controversias hasta el momento, probablemente debido a su carácter enigmático y poco amigo de las clasificaciones. Algunos lo consideran el Arcano más importante, otros simplemente un paso más en la secuencia. El origen de éstas discusiones es básicamente debido al significado y numeración de la carta. Hay quienes consideran que debe ir al principio del mazo, como simbolizando un estado de inocencia ideal. Otros (Waite y Eteilla entre ellos) indican que tiene que ir con el número 21, antes del Mundo. Otros finalmente dicen que no debe poseer número, libre para aparecer entre cualquiera de dos arcanos, fiel a su naturaleza juguetona.
El Loco simboliza las energías psíquicas internas latentes, buenas o malas, y es a la vez un recordatorio de una inocencia perdida, de un tiempo donde nos dejábamos llevar por la vida, en vez de intentar guiar nosotros, y en el cual siempre estábamos protegidos por factores externos, como el perro ladrando avisando del precipicio al fin del camino."
Me he movido con la mente y en la memoria he recorrido aquellos espacios que en ella construí en mi infancia.
Ponerme a escribir se ha convertido en el mayor de los deleites.
Claro es que después del camino recorrido ya tengo un buen equipaje y buen@s compañer@s de viaje.
Los locos y la locura en el arte.

"El Loco", Pablo Ruíz Picasso, (1904).
¿Qué puedo pensar si quien hoy es mañana se comunica como si de otr@ fuera venido?
Tuve una amiga esquizo que supe mantener y aceptar hasta que su enfermedad se interpuso. Ella se alejó. Era una persona inteligente que me estimulaba intelectualmente. Aquellas cosas que al principio sonaban como estraordinarias maneras de su ser despues le fueron destructivas.

El Loco
"Este es quizás el Arcano sobre el cual existe la mayor cantidad de controversias hasta el momento, probablemente debido a su carácter enigmático y poco amigo de las clasificaciones. Algunos lo consideran el Arcano más importante, otros simplemente un paso más en la secuencia. El origen de éstas discusiones es básicamente debido al significado y numeración de la carta. Hay quienes consideran que debe ir al principio del mazo, como simbolizando un estado de inocencia ideal. Otros (Waite y Eteilla entre ellos) indican que tiene que ir con el número 21, antes del Mundo. Otros finalmente dicen que no debe poseer número, libre para aparecer entre cualquiera de dos arcanos, fiel a su naturaleza juguetona.
El Loco simboliza las energías psíquicas internas latentes, buenas o malas, y es a la vez un recordatorio de una inocencia perdida, de un tiempo donde nos dejábamos llevar por la vida, en vez de intentar guiar nosotros, y en el cual siempre estábamos protegidos por factores externos, como el perro ladrando avisando del precipicio al fin del camino."
Vuelvo del laberinto

Me interné en el Laberinto sin siquiera prever que necesitaba hacer acopio de recursos que me indicaran por donde había de volver.
Un encantador de serpientes se las ingenia para hacer que yo mueva la tecla.
Él no contaba que del Laberinto por la mano de Ariadna y las almas inocentes de él me salvara.
Hice acopio de locura. Me sedujo la palabra. Otra mirada de todo estaba expectada.
Hay que viajar por la llama para que el alma coja su vuelo y salte hacia el abismo sin perderse en la caída cual Ícaro que lo intentara.
Ecos de nada llegaron. Se les dio peso de palabra. Palabras, meros vocablos que azuzaban mi alma.
La muerte se hizo un hueco. Acaricié su cara. Cenizas reposan. No me espanta la presencia. Fue contacto de adivina que en la noche me acompaña.
No me pierdo en la no nada.
La oquedad se apelmaza.
Hiriente silencio que hiere, la noche no me acompaña.
"The labyrinth provides the sacred space where the inner and outer worlds can commune, where the thinking mind and the imaginative heart can flow together." - Lauren Artress













