En pozo profundo me siento, enganchada en su lecho.
Hay un corazón que late del otro lado del mundo.
No estoy en todo de acuerdo, ¿por qué había de estarlo?
El poema ha surcado, la forma se pone en él.
El límite que la acompaña, la soga del verdugo.
Quiero salir de ésta, cada vez más adentro.
En pozo profundo me siento, enganchada en su lecho.
Temblaban tus manos, tus ojos inciertos.
Quejido del alma, conmigo el silencio.
Dolor que te hiere por dentro.
Me miras sin verme, te pierdes, te pierdo.
Susurro entreabierto, de palabras huecas.
Se las llevo el viento.
De la otra orilla, el río lo siento.
No me digas ¡no!, dónde digo y siento.
Onírico lecho, sola y en silencio.
Palabras que tienen sujeto el apresto.
Delirios del alma que quiere, no tiene silencio.
Susurros de sueños.
Ojos que te buscan, no han tenido dueño.
Helada, sombría, quejido, momento.

Comentario:
Gracias por acompañarme en el camino que más amo que es la escritura, gracias por comentar en mi casa y por pertenecer a ella con calidad de espíritu. Te deseo una feliz navidad y que reine el amor en tu alma…





