Adhiriéndose a la luz
Fracturado el hilo que la unía, maraña caótica se ha formado.
En la espesura se pierde, el recuerdo se confunde.
Decidida está a emprender el vuelo, sin destino ni camino.
A vivir como si viniera de nuevo, a inventarse.
Su cuerpo le reclama lo que hace tiempo ha olvidado.
Revolviendo las aguas se ofusca su mente.
Alterando memoria y recuerdo hasta confundir realidad o sueño.
El sueño y la consciencia le jugaron malas pasadas.
La acción contendrá las nieblas que ocupan su morada.
Nueva luz iluminará la casa y hará de ella hogar.
Adhiriéndose a la luz la vida le acompañará.
Brotará cual planta nueva, germinando y verdeando.
No hubo humedad salada que bañara su cara.
Ni el gesto contenido de dolor.
Cual bufón hizo reír, guardando para sí el lamento.
Por un corazón herido se dio a escribir para dejarlo salir.
Comentario:
Querida amiga Anna, ante todo agradecer tardíamente todos tus comentarios que me llenan de ilusión y ánimo para seguir forjándome en este mundo de letras. Apenas he tenido tiempo de detenerme a leer y valorar todo lo que mis predilectos escritores publican en TR o cualquiera de sus páginas independientes. No obstante vuelvo a la carga y ya ando por estos parajes de fantasía literaria. Últimamente te veo escribiendo mucha poesía y aunque no es mi fuerte algunas bien las disfruto. Este relato un tanto poético me ha gustado bastante, adherirse a la luz es un sabio consejo, la oscuridad hay que dejarla de lado aunque sus negras fauces nos seduzcan en alguna ocasión. Un gran abrazo de amigo murciano y como dice Lord Pinto correligionario de la literatura.





