<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/bygonedays/rss20.xml"><title><![CDATA[Bygone Days]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bygonedays/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/bygonedays/c_61.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/bygonedays/c_61.htm"><title><![CDATA[Puesta de sol en Bygone Days]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/bygonedays/c_61.htm]]></link><description><![CDATA[<p align='center'><img src="http://blogs.ya.com/bygonedays/files/sol_poniente_en_Bygone_Days1.jpg" alt="" border="0" width="500" height="333"/><br/><br/>Fotografía de Skywalker<p/><br/><br/><p align='justify'>Bygone Days sigue siendo unos meses después una de las músicas más maravillosas que jamás escuché, tal vez porque toca mi corazón en modo distinto, de una forma tan sutil que me recuerda también uno de los poemas más hermosos que he descubierto en mi camino a través de las letras y que públicamente nunca antes compartí:<br/><br/>“En algún lugar al que nunca he viajado,<br/>felizmente más allá de toda experiencia,<br/>tus ojos tienen su silencio: <br/>En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean <br/>o que no puedo tocar porque están demasiado cerca. <br/>Con solo mirarme, me liberas. <br/>Aunque yo me haya cerrado como un puño, <br/>siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser, <br/>como la primavera abre con un toque diestro <br/>y misterioso su primera rosa. <br/>O si deseas cerrarme, yo y <br/>mi vida nos cerraremos muy bellamente, súbitamente, <br/>como cuando el corazón de esta flor imagina <br/>la nieve cayendo cuidadosa por doquier; <br/>Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala <br/>la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura <br/>me somete con el color de sus campos, <br/>retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro <br/>Ignoro tu destreza para cerrar y abrir <br/>pero, cierto es que algo me dice <br/>que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas... <br/>Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas.”<br/>e.e. cummings<br/><br/><br/>Ahora, al volver la vista atrás, veo que ya es algo más para mi porque aquí he dejado lentamente retazos de mi vida, de las sensaciones que percibo, de la persona que soy. Jamás ha habido engaño, jamás simulación, jamás la búsqueda del reconocimiento; sólo la ilusión de escribir lo que siento, lo que sentí tiempo atrás cuando amé, cuando mi vida era otra, cuando perdí cosas importantes por el camino y hube de luchar por recuperar la memoria. Yo soy lo que escribo y cuando me lees ves el alma del ser humano que le dicta a Sky y éste transcribe; tal vez no sea gran cosa y mi letra haya sido torpe en la descripción, pero si algo sé es que todo eso que hay en mi es tal vez lo más grande y hermoso que tengo para compartir con otros, y sin ello nada me queda.<br/><br/>Por eso quise preservar este espacio de todo aquello que no fuera mi corazón abierto, sin enlaces, sin contadores, sólo mi alma desnuda para poder leerla algún día y no olvidar nunca más quien soy.<br/><br/>A su través, he descubierto maravillosas vidas, llenas de sensibilidad, de amor por la vida, de sentido común, de manías divertidas, a veces enfadadas, a veces tiernas, personas que me han leído (que me leéis) y que me han hecho feliz con un ligero gesto de afecto. No podría describir lo que he percibido de vosotros en unas líneas, pero siempre estaré agradecido al destino por haberos conocido porque me habéis dado de alguna manera un trocito de vosotros sin pedir nada a cambio. Y por eso yo he querido ser también generoso y darme entero hasta donde he podido sin dañar a otros.<br/><br/>Hoy sin embargo, tal vez fruto de errores propios, he descubierto traicionada la confianza  que un día deposité  y me ha dolido más de lo que nadie podrá imaginar nunca. Por eso le digo adiós a Bygone Days. Ya no podría ser nunca más el lugar mágico en el que casi cada día dejaba mi alma volar libre, como el viento, más allá de los lejanos confines del norte. <br/><br/>Ahora buscaré un nuevo destino en el que seguir diciendo lo que mis ojos ven y lo que siento cuando vivo. Me gustaría encontrar allí a muchos de vosotros de nuevo, a los más viejos y a los más nuevos.<br/><br/>A través de mi e.mail encontraréis el rumbo si así lo queréis, yo estaré allí agitando una bandera de mil colores al viento del norte.<br/><br/>Un abrazo fuerte, con el corazón en un puño.<br/><br/>PD: Rachel, desde Bygone Days el corazón de Sky te envía un beso sólo para ti.<br/><br/><p/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
