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El mundo desde mi OVNI
Acerca de
Colección de imágenes deshilvanadas, de historias a veces sin principio, otras sin final, retratos en sepia, colores inventados, diálogos sublimes, acciones imposibles. Sueños de noche. Realidades de día. Mi refugio virtual.
Sindicación
 
Meme ¡allá voy 2007!
Gracias Pumpk por la idea!

3 objetos que quiero adquirir:

-Un portátil
-Ropa interior
-Unos zapatos

3 actividades que quiero hacer:

-Hacer el interrail o el interbús este verano
-Viajar a Fez con Chusín y Maitiqui
-Un poco de ejercicio

3 cosas que quiero lograr:

-Mejorar mi inglés
-Aprender php
-Un trabajo mejor

3 cosas que quiero abandonar

-Ciertos prejuicios
-Mi falta de constancia
-Mi dejadez

3 sueños que me gustaría alcanzar

-Encontrar el trabajo de mi vida
-Pasar una temporada en el extranjero
-Conocer Nueva York o Tokio

Lo paso a mis lectores, eooo! alguno quiere??
 
Sesión de noche
Vengo de ver Scoop.
No me sentaba frente a la gran pantalla desde Alatriste y es que a veces a una se le quitan las ganas. Entre el precio de la entrada, la saturación de gente y la decepción casi establecida del film que eliges, se te recuerda lo agustito que se está en casa y lo eficaz que es el emule.

Últimamente me guío un poco por la crítica. No sólo la que leo en las revistas, sino en muchos de vuestros blogs. Dentro de mis preferencias estaba Allen y a Scoop la ponían bastante bien. Sin embargo...
Sí, tengo un "pero" o más de uno, como siempre, peeeerooo es que para mí no ha sido tanto. Igualito me pasó con Macht Point.
En este caso, pasas un rato agradable, te medio sonríes con los guiños del director, pero es un tanto predecible.
Desde que empieza te imaginas cómo van a ir interrelacionándose los personajes, cómo va a terminar cobrando protagonismo Woody, aunque no le corresponda realmente la historia (de hecho es él quien determina el desenlace), cuándo va a venir la ironía, la sorpresa y el sopor.

He pasado un buen rato, en la sala apenas éramos doce y el paseo de regreso me ha sentado genial.
Para ser martes, no puedo quejarme.

 
Bitácoras para ellas
El otro día me invitaron via mail a participar en un blog de mujeres.
No era invitación especial, ni nada de eso, sino más bien de esas que envían a doscientas personas más como tú, por lo que la ilusión de pensar que contaban contigo por "tu talento", se evaporó pronto.

Me pasé por el sitio y me gustó el diseño: un punto para quedarme.
Vi que todavía éramos pocas personas: dos puntos para quedarme.
Podía participar con los temas que quisiera y la frecuencia que mejor me viniera: tres puntos para quedarme.

Total, que aunque me sentí una ínfima parte más del montón de arena del mar, me sentí cómoda en el espacio y empecé a participar.
La gente escribe de todo un poco y una gran mayoría proviene del antiguo portal GenteIRC, actual Gentelive.

Si os apetece pasar el rato leyendo artículos sobre belleza, moda, tendencias, reflexiones, pareja, cultura, etc en Mujerlive encontraréis de todo. Desde lo más revista Cosmopolita a algún atisbo de Salud al día, pasando por Psicologhies.
Para todos los gustos, señoras.

Pasen y vean.
 
Boceto de fin de noviembre
Qué bueno vivir los domingos como sábados.
Cambiar el calendario al gusto.
Decidir qué día será el siguiente.

Recibir mensajes de amor.
Reencontrarte con diluidos rostros.
Tener buena fe y probar un libanés.
Anotar los viajes de Chus, como si fueran los de Gulliver: creerlos de verdad para mañana o pasado.
Trasladarme en un ford.
Cenar en la cocina.
Bailar Los Panchos abrazada y conocer los miedos en voz alta y sin ropa de Loarte.

Ser domingo como sábado o viernes o cualquier otro elegido. Acostarme casi a las 4.00 y ser feliz porquesí.

 
El pavo veloz: servicio a domicilio
Creo recordar que el alumbrado de Navidad se inauguraba en el puente de diciembre. Ese que casi todos los años se convierte en acueducto al ser fiesta el 6 y el 8.

Este año, por contra, las lucecitas empezaron a parpadear desde ayer mismo: 24 de noviembre.
¿No es una exageración?
¿Tenemos que sentir que es Navidad un mes antes?
¿Y a quién no le guste qué?
Pues se jode. Que agonice más tiempo del debido o que aprenda a amar el maravilloso y entreñable espíritu navideño.
Son ganas, desde luego. Qué manía tan compulsiva por adelantar todo. No me extraña que se viva con la ansiedad que se vive si por todos lados te urgen a que todo llegue pronto. Rapidez, velocidad, no hay tiempo que perder, venga!!!

Quien sobreviva a la paciencia que me enseñe las tácticas, porque entre la carga genética de impaciencia que yo ya traigo (que no es poca) y la que me inyecta a diario tooodo lo que me rodea, cualquier día me da un paro cardíaco.
Que prisas, ou...

 
Encantada, un placer
¿Que cosas te encantan?
Porque antes lo pensaba y sí, hay muchas cosas que gustan, pero que encanten ya unas cuantas menos.

A mí me encanta kalho y su blog y es de verdad.
Darme un baño muy caliente con espuma y aceites, que hace siglos que no me doy por eso de ahorrar agua.
La carne membrillo con queso Philadelphia.
Ver a Loarte con los ojitos entornados por el puntito justo de alcohol.
La destreza de unos pocos para usar la palabra y transmitir de forma increibles conceptos que de otra forma nunca llegarías a entender.
Conducir con música de fondo.
La inquietud previa a la llegada a una ciudad nueva.
Mi gato Elías.
Un masaje en los pies
Dormir sin límite de hora bajo el edredón, cuando fuera hace muchísimo frío

Y algunas otras cosas que no recuerdo porque el vino que me he tomado hace unas horas no ha terminado de hacer su efecto.

 
Psicosis bloguera
Qué bonita la libertad de expresión.
Es una buena idea, sin duda.

La red está plagada de todo tipo de gente. Con lo cual es fácil toparse con gordos, flacos, feos, guapos, altos, bajos, hombres, mujeres, buena gente y absolutos incompetentes. Pervertidos, tímidos, dictadores, manipuladores, cabroncetes, espabilados...
En fin de todo un poco.
Por este motivo, entiendo que cualquier espacio personal pueda ser minado por gran cantidad de dementes, aburridos y muy hijos de puta.
Cualquiera puede venir a joder la marrana. Es verdad.
Pero de ahí, a que los comentarios que se hagan tengan que ser supervisados por el autor antes de colgarlos, creo que es pasarse de neurótico.
Los blogs así me sorprenden. ¿Guerra preventiva?
"Reviso por si el comentario no es de mi gusto y mejor no lo cuelgo" en vez de "a este tontolaba que viene a pasarse de listo le elimino lo que dice y listo".

Yo prefiero la segunda opción. En la primera ni siquiera das oportunidad. En la segunda actúas en consecuencia.
No sé, es algo raro. Los blogs tan restringentes me parecen de mentira. Sólo se ve lo bonito, las lindas palabras de lindos gatitos.
¡Cada vez se aguanta menos cualquier atisbo de crítica!

En fin... a lo mejor es verdad que hay que empezar a protegerse.
 
Como luces de feria
¿Cómo se descubren los genios?
¿En qué se diferencian?

No hablo de los superdotados que te hacen cuentas imposibles de más de ocho cifras y aciertan el resultado a la milésima de segundo.
Me refiero a los callejeros. Con los que te cruzas cada día y sólo ves como otro personaje más haciendo cola en el autobús o comprando el periódico.

Alguna gente destaca, sí, por su personalidad, su creatividad, su carisma innata o preconcebida, da igual, pero se les ve brillar a la legua y casi siempre gustan.
Yo he conocido algunos, pero ¿por qué esos por encima de otros?
Resulta que a pocos metros hay un individuo con exactos fulgores que te hacen dudar del primero. ¿Qué tiene uno frente a otro? ¿Cómo se distingue el auténtico?

Muchos caen por su propio peso, que lo tienen contado en ego. A esos se les descarta con facilidad. Yo los capto al vuelo.
Sin embargo los que se escapan al artificio, los que te envuelven sin proponérselo y te capturan, así sin más, porque ellos lo valen... esos son difíciles de salvar.

Va a ser que ahora lo genuino está al alza y cada vez son más los que llaman la atención: formación ejemplar, notas insuperables, constancia, fuerza de voluntad... Se tranforman en monstruos del mercado. Productos que se piensan irremplazables, pero que cada vez lo son más.

Esta globalización del intelecto destruye al elitismo y eso está muy bien, pero en su contra, satura la cabeza, confunde y abruma. Nos retorna desconfiados.

Un genuino por favor, uno de verdad.

Se busca.
 
Su paquete, gracias
Algunas situaciones de las películas tienen su reflejo en la vida real.
Existen.
Parecen imposibles, nunca pensables en tu misma ciudad.
Pero no son sólo posibles, sino escalofriantemente reales.
Tal es así, que esta tarde, cuando la noche ahogaba los últimos rayos de sol, Loarte y yo hemos encontrado la mensajería.
Esa que llevábamos dos horas de reloj buscando en la dichosa callecita que nos habían indicado.
Un par de llamadas más para conseguir alcanzar la oficina, hasta conseguirlo.

Allí estaba ella, en mitad de la vega granadina, tras una autovía de desenfrenados coches, pasado el tunel de los suburbios, tres minutos después del Instituto de los mataos, justo después del vibero, junto a la empresa de autocares, un segundo y medio antes del fin de la carretera sin señalizar. Allí, allí era. Y sí, era la mensajería.
Aunque pareciera la perrera municipal por la decena de perros rabiosos y atados que nos tomaban por el manjar de la cena. La casita-adosada a la nave industrial era la oficina. Y la chica que miraba por encima de los cristales de sus gafitas de pasta negra y bajo la luz apagada del flexo quien nos atendió por teléfono.
"¿Su nombre y dirección?"
"Tal y cual"
"Tome, su sobre"
Siete paquetes más como mucho esperaban ser recogidos junto a mi patética entrega.

"Mira Loarte, qué bonito, un archivador y un boli"
"Ay Sandra.. que detalle"

Con regalitos y agencias de transporte como éstas quién desea nada más. Así da gusto por dios! Da gusto!!

Menos mal que por fin estamos en casa.

 
Málaga City
Ayer estuve en Málaga, en otra de esas escapadas improvisadas de mi adoradísimo Loarte.
16.15: "¿Nos vamos a Málaga?"
"Vale"

Y allí nos plantamos en una hora y poco. Que bonito el mar, cuánta gente en las tiendas por dios! qué tapitas más ricas! qué jaleo de calles!
Málaga nunca me gustó especialemente, la verdad, he ido ya unas cuántas veces y nunca me hago con el sitio. Se me quedan dos o tres puntos: estación de autobuses y renfe, corte inglés, centro Larios, calle Larios, estadio La Rosaleda y centros de prensa: Diario sur, La opinión de Málaga y Málaga Hoy. Pasé por la puerta de cada uno, no sé ni de qué manera. Desde luego no era la intención.

La ciudad en sí me parece neutra. No le encuentro nada que me entusiasme. Bueno, en una semana abrirán el H&M y entonces ya tendrá una cosa, pero por lo demás, no sé. El centro está muy bien, es verdad, pasear por allí con tanto bullicio siempre gusta. Pero me sacas de ahí y no tengo mucho que decir. Aunque tenía mi esperanza puesta en las playas, cuando hace dos años nos fuimos a una enorme que hay a las afueras y vi lo sucia que estaba y que cada diez minutos nos sobrevolaba un avión, me entraron escalofríos.
Seguro que hay montones de cosas que me pierdo. Cada lugar tiene su encanto por algún rincón, pero a mí allí me falta encontrarlo. Si alguien me da pistas, magnífico!
Eso sí, los poco malagueños que conozco: mu buena gente. Esa Anita compi de curri! De lo más reapañao!
 
Cuadrados

En un día como hoy, en el que afuera llueve, la luz se esconde en el maletero del coche aburrida del dieciséis de noviembre.
Desde las nueve me ha dado tiempo a más de lo que esperaba: los platos limpios, la ropa colocada, la comida haciéndose, el trabajo a mitad.
En el recorrido vibrante de unos cuantos metros he conseguido enamorarme. Un único movimiento, el color verde y temprana edad. Me he visto de fem fatal sin quererlo, acariciando hombros de chico joven, escuchando palabras de grandes ganas.
Ha bastado un fotograma para quererlo.
Para saber que ni los días como hoy de gotas confusas y urgencia de abrazos nos reconocermos en la boca del otro, ni tampoco, ni nunca.

Ofrezco bailes como este, para quien guste.

 
Programaciones alterativas

Granada tiene fama de vidilla cultural y tal y tal, pero al ritmo que voy tendré que difundir que los actos tan rimbombantes que se ven convocados por las calles: ciclos de poesía, conciertillos, flamenquillo...
Son eso, espectáculos terminados´-illo.
Igual no elijo los sitios adecuados o soy muy torpe con las ideas que me llaman la atención, pero es que no veas las pésimas experiencias que arrastro al respecto.

Enumeraré algunas:
Concierto de piano en el Pícaro: cobran consumición (hasta ahí vale), está petado de gente, no puedes ni levantar el brazo para beber de tu copa y el público, que va a su puta bola, está borracho perdido o no hay dios quien lo soporte, no para de murmurar y crear un zumbido de fondo que ahoga cualquier intento musical.
No repetiremos, eso desde luego.

Música en directo en el Alexis Viernes: Más de lo mismo, local a reventar, espacio diminuto y bafles gigantescos emitiendo a todo trapo, con la intención, seguramente, de romper más de un tímpano. Vaya sonido horroroso, por diu!

Ciclos de poesía y monólogo teatral en La Telonera: Esto sí fue ya el colmo del patetismo. La autora que venía a leernos, de edad madura, ferviente amante de Granada y con un taco de folios desordenados bajo el brazo, nos leyó sus poemas (o eso pretendía) con "la boca llena de gachas" mientras le acompañaba el joven flamenco Antonio Heredia que seguía sus órdenes bajo la máxima de: "Toca", "Ahora no toques", "Espérate ahora, que leo sin guitarra".
Uffff, un bochorno bochornoso. Para guinda del pastel nos hizo un solo de una canción de Maria Dolores Pradera que jamás podré reproducir. Su familia, por favor! Cómo le permite subir a un escenario y montar semejante guirigai??
El monólogo se salvó algo, pero la chiquita mona que lo interpretaba no salía del mismo soniquete: nino nino nino nino...

Yo sigo dando oportunidades a esa buena voluntad de los garitos granadinos por difundir el conocimiento y la pseudocultura, aunque no sé si resistiré mucho. De verdad, entre unas cosas y otras le dan ganas a una de no salir a la calle. Menos mal que el churruco y la abuela conviritieron la velada en unas horas cachondas y entretenidas.

Ay! si Quevedo levantara la cabeza!




 
Pentagrama

Existo sólo en las biografías que nunca se escribieron y tampoco saben si verán alguna vez la luz. Si lejanos ojos desconocidos las desnudarán, ansiosos de vidas nuevas.

Existo bajo esta ropa de año antiguo que vuelve por invierno para abrigarme, para desvelarme los resquicios de mi cuerpo que me pensaba ya olvidados o me imaginaba inexistentes.

Existo porque así lo quisieron y ahora me toca también a mí quererlo, sea como sea el rostro de la noche, la luz de la mañana, la piel que me susurra en mono o estero, en español y japonés.

Más allá del lenguaje de siempre, más acá de los límites inquebrantables, con canciones de Pedro Guerra y eternos silencios de chicle que se mastican hasta perder su sabor. Aquí, donde existo a pesar de todos los que me desconocen. En este lugar del este descorcho botellas de vino, brindo por lo desconocido, por la felicidad de los de nadie, por lo que jamás viviremos pero siempre podremos soñar.

 
Verdades que importan

Si es que nos enseñan las cosas mal desde el principio. Desde que somos unos enanos.

Nos transmiten una preocupación excesiva por cosas a las que si les dieramos menos relevancia nos evitarían malos ratos innecesarios. Por el contrario, obvian sino evitan profundizar en cuestiones de mayor importancia como aprender a ser responsables, consecuentes, a convivir con el dolor, a dominar ciertas habilidades psicológicas que nos harían la vida más llevadera, a pensar por nosotros mismos, etc, etc, supongo que en muchos casos porque no saben como hacerlo y en otros tantos porque no conviene.

El caso es que vivimos en el mundo al revés. Nos comemos la cabeza con gilipolleces extremas y pasamos un kilo de lo que realmente importa. Todo esto viene al cambio climático. Y no me estoy yendo por las ramas. Yo he pasado toda mi vida de pensar en la Naturaleza y sus necesidades urgentes. Mi máximo respeto al medio ambiente ha sido tirar los papeles a la papelera, reciclar en ocasiones y procurar no provocar incendios forestales, así como no tirar mierda en las playas o no matar a demasiados bichitos inocentes.
Simplezas.

Ahora, por primera vez, empiezo a tomarme la cosa mucho más en serio. El planeta se lamenta. Agoniza. Nos implora salvación. Y yo, después del verano más largo de mi vida, el axfisiante calor eterno y casi unas navidades en tirantes, me he empezado a acojonar y a pensar si yo podía hacer algo.

Yo sola no voy a salvar el mundo, es obvio. Pero si yo pongo de mi parte, dentro de un buen número de concienciados que también pone de su parte, digo yo que a poco, de algo servirá.

Se me ocurre una lista para que todos los que paseis por aquí y os inquiete un mínimo el tema intenteis llevarlo a cabo:

Ahorrar agua.
¿Cómo?
Cortando el grifo mientras nos enjabonamos, fregamos o nos lavamos los dientes. En este último caso, con llenar un vaso de agua para enjuagarnos estaremos controlando el consumo de sólo un vaso por limpieza de boca. Poner las lavadoras sólo cuándo estén repletas y no utilizar la cisterna como papelera acuática.

Ahorrar luz.
¿Cómo?
Utilizar el horno sólo lo imprescindible, apagar la vitrocerámica un poquito antes de tiempo para que el calor que guarda después se aproveche en la coción. Endencer las luces extrictamente necesarias. Utilizar bombillas de bajo consumo y vosotros frikis, apagad el ordenador por las noches, que el emue ya seguirá por la mañana con energias renovadas.

Reciclar.
¿Cómo?
Colocando tres papeleres o bolsas para dividir el tipo de basura. Aprovechar el papel usado para otras anotaciones. Imprimir por delante y por detrás (si es que sabeis. yo no sé)

Disminuir la contaminación acústica con simples gestos como no hablar fuerte, no dar por culo por la calle o bajar el volumen de la tv.

Tú lector, si has llegado hasta aquí leyendo, espero que, tengas más o menos intención de cumplir alguna de estas propuestas, por lo menos reflexiones sobre el tema y no te aferres al "yo paso de todo".



visita la web sobre el Cambio Climático
 
La maldición
Lo mejor es llamar a las cosas por su nombre.
Dejarse de tonterías, de querer ir de alternativo, de proclamar una teoría de la vida que va en contínua contradicción con lo que hacemos y al final no sólo no se la termina creyendo ni dios, sino que encima te hacer quedar como un completo gilipollas.

He leído mucho en contra del consumismo. Lo mal que está (dando por hecho de la existencia del bien y el mal), de su mala reputación, la superficilidad que impone, lo insolidarios que nos vuelve. Lo guapitos de cara, eso sí.

Conozco las universales críticas al consumismo, las de a pie, la carga de inmoralidad que se le atribuye y a través de la cual, en definitiva, se configura el concepto como algo negativo.

Bien, es así, no podemos negarlo.
Pero yo, a pesar de todo, me declaro consumista. No me siento mal por serlo, es más, me gusta. Me gusta gastar el dinero que tengo en lo que me apetece: ropa, viajes, aparatitos varios, regalos, caprichos, exquisiteces. No, no me gusta, me encanta. Disfruto con ello y además, siempre que puedo lo hago.
Así soy y así me reconozco. Y lo curioso: no me avergüenzo.

¿Una cenita?



La vie, L´amour - Edith Piaf
 
Los secretos del Churruco

En el fondo Loarte, por muy poco que se siente al pc, por muy poco que sepa de jerga bloguera y por mucho mucho que diga, es un tanto por ciento bastante elevado más friki que yo:

Lee revistas de tecnología.
Se trae publicidad del Media Markt con los títulos de cds y pelis que más le interesan para que se las baje el mulito.
Se ha adscrito a boletines de formación y hasta entiende de Canales Rss.
Te cagas.
Se sienta conmigo a ver las videoconferncias que se imparten en el Máster que estoy haciendo y el tío, aunque acaba vencido por el sueño de la sobremesa, se queda con el cuento y precisamente cuando no viene a cuento me asalta con alguna duda que encima yo no le sé responder.

El frikismo se extiende más allá de márgenes a los que siempre se limitó. Es una energía que se transforma y alcanza hasta al más ferviente seguidor de la filosfía picapiedra.

¿Un milagro?
¿Una maldición?
¿Una condena?
De momento una realidad.

Os dejo prueba de ello. Música que la todopoderosa red me depositó dulcemente en la mesita por la noche, como antaño solía hacer el Ratoncito Pérez con sus obsequios nocturnos.
Música que de otro modo, jamás habría escuchado.

Calles y avenidas - La buena vida
Otra cosa.

 
Nadas

Con esto de que estaba frente a la blanca pantallita fluorescente, pensando sobre qué escribir, porque una suele tener el deseo de hacerlo pero no simpre un tema interesante, acaso ni siquiera un tema, cuando me asaltaba la pregunta: ¿De qué se habla cuando no se sabe de qué hablar? y esbozaba yo así, media sonrisa, al recordar a Loarte mirándome divertido siempre que yo mato esa tensión tonta del silencio dañado por el "no saber qué decir".

En situaciones de este tipo, que son muchas y variadas, yo tengo una frase comodín: "Bueno, ¿habéis visto algo interesante últimamente en el cine?" Y de este modo, aunque nadie haya visto nada, al menos dilato un poco más los minutos para pensar en un buen tema, mientras el resto se queda recordando su última visita a las salas.

Una tontería sí, pero al estar aquí sin saber muy bien de qué hablar, pero con ganas de hacerlo, recordé esos momentos de vacío. No con todo el mundo los silencios son cómodos, más bien con muy poco mundo y es con ese con el que precisamente nos toca relacionarnos la mayor parte del día.
En el fondo no somos más que unos autómatas.

¿Qué hacéis vosotros?

Melodía de jueves

All right - Cristopher Cross




 
Gominas, colonias, plumas: embriaguez varia

Después de años de tanto pensar, observar, sorprenderme y ahora leer mi último libro, cada vez descubro más matices en mi entorno. En las actitudes de la gente, los comentarios sin importancia (con importancia), las decisiones, las renuncias y unascuantascosasmás.
Y entre las cuestiones que captan poderosamente mi atención se encuentra ese deseo casi desesperado, sino desesperado, ese casi molesto e impertinente, sino muy molesto e impertinente gesto continuo de llamada de atención.

Algo tan exagerado que más que preocuparme, casi me da risa por el ridículo que se hace y del que muy seguramente no se sea consciente. Y la cosa cada vez va a más. No sólo escandaliza ver hablar de uno mismo de manera compulsiva, descubrir que no se sabe escuchar (a veces hasta el extremo de no oirse ni a uno mismo) o hartarse de la repetitiva frase de modestia que viene a intentar equilibrar el descarado despilfarro de vanidad y autoadulación, sino también toparse una y otra vez con esa necesidad vital de difundir por todos los medios posibles cuánto se habla de mí, lo bien que hago las cosas, lo ocupadísimo que estoy siempre y lo mejorcito que soy... taaanto que no quepo en mí mismo.

Y es que... queda tan patético, que casi me veo en la obligación de enviar señales de humo desde aquí, un poco por vergüenza ajena, otro poco por compasión para todos aquellos que van perdiendo puntos de forma precipitada: abocados, pobres, a la bufonería. Pero es que claro, se lo ganan a pulso.

Supongo que así es la vida, que el no corre vuela y que para tales reflexiones ya están los renombrados. Que ellos si pueden permitírselo. Y además deben.

Cosas que ve una.

Y en otro orden de cosas, le dedico esta canción a Kahlo, que hoy me ha dado por ella y la melodía le va como anillo al dedo. O así me parece a mí.

Me lo hago sola - Amparanoia

 
Chuping

Me declaro adiccta a H&M.
Tras su descubrimiento en profundidad este verano en Roquetas de Mar. Loarte y yo hemos decidido reconocernos públicamente defensores de tan novedosa tienda con artículos al alcance de cualquier bolsillo. Estilos variados, del más clásico al más fashión, precios deslumbrantes y calidad... espero que al menos aceptable. Hasta ahora sólo contaba con unas gafas de sol a lo Audrey Hepburn que me hacían parecer una mosca y fue ayer, en nuestras escapada al centro comercial, cuando me hice con un pantalón chuli.
A ver cómo sale...
Recomendáis alguna tienda vosotros?

 
Sí quedan días de verano

Cuatro de noviembre: noche de verano.
Ventanilla del coche a mitad, viento tibio en la cara, algo de jazz y pájaros negros en el parabrisas, una parada bajo una enorme luna de limón que nos sombreaba la voz en un campo de olivos. A las dos horas Radio Futura nos echaba la alfombra roja para una triunfante entrada en Córdoba. Nuestro pokito, excelente conductor, admirable amigo, ternura en persona recompuso la ciudad para enseñarnos la más sultana. Una sucesión de calles majestuosas y recintos atemporales que deslumbraban en cada piedra, en todos los matices templados del aire.
Gracias a los cordobeses guapos que nos descubrieron el mejor flamenquín y los locales de más personalidad. Me encantaron las luces giratorias del local coloreado y el vodka con naranja que compartí.
Ayer, las distancias se replegaron y todo se volvió cercano. Granada y Córdoba a un paseo. Sábado improvisado que espero repetir.
Saluditos, hoy me duele to!

PD: Igual ya la conocéis, pero por si acaso os pego en enlace a Dalealplay, un portal igualito que el Youtube pero en spanish. Yujuu! más sitios donde volverse loco!


 
Paparruchas un kilo

Hoy le meto caña a esa Andalucía imparable en la que vivimos.
Ya he machacado bastante al pobre PP granadino, ilusa de mí, como si cualquier otro partido se librara. Andalucía, ese precioso lugar de playas paradisíacas, gente abierta, sol y cerveza... es eso. Una bonita comunidad con una bonita costa, gente juerguista y munnnnncho calor.
No brillamos por nuestra infraestructura, ni por la multiplicidad de puestos de empleo, ni.. en fin...
Esas subvenciones tan atractivas que se ofrecen, año tras año, para taantas cosas y que benefician a taaanta gente son sin mas una MIERDA. Depués de un montón de meses la Junta de Andalucía le ha contestado a Loarte y le ha denegado la petición de las que ofrecían para comprar ordenadores. Motivo: No hay dinero.
Que no hay dinero? por dios, no se saben más excusas? sieeempre lo mismo. No hay, vale, verdadero... y... por qué no hay? dónde está? Será que se lo ha llevado todo Granada para la realización de sus obras????

Ayyyyyy!

 
Reflexión de siete segundos

Son horas de pies fríos, revistas de cultura, premios planeta.
Quisiera recordar algún cuento, creer en las hadas, volver a escribir cartas como cuando era novedad abrir el buzón y encontrar algún sobre manuscrito de algún amigo del verano que te invitaba a reconocerlo en sus trazos y a reflejarte en el blanco del papel.
Libros de Barco de Vapor, uniforme para el colegio, clases de plástica por las tardes y aprender a utilizar el compás que dos días antes por fin te habían comprado.

Referencias a la infancia en el libro que me estoy leyendo me han hecho volver a mis recuerdos. La perspectiva con la que trata a los niños de ahora el autor es bastante lúcida. Desde no hace mucho empezaron a educar a monstruos: superprotegidos, con superderechos, asquerosamente zánganos y déspotas. Los críaron así parece ser desde hace décadas, pero en la última la cosa se ha ido de madre.
Supongo que yo, de niña, también fui de las mimadas y más al ser la pequeña. Sin embargo, sabe dios de qué manera y porque motivo adquirí algo de pensamiento o de ganas de pensar con lo bueno y lo malo que eso tiene.
Cada vez quiero menos tener hijos.
Son las 00.15. Sólo divago.
 
Vida a la carta

Me pregunto cómo nos relacionaríamos los seres humanos si no comiésemos ni bebiésemos. Todas las excusas para verse son de ese tipo: comidas familiares, cenas de empresa, salir de tapas, tomar un café, probar a un buen restaurante...
Y siempre el mismo ritual.
Saludos y comentarios sobre el tiempo.
Sentarse a la mesa y elegir los platos: cuchicheos sobre el servicio, los precios, el ambiente.
Primer plato: conversación acerca de los estrenos de cine, la última escapada o el contexto familiar.
Segundo plato: ¿Cómo te va en el trabajo? ¿Sigues con la novia? ¿la relación bien? ¿El sexo cambia mucho después de tantos años de convivencia? bla bla bla...
Postres: diálogos abocados al detalle picante y el baile sabrosón.
Café, tabáco y otros vicios: sexo, sexo, drogras y algo de rock.
El vino de la comida ya ha hecho su efecto y todos los reunidos deshiniben su comportamiento y el buen rollito invade la mesa. Sugerencias atrevidas, chistes verdes y hasta algún que otro roce por debajo del mantel.

Le debemos tanto a los alimentos! para que luego digan! sin ellos a ver cómo leches hacíamos amigos, intimábamos por fin con el chorvo que nos traía de cabeza o nos tirábamos al jefe.

Un brindis por el pollo al chilindrón!
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