logotipo

img_google
El mundo desde mi OVNI
Acerca de
Colección de imágenes deshilvanadas, de historias a veces sin principio, otras sin final, retratos en sepia, colores inventados, diálogos sublimes, acciones imposibles. Sueños de noche. Realidades de día. Mi refugio virtual.
Sindicación
 
En internet tiene que haber de todo...
Acabo de descubrir un blog curioso aquí.
La vida de un opusiano. Cuanto menos, llama la antención...
 
Lo invisible
Algunas veces ninguna postura es buena y la música en francés te recuerda que no conoces la lengua y que pocas cosas conoces.

Por minutos no sabes que sonrisa fingir mientras trabajas y te revelas a ti misma susceptible, susceptible, mucho más susceptible y vuelves la cabeza y no hay nadie en la oficina. De repente nada se mueve y el silencio rasga el rostro de la noche.

Las canciones que evocan alguna nostalgia indefinible, se repiten una vez y otra y otra más. La nostalgia adormece y los motivos se quedan en el portal para nunca ser revelados.

A vosotros, ¿qué os provoca nostalgia y cuando llega de qué se trata?
 
Mileuristas: miles y miles
A todos los nacidos a finales de los sensenta y hasta principios de los ochenta. A los que os incomoda la vida como una piedrecita en el zapato. Ahí está, a veces molesta, otras pasa desapercibida y otras tanta se anda contento, como si no estuviera.

A los que no sabéis dónde coño estáis, ni por qué y sobre todo para qué cojones.

A esos y a los demás, si os apetece, os recomiendo Mileuristas.
Leerlo deprime, pero reaviva recuerdos, remueve nostalgias y hasta hace llorar. A mí me está haciendo, que conste.
No podéis dejar de leerlo.
Espido Freire narra con una claridad deslumbrante las condiciones en las que nos ha tocado vivir a este grupo de mataos, que por todos los medios intenta salir de becario y aspira a una humilde vivienda. Que comparte a sus treintaitantos el cocido cada medio día con mamá y se pregunta si le están sirviendo de algo las clases de inglés y los curriculos que envía a través de Infojobs.

¿exagero? si os pasáis por sus páginas veréis que no. La cosa es mucho peor. De momento.

A pesar de todo, orgullosa estoy de haber cursado la EGB.

 
Miel en los labios: manos vacías
Hoy puedo hablaros de cine.

Maria Antonieta debió ser una mujer impresionante.
No sé mucho de su biografía, pero con ver el último estreno de Sofía Coppola, puedo hacerme una idea.
Hubiera estado bien conocerla en aquella época. Je.

El film es un derroche para los sentidos: los colores, los paisajes de Versalles, el vestuario majestuoso, los minuciosos detalles que se revelan en fotogramas de minusculos segundos, los manjares de los banquetes, la belleza del Coronel Mercy D' Argenteau, la música que recuerda bastante a la BSO de Lost in Translation...
No tiene desperdicio.

Kirsten Dunst se luce. La actriz, que no me había seducido en ninguno de sus otros papeles: ni en Entrevista con el Vampiro, que no sé por qué me daba cierta grima, ni en Olvídate de mí, ni mucho menos en la Sonrisa de la Mona Lisa, ni tan siquiera en Las vírgenes suicidas, que es donde la he visto, aquí consigue despertarme cierta simpatía. Aunque claro, el personaje ayuda mucho. El final, que podía haber coronado los entresijos de la trama, te deja como un globlo desinflado. Sí justamente. Cuando el corazón empieza a emocionarse con la escena de la reina ante su pueblo en el balcón y te preparas para un espectacular desenlace, llega el último minuto, la úlima frase y el principio de los créditos. ¿Cuestión de presupuesto? ¿falta de imaginación? una lástima.

¿Pagar para verla? creo que no. Con un poco de paciencia el mulito os regalará una noche de pura belleza estética, que merece la pena ver, pero por la que no se daría un euro.

Sofía, la pobre, no puede hacerlo todo bien. Superar Lost in Translation creo que le va a resultar difícil, pero si se tiene en cuenta lo ambicioso de su último proyecto, algo sí que hay que reconocerle.
Le pongo un siete.
A ver con qué nos sorprende en la próxima.

 
Días irresistibles
Si Granada se vuelve imposible los días de lluvia y llegar al trabajo es toda una odisea, cuando nieva ya es la repera.
No es que se vuelva un caos. Simplemente se cierra.

Es normal que los días de frío a una lo que le apetezca es quedarse calentita bajo las mantas o echada en el sofá y que salir a la calle se convierta en la última opción. No importa que no quede pan, da igual que en el frigorífico sólo sobrevivan unos víveres, pero brrr el frío de ahí fuera que se quede eso, ahí fuera y bien solito.

Es normal tener estas tentaciones. Pero de ahí a que Granada esté medio desierta a las 10 de la mañana de un día normalito y que hasta algunos establecimientos ni hayan abierto sus puertas, me parece un poco fuerte.

En una panadería cercana podía leerse sobre sus persianas chapadas: "Hoy por la nieve no hemos hecho pan. Si mañana no nieva abrimos".
A mí me ha hecho gracia, la verdad. A lo mejor hasta tienen parte de razón, pero no sé. ¿Cómo viven entonces en los países de un poquito más arriba del mapa? Qué digo, ¿cómo viven en Asturias?

Yo, a mi pesar, he tenido que levantarme a las ocho para hacer una entrevista. Menos mal que ha durado poco, me han invitado a zumo y ya puedo regodearme en el calorcito del hogar mientras me como una bolsa de palomitas.

Feliz nieve blanquita!

 
Un granito para salvar la Tierra. Para salvar la piel
Oye, lo del Cambio Climático va en serio.
A lo mejor todavía se puede hacer algo.

Apaguemos todo el 1 de febrero de 19:55 a 20:00h

El 1 de febrero de 2007: participad en la más grande movilización de
ciudadanos contra el Cambio Climático! La Alianza por el Planeta (grupo de asociaciones medioambientales) lanza una llamada simple a todos los ciudadanos, 5 minutos de tregua para el planeta: todo el mundo apaga sus velas y luces el 1 de febrero entre las 19:55 y las 20:00h.

No se trata de economizar 5 minutos de electricidad únicamente ese día, pero sí de llamar la atención de los ciudadanos, de los medios de
comunicación y de los que deciden sobre el desperdicio de energía
y la urgencia de pasar a la acción!

5 minutos de tregua para el planeta: esto no lleva mucho tiempo, no
cuesta nada y mostrará a los candidatos a las elecciones legislativas
de junio 2007 que el Cambio Climático es un asunto que debe pesar en el debate
político.

¿Por qué el 1 de febrero? Ese día saldrá en París, el nuevo informe del grupo de expertos climáticos de las Naciones Unidas. Este evento tendrá lugar en el país vecino: no hay que dejar pasar esta ocasión de torcer los proyectos sobre la urgencia de la situación climática mundial.

Si participamos todos, esta acción tendrá un peso real mediático y
político, algunos meses antes de las elecciones!

Haced circular al máximo esta llamada!

Y con esto tan simple y todo... todavía habrá gente que no lo haga...
ays...
 
Trayectos
Desde mi casa al trabajo hay un kilómetro y medio en línea recta. Aproximadamente.
Las calles que nos unen pasan de ser estrechas a convertirse en dos avenidas sin importancia. Una de ellas en obras, como cabe esperar.
A veces hago el trayecto en bus, otras camino tranquila observando una y otra vez los edificios de siempre.

Esta mañana la distancia se ha hecho infinita. No era el frío que se pegaba a las paredes, ni el trasiego de los empresarios. No se trataba del continuo ir y venir de autobuses numerados, ni que me sobrara un tiempo extraño hasta la hora de comer que me desconcertaba. Ni que las librerías del camino no tuvieran el libro que busco, ni ver de lejos a la madre de mi mejor amiga de la infancia. Tampoco que llevase las orejas completamente heladas, que en esta semana cumpliera años mi madre, ni que mi padre siguiera sin estar.
No era nada de eso. No era ni una cosa ni otra, ni la que pensaba ni la que no pensaba, ni lo olvidado ni lo que queda por venir.
No era mi edad, ni mi niñez, ni tener ganas de salir corriendo, ni hacer cuentas para la llegada de la regla, ni intentar recordar palabras que se borraron.

No sé que me ha hecho la nada a eso de la una del mediodía, pero ese algo que se convierte en invisibilidad y cero a la izquiera me ha sobrecogido cada uno de los genes. Ha empapado la sangre de mi cara hasta volverme desconocida.

Ya se pasa. No es nada.

 
Como Leonor Watling yo, Sandra Waiting
Me paso días, a veces, esperando que ocurra algo. Un cambio que me haga saltar, iniciar algo nuevo.
Pasó así horas, consultando el mail compulsivamente, mirando el móvil por si llegaron mensajes que no oí o se perdieron llamadas en las ondas infinitas de movistar. Nada. Nunca nada.

No desisto con facilidad. Puedo pasarme así bastante tiempo. Hasta que un día me canso. No es que me desanime. Siempre pienso que antes o después ocurrirá algo. Más que nada porque el transcurrir de la vida es así. Van sucediendo cosas, una tras otra, se quiera o no se quiera. Yo sólo las aguardo con impaciencia.

Pues eso, que un día ya paro. Enfoco la atención a otras cosas más triviales. Digo de salir de la ciudad, pasar por la biblioteca, irme a ver tiendas, visitar a mi madre... ocupo tanto el tiempo que involuntariamente, me dejo el móvil en casa. Se precipita encontes Murphy a aplicar su ley de manera implacable e impecable, sí señor.
Y a la vuelta hay cinco llamadas perdidas, dos mensajes de voz, otro multimedia, uno de texto y la mitad con número oculto.
Magnífico.

Algo parecido me ha pasado está última semana. Se han sucedido multitud de acontecimientos inesperados que llegaron hasta mi dormitorio para no dejarme conciliar el sueño. Mi vida no ha cambiado, no obstante. Aunque intuyo que un poco sí ha cambiado de sitio.

Y a vosotros, ¿qué os gustaría que os ocurriera?

 
Mujeres de cine
Como estoy un poco cansada, agobiada, triste y toeso del otro post. Voy a dedicarme a escribir un artículo absurdo.
De esos de echar el rato.

Ayer en la peluquería. Sí, en la peluquería. Fui a domar mis crecidas melenas antes de convertirme en león de la Metro. Y me dejaron muy bien, por cierto.
El caso es que, mientras esperaba, me dieron dos o tres revistas de esas de moda. Que si Telva, que si Cosmopolitan, que si nosequé.
En una de ellas analizaban la trayectoria de Penelope Cruz y su victoria en Hollywood. Después de un extenso reportaje del que me limité a leer los pies de foto y los destacados, seguían otros más cortitos sobre aquellas actrices españolas que proseguían el camino de la estrella. Las elegidas eran:

Elena Anaya
Paz Vega
Elsa Pataky
Dafne Fernández

Penelope me gustaba hasta que empecé a oir sus intervenciones televisivas. Perdió puntos precipitadamente hasta dejar el maracador a 0. Una lástima

Fui consciente de que veía a Elena Anaya en su papel en Alatriste. Es uno de los personajes que más me gustan y de las cuatro es con la que me quedo. Ella es diferente en todos los aspectos. Y me gusta.

Paz Vega es tonta.
Me enamoró su personaje de Lucía, pero hay que decir que la estética de Medem siempre engrandece todo. Así que va a ser que en este caso no vale. En Carmen también se luce, pero es que en la realidad es taaan tonta, que tampoco la elijo como favorita.

Elsa Pataky no sé si es demasiado creída, ni estupida, ni diva reina del lugar. No la he visto en muchas entrevistas. Normal porque no soy dada a ningún tipo de programa ni revista del corazón, así que sólo puedo hablar de su físico que me parece bonito pero aburrido. Demasiado barbie, demasiado típica. La única interpretación que le he visto ha sido como Ninnete y no pasé del minuto quince, así que con eso lo digo todo. A lo mejor era el argumento... pero es que ella, ella... en fin...

Por último Dafne Fernández me parecía preciosa en Compañeros. Mucho más que las demás. Sin embargo, la he visto en fotos por ahí y uff, cuánto pierde detrás de las cámaras! Es jovencita y aún tiene que madurar. Seguro que en unos años han hecho de ella la nueva Pilar López de Ayala o Verónica Sánchez.

¿Contertulios queridos, vosotros con quién os quedáis?



Por cierto, Rafa ha colgado uno de sus textos en Literaturismo, por si os apetece un relato corto de cena.
 
Rendirse
Hoy, aunque finja, no tengo ganas de nada.
Tengo derecho a estar triste. A no querer pensar que todo va a salir bien, a cabrearme y seguir siendo yo siempre.

Hoy y a estas horas me canso, me aburro, me montaría en un tren rumbo a Kanmandú y no volvería en semanas. Tiraría el móvil al mar. No daría señales de vida. Me perdería para hasta yo misma echarme de menos.
Me sumergiría en el pacífico y estaría todo ese tiempo en silencio. Fuera de esta mierda de mundo, aunque en el fondo fuese muy dentro.

Quiero que la física descubra la forma de teletrasportarse, de desaparecer por el tiempo que gustemos, que todo deje de existir.

Ojalá pudiera saltar del planeta y llegar hasta donde esta mi padre. Ojalá con un pequeño brinco llegara hasta él y pudiera sentarme a escucharlo durante horas y horas.

Me agota esta semana, me pesan los ojos, quiero no estar. Igualito que Sofía.
 
En las calles de la gran ciudad
Hay personas a las que no puedes imaginártelas sin traje de chaqueta, otras a las que no puedes imáginartelas con él y otro tanto que sólo alcanzas a verlas sin ropa.

Estas cosas son así, no podéis negarlo. Ayer me topé con un par de madrileños atractivos, enchaquetados, con sonrisa de estrella de Hoollywood y ademanes señoriales. No es que fueran especialmente irresistibles, la verdad, pero tampoco a estos seres se les podía mirar de otro modo menos glamuroso. Intenté verlos en chandal paseando por el Retiro con su retoño de la mano izquierda y un helado de chocolate en la derecha. Imposible. Esta gente desde que se probó el primer traje creo que no se han puesto otra cosa. Seguro que tampoco ellos consiguen sentirse agusto con otra indumentaria: ni pijama, ni vaqueros, ni tonterías.

El segundo grupo de hombres sorbía sopa de cebolla en un amplio lugar de comidas denominado restaurante, se acicalaba el pelo engominado con la palma de la mano bien extendida, acaraciaba sus prominentes ombligos salidos de la panza y de vez en vez colsultaba el móvil como si alguien tan importante como el jefe de ventas estuviera a punto de llamarles. Son seres híbridos, difíciles de encasillar y lejos de ser altos empresarios. Unos "quiero y no puedo". Una chaqueta de los chinos, un pantalón de rayas y unos calcetines blancos es la combinación, para ellos, más acertada para rozar apenas el modo burqués. Intuirlo, si acaso.
Pobrecillos casposos.

Por último está el género de los "visto pero no visto".
Estos magníficos machotes van vestidos, es obvio, pero es como si no lo fueran. Una los ve, claramente, pero no consiguen determinar su ropa porque la mente calenturienta femenina solo alcanza a verlos desnudos. Los hombrezuelos de esta calaña emiten involuntariamente (creo) una onda expansiva de feromonas que ciega a la mujer. Desde ese momento, la fémina no distingue tejidos, ni marcas, ni colores. Tan sólo la piel tersa, suave. Las formas sugerentes y las miradas lascivas son lo único real en su campo de visión. El resto de humanidad desaparece. Y sólo ellos dominan el mundo. Someten a la hembra bobalicona.

De estos habré visto uno o dos en mi vida, pero haberlos haylos.

Si es que en Madrid, una reflexiona sobre todo...

 
Inquieta, más inquieta
Ni me había dado cuenta de que han pasado tres días desde que no actualizo. Mi mente está en veintiocho sitios diferentes y no consigo concentrarme. Ni pelis nuevas, ni más de un capítulo al día de los libros, tareas que dejo para última hora y ensoñaciones varias. Buenas y malas.
Aunque más buenas, la verdad.

Espero daros más noticias en los próximos días.
Gracias a los que habéis hecho el meme, me encanta leeros. Y a los que le ponéis intención.

Por cierto, sigo colgando textos en Literaturismo, por si alguno gustáis.
Besos variados.
 
Meme "Palabras con fundamento"
Segundo artículo del día

Adicciones: las anchoas, las banderillas, las cebollitas en vinagre, el lambrusco, la sidra, el sexo, las novedades, las palomitas con mantequilla, los blogs, el picapica...

Miedos: la enfermedad, la desolación, las calles oscuras, la gente extraña, la ignorancia, la corrupción, la traición, la apatía...

Manías: dormir sin pantalón, caminar por el lado derecho de mi acompañante, tocarme demasiado la boca, pensar mal...

Responsabilidades: conocerme a mí misma, ser consecuente, ser coherente, establecer una escala de valores, ser agradecido, desarrollar la empatía, fortalecer la mente y el espíritu, hablar con conocimiento de causa, rectificar, aprender...

Irresponsabilidades: a parte de todo lo contrario a lo anterior, "pasar de todo", "vivir de los padres", convencerse de que la culpa siempre es de los demás y no de uno mismo, no ser crítico, poner el culo para que te den por todos lados, ignorar tu dignidad y la de los otros y un largo etc.

Errores: los necesarios para configurar mi personalidad como ahora es. La inercia.

Aciertos: cambiarme del colegio de monjas al insitituto, estudiar Filología Hispánica, viajar siempre que es posible, haber conocido a Loarte, no haberme quedado con ganas de decirle nada a mi padre, arriesgar...

Deseos: seguir escribiendo y que la gente se enriquezca con mis palabras, desarrollarme profesionalmete, que Loarte camine a mi lado, que Jagg encuentre el trabajo que merece, que Marimari se enamore, que mi madre crezca cada vez más interiormente y viva la vida que desea vivir, que Loarte se implique, se motive, actúe, que por fin yo aprenda a cocinar pescado, que pokito vuelva pronto y nos lleve hasta Fez y otro largo etcétera.

Maestros: Mamá, Maitía, Bucay, Buda, Lola, Raquel, Kant, Calderón, Godoy, Juan Carlos Rodríguez, Ana Requena, Ana González, Juan Pérez, Loarte, Inma, etc...

Decepciones: que eurodisney sea de cartón piedra y sus habitantes estúpidos disfrazados, la manipulación del lenguaje, las sonrisas por interés, Volver, la gran mayoría de libros sobre sexo, Alejandro Sanz...

Paso el meme a quien le apetezca hacerlo.
Me gustaría que lo hiciera Kalho, Maitía, Jagg, Lala, Rafa, JJ, Fran, Krisol K, Sweetmayo, Roeth, Lucas y Pokito.

-> Nuevo post en Literaturismo
 
No tener plan y no querer tenerlo
Veo que cada vez tengo menos espacio en el blog y claro antes o después esto se llenará y tendré que abrirme otro. Menudo engorro. Aunque disfruto preocupantemente abriendo blogs nuevos, así que en el fondo disfrutaré.

Hay una cosa que me inquieta. ¿No hay forma alguna de ir guardando las bitácoras que se terminan en algún cd para no perderlas? no me gustaría pinchar un día en febrero de 2005 de mis antiguos espacios y descubrir que ya la página no existe.
Me fastidiaría mucho, en serio. Y me daría pena haber perdido tantos detalles de mi vida.

Por otro lado, es sábado noche y yo no estoy de fiesta.
Casi ningún sábado suelo estarlo, es cierto, pero en esta ocasión lo noto muy especialmente. ¿Por qué? porque el resto sí lo está.
Loarte de despedidad de soltero (es la tercera que aguanto en la relación. ayyyyyy vamos 3-0) Lady Smile bebiendo cerveza en la costa almeriense y Maitía de reunión femenina. Bien es cierto que podría llamar a White, pero es que en el fondo yo no quiero estar de fiesta. Me gusta estar aquí, haciendo lo que hago. Pero hay que ver el contraste que mantengo con los demás, joe. Que voy a parecer una ermitaña.
He estado todo el día fuera, que conste y a estas horitas lo que me apetece es desvariar por internet, prepararme una rica cenita, indagar en el destino de Kafka Kamura, zapear por seguir el rito de la comida y cuiosear por aquí y por allá.

Empiezo a bostezar. Poco futuro me veo.
 
Castillos no sólo de princesas
No he terminado de ver El castillo ambulante. Creo que sólo me falta media hora.
La peli, friki friki, pero accesible al espectador medio es una maravilla.
Fantasía, magia, ternura, amor, perdón, nobleza, cobardía, traición...
El film recoge valores indispensables en esta vida y los transmite a partir de personajes increíbles de imaginación desbordante.

La historia, si aún no la han visto, puede gustarle a Lala, Jagg, JJ y demás amante del manga, pseudomanga y creación japonesa. Ahora que lo pienso, encuentro bastante paralelismos con Kafka en la orilla. ¿Que tienen los orientales que los vuelven un tanto surrealistas?
Está guay.

A mi entender, se hace demasiado larga. A ver si me busco otros títulos del estilo y me los pongo en las sobremesas.

Abrazos varios, me voy a exprimir el día!

 
Miércoles de circo
Anoche quemé un paquete de maiz en el intento de cocinar palomitas. Todas negras fueron directas a la basura.
Todavía hoy la casa, los muebles, la ropa, la piel huele a palomita quemada. Pero podría ser peor.

Ayer vivi un día de parque de atracciones. Durante mis horas se sucedieron emociones de montaña rusa: cosquillas en la barriga, emoción, nervios, precipitación hacia el suelo para retomar un lanzamiento hacia arriba. Curvas inciertas, parada relentizada y pies en la tierra.Me vuelvo loca con cualquier novedad, me entusiasmo salto, planeo, me freno, lloro, bailo. Un espectáculo demasiado intenso.
Así me afectan las ilusiones y me encanta. Pero quiero salir del cuento de la lechera y ser paciente.
Qué difícil!
Mis retos: la paciencia, la constancia, la fuerza de voluntad, el no dejes para mañana...
menuda tarea tengo..

Me voy a homenajear al cuerpo, que con suerte pruebo una clase de pilates.

Besos veinticinco
 
Una historia de amor como las de las películas
Cuando supe de la historia de amor entre Elsa y Fred, entendí no sólo que tenía que verla, sino también que sería un regalo perfecto para mi madre. También ella vive una historia de amor.

De lo que más me alegro de la película es de haber conocido a la actriz uruguaya China Zorrilla. Ya mismo me estoy buscando otras interpretaciones suyas para no perdérmelas, porque a parte de que su personaje era encantador, ella como actriz se salía. Me ha vencido, en serio.
Se trata de una coproducción española y argentina donde, a mi entender, se resaltan demasiado los contrastes entre ambos modos de entender el cine. Quizás sea el acento, que a la fuerza me hace darle más puntos a los argentinos, pero me temo que no se trata sólo de eso. Intuyo que el cine argentino, no todo, por supuesto, se empapa de una esencia que no sabría describir. Un algo muy ajeno a nosotros que lo vuelve inigualable, le otorga un caracter propio y mucha pasión. Me ha pasado con casi todo lo que he visto y con casi todos los actores y actrices con los que he ido topando: Ricardo Darín, Rodrigo Noya, Juan Diego Botto, Cecilia Roth, Federico Luppi y otros tantos que no me salen los nombres y no tengo ganas de buscarlos.
Siempre rompo lanzas por el cine español, que conste y también me salen un puñado de personalidades autóctonas que merecen muy bien el reconocimiento. Sin embargo.. en esta película, algo falla. Y es que creo que la deslubrante radiación de Elsa deja en la sombra a todos los demás. Hasta a la historia misma, sí señor.
Hay que verla.
Por ella y por el amor.

 
El placer del gusto
Por algún blog que no recuerdo leí que recomendaban Deliciosa Marta, no me detuve a leer en detalle el argumento, sino que me la puse a bajar sin más.

Anoche la pusimos mientras cenábamos, tras desistir de la petética, aunque no sorprendente, programación televisiva. Nada se salvaba.

La puse más bien por poner algo, ya que el resto de títulos de la carpeta de Vis vídeos o ya la habíamos visto o eran en versión original y la verdad, a esas horas y en esas condiciones no era demasiado recomendable intentar enterarse de la historia de una peli subtitulada.

La opción era Deliciosa Marta o Pintar o hacer el amor.
Acepté la primera un poco a tientas.
Si en el minuto diez no nos convencía, cambiariamos de opción.

La historia es lenta, como la protagonista. Se podría decir que casi pausada. Cuesta empezar a verle la gracia al argumento pero el deleite para los sentidos que provocan los platos que se cocinan, la banda sonora de pianos y ritmillos y el acento italiano de uno de los personajes te van reteniendo en el sofá, y obligándote a otorgar una tras otra oportunidades.

Es un film para deleitarse con los olores que llegan a olerse, los sabores que llegan a saborearse y la ternura que consigue derramarse en multitud de gestos. Sensual y sensitiva. Curiosa. Diferente.
La niña en ocasiones pone de los nervios.
La protagonista a ratos se vuelve imprecisamente dulce.
El italiano sin ser guapo, seduce un algo.

¿La recomiendo? sí a JAGG y a Maitía, porque los conozco y les gustará. A los demás no estoy muy segura.

 
Film al puro estilo Anthony Blake
Hoy me toca hablaros del estreno El ilusionista.

Fui a verla sin muchas pretensiones. No sabía de lo que iba, pero me gusta ir al cine de esta manera: sin tener estructurado el argumento.
Sé que podía gustarme por la crítica que había leído y las variadas recomendaciones, pero de la historia en sí: ni papa.

Entramos en la sesión de la cena: El mago, Loarte y yo. Tampoco estaba previsto meternos en una sala, pero mira, improvisando, así salió la cosa.

La trama, no voy a contárosla porque siempre es más emocionante ir descubriéndola sobre la marcha, sin embargo y sin más remedio, tendré que hacer alusiones básicas a ella. Un ilusionista actúa en un teatro. Dista poco de mostrarse como un genio y con el trascurso de los minutos vas convenciéndote de que muy posiblemente lo sea.
Sus espectáculos son eso: espectaculares.
Enamorado de una imposible (muy típico en estas historias) hace lo sobrenatural para poder obtener a su amada. Que la obtiene. Cómo es de lo que se trata y según vas adentrándote en la narración empiezas (o más bien, empiezo) a decepcionarte. Se prevee por todos lados lo que va a ir aconteciendo, cosa que odio y reodio y así, fui adelantando cada hecho en todas las escenas, para el fastidio de mis acompañantes.

Loarte dormía cual borracho sin hogar.
El mago se quejaba de que le destripase la peli.
Pero es que era verdad. Todo se volvía bochornosamente evidente.

No obstante, los cinco últimos minutos del film dan un vuelco al destino de los personajes y te dejan un sabor de boca más que dulce redulce. Como digo.

Durante la hora y media de la película se sufren altos y bajos, emociones, intriga y topicazos. Alguna que otra escena absurda y ridícula pero también ganas de descubrir el final.
Aunque para hacerse con el desenlace tendrán ustedes mismos que verla. Juzguen después.

 
Domingos al sol
Me desperté soñando con las rebajas.
Mis antiguas antiquísimas amigas del colegio y yo íbamos de compras por el centro y llegábamos hasta la Avd de Madrid donde Verónica trabajaba de dependienta. Entrábamos pero no comprábamos nada. Recuerdo la disposición de la tienda y cómo paséabamos en ella.
Después cogíamos el bus para desplazarnos a la calle Reyes y proseguir con el recorrido consumista.
En un sueño anterior algo relacionado, yo había perdido un diente y a su vez soñaba que sabía que soñaba eso porque en realidad dormida notaba que se me movía uno de la parte de abajo. Y así una espiral rara.

Cuando abrí los ojos me toqué la boca. Todo estaba bien.
Eran las 11.30 y yo quería salir a la calle a mezclarme entre la muchedumbre ansiosa por encontrar la mejor ganga.
Me vestí, salí, me mezclé, encontre alguna ganga, pero no compré nada. Demasiada cola para unos zapatos. Demasiada para unos vaqueros. Para todo, realmente.

A cambio fui a ver a Loarte, comí en otra casa, me divertí con los grados de más de alcohol en la sangre de my darling y terminé en el cine viendo El Ilusionista. Mañana os hablo de la peli.
Ahora sólo quiero echarme en el sofá.

Ufffff, se acabaron las vacaciones.
 
Buenos motivos
He estado casi tres días triste.
no sé si por la fiebre, el malestar en los ojos, los pensamientos demasiado lanzados.
He echado el freno, me he cambiado de ropa y he salido a la Granada de noche. De Reyes, de gente, música y Baylis.
Antihéroe, Loarte, Ertony y Lady Smile contribuyeron notabletemente a sentirme mejor. Contenta con ganas de abrazar.
Y sin proponérselo, que es lo mejor :)

Echo de menos a Kalho que no actualiza y a alguna que otra personita más, que es probable que ya no vuelva. Así son las cosas, así las vivo yo.
 
Son: monsílabo. Son: música. Son: verbo ...
Leo Kafka en la orilla.
Me detengo en una palabra esdrújula.
Levanto la vista y recuerdo que estoy sola.
Pienso en el sexo.
Pienso en el sexo.
Recuerdo las últimas escenas eróticas que vi en una de las pantallas que tengo en frente y noséquépasa con el sexo.
Retomo la lectura y observo a Kafka Tamura en una postura demasiado parecida a la mía. Sentado con un libro entre las manos y preguntándose por el erotismo y el dulzor lejano de Las mil y una noches. La diferencia es que él habita una impresionante biblioteca y yo sólo estoy en mi salón.
La semejanza es que los dos estamos solos.

Lo releeo con ternura e intento de una vez reconstruirlo como un chico japonés. Con sus ojos rasgados, negros como el dolor y su piel pálida como el frío. Me esfuerzo en memorizarlo japonés y no occidental. Intento desviar de mi cabeza las caras estúpidas que me asaltan del programa Humor Amarillo e intento por todos los medios convertirlo en un ser hermoso. De rasgos un poco, al menos, dulces.
Creo que lo consigo.

Además de esto, me pasan más cosas y es que he abierto un blog para compartir desde él los textos que escribo y alguna que otra cosa más sobre letras, palabras y otros mundos distintos.
Si os apetece podéis pasar.
Es Literaturismo y espero ser capaz de darle una larga vida.
Creo que puedo conseguirlo.
 
Equidistancias
La realidad golpea a veces de golpe. Te hace perder equilibrio, caerte, suspirar. Volver a levantarte.

El futuro que nunca está en el sitio que debe de estar, entra por la chimenea como cualquier papa noel, se instala en el café, hace círculos en sus posos, te embriaga con su perfume de flores, te emborracha la cabeza y desaparece muerto de ris: vencedor por dejarte en estado tan lamentable.

El presente, entre tanto, camina por carreteras, visita ciudades del norte, hace tiempo tejiendo como Penelope, cantando bajo la lluvia, saltando en charcos de arena y bebiendo gin tonic con sal..

Hay noches en que la lámpara gira y los espejos se vuelven opacos. Las madrugadas se pliegan para retardar lo máximo el amanecer y engañar a la luz de los ojos.
Pensarse en otro sitio.
 
Un desafío musical
Comparto con vosotros, queridos contertulios, (si alguno hay por ahí), la nueva composición de mi queridísimo amigo Carlos. Su voz, que a poco que se lo proponga, estremece hasta al ser más inerte merece ser escuchada por todo el mundo. De ahí que os cuelgue su canción.
La oiréis posiblemente por ahí interpretada por Malú, que es para quién está compuesta. Por eso, que la cante él, es una primicia.
Pura melodía.

Aquí os la dejo: http://www.elhood.com/carlosmolina
No se enlaza bien, así que copy-paste



 
Primer meme 2007
Kalho pasa un meme a sus lectores. Yo que me doy directamente por aludida me pongo a contestarlo.

Cinco cosas que probablemente no sabéis de mí:

Una: que me gusta medirme la temperatura aunque no esté enferma.

Dos: que vigilo mi peso todos los meses para ver si engordo un poquito (al revés del mundo)

Tres: que llevo unos cinco años con anemia y sigue sin dar con qué la produce y dos veces al año tengo que hacerme revisiones. Mi último tratamiento han sido unas inyecciones que me sientan de maravilla, pero que al cabo de los meses desaparecen sus efectos.

Cuatro: que puedo estar días sin encender la televisión.

Cinco: que soy tan perezosa que soy capaz de ponerme el pijama al revés por tal de no darle la vuelta. Jur!
 
Saltando al 2007 con termómetro y guatiné
He empezado el año con décimas de fiebre, estornudos continuados y ojos como brótolas. Guau! la cosa promete! además, que el empeoramiento ha llegado nada más pasar las 00.00. Así que os podéis imaginar cómo ha ido mi súper fiesta. De todos modos, yo no me resistía a dar unos bailoteos en el ambiente guateque que habíamos diseñado, ni a echar unas copillas de Greasy o Champán.
A eso de las 3.00 ya no podía más y los escalofríos y la tiritera me hicieron volver a casa, más que resignada y con un malestar de la muerte. Tan rico mi compi de cama, se fue a buscar una farmacia 24h para traerme el mejunje que me salvaría. Me cuidó como un enfermero mimoso y yo me dejé, claro.

Ahora estoy algo mejor, es lo que tienen las mañanas que te hacen creer que casi estás recuperada, pero temiéndole estoy a la tarde que es cuando una siempre se pone peor. Menos mal que el mulito me tiene reservadas buen número de films. Me da que hoy, ellos van a ser mi diversión garantizada o mi dormidina infalible.
Achús.
Contador Gratis Contador Gratis