Cosas que no son
Una botella de Lanjarón, un vaso de cristal bajo con círculos azules, blancos y verdes, la impresora apagada, un libro de mil páginas sosteniendo la pantalla plana, un pañuelo largo enrollado, un papel pegado en la pared, que recuerda fechas de entrega.
En el aire Aline de Lima cantando y conjugando su voz portuguesa con el amor frances de Françoise Hardy. Ambos repertorios sonando aleatoriamente en mi winamp. Llevo horas aquí sentada. Recupero la sintonia de mis palabras y casi casi puedo ponerme yo también a cantar. En español. "Qué será, será..." por ejemplo. Aunque también recuerdo otras canciones como Las promesas de Los piratas que rebotan una y otra vez en los pilares de esta casa. Galimay remueve sensaciones, tan trasparentes y cálidas como bombillas resplandecientes de ideas esplédidas. Mi mundo no puede quejarse y yo dentro de él tampoco, pero está tan bien imaginar por un rato, trastocar las cosas de sitio, echarse de novio al enemigo, convertirse en profesora de astronomía aplicada a las recetas de cocina, instalarse en Tokio o Taiwan, en Senegal o Suecia como lectora de español. Vivir una vida de lujo como supermodelo y gastarse el sueldo del mes en vestuario, billetes de vuelo en blanco y tratamientos de relajación. Probar todo tipo de drogas probables. Unir dos días con dos noches y después dormir sólo con calcetines rosas hasta las 18.30 del día siguiente o el que se elija del calendario.
Esta bien construir otra historia entre estos ritmos, saberse irrealizable, pero agrandarse por las ganas de que fuera de verdad. Convertirse en un globo aerostático gigante, según la cantidad de deseos añadidos y estallar y evaporarse para siempre con la vuelta a la realidad. Quedarse por todo el espacio su composición inorgánica y vagar como polvo estelar con la posibilidad de unirse a cualquier otra partícula y, bien por azar o decisión inalcanzable, formar parte de otro proyecto universal: asteroride, estrella, planeta, sol...
Agoto el tiempo en estas, mientras dan las 21.15 más o menos y entonces él entre por la puerta y cumpla uno de mis deseos más inminentes: devorar.
En el aire Aline de Lima cantando y conjugando su voz portuguesa con el amor frances de Françoise Hardy. Ambos repertorios sonando aleatoriamente en mi winamp. Llevo horas aquí sentada. Recupero la sintonia de mis palabras y casi casi puedo ponerme yo también a cantar. En español. "Qué será, será..." por ejemplo. Aunque también recuerdo otras canciones como Las promesas de Los piratas que rebotan una y otra vez en los pilares de esta casa. Galimay remueve sensaciones, tan trasparentes y cálidas como bombillas resplandecientes de ideas esplédidas. Mi mundo no puede quejarse y yo dentro de él tampoco, pero está tan bien imaginar por un rato, trastocar las cosas de sitio, echarse de novio al enemigo, convertirse en profesora de astronomía aplicada a las recetas de cocina, instalarse en Tokio o Taiwan, en Senegal o Suecia como lectora de español. Vivir una vida de lujo como supermodelo y gastarse el sueldo del mes en vestuario, billetes de vuelo en blanco y tratamientos de relajación. Probar todo tipo de drogas probables. Unir dos días con dos noches y después dormir sólo con calcetines rosas hasta las 18.30 del día siguiente o el que se elija del calendario.
Esta bien construir otra historia entre estos ritmos, saberse irrealizable, pero agrandarse por las ganas de que fuera de verdad. Convertirse en un globo aerostático gigante, según la cantidad de deseos añadidos y estallar y evaporarse para siempre con la vuelta a la realidad. Quedarse por todo el espacio su composición inorgánica y vagar como polvo estelar con la posibilidad de unirse a cualquier otra partícula y, bien por azar o decisión inalcanzable, formar parte de otro proyecto universal: asteroride, estrella, planeta, sol...
Agoto el tiempo en estas, mientras dan las 21.15 más o menos y entonces él entre por la puerta y cumpla uno de mis deseos más inminentes: devorar.
Comentario:
Yo, ya sabes que me muevo casi siempre en el terreno de lo irrealizable querida cabaret. Así que por unos instantes solo quiero cerrar los ojos y que sea agosto para estar viajando por centro europa en una caravana en la que las risas llenen muchas noches de magia.Y me gustaría no tener que abrirlos hasta entonces. Aunque hasta entonces...queda mucho por vivir y espero que tú y el churruki estéis en ello. Besiyos, guapa.
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guauu que entrada más triunfal! diviértete entonces chuli!
Comentario:
hola.. me voy a casa de Noelia.. bueno ceno en casa de Raúl y su familia.... (con el corte que me da a mi todas esas cosas....) pero es qeu ya me sabía mal no ir nunca a verla. Pasadlo chachipiruli.
Para el miércoles o jueves ya estoy aqui
Para el miércoles o jueves ya estoy aqui
Comentario:
igual para ti, consumidor. Ojalá este año las irritaciones sean las menos.
Comentario:
Mis mejores deseos para el nuevo año, junto con un consumo responsable.





