ICI MÊME

Pues sí: que toca ahora reseñar, y subrayar, que, en el mes de octubre del año 2005, y de las manos de Norma Editorial, se reedita la excelente novela gráfica, o álbum, Ici Même, que fue publicada por primera vez en nuestro país, y ya hace unos tropecientos años, por la extinta e inencontrable editorial Laertes. “Aquí Mismo”, si me permiten ustedes el lujo de traducir el título que nadie ha traducido. O que yo no he visto traducir, claro. Obra escrita por monsieur Jean Claude Forest, célebre, él, y por la creación de un icono como ha sido, y es, Barbarella, e ilustrada por uno de los pocos, poquísimos, genios indiscutibles que ha dado el género de la historieta a la historia del arte: Jacques Tardi.
Como la suerte de reseña rápida de la que tratan estas líneas no puedo evitar advertirles que sí. Que en Ici Même encontrarán arte. Y literatura. Y evasión. Y diversión, claro. Y podrán guardar el tomo al lado de Cien Años de Soledad. O mejor aún: de Pedro Páramo. Con la única salvedad de que releerán ustedes la colaboración entre Forest y Tardi bastante más a menudo que la obra de los representantes del realismo mágico sudamericano.
¿No me creen?
Hagan la prueba.
Y luego...
Luego persigan los álbumes con la firma de Jacques Tardi.
No les quedará más remedio.
Y digo yo: ¿qué tendrán los franceses que no tengamos nosotros, maldita sea, y al menos desde el Siglo de Oro a esta parte? ¿Será, no sé, la mantequilla? ¿El Burdeos? ¿O quizá....?
Como la suerte de reseña rápida de la que tratan estas líneas no puedo evitar advertirles que sí. Que en Ici Même encontrarán arte. Y literatura. Y evasión. Y diversión, claro. Y podrán guardar el tomo al lado de Cien Años de Soledad. O mejor aún: de Pedro Páramo. Con la única salvedad de que releerán ustedes la colaboración entre Forest y Tardi bastante más a menudo que la obra de los representantes del realismo mágico sudamericano.
¿No me creen?
Hagan la prueba.
Y luego...
Luego persigan los álbumes con la firma de Jacques Tardi.
No les quedará más remedio.
Y digo yo: ¿qué tendrán los franceses que no tengamos nosotros, maldita sea, y al menos desde el Siglo de Oro a esta parte? ¿Será, no sé, la mantequilla? ¿El Burdeos? ¿O quizá....?





