PERO...
Llevo tres días seguidos preguntándome de dónde diablos sale el dinero en una ciudad como La Coruña. O de dónde lo saca la gente y cómo, claro, que viene a ser lo mismo. Y me explico: usted sale, en esta ciudad, y a las once de la mañana de un jueves, a realizar una gestión bancaria, por ejemplo, y se encuentra no ya las calles principales sino también las secundarias, y hasta las olvidadas, llenas de vida, de tránsito, de circulación automovilística. Pudiera ser que esta fuese, casualmente, la hora en la que todos han decidido salir de su oficina, tienda, mostrador, etc, ... para realizar la maldita gestión bancaria y así joderle a usted la mañanita entre colas, esperas e impaciencias varias. Pues no, ya que un rápido vistazo al rostro del conciudadano revela la relajación propia del paseante casual. Como si fuese sábado por la tarde, oigan.
Y como de tardes hablábamos, también puede uno salir un par de horas antes del despacho el miércoles, qué sé yo, para hacer una visita relámpago, y con vuelta, al taller mecánico donde tiene el Ford a revisar. La sorpresa, incluso estupefacción, promete ser aún mayor ya que podrá observarse como la playa, a finales del mes de septiembre, se encuentra llena hasta los topes y hasta el pobre footer (persona que hace footing, aclaro) tiene que abrirse paso a codazos en el superpoblado paseo marítimo para avanzar unos cuantos metros en su particular carrera contra el tiempo. Y conste que no pretendo, ni pienso, pararme demasiado en la cuestión del tráfico rodado, congestionado, embotellado, masificado, endiosado, reverenciado, odiado...
Lo lógico sería llegar a casa preocupado, con la mosca detrás de la oreja y la mítica gota de sudor en la frente mientras la mano se abalanza veloz hacia las páginas amarillas guardadas en el cajón de la cómoda, allí en el hall, entrada, o recibidor, para ver si es que, efectivamente, se encuentra uno pernoctando en una ciudad de gente ociosa, desempleada, de zombies julandrones sin oficio ni beneficio. Con pantalones piratas para él y pantalones elásticos para ella (agravantes cualificados, opino, para ambos) Pero no, y he aquí lo inquietante, resulta que en la hermosa ciudad de La Coruña –y alrededores- hay bancos y cajas de ahorro, agencias inmobiliarias, estudios de arquitectura, comercio, hostelería, escuelas, servicios públicos, uno de los puertos más importantes de Europa y ¡hasta una multinacional exitosa perteneciente al sector textil!
¿Alguien me lo explica?
Y como de tardes hablábamos, también puede uno salir un par de horas antes del despacho el miércoles, qué sé yo, para hacer una visita relámpago, y con vuelta, al taller mecánico donde tiene el Ford a revisar. La sorpresa, incluso estupefacción, promete ser aún mayor ya que podrá observarse como la playa, a finales del mes de septiembre, se encuentra llena hasta los topes y hasta el pobre footer (persona que hace footing, aclaro) tiene que abrirse paso a codazos en el superpoblado paseo marítimo para avanzar unos cuantos metros en su particular carrera contra el tiempo. Y conste que no pretendo, ni pienso, pararme demasiado en la cuestión del tráfico rodado, congestionado, embotellado, masificado, endiosado, reverenciado, odiado...
Lo lógico sería llegar a casa preocupado, con la mosca detrás de la oreja y la mítica gota de sudor en la frente mientras la mano se abalanza veloz hacia las páginas amarillas guardadas en el cajón de la cómoda, allí en el hall, entrada, o recibidor, para ver si es que, efectivamente, se encuentra uno pernoctando en una ciudad de gente ociosa, desempleada, de zombies julandrones sin oficio ni beneficio. Con pantalones piratas para él y pantalones elásticos para ella (agravantes cualificados, opino, para ambos) Pero no, y he aquí lo inquietante, resulta que en la hermosa ciudad de La Coruña –y alrededores- hay bancos y cajas de ahorro, agencias inmobiliarias, estudios de arquitectura, comercio, hostelería, escuelas, servicios públicos, uno de los puertos más importantes de Europa y ¡hasta una multinacional exitosa perteneciente al sector textil!
¿Alguien me lo explica?





