CSI GRAVE DANGER
El último proyecto escrito y dirigido por el popular autor cinematográfico Quentin Tarantino no se plasma en una película de larga duración, si no en un capítulo doble de la merecidamente exitosa serie televisiva CSI, Crime Scene Investigation, que viene a cerrar la emisión de su quinta temporada en antena. No es esta la primera vez que podemos ver la implicación del atrevido director con los más populares productos televisivos ya que anteriormente se había responsabilizado de firmar la dirección del último capítulo de la primera temporada de la sobresaliente Urgencias, titulado Maternidad, o de aparecer en diversos cameos durante el transcurso del laureado folletín de espionaje conocido como Alias. El remarcable cineasta norteamericano se había declarado acérrimo seguidor de la serie protagonizada por un equipo de investigadores científicos, forenses, criminólogos o criminalistas y policías científicos, ambientado en Las Vegas, lo cual movió al actor y productor ejecutivo William L. Petersen (Gil Grissom en la ficción) a contactar con el susodicho para proponerle una colaboración puntual.La insistencia del equipo técnico de la teleserie dió sus frutos, tras una primera intentona fallida por supuestas incompatibilidades de agenda, y el bueno de Quentin ha terminado por hacerse cargo de los capítulos numerados como 24 y 25 de la mencionada temporada. Con el título original de Grave Danger I y II, y manteniendo un completo control creativo sobre el producto, Mister Tarantino nos sirve en bandeja una historia intensa, dramática, angustiosa, adictiva, pero también, y simultáneamente, rica en matices y detalles que vienen a engrandecer el ya de por sí excelente currículum vitae del espectáculo de ficción ambientado en Las Vegas. El televidente encontrará una absorbente historia, regada con litros de sangre -marca de la casa- y casquería varia, momentos inolvidables de asfixia y terror, insectos cruelmente repugnantes, suspense inteligente al más puro estilo hitchcockiano, sorpresas y trampas argumentales para desviar la atención y generar expectativas luego defraudadas. Encontrará también la colaboración estelar del legendario Tony Curtis y, sobre todo, el sorprendente, por crudo y realista, por angustioso y conmovedor, registro que arranca la cámara del elenco de actores habituales de la serie y, más en concreto, del abrumador, sólido y convincente trabajo de George Eads en el papel de Nick Stokes, el guaperas y cachas del equipo, el buen chico de la pandilla, que, en esta ocasión, se las arregla él solito para poner los pelos de punta y causar más de una mala digestión y noche de insomnio al torturado espectador merced a una escalofriante interpretación.
Como ven, he tratado de evitar, en la medida de lo posible, el adelantar estractos argumentales del soberbio guión firmado por Mister Tarantino. Y esto es por dos motivos. En primer lugar considero que el recurrir a resumir la historia o contar la película a la hora de hablar de ella desde un punto de vista crítico es de comentarista flojo, escaso y torpe. O poco dotado para la labor, vamos. En segundo lugar, y creo que no ando demasiado desencaminado, pienso que uno de los puntos fuertes del trabajo audiovisual del bueno de Quentin es, precisamente, el guión. Tanto desde el punto de vista de su osadía argumental como desde la perspectiva del cuidado y llamativo desarrollo narrativo en el que incluyo, por supuesto, su excelente dominio de los diálogos o la adecuada y fresca selección musical de bandas sonoras.
Comentario:
Hum. Tarantinescos son, sin duda, y quizá también efectistas. La situación que se describe forma parte, y no es casualidad, del argumento de uno de sus últimos filmes. Pero yo pìenso que sí hay un lenguaje, una personalidad, un ritmo, un sello propio debajo de los efectos o efectismos, de los detalles groseros. Y eso sí lo llego a apreciar.
Cuestión de apreciaciones personales, supongo.
Cuestión de apreciaciones personales, supongo.
Comentario:
No soy fan del sr. Tarantino, y lo digo sin empacho ni exceso. Y los episodios de CSI me confirman que su narrativa se ha adaptado a la de la serie, no hay más que pequeños resquicios donde el sr. Tarantino ha "colado" su universo (no quisiera desvelar detalles para no "afear" la visión de los espisodios) de puntillas y sin nada más que ofrecer. La historia está aprisionada y prisionera para llegar a los momentos x,y,z que busca el ¿efectista? sr. Tarantino y no lo consigue, ya que la opresiva historia de Stokes, está adobada de diálogos faltos de interés (charla de Warrick y Nick sobre lo que le pasó al primero el sábado, cosa que aporta poco a la trama y poco al personaje), con un Grissom ausente -narrativamente hablando-, y con efectos de una gratuidad tarantinesca... Supongo que si nadie supiera quiés es el director, sería un episodio más (y no de los mejores) de la serie.
Por supuesto, se puede analizar en profundidad. :-)
Por supuesto, se puede analizar en profundidad. :-)





