THE WEST WING 032 NOËL
I. Prelude.
(Rescato, reescribo, corrijo, amplio y reedito el artículo publicado en esta bitácora con fecha de 25 de febrero de 2005 y cuyo título original venía siendo “Un Chino en la Corte del Presidente Bartlet”)
Es una de las sensaciones más curiosas que he llegado a experimentar viendo la televisión: el popular violonchelista Yo-Yo Ma actuando como invitado estelar en la magnífica teleserie El Ala Oeste de la Casa Blanca, y haciendo vibrar al casting regular que protagoniza ésta, a la par que al telespectador habitual, sobrecogido con la vibrante interpretación que nos brinda del Preludio de la Suite nº 1 para violonchelo en Sol Mayor, BWV 1007, de Johann Sebastian Bach.
Pero vayamos por partes.
II. Allemande.
The West Wing, conocida en nuestro país como El Ala Oeste de la Casa Blanca, es una serie televisiva que narra el día a día del Presidente de los Estados Unidos, un atribulado Joshia Bartlet interpretado con convicción por el actor de raíces gallegas Martin Sheen, y su equipo de colaboradores en esto de la gestión política de la única potencia mundial con la que contamos actualmente (y con permiso de los chinos, claro, que vienen pisando fuerte) A pesar de que en esta península sita al sur de los Pirineos, España, nunca hemos sido demasiado amigos de aproximaciones directas a la bandera americana, como demuestra el desprecio injusto que sienten algunos hacia los tebeos del Capitán América, vale la pena acercarse a esta producción y dejarse subyugar por su innegable calidad. Si nos libramos de prejuicios y demás complejos disfrutaremos no sólo de la alambicación argumental con la que Aaron Sorkin, creador, productor y guionista, carga la descripción de las vicisitudes cotidianas de los protagonistas de este drama político, si no también de una caracterización exquisita y un jugoso entramado de relaciones personales herederos ambos de los mejores momentos catódicos de las últimas décadas. Muchos de los argumentos o sub-argumentos que dan vida al espectáculo clavan su filo en la descripción de la lucha vital contra la adversidad: en el Ala Oeste no encontraremos macarras de pacotilla, triunfadores instantáneos o niñatas descerebradas en busca de su principe azul. El señor Sorkin -sacando así partido de los decorados creados para la reseñable película, por él escrita, The American President, y dirigida en 1999 por Rob Reiner- ha procurado y se ha preocupado de llenar nuestras pantallas con la descripción seres humanos reales. Con los sentimientos, preocupaciones, reflexiones, vidas al fin y al cabo, de personas que han tenido que trabajar duro, muy duro, para llegar hasta donde han llegado y más aún para mantenerse ahí.III. Courante.
Las seis suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach, organista y compositor alemán encuadrable en el período barroco, y nacido el 21 de marzo de 1685 en Eisenach, Turingia, configuran una de las experiencias más elevadas y absorventes, profundas y hermosas, que he tenido el placer de degustar. Muchos amigos de la denominada música clásica declaran sin reflejar la más mínima duda en sus introspectivos y reflexivos rostros que una buena grabación de dichas piezas sería suficiente para sobrevivir felizmente en el caso de padecer exilio forzoso en la archifamosa isla desierta de la archisabida cuestión coloquial. Aunque fueron conocidas desde su creación, entre 1720 y 1725, no se les concedió la importancia musical de que gozan hoy en día hasta que el maestro Pau Casals, intérprete y director de orquesta nacido el 29 de diciembre de 1876, las fijó definitivamente en el nivel que les corresponde y que merecen despues de dedicarles más de diez años de estudio.

La grabación realizada por el cruzado musical catalán en la década de los 30, -disponible con el título de Bach: Cello Suiten, bajo el sello Emi Classics, y por algo menos de 25 euros en el momento de escribir estas líneas-, ha sido destacada por la crítica musical como una de las más perfectas jamás grabadas. Personalmente, y concediendo que es quizá una interpretación algo romántica de Casals sobre la obra de Johann Sebastian Bach para lo que se estila en nuestros días, debo señalar que se percibe en su escucha la generación emocionante de un trabajo de amor y pasión, la germinación de una semilla robusta de dedicación absoluta y obsesiva y su maduración en forma de música inmortal. Con esta huella, uno de los tres Pablos que nos dejara allá por 1973, -junto a Picasso y Neruda- marca y graba a fuego su nombre en la posteridad con notas musicales. Otros intérpretes destacados de las seis suites para chelo han sido, y son, Pierre Fournier -Bach: 6 Suiten für Violoncello solo-, Anner Bylsma -Bach: Suites (6) for Violoncello Solo- o, claro, el popular chelista que co-protagoniza este documento.
IV. Sarabande.
Yo- Yo Ma, hijo de emigrantes chinos en el París de 1955, comenzó a estudiar violonchelo a los cuatro años. Su concepto de la música, como medio de comunicación y vehículo para el intercambio de ideas a través de la diversidad cultural de nuestro planeta, le ha llevado a una contínua exploración de formulas musicales más allá de la tradición occidental. Sus enérgicas interpretaciones, entre las que se encuentran las mencionadas suites, disponibles bajo la etiqueta del sello Sony y con el título de Six Unaccompanied Cello Suites, grabación fechada en 1983, estimulan nuestra maltratada capacidad de imaginar y le han hecho merecedor del más amplio reconocimiento popular. De entre el grueso de su obra, y ya en el terreno audiovisual, es de destacar la serie de seis videos titulada Yo-Yo Ma Inspired by Bach, -de la que también existe una excelente versión exclusivamente sonora con el título de The Cello Suites Inspired By Bach, From The Six-Part Film Series-, para la que contó con la colaboración de cineastas como Atom Egoyan (Yo-Yo Ma Inspired by Bach: Sarabande, filmación fechada en 1997) y en la cual rinde homenaje al indispensable y fundamental organista y compositor alemán, mencionado como inspirador en ambos títulos, a través de seis filmaciones donde se estudia el fenómeno del proceso creativo al mostrar la conjunción interdisciplinar de músicos con otros artistas pertenecientes a diversos terrenos creativos, como la jardinería o la animación en tres dimensiones, para practicar la exploración de un tema conjunto o compartido.
V. Menuetto I & II.
Aaron Sorkin compone en el décimo capítulo de la segunda temporada televisiva de The West Wing, significativamente titulado Noël, una inteligente, emotiva, profunda e impactante historia sobre las consecuencias psicológicas y emocionales del fuerte impacto causado por el ataque terrorista, intento de asesinato, o sus daños colaterales, sufridas por uno de lo integrantes del equipo de trabajo del Presidente de los Estados Unidos: un espléndido Bradley Whitford, a quien tuvimos la fortuna de conocer como traumatizado padre de familia en la no menos brillante teleserie Urgencias, ER, en el papel del ahora comprensiblemente estresado jefe de gabinete Josh Lymann. Dos son los puntales sobre los que se sostiene la arquitectura dramática del resultado final. - Por una parte, los trabajados, incisivos, inteligentes diálogos a los que nos tiene acostumbrados el brillante trabajo del productor, creador y guionista del show, que en esta ocasión tienen su parte más afilada y pulida, quizá, en la entrevista llevada a cabo entre el mencionado jefe de gabinete y el psiquiatra Stanley Keyworth, interpretado para la ocasión por Adam Arkin (el Adam de Doctor en Alaska, otro excepcional serial televisivo)
- Y, por otro lado, la refrescante combinación, o incluso simbiosis, entre la soberbia interpretación que nos brinda el especialísimo invitado estelar a la celebración de la Navidad en la Casa Blanca, el violonchelista Yo-Yo Ma, sobre la base del Preludio de la Suite nº 1 para violonchelo en Sol Mayor, BWV 1007, de Johann Sebastian Bach, y los momentos climáticos, la catársis del relato que, por momentos, semeja fusionarse con la pieza musical como si de una misma escritura o partitura se tratase, como si en el fondo, por debajo de las comunes, ordinarias, habituales, conocidas palabras, y aún más, de la vida misma, ardiese en secreto el fuego, el lenguaje, el ritmo universal y preternatural de la música, de las composiciones preclaramente vislumbradas en su momento por el inalcanzable genio del imprescindible, fundamental, sobrenatural compositor alemán...
... ¿Caja tonta?
Comentario:
¿Tan bien está la serie? No sé, es que todo el mundo habla tan bien de ella...estoy por pillármela a ciegas en DVD... (como ya hice con Los Soprano...y acerté).





