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cajón de retales
Sindicación
 
TAL VEZ...
A veces ocurre algún movimiento espontáneo, se crea un género indefinido, se habla un lenguaje inventado para dos.
A veces todo parece mentira, otras basta con adulterar la realidad. Hay veces en las que lo remoto y lo cotidiano comparten el mismo espacio, ese donde no todo nace con fecha caducada. Algunas veces mi sexto sentido, deja de ser el sentido común. Porque en este burdel de ensoñaciones, no siempre se le puede dedicar una sonrisa al mejor postor. Tan solo, a veces.
 
SOÑANDO


El vicio de soñar, hace que me vea constantemente involucrada en la búsqueda de tu encuentro. Oyendote decir, que pondrás el fin del mundo a mis pies, para que yo decida saltar.
 
TU, YO, NOSOTROS.
En estos dias de catastrofes generales y epidemias personales, haces que me reconcilie con la noche.
Nos vamos desgranando como un resumen sin índice. Como dos intrusos escarbamos en las heridas del otro para luego lamerlas delicadamente.
Yo te confieso que me he restado importancia hasta quedarme en números rojos. Tú me propones que recorra los mapas hasta dar con tu nombre. Yo voy deconstruyendo mi propia identidad para forjarme una nueva piel que no me estorbe tanto, para dejar de ser pretérito imperfecto. Tú sacas mi genio embotellado y haces que ponga un mercadillo con todos los recuerdos encontrados en el desván. Yo te digo que soy muy buena brújula para los demás, aunque nunca encuentre mi norte. Tú disimulas que no sabes lo que nos está pasando, pero me dejas entrever que jugamos al entendimiento mutuo.
 
INSOMNIO
Hacía tiempo que nadie preguntaba, por eso se me olvidó contestar.
Y entonces tú me dijiste: ¿donde vas, tan sola y tan frágil?...
Y yo pensé, que había encontrado el donante compatible para mi transplante de corazón.
Empezamos a compartir las mismas lunas y las mismas ramas.
Quedamos todas las noches en una estrella a la hora bruja, para apurar a cucharadas nuestros desvelos.
¡Que maten todos los relojes¡, que quiero mantener mi insomnio alineado al eco de tu voz, hasta que queden olas que lleguen a tu orilla, hasta que queden hojas que bajen por mi rio.
 
MI CARPETA DEL OLVIDO
Voy a abrir mi archivo "recuerdos", y voy a copiar todos los documentos que te impliquen en la carpeta "olvido", creada para la ocasión . Pulsaré, ACEPTAR y veré como sobrevuelan pequeñas hojas de papel de izquierda a derecha mientras se alivia mi alma. Pasarán por delante de mis narices todos los relatos que te escribí durante todo este tiempo, y que ya nunca llegarán a tus manos. Marcharán de mi corazón hasta esta pantalla, mientras la franja que subraya el tiempo de espera, se va llenando de rectangulos azules que bostezan.
Cuando lleguen a su tope, cuando acaben de viajar las palabras que ya nuncá leerás, desterraré tu nombre a los confines de otros tiempos, porque me estás ocupando demasiado espacio para ser un amor de verano.
Completada la tarea clickaré Ok.
 
EN UN LUGAR DE LA MANCHA...
Hoy es uno de esos días en los que todo se vuelve turbio y confuso.
Así, que déjame que te cuente un cuento, para paliar las penas.

Es la historia de un viaje. De un viaje por los sentidos...
Todo comenzó al subirme a aquel autobús. Ese autobús en el que he recorrido miles de kilómetros en una u otra dirección, durante tantos años, con las mismas gentes, el mismo paisaje, idéntico recorrido.
Partía de la ciudad de los cuchillos, hacía la ciudad de los sueños. Y entre una y otra me asaltó la casualidad. Casualidad de encontrarme de nuevo con la orografía de mi tierra.
Déjame que te cuente, la belleza que en ella reside.
Nunca he sido de ensalzamientos patrios. Nunca he sentido el fervor de ser de aquí o de allá, pero ayer volví a redescubrir lo que me era cotidiano. Y quizá por eso, por ser tan cotidiano, pasaba inadvertido.
La tarde se empeñó en convertir mi trayecto en un trance onírico.
El gran ventanal se convirtío en una pantalla de cine, donde se proyectaban meras huellas de la inmediatez, de la vida que se desliza por la superficie.
Nina Simone sonaba de fondo con su voz griposa. Cantaba una canción algo jovial, como alegrandose de dejar atrás aquellos vestigios de civilización, adentrándonos en la aventura.
Supe entonces, que de un momento a otro tendría que sacar mi libretilla para tomar buena nota de los pensamientos que iban a acontecer.
Había mágia en el ambiente y los pequeños duendes de la inspiración llegaban a mí alborotados.
Nos desvíamos de la gran arteria, para tomar rumbo a la gran planície.
Esa tierra de mil colores al cobijo del atardecer. Ese manto extendido de retales, marrones, ocres, verdes...
¿Cómo no perder la cordura, ante semejante belleza?... Ya le ocurrió al noble hidalgo.
A lo lejos, algunas franjas de cielo, besaban levemente el suelo. En algún lugar olería a tierra mojada.
"Yesterday", era lo que ahora llegaba a mis oídos. Ayer, era ayer, y hoy ya es hoy; pensé.
Por cielos más altos navegaba mi impaciencia. Pero ya era tarde, la nostalgía se apoderó de mí.
Nostalgía de cosas pasadas y de las aún no vividas. Imágenes fragmentadas de una vida veloz.
En el horizonte una franja incandescente se volvía cada vez más imperceptible. El astro rey se acordó que tenía que recorrer nuevas latitudes... Y con él se iba el hoy y con ella vendría el mañana.
Después de una larga agonía, se apagó la luz y se encendío la Luna. En su honor sonaba, "noches de blanco satén".
Con su consentimiento, alguién encendío el alumbrado de la ciudad celestial, de la urbe donde habitan los dioses.
Aprovechando el desconcierto reinante, comenzaron a aparecer las hadas correteando en lo profundo del bosque.... Ya estaba de nuevo en casa.
 
ERA DOMINGO POR LA TARDE
Te encuentras en una de esas tardes de Domingo, donde el tedio es absoluto. No sabes qué hacer, ni si quieres hacer algo.
Estás en una franja de tiempo estéril, en tierra de nadie, donde se apresura en llegar el Lunes con otra maldita semana, y se desvanece el Sábado con su resaca.
Por si fuera poco, se está inclinando el eje que hace que el verano se convierta en un recuerdo borroso. Y si el Corte Inglés dice que ya es otoñó, amén.
De repente te das cuenta de la laca de uñas de tus pies, que se desprende como papel pintado de una casa vieja. Tus brazos y piernas ya no tienen aquel color miel, sino más bien un tono oliváceo, sin brillo. Estás volviendo irremediablemente al blanco y negro. Por lo menos son los tonos que se llevarán esta temporada, te dices a tí misma con una jocosa sonrisa.
Ahora eres la protagonista de una película de cine mudo, se va apoderando de tí esa melancolía tan típica de esas tardes y te entran ganas de vivir una historia que no sea la tuya. Así que, te armas de voluntad, te pones la primera camiseta que coges del montón, y te lanzas a la calle en dirección al videoclub de la esquina.
Recorres con tu mirada las estanterías. Sabes lo que buscas, uno de esos dramas que te sirvan de excusa para llorar acurrucada en tu sofá....Pero solo encuentras violencia gratuita, pasteles incomibles, y dibujos animados.
Sales del establecimiento con las manos en los bolsillos y sin ganas de silvar. Observas que están recogiendo las mesas de la heladería de enfrente. Ya se ha pasado el tiempo de los sabores exóticos a frutas de la pasión y nueces caramelizadas.
Vuelves a casa aún más cansada y aburrida.
Al abrir la puerta,....gente. Te han exiliado de tu reino de salón, ahora que estás ávida de emociones de estar por casa.
Finges que no te encuentras demasiado bien, aunque quizás tampoco estés fingiendo tanto, y te encierras en tu cuarto a imaginar tendida sobre tu cama los primeros dias de Junio.
Te duermes jugando a deshacer calendarios en sentido opuesto a las agujas del reloj.
 
CAJA DE SOMBRAS
Conozco todos los rincones de esta ciudad. Quizá por eso me guste tanto, porque tiene innumerables huecos donde acurrucarte y desaparecer, dejando que las hormigas te coman entera sin oponer resistencia, o simplemente fundirte con la roca hasta volverte invisible.
Hace tiempo tiré la caja de mis sombras al fondo del mar con un candado bajo siete llaves. Me fui de allí, intentando escalar siempre hacia arriba, aunque a veces también lo he hecho cuesta abajo. Pero los ecos de sus voces siempre me siguen las huellas. Da igual como intente escabullirme o trate de despistarlos, al final siempre me encuentran.
Hoy he sentido sus pasos cerca y he corrido a refugiarme en una de esas hornacinas a envasarme al vacío.
He recorrido toda mi lista de escondites y en ninguno me he sentido a salvo. Sin el manto de la noche como aliado, y a plena luz del día esa tarea resulta más complicada.
Busqué en los resquicios de mi memoria, intentando acordarme del lugar más recóndito, ese reservado para casos de emergencia, para no desgastarlo con el uso.
Llegué allí y me senté sobre las hojas secas para quebrarme con ellas. Pero tampoco encontré sosiego. Había agotado todo mi talonario de tikects de soledad.
Un insecto salido de debajo de mis pies, arrastra la colilla de mi último cigarro apagado en el suelo, veinte veces mayor que él. Ojala yo tuviera esa fuerza para llevar así mi vida.
Quizá deba a acostumbrarme a alberguar monstruos debajo de la cama y no pelusillas como todo el mundo.
 
NACIMIENTO
Como estamos de estreno, ahora llega el turno de presentarme yo.

Soy un alma perdida, con un claro propósito: encontrarme.
Haciendo inventario de mi vida han aparecido trozos de mí, en los armarios, en los cajones, debajo de la cama...Allá donde mirara, había puntos suspensivos escondidos detrás de cada uno de los relatos que he ido abandonando a lo largo de los años, en diferentes refugios de papel.
Son retales de una existencia llena de excesos y carencias, porque soy de las que nunca encuentra el termino medio.
Me he visto desbordada con tanto material: poemas escritos en servilletas de algún bar donde algún día estuve, folios amarillentos con cartas que hablan de amores y desamores, estribillos de canciones que me hicieron crecer, palabras inconexas de autores que me hicieron pensar, palabras que he oido a otras gentes y que he asimiliado a mi idioma, con diferentes caligrafías, palabras susurradas, palabras no dichas.... Palabras y más palabras que ya no puedo almacenar en mi disco blando, pero que tampoco me apetece tirar a la papelera.
De ahí mi justificación por crear este espacio.
Ahora que tengo mi pudor a medio vestir, amenazo con publicar cuando el tiempo lo permita, estos retales.
 
DIA 0
Permitanme que me presente. Soy un espacio en blanco que acaba de nacer. Surgo de una necesidad. Mi progenitora necesita vaciar en mí todo lo que no le cabe dentro. Mi nombre ya lo conocen. Han sido meses de gestación hasta que por fin he visto la luz. Ha decidido bautizarme hoy, porque según ella quiere retar a la mala suerte, a esos supersticiosos y demás fetichistas de números, porque en su proceso de renovación, la primera de sus premisas es no tener condicionantes de ningún tipo, para llevar las riendas de su vida.