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cajón de retales
Sindicación
 
TU, YO, NOSOTROS.
En estos dias de catastrofes generales y epidemias personales, haces que me reconcilie con la noche.
Nos vamos desgranando como un resumen sin índice. Como dos intrusos escarbamos en las heridas del otro para luego lamerlas delicadamente.
Yo te confieso que me he restado importancia hasta quedarme en números rojos. Tú me propones que recorra los mapas hasta dar con tu nombre. Yo voy deconstruyendo mi propia identidad para forjarme una nueva piel que no me estorbe tanto, para dejar de ser pretérito imperfecto. Tú sacas mi genio embotellado y haces que ponga un mercadillo con todos los recuerdos encontrados en el desván. Yo te digo que soy muy buena brújula para los demás, aunque nunca encuentre mi norte. Tú disimulas que no sabes lo que nos está pasando, pero me dejas entrever que jugamos al entendimiento mutuo.
 
 
Comentario:
Sabelilla:

Cicatrices cerradas, y zurzidas a punto pelota.
Pero esto no ocurre en tiempo presente, ocurrió en tiempo pasado.
Besos.
 
Comentario:
En paz con la noche... cómo cuesta eso.
Con este juego de entendimiento mutuo, supongo que empieza a vislumbrarse el norte, y los tiempos verbales se pueden conjugar en presente y, si me apuras, algunos en futuro, por qué no?
Hoy te leo cerrando cicatrices.
Un beso en alguna de ellas
 
Comentario:
Azul:

Abre el cajón siempre que quieras, y pruebate lo que te guste, que yo abriré tu ventana siempre que necesite sentir.
Bico rojo.
 
Comentario:
Como me gusta tu cajon...como me gusta vislumbrarte tras tus palabras, que chulo lo de hoy!!

Bikiño ;)biko azul
 
Comentario:
Felipe:


Te he ido siguiendo los pasos hasta aquí, casi al tiempo que te sentía leyendo por encima de mi hombro. Después de estas dedicatorias, salidas de puntillas de tu casa de letras, no me dejas otra opción que vincular mis palabras a las tuyas.
Un beso para el camino de vuelta.
 
Comentario:
en el mercadillo de los recuerdos, ahí debajo de algunos, al lado de unos casi imperceptibles, levanta y encontrarás una brújula y te marca un punto cardinal desconocido, toma tu barca y viaja sin marineros a escoltar la formación de una nueva piel cubierta por una pañuelo de seda con tantos colores que son mapas de sueños
No