Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Con los ojos cerrados
Me gusta cerrar los ojos y concentrarme en mis pensamientos, así,como ahora. Es mucho más fácil evocar imágenes, recuerdos, o simplemente, inventarlos. Puedo imaginar que me estás mirando y ensayo la mejor pose ¿sonriente? ¿seria? ¿triste? ¿enigmática?... da igual, tú no me ves, pero yo a tí, sí. Es el poder de mi mente. Lo siento, pero no voy a contarte el secreto. Imítame, haz como yo, cierra los ojos y concéntrate en lo que quieres ver. Puedo... puedo, sentir el aliento de tu respiración muy cerca de mi rostro, y en mi oído. ¿Vas a hablarme? No, no puedo oirte, se me hace dificil concentrarme en tu voz. Pero sí en tu tacto, los dedos, como pequeños insectos que van posándose por mi piel. Si abro los ojos... desapareces.
Me gusta este poder, te hago aparecer y desaparecer cuando me viene en gana. Te pienso y vienes. Te despienso y te largas. ¿Existe la palabra despienso?... tendré que buscarla en el diccionario. Exista o no, también me gusta.
Cuando beso, no, cuando me besan, también cierro los ojos. Intento mantenerlos abiertos, pero no puedo. Y cuando hago el amor, entonces sí que es imposible mantener los ojos abiertos. Por eso, no me gusta correrme al mismo tiempo que mi pareja, porque me encanta observar la expresión de su rostro. ¿Pondré yo la misma cara? ... así, como en éxtasis. ¿Te imaginas morirse justo en ese momento? Todo el mundo se daría cuenta cuando fuesen a velar al muerto. Este se murió follando, dirían. Jajajajajaja!!! menuda guasa.
Pero, no estaba hablando de eso, sino de ver con los ojos cerrados, de mirar hacia dentro, hacia mi mente, que es como una película sin final, llena de imágenes. Así, puedo ver hasta lo que siento y sentir lo que veo, pero sólo lo que yo quiero ver. Puedo elegir. Y ahora, en este mismo momento, eligo verte. Y tu imágen viene rápida a mis ojos cerrados. Y la retengo ahí. Iré así, ciega, guiándome por el tacto, hasta la cama, para que no se escape y seguiré pensándote hasta que el sueño me venza. Y mañana... mañana, ya veremos. Igual, te despienso y dejas de existir. Porque sí, porque a mí me da la gana.
 
De fiestas y tradiciones
Hace un rato que llegué a casa después de pasar la tarde en el pueblo de al lado. Allí hoy era fiesta, celebran Sant Pere (San Pedro). Tradicionalmente esta fiesta la aprovechaban los "quintos" que al año siguiente tenían que hacer el servicio militar, para pedir la voluntad a todo hijo de vecino y hacerse luego una buena comida y la consiguiente parranda. Ahora, aunque ya no van a la "mili" siguen saliendo cada año los quintos, y se encargan de organizar la fiesta.
Por la mañana, hacen unos grandes peroles de comida "olla" para todo el pueblo y visitantes. Tengo que decir que está riquísima, y la gente va con su "pucherito" a por las raciones que desea, así se ahorran la comida de casa.
Aparte de esto, hay feria para que los "enanos" se suban en trastos alucinantes, mercadillo medieval y todas esas cosas.
Pero, yo venía a contar esto, por el "espectáculo" que hacen por la tarde.
En la plaza del pueblo, cuelgan unas cucañas que los quintos, con los ojos vendados, se encargan de romper dándoles con un palo. En su interior hay caramelos, globos, pelotas, harina, algún líquido sospechoso y.... y ahora viene la gracia (para la gente que va a verlo): en algunas, hay ratas VIVASSSSSSSSSSSSS. Claro que poco les dura la vida a las pobres, porque la gente se dedica a jugar con ellas al fútbol, baloncesto, balonmano, etc.etc. Es decir que primero a patadas, y luego, cogiéndolas por el rabo y lanzándolas por los aires, los pobres roedores, como os podeis imaginar, acaban "espachurrados".
¿Será posible que la gente le encuentre a esto algún aliciente? Pues sí, así es, todos los años sigue asistiendo un montón de personal, que entre gritos intenta esquivar las ratas que vienen volando por los aires.
No es que estos bichos me merezcan ningún cariño, pero me parece una barbarie absoluta y se me pone la carne de gallina al pensar que alguna pudiera rozarme siquiera.
Si es que, no hay nada como las tradiciones.
 
Cosas que no tendremos
Hay noches, como ésta, en que todo es serenidad y paz. En casa, todos están dormidos. Sólo se escucha el murmullo sosegado y rítmico de las respiraciones y el tecleo de mis manos en el ordenador. Hay noches, como ésta, en que parece que todos han desaparecido. Los "muñequitos" de mi messenger están rojos y el correo: vacío. Sin embargo, sé que miles de personas están, como yo ahora, delante de una pantalla, escribiendo, leyendo, enamorándose, llorando, riendo o masturbándose. Pero, este conocimiento, no aleja de mí la sensación de soledad, y, sin embargo, me siento acompañada, ligada a otros seres por medio de cables invisibles, que no hacen desaparecer la soledad, sino, más bien, imaginarla, como una gran bola de nieve, inmensa, que acaba por engullirnos.
El título de este artículo es un poema que acabo de leer, en un intento por desterrar de mi cabeza pensamientos que no son bienvenidos, cuya autora es Josefa Parra. Además me gusta el título de su libro, que tiene mucho que ver conmigo: Alcoba del Agua. Aqui lo dejo:


COSAS QUE NO TENDREMOS

Cosas que no tendremos:

Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.

Cosas que me he perdido:

No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.

Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.

De "Alcoba del agua" 2002



 
Las mujeres de la guerra


Ayer, en uno de los grupos donde escribo, un compañero colgó un cuento precioso refiriendo la historia una mujer de la postguerra. Lo que más me llamó la atención fueron unas frases literales que fue pegando a lo largo del relato y que me hicieron llorar. Las traigo aqui para que no se me olviden, pues creo que sirven de reflexión cuando, en ocasiones, juzgamos las reacciones o la forma de pensar de las mujeres que nos han predecido, creo que son de un gran interés.

"Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho". (Palabras de Pilar Primo de Rivera, fundadora de la Sección Femenina. Discurso de 1942).

"La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular –o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más
hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes
–vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor". ("MEDINA", revista oficial de la Sección Femenina, número del 13 de Agosto de 1944).

"La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión; la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas; la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece activa, para su daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora". (Texto del Padre García Figar en "MEDINA", revista de la SF, número del 12 de Agosto de 1945).

"A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: "No es bueno que el hombre esté solo". Y formó a la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue "el hombre". Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil". (Sección Femenina, Libro de Formación Político-Social
de la Sección Femenina. Primer curso de bachillerato 1962).

"Sabes que existen los vicios, que existen las pasiones, que
existen los amores prohibidos; pero todo, todo ello, es lo más triste, feo y pecaminoso de la humanidad. Todo ello está reñido con tu anhelo de perfección, de limpieza moral; todo ello está reñido con tus ilusiones". (Sección Femenina, Libro de Economía Doméstica para
Bachillerato, Comercio y Magisterio.1968).

"Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula "de" seguida del apellido de vuestro marido. Así: Carmen García de Marín. En España se dice señora de Durán o de Peláez. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la personalidad, sino que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín, o sea, Carmen García de Marín". (Sección Femenina, Libro de Economía Doméstica para Bachillerato, Comercio y Magisterio, 1968).

SI ES QUE NO TIENEN DESPERDICIO.


 
Hoy, no soy una buena compañía
No, hoy no soy una buena compañía, porque posiblemente acabaría haciendo daño al que se propusiera consolarme, o discutiendo, o echándole con "cajas destempladas".
Y es que, hay días que tengo ganas de largarme de todas partes, dando un portazo y un buen corte de mangas. Mandarlo todo a la mierda y quedarme relajada y feliz.
Hasta este gilipollas hoy está en mi contra ¿pues no se me acaba de tragar lo que había escrito? Tiene ganas de joderme, también.
Estoy harta, quemada, depresiva, cabreada y cansada, cansadísima. Parezco una mula, siempre tirando del carro, de todos los carros. Y eso, agota, te lo digo yo.
Cada día estoy más convencida que no estoy hecha para el matrimonio, o por lo menos para este matrimonio (a buenas horas "mangas verdes" dice un refrán popular). No me extraña y ahora cada vez lo comprendo mejor, que haya más divorcios en la edad madura, cuando los niños crecen y ya no absorven toda tu energía.
Y es que, no sé si yo corro demasiado y él no puede o no quiere alcanzarme. O qué elegimos caminos distintos y no hay forma de encontrar un cruce. O qué coño pasa. Sólo sé que cada día nos distanciamos más. No, no hemos dejado de querernos, ni de tener relaciones sexuales, no, que va, eso funciona de puta madre. Es que no tenemos nada de qué hablar, si no es del tiempo. Porque, además, si hablamos, acabamos discutiendo. Todo lo vemos de distinto color, todo, la vida entera.
Él, se ancló en el tiempo del mamut, en la rutina, la pasividad, la tranquilidad y no le apetece cambiarla. Yo, siempre tengo nuevos proyectos, ilusiones, ganas de cambio. ¡Joder! si hasta el trabajo en el que llevo 20 años quiero cambiarlo ¿estoy loca? Y no, no quiero que él haga lo mismo que yo, pero necesito sentirme animada, apoyada, que note algo de interés por su parte. No, a él todo le parece bien, no pone cortapisa ¡faltaria más!, sabe que tampoco lo consentiría, pero ¡coño! un poco de ilusión por su parte tampoco me vendría mal.
Y luego, luego están las discusiones por los hijos. ¿Por qué le cuesta tanto ponerse en su piel? ¿Ya no se acuerda de cuando él tenía su edad? Sí, sí, se acuerda para decir : "Pues, cuando yo era joven........" Y comparar, y las comparaciones siempre son odiosa. Y no se puede comparar según qué tiempos. Y no se puede creer uno que todo lo sabe, simplemente porque es el padre y tiene más años. No. Porque la experiencia es un grado, sí, y la preparación, otro. Y, en algunas cosas somos los padres los que tenemos que aprender de los hijos. Pero ¡méteselo en la cabeza!. Y claro, la gilipolla de turno (que soy yo) está en el medio del fuego cruzado y todas las balas me dan a mi, como en la canción de Estopa: "Me disparan tantas balas, que vivo en un paredón". Y, a veces, me trago las palabras, por no desmerecer al padre ante la hija y me saben amargas. Y otras, otras no puedo callar. Y espero, y cuando la otra parte, no está, empiezo a hablar. Pero ¿me escucha? No, el omnipotente y todopoderoso padre de familia lo sabe todo.
Y entonces, una, que cuando descorcha no se puede callar llena la habitación de palabras, que sé que duelen, que se clavan no sé donde y luego no hay manera de borrarlas, porque están escritas con tinta permanente. Sí, al tiempo todo vuelve a su cauce, pero no se olvida y ellas están agazapadas en cualquier rincón polvoriento para atacar cuando menos te lo esperas.
Quisiera acercarme al mar y soltarlas en la arena, con la esperanza de que la próxima ola se las lleva a lo más profundo y las ahogue, pero tengo miedo que se queden congeladas en la garganta.
Así que, se escurren por los dedos, en cuenta gotas y se quedan aqui grabadas, en el rincón de las alegrías y tristezas, de la desesperanza y la ilusión, intentando hacer un exorcismo.
Ni siquiera tenía hoy ganas de escribir, pero quizá haga que me sienta mejor.
No.
Hoy, no soy una buena compañía ni para el mismísimo demonio.
 
El pajarillo de "David" (Artículo de opinión de Ramón Palomar)
Hoy, he leído en el periódico un artículo escrito por Ramón Palomar, que viene a cuento de algo que se ha comentado por aqui sobre los "miembrillos" de los varones. Me ha gustado, así que lo transcribo.


Durante lustros ha recibido las miradas golosas, asépticas, eruditas, lascivas, vergonzosas o neutras de millones de personas. Un infinito carrusel de ojos han admirado el DAVID de Miguel Ángel, extasiándose ante lo exquisito de las formas, la pureza del conjunto y lo perfecto de ese cuerpo que parece incluso darte los buenos días, pero inevitablemente los ojos, con mayor o menor disimulo, también se posaban sobre sus GENITALES. Sucedía como cuando te encuentras a alguien en pelota picada en una linda y permisiva cala del mediterráneo; haces como si no ves, pero en realidad sí que controlas, da igual que sea hombre o mujer.



En los vestuarios masculinos de los gimnasios ocurre algo similar: aunque no lo pretendas, acabas descubriendo el tamaño íntimo de tu vecino de taquilla. En este sentido, recuerdo siempre la teoría de un amigo mío: "El tamaño de tu picha es proporcional al tiempo que pasas desnudo en el vestuario; así, cuanto más grande la tienes, más rato caminas en plan Adán de un sitio a otro, hasta te peinas en bolas".
Yo no sé si el tamaño importa, pero resultaría estúpido no reconocer la obsesión que nuestra sociedad le profesa al tema, basta con leer los consultorios sexológicos de las revistas, inluso de las serias. El pajarillo del divino DAVID, siendo objetivamente escueto, siempre reconfortó en secreto las almas masculinas pues por culpa de los descomunales trabucos esgrimidos por los actores porno, arrastramos cierto trauma. Sin embargo, observando el miembro del DAVID, no podemos sino sonreir con un reconfortante punto de conmiseración. Bueno, pues ahora dos médicos, tras años de estudio, han concluido que Miguel Ángel cinceló ese cuerpazo siguiendo los parámetros musculares que exhibimos cuando el miedo nos mantiene alerta.
Opinan estos galenos que fabricó la escultura pensando en un DAVID a punto de enfrentarse al temible GOLIAT, de ahí lo tenso de su musculatura y la pequeñez de su miembro, pues nuestra herramienta se encoge cuando las mariposas del miedo revolotean en nuestro estómago. Vaya por Dios... De todas formas, desde aquí también ofrecemos otras dos conclusiones: una, tal vez DAVID estaba padeciendo una ola de frío; y dos, jamás te fies de un pizarrín en estado fláccido, luego puede crecer como la nariz de Pinocho. En cualquier caso, enhorabuena a estos médicos, solucionado el misterio de la breve minga del DAVID, quizá apliquen su talento hacia otras empresas, como ciertas vacunas y tal, más necesarias para la humanidad.
¿Qué os parece?

 
Anoche, otra vez, soñé contigo (II)



La escena me recuerda a las tumbas de los amantes, solo que nosotros no estamos muertos, creo.
El espacio que nos separa actúa de hilo conductor de calor que se transmite de uno al otro. También parecen llegarme tus pensamientos, pero no sé si tú llegas a captar los míos. Siento que con tu mente empiezas a acariciarme, y aunque permaneces inmóvil, yo noto como tus dedos tibios se pasean lentamente por mi cuerpo. Y él empieza a reaccionar. El vello se va erizando, como a cámara lenta. Un dulce temblor empieza a recorrerme y mis pezones parecen ponerse de puntillas para alcanzar tus manos. Tus roces son tan ténues, casi etéreos, que toda mi piel los busca ansiosa. Una cálida humedad inunda mi sexo y noto que la sábana se va mojando con el deseo que se desprende de mí. Mi olor, de hembra en celo, inunda la habitación y yo, sin verlo, sé que tu sexo lo ha captado y ya empieza a despertar de su letargo, y su flaccidez se torna dureza. Intento transmitirte mis pensamientos, en los que yo también te acaricio, pero no sé si puedo concentrarme mientras siento como tus dedos rozan el clítoris al que noto crecer hasta límites insospechados.
Ahora, hemos cambiado de posición, estamos frente a frente, mirándonos. Ya no hay colores en la habitación, es una escena en blanco y negro. Sólo tus ojos aparecen como pintados por un artista que se entretuvo coloreándolos. No pestañeamos. Y con la mente seguimos acariciándonos. Nuestros cuerpos se tocan sólo en algunos puntos: tu sexo erecto que roza mis muslos, cerca del pubis; y mis pezones que al ritmo de las respiraciones, contacta con tu pecho.
Y yo sigo recibiendo tus pensamientos. Y ahora me estás vistiendo de besos; besos diminutos, cortos, leves: en los hombros, el cuello, los brazos, los huecos que forman los codos, las piernas, los pies, los muslos, la espalda, las nalgas... los siento a miles, quemándome la piel. Y besos profundos, mojados, ansiosos: en la boca, en los pechos... para acabar en mi sexo que palpita como si en su interior albergase una criatura sedienta por devorar tu boca.
Estoy mirando tus ojos que relucen en medio de los tonos grises de la habitación y no quiero dejar de hacerlo, mientras mi cuerpo se convulsiona en espasmos de placer inmenso y siento como tu semen caliente moja mi vientre.
Es la primera vez que me hacen el amor con la mirada.


 
Anoche, otra vez, soñé contigo


Anoche, otra vez, soñe contigo. Y, como siempre, tengo sentimientos encontrados. Recordarlo, me hace feliz y me duele, al mismo tiempo, me da esperanza y me la quita. ¿Sabes? entiendo por qué, cuando deseamos algo apasionadamente decimos que "tenemos un sueño", porque eso que tanto ansiamos, sólo se puede hacer realidad a través de un sueño.
Estábamos juntos y no sé como fue que eso pudo ocurrir. Imagínate, es a tí a quien se lo cuento: una gran habitación, con colores ocres, arena, amarillos. No, no estaba pintada a trozos, más bien hacía como aguas y según desde el ángulo en que mirases, era un color u otro el que percibían las pupilas. Una cama grande en el centro de la sala, y en las paredes de cada lado, espejos; de este modo la imagen se veía multiplicada . En la de la cabecera de la cama seis o siete tulipanes de proporciones exageradas, que no sé si estaban pegados al suelo, pero se mantenían en posición vertical.
Las sábanas eran de un azul eléctrico, brillante (me parecían rarísimas, las mías siempre son blancas), y encima de ellas nuestros cuerpos, desnudos, blancos, estirados boca arriba, uno al lado del otro, sin tocarnos. Con los ojos abiertos, mirando al techo y los brazos pegados a lo largo del cuerpo. Tan apenas son separaban unos milímetros, distancia suficiente para ni siquiera rozarnos.
...... mañana continúo.
 
Feliz y contenta







Esta noche, tengo dos cosas para celebrar: Primero, me han dado una grata sorpresa seleccionando uno de mis pequeños textos para la revista de un grupo de literatura en el que participo, y con ello, quizá podría entrar en la VI Antología de Oro, broche de oro de la seríe de Antologías que vienen publicando en estos años, y en los que yo no participaba. Y segundo, se me ha ocurrido que en este, mi sitio, voy a ir escribiendo una pequeña... no sé si llamarla novela, me parece demasiado, diríamos que una historia por capítulos.
Creo que la llamaré "La historia en la red de una mujer madura" e intentaré ir narrando la evolución de esa mujer y las distintas personas y personajes con los que se va encontrando a través de su andadura por el mundo cibernético y el tridimensional, ya que habrá personas a las que conocerá personalmente, después de haberlas tratado a través de la pantalla. Tendrá elementos biográficos, otros conocidos a través de amigas, y otros totalmente imaginarios. Intentaré ir poniendo cada día un pequeño capítulo.
Sí, estoy contenta y a punto de darme besos y abrazos a mí misma, mismamente.
 
Le voyeur (el mirón)


El mirón suena despreciativo e insultante, pero voyeur resulta mucho más atractivo, será porque siempre me gustó el francés.
Agradezco a Gerardo que contestase a mi pregunta, ya que me ha dado pie a hablar de este tema.
Pues sí, efectivamente, yo estoy convencida que todos llevamos dentro un voyeur... pensadlo bien. Cuando nos asomamos a la ventana y, por casualidad vislumbramos alguna escena en otra ventana ajena ¿quién no se queda mirando o incluso intenta tener una mejor visión de lo que sucede?. Si oímos una conversación ajena, del vecino de al lado, en el metro, en el tren ¿eres capaz de dejar de prestar atención? Claro que, esto es así porque nos resguardamos detrás del anonimato.
Imaginaros que un amigo está pasando un mal trago y se desahoga con nosotros. Lo tenemos ahí al lado, hipando y llorando. Instintivamente, evitamos mirarlo a los ojos, lo consolamos, sí, pero sentimos un pudor inmenso al ser testigos de su dolor. O bien, en el banco del parque o en la butaca contigua del cine, una pareja se prodiga arrumacos y caricias, mantenemos nuestra vista fija en la pantalla, porque nos avergüenza que nos pillen mirando.
Pero, todo cambia si no tememos ser descubiertos; entonces, nos recreamos en los sentimientos y en las vidas ajenas, y cuanto más íntimos sean... mucho mejor.

Claro que, lo mismo podría aplicarse al exhibicionista ¿o no?
Pero esa sería otra historia.
 
Desórdenes varios
¿Dije que hacía frío? Hasta las quejas se me han congelado hoy, cubiertitas de escarcha las tengo. ¡Joder! y luego hay gente que dice que le gusta el invierno. Respeto su opinión, sí, pero no la comparto, en absoluto. Si te da pereza hasta desnudarte, cosa que a mí más bien suele gustarme.
Por la noche, en la cama, es una pelea constante por la manta y el edredón, mi contrario tiene la puta costumbre de enrollarse como una momia. Sí, él no se da la vuelta debajo de ellas, sino con ellas, así que cada vez que se mueve, me deja con el culo al aire. Cuando hace calorcito, éste puede resultar hasta provocador y lujurioso, pero ahora... cuando me doy cuenta, lo tengo congelado... QUE NO ME LO SIENTO, oyes. Eso sí, en su favor tengo que decir que el hombre tiene una temperatura acojonante, vamos que parece una estufa. En venganza por destaparme, le arrimo los pies y algún día, del salto que pega, irá a parar al frío y duro suelo. ¡Ay! perdona cariño -le digo yo, con cara de buena chica- pero por dentro que estoy partiendo de risa.
Mis desórdenes quieren ver por aqui, pues son tantos, que algunos hasta se me escapan. A veces, me asemejo, mismamente a un cuadro de esos abstractos (que, por cierto, nunca he entendido ni valorado) en los que la oreja aparece donde debiera estar la boca, las piernas nacen de los hombros y la cabeza aparece debajo del brazo. ¿Os haceis una idea? En cuanto tenga un poco de tiempo, pondré una foto de mis desórdenes, a ver si alguien es capaz de armar el puzzle.
Este año que ha empezado, me siento más caótica que de costumbre. Tengo la sensación que se me presentan mil opciones a la vez, en todas las facetas de mi vida, y eso me crea incertidumbre, ilusión y angustia. Tengo miedo a no saber discernir cuál es la opción más gratificante, miedo a equivocarme. Y cuando me dé cuenta de mi error, la oportunidad haya pasado y no tenga vuelta atrás.
En ocasiones, la vida transcurre apacible, sin sobresaltos, un tanto aburrida. Eso me da tranquilidad y sosiego, aunque también me hace sentirme un poco muerta.
No sé cual de los dos situaciones prefiero. ¿Veis como estou desordenada? Si cuando yo lo digo......
 
Buscando desesperadamente a Nut-Nile


Pues eso, que te estoy buscando pero no te encuentro. Dígame usted donde se esconde para ir a hacerle una visita. Sí, un poquito de paciencia, soy nueva en esto, pero... ya aprenderé, ya (y es una amenaza en toda regla).
Y mañana seguiremos, si no amanezco con los dedos congeladitos.
 
Helada y cabreada
Así he vuelto de la comida: helada y cabreada o cabreada y helada, que en orden de los factores no altera el producto.
¡Joder! ¡qué frío hace! Y eso que estoy en la zona cálida ¡ja!, pues menuda calidez, no quiero pensar lo que estarán pasando los de las alturas. Creo que en estos días de frío, me voy encogiendo poco a poco, así que si duran mucho, en un "tres y no res"... no me encontrais. ¿No os habeis dado cuenta que la gente es más bajita en invierno? Sí, algo parecido a lo que le pasa al órgano sexual masculino... más o menos, vamos.
Pero bueno, ya me he dispersado, no era eso lo que yo quería decir. Al grano, pues.
Hoy he visto las noticias de la tele. Lo resalto, porque si como yo sola, no las veo, pero mi marido (en adelante, mi contrario), es de los que se tragan toooooooooooodos los telediarios. Y mira que le digo que siempre dicen lo mismo, pero nada, ni caso. En fin, creo que es una de las pocas distracciones que tiene (vean que digo creo, que algún listillo ya estará pensando: eso es lo tú no sabes, pues no, no lo sé, y además me da lo mismo).
Ya veis que no hay manera de que me centre. Vale, lo intento.
El caso es que han hablado del tal "malaguilla", que es un .... (dejo espacio libre para que cada uno piense lo que quiera), que junto con otros dos... (idem a lo anterior), raptaron, violaron, atropellaron y quemaron viva a una chica disminuida psquica.
El fiscal pide para él 65 años, que a saber en lo que quedarán al final. No digo lo que yo haría con él, porque me enciendo. Pero, aún me jode mucho más que los otros dos, de 17 y 14 años, por el simple hecho de no haber cumplido la mayoría de edad (para pagar por el delito, que no para asesinar), estén recluidos, uno 4 años, y el otro, 8.
¿Hay alguien que me lo pueda explicar? ¿Cómo podemos aceptar esta mierda ley del menor?
Es algo así como si nos dijeran: ¡¡¡Vamos, anímaos!!! Si quereis saciar vuestro instinto asesino, robar, violar, matar, soltar toda la adrenalina... ahora, ahora es el momento. Hacedlo antes de tener 18, pruébalo, verás como no pasa nada. Corre, antes de que se haga tarde. Hazlo ahora o te arrepentiras.
Toi cabreá, cabreá, de veras.
 
Para empezar
¡¡Ya tengo mi blog!! ¿Os podeis creer que me hace ilusión? Es como empezar una reunión con amigos, con el cafetito, el cigarrito y ponerse a charlar. Con una ventaja: que nadie te interrumpe jejejeje. Me parece que lo voy a disfrutar.
Es como escribir un diario íntimo, pero a la vista de todos. A ver si me explico: sigue siendo íntimo porque los que me lean (si es que me lee alguien) no va a saber quien soy, si yo no se lo digo. Y, por otro lado, puede leer e incluso opinar, todo el que quiera.
Este mundo de Internet me fascina. Diría con más propiedad, que me engancha, porque además, siempre es distinto.
Al principio fue el chateo ¿quién no se ha vuelto loco chateando? ¿quién no se ha pasado horas y horas charlando con desconocidos? ¿y los ligues? ¿y la amistad? ¿y los amores? De todo esto, ya iré contando historias más adelante, que las hay de todos los colores. La verdad es que creo que me ha servido mucho para conocer, un poco, del comportamiento humano, sobre todo de los hombres ¡¡¡esos grandes desconocidos!!! ... para nosostras las mujeres.
Luego, los grupos, los foros, el correo (que a mí me fascina). Y ahora, un nuevo descubrimiento... EL BLOG.
Antes de decidirme a abrir EL CAJÓN DESASTRE estuve leyendo algunos por ahí. Y los hay de interesantes ¡coño! hay que ver la gente que imaginación tiene. Y lo bien que escribe.
Y se me viene a la mente una pregunta ¿por qué nos gusta tanto leer lo que cualquier desconocido quiera contarnos?
La dejo en el aire, por si a alguien le apetece contestar. Si no, lo haré yo misma.
Mientras, voy a ir descubriendo cosas para hacer de este espacio MI SITIO ESPECIAL.
Luego vuelvo.