De principios y finales

DE PRINCIPIOS Y FINALES
Esta situación tiene que acabar- fue el primer pensamiento de Merche al despertar aquella mañana de principios de verano. Bueno, lo de despertar era un modo de hablar, porque realmente no había conseguido conciliar el sueño, como casi cada noche, desde hacía algún tiempo.
No llegaba a entender cómo podía mantenerse en pie y acudir al trabajo cada día. No dormía, y comía lo justo para no desmayarse, por lo que la ropa se le quedaba grande por momentos. No podía olvidarle, era del todo imposible. Durante el día, miles de detalles la llevaban a pensar en él, y por la noche, su mente no dejaba de imaginar situaciones en las que volvían a encontrarse.
Permanecía allí, postrada en la cama, sin fuerzas par levantarse y empezar un nuevo día. Evocaba, una y otra vez, aquella noche mágica en que hicieron el amor. Sólo una. Él había sido el amante más experto y el más cándido, al mismo tiempo. Pero no era esa la razón por la que su recuerdo no la abandonaba. No. Ya había tenido antes buenos amantes. Era algo inconcreto, que ella se negaba o no sabía nombrar. Era una especie de posesión, como si se le hubiera metido dentro y anduviera corriendo por la sangre, impregnando todas sus vísceras con una potente droga que la hacía padecer un terrible síndrome de abstinencia.
No hablaron de amor, ni de volverse a ver. No hablaron de seguir con esa extraña relación, ni tampoco de acabar con ella. Todo había quedado en el aire, sin promesas ni despedidas. ¿Y qué podía hacer ahora?.
Durante un tiempo, habían seguido hablando y escribiéndose de vez en cuando. Pero, sin ella conocer el motivo, él fue alejándose poco a poco. Sin explicaciones. No hubo ruptura, continuación, ni reinicio.
No podía echarle nada en cara porque, al fin y al cabo, nada se prometieron. Quizá, solo ella se había hecho ilusiones. Ilusiones sin consistencia, fruto de su deseo. Ilusiones que, como un castillo de naipes, cayeron desparramadas con una pequeña brisa que entró por su ventana.
Se mira en el espejo y casi se asusta de su propio aspecto. Sus ojos ya no tienen el brillo que los caracterizaba, ahora están hundidos y rodeados de negras ojeras. Están vacíos y muertos. En su desmejorado rostro, destaca la nariz afilada entre las hundidas mejillas. Se despoja de la bata que la cubre y continúa con su crítica mirada. Esta vez, está dispuesta a enfrentarse con su imagen. Siempre poseyó un bonito cuerpo, con curvas insinuantes, aunque no exageradas, que hacían la delicia de los hombres. Ahora, la delgadez había hecho mella en él: los pechos, que nunca fueron abundantes, aparecían colgantes y sin atractivo alguno; se le notaban las costillas; y sus piernas, que habían sido su orgullo, se veían delgadas en exceso.
Esta situación tiene que acabar- vuelve a pensar, y a falta de un consuelo mejor, se conforma con esta idea que parece fijarse en su mente por momentos...
(continúa)
Comentario:
Susy: lo has expresado muy bien. Vamos a ello (si puede ser, claro).
Netesfera: Bienvenida y gracias por tus palabras. La verdad es que no sé como llamar a ese sentimiento. Vale, llamésmole pasión.
Lola: esa es la cuestión, como dijo alguien hace mucho tiempo.
Dock: corazón, yo no hago esas cosas, es que si no se hace muy largo y entra mejor a cachitos. No desesperes.
Wolffillo: No tardo ná, enseguida pongo la continuación, pero no prometo que termine en este capítulo.
Besitos, guapos y guapas.
Netesfera: Bienvenida y gracias por tus palabras. La verdad es que no sé como llamar a ese sentimiento. Vale, llamésmole pasión.
Lola: esa es la cuestión, como dijo alguien hace mucho tiempo.
Dock: corazón, yo no hago esas cosas, es que si no se hace muy largo y entra mejor a cachitos. No desesperes.
Wolffillo: No tardo ná, enseguida pongo la continuación, pero no prometo que termine en este capítulo.
Besitos, guapos y guapas.
Comentario:
Jo...
esperando quedo, Des.
Mil besos, pero no tardes en seguir.
esperando quedo, Des.
Mil besos, pero no tardes en seguir.
Comentario:
No me putees, Des. Nos escribes por entregas y nos tienes enganchados (claro que sí) una semana.
Si no fuera por estos ratos, corazón.
Un besazo-deseoso-de-que-sigas-la-serie, guapa Des.
PD.: Qué puntería tiene Suzanne, "luego la dejadez, no ser". Más razón que un santo. Besos también.
Si no fuera por estos ratos, corazón.
Un besazo-deseoso-de-que-sigas-la-serie, guapa Des.
PD.: Qué puntería tiene Suzanne, "luego la dejadez, no ser". Más razón que un santo. Besos también.
Comentario:
Que acabara antes ella o su recuerdo?
Un beso
Un beso
Comentario:
impresionante tu descripción... cuantas veces hemos conocido a personas a las que una pasión las va anulando poco a poco sin poderlo controlar...
Comentario:
Si, suele pasar. Es sordo el sufrimiento y da igual como haya ocurrido aquello que lo provoca.
Luego la dejadez, no ser.
Si, con suprema urgencia, eso tiene que acabar.
Besos y abrazos
Luego la dejadez, no ser.
Si, con suprema urgencia, eso tiene que acabar.
Besos y abrazos
