Historia de una relación (V)

Aquel fin de semana habían ido a la playa, y se habían divertido mucho. Hicieron el amor en el agua, alejados de la orilla, entre risas y gritos. Llegaron a casa el domingo por la noche, dichosos y agotados. Se despidieron con un beso y fueron cada uno a su apartamento. Ella tenía un examen al día siguiente y debía levantarse temprano. Cuando volvió de la Universidad lo primero que hizo fue ir a casa de Miguel. Abrió la puerta y al instante tuvo una sensación extraña, el apartamento estaba silencioso y en completo orden. Le llamó:
-Miguel, Miguel ¿estás ahí?
No obtuvo respuesta. En el salón todo estaba recogido, ningún vaso o copa en la cocina. Temblorosa y sin dejar de llamarlo, se acercó a la habitación. También vacía, la cama estaba hecha y ni una prenda de ropa por el suelo. Tengo que tranquilizarme –pensó- habrá salido y volverá enseguida, seguro. Pero una voz interior le decía que algo pasaba. Abrió los armarios y los encontró medio vacíos. Salió corriendo de allí hacia el estudio, los ojos llenos de lágrimas, temiendo lo peor. Nada, no había nada, todo había desaparecido. Fue bajando poco a poco, hasta quedarse sentada en el suelo, contra la pared, sin saber que hacer. La mente confusa, las ideas se atropellaba en su cabeza ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba? ¿Por qué no le había dicho que se iba? Estuvo allí, llorando durante mucho tiempo, hasta que se tranquilizó un poco y se convenció de que algo urgente le tenía que haber hecho salir corriendo, seguro que la llamaría o le escribiría una carta. Esperaría.
Y esperó, durante días, que se transformaron en semanas. Habían terminado las clases, sus compañeras volvieron a casa y ella seguía vagando por el apartamento como un fantasma. A veces se pasaba el día en el de Miguel, sentada en el sofá, esperando. Casi no comía, dormía cuando la vencía el cansancio. Si seguía así se iba a volver loca. No sabía donde buscarlo, en el tiempo en que habían estado juntos jamás le habló de su familia o de sus amigos. Se dio cuenta de que era un perfecto desconocido para ella. Solo sabía que se llamaba Miguel, que era pintor y que le amaba. Ahora se había esfumado y lo peor de todo, es que no sabía el motivo.
Sus padres vinieron a buscarla y se asustaron al ver su aspecto, no era la misma, había entrado en una profunda depresión de la que le iba a costar mucho salir. Pasó el peor verano de su vida, a pesar de todo el cariño de las personas que la rodeaban, ella sentía un profundo vacío que no sabía como llenar. Recibió tratamiento médico, pero por más preguntas que le hicieron a nadie le contó lo que le pasaba, lo que había vivido esos últimos meses.
Empezaban las clases, su familia quería que se tomase un año de descanso, no había prisa. Pero ella se negó, iría a Barcelona y continuaría con sus estudios, les aseguró que se encontraba bien y que no se preocupasen por ella, ya había pasado todo. Cuando llegó al apartamento, escuchó ruidos en el de Miguel y el corazón le dio un vuelco ¿habría vuelto? Se encaminó hacia la puerta, todavía guardaba la llave, pero prefirió llamar al timbre. Una mujer abrió, ella casi se desmaya. Cuando iba a preguntarle quien era, un niño de dos o tres años salió corriendo, seguido de cerca por un hombre joven. Entonces les dijo que vivía en la puerta de al lado y había pensado que todavía estaba el antiguo inquilino. Ellos le dijeron que no sabían nada, se habían mudado allí hacía dos semanas. Se despidió de ellos y volvió a su casa.
Cuando llegó fue directamente al cuarto de baño y tiró la llave al retrete, a continuación estiró de la cadena y se juró no pensar más en él, le olvidaría.
Y para conseguirlo empezó a coleccionar hombres como si fuesen sellos. Se acostaba con todo aquel que, inconscientemente, le recordaba en algo a Miguel. Uno se parecía en la sonrisa, otro tenía los ojos verdes, el tono de voz de aquel se lo recordaba. Las manos, la boca, la forma de andar, el pelo, cualquier pequeño gesto, daba igual. Luego, cuando llegaba a casa, después de estar con cualquiera de ellos, lloraba de desesperación, de rabia. Siguió así durante un tiempo, hasta que se dio cuenta que de esa forma no iba a lograr olvidarlo y entonces empezó a odiarlo. Fue almacenándolo, poco a poco, recordando una y otra vez lo que la había hecho sufrir, dejándola sin despedirse, sin una explicación.
Convencida ya de que le odiaba profundamente, se volcó de nuevo en sus estudios. Salía de vez en cuando con algún amigo cuando tenía necesidad de sexo, pero sin implicarse emocionalmente, disfrutando solo del goce físico, nada más. Los años pasaron rápido, acabó su carrera y empezó a hacer pequeños trabajos en periódicos modestos. Trabajó duro hasta que consiguió ir abriéndose camino en su profesión. Entonces fue cuando conoció al que sería su marido, pensó que el matrimonio podía funcionar pero se equivocó. Al poco tiempo se dio cuenta de su error y se divorciaron amistosamente.
Ahora la asaltaban de nuevo todas esas emociones olvidadas ¿por qué el destino le jugaba esta mala pasada? Le había costado tanto olvidarlo. Y ahora, en un día cualquiera, sin ningún signo evidente que la avisara del peligro, se sentía nuevamente como aquella jovencita abandonada.
Todo había empezado esta mañana…
(Continuará)
Comentario:
No pude opinar .................me asuste.....si si es verdad es como un episodio que habia olvidado.....pero bien....por lo menos se que no fue un sueño y que suele tambien pasarle a los demas .......fue verdad..........lenanis@hotmail.com ledis ...que fuerte
Comentario:
Bueno, Lara, si valió la pena me alegro. Estoy contenta de verte de nuevo.
Ya está ahí el final, Mot, aunque igual no es el que esperabas, aún así espero que te guste.
Besos.
Ya está ahí el final, Mot, aunque igual no es el que esperabas, aún así espero que te guste.
Besos.
Comentario:
Estoy deseando saber más, Des, espero que no te demores demasiado, jeje, me tienes intrigadísimo. No sé si espero un final feliz, no sé si espero que a ella le salga bien una futura relación, si Miguel volverá para siempre, si no volverá nunca. Me quedo como ella se quedó durante años.
Un besote.
Un besote.
Comentario:
Hacía días que no me paseaba por la blogosfera, y me encuentro con esto... te has llevado la mitad de todo el tiempo que tenía!! pero valió la pena ponerme al día. Mañana vuelvo a ver que pasó.
Besos ;)
Besos ;)
Comentario:
Solistra, Paloma... la resolución del enigma... mañana.
Gracias por vuestra visita.
Besos.
Gracias por vuestra visita.
Besos.
Comentario:
huy, me muerdo las uñas, ¿que habrá pasado...? besos
Comentario:
Pobre, cuánto sufrió el abandono; pero y Miguel porqué no llamo nunca? bueno talvez para Miguel era sólo sexo sin complicaciones y ella sin darse cuenta se enamoro... seguiré esperando la sexta parte, esto se pone cada vez más emocionante.
Besos
Besos
