Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Notas de sueños y realidades (II)


El de profundos ojos me volvió a coger de la mano caminando decidido hacia el muro. Una idea danzó por mi mente, y la deseché. No, no es posible que piense en atravesarlo, me estoy volviendo loca. Y empecé a reírme, histérica. Intenté soltar su mano, pero parecía que se había fundido con la suya y era imposible despegarla. Me recordó al pegamento de contacto que si te cae una gota, se te va la piel detrás. ¡Qué tonterías pienso en un momento así! Nos dirigíamos hacia el muro a toda velocidad y cerré los ojos. Sentí una inmensa fuerza que atravesaba todo mi cuerpo y que me oponía resistencia, mientras otra, la que estiraba de mí, me obligaba a avanzar. De pronto, mis músculos volvieron a relajarse y abrí los ojos. Estaba en una calle totalmente recta y muy larga con paredes a ambos lados que no dejaban ver lo que había detrás de ellas. Efectivamente, el grueso muro quedaba a mi espalda. No le di vueltas a lo sucedido, ya nada tenía sentido. A lo lejos se divisaba un espacio grande, como una plaza.
Ni siquiera me miró, siguió estirando de mí para que continuase andando. Me dolían los pies y empezaba a cansarme de esta extraña excursión. Toda yo me revelaba, pero inexplicablemente, no protesté y seguí caminando. Por fin, llegamos a una especie de plaza redonda en la que desembocaban otras calles idénticas a la que nos había traído hasta allí, conté siete. En el centro de la plaza, había un banco también de forma circular y en lo alto una luna totalmente redonda que lo iluminaba por completo. Jamás había visto algo así, ni sabía dónde me hallaba. Él me cogió en brazos y me metió en el circulo que formaba el banco, después me miró durante un rato, se dio media vuelta y se marchó, mientras por primera vez escuché su voz diciéndome: “espera aquí”. Al poco tiempo había desaparecido de mi vista.
Y me quedé allí, de pie, como un “pasmarote”, sin saber qué hacer. Tenía miedo a sentarme porque no sabía hacia cuál de las calles tenía que mirar, ya que algunas quedaban a mi espalda. Estuve un rato pensando qué hacer y ante el temblor de piernas que empezaba a sentir amenazando caer desplomada, decidí jugar a la gallina ciega: cerré los ojos, di algunas vueltas, y fui caminando hacia atrás hasta que el asiento del banco rozó el hueco de mis rodillas, entonces me senté decidida a esperar. De una forma o de otra, alguna vez tiene que hacerse de día –pensé- aunque no era un pensamiento muy lógico después de todo lo que había pasado, pero con algo tenía que animarme....

(Continuará)
 
Comentario:
Scape, Dock, Solistra, Lara... sigo en cuanto tenga un rato, ando un poco liada, pero espero terminarlo esta noche o mañana.
Besitos y cuidaros mucho.
 
Comentario:
A saber como sigue esto... qué intriga!!! ;)
 
Comentario:
Des, no nos dejes así :-(

abrazoDESesperado
 
Comentario:
Te sigo, Des. Pasaré a leerme el capítulo siguiente.
Un besazo "atrapado" Des.
 
Comentario:
Pero, pero, pero..... un poquito másssssssss
No