Cosas que no tendremos
Hay noches, como ésta, en que todo es serenidad y paz. En casa, todos están dormidos. Sólo se escucha el murmullo sosegado y rítmico de las respiraciones y el tecleo de mis manos en el ordenador. Hay noches, como ésta, en que parece que todos han desaparecido. Los "muñequitos" de mi messenger están rojos y el correo: vacío. Sin embargo, sé que miles de personas están, como yo ahora, delante de una pantalla, escribiendo, leyendo, enamorándose, llorando, riendo o masturbándose. Pero, este conocimiento, no aleja de mí la sensación de soledad, y, sin embargo, me siento acompañada, ligada a otros seres por medio de cables invisibles, que no hacen desaparecer la soledad, sino, más bien, imaginarla, como una gran bola de nieve, inmensa, que acaba por engullirnos.
El título de este artículo es un poema que acabo de leer, en un intento por desterrar de mi cabeza pensamientos que no son bienvenidos, cuya autora es Josefa Parra. Además me gusta el título de su libro, que tiene mucho que ver conmigo: Alcoba del Agua. Aqui lo dejo:
COSAS QUE NO TENDREMOS
Cosas que no tendremos:
Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.
Cosas que me he perdido:
No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.
Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.
De "Alcoba del agua" 2002
El título de este artículo es un poema que acabo de leer, en un intento por desterrar de mi cabeza pensamientos que no son bienvenidos, cuya autora es Josefa Parra. Además me gusta el título de su libro, que tiene mucho que ver conmigo: Alcoba del Agua. Aqui lo dejo:
COSAS QUE NO TENDREMOS
Cosas que no tendremos:
Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.
Cosas que me he perdido:
No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.
Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.
De "Alcoba del agua" 2002
