Vacaciones/El pajar
Estoy de vacaciones, en casa, pero de vacaciones. Y es que este año, mi contrario y yo no hemos coincidido (ni en eso nos ponemos de acuerdo), no, no hablo en serio, son cosas del trabajo que a veces vienen así.
Hay que ver los primeros días cómo cuesta cambiar el "chip". De repente das un bote en la cama:" ¡Joder! que llego tarde al curro". Y entonces te das cuenta, que no, que no tienes que ir al curro. Y aunque no te duermas, te vuelves a tirar en la cama a disfrutar de un día sin prisas. Al cabo de una semana, ya cuesta distinguir en que día te encuentras, da igual que sea lunes, viernes y domingo ¡qué maravilla!.
Me estoy dedicando a hacer lo que me apetece, voy a la playa, me recorro los mercadillos de la zona. Esta actividad me encanta y solo puedo darme el gusto en verano. Aqui, en Valencia, en casi todos los pueblos tienen un día de mercado, con sus tenderetes donde encuentras de todo lo que se te ocurra. Me gusta bucear entre montones de trapos y encontrar algún tesoro escondido.
También escribo, leo los libros que tengo pendientes esperando su turno, disfruto a ratos del enano, que se va pronto de campamento (y menos mal, porque hay días que temo cometer un infanticidio). Y sobre todo, disfruto haciendo las cosas con tranquilidad, o no haciéndolas, sencillamente.
Mi madre, la muy golfa (con perdón), se ha largado dos meses a Asturias, así por las buenas. A punto he estado de largarme una semanita por lo menos, pero me ha dao pena del contrario, aunque pensándolo bien, igual se lo pasaba bien y todo descansando un poco de mí. Pues no me voy ¡que se joda!.
Eso me ha recordado la cantidad de veranos pasados allí, suelta por aquellos montes como un animalillo salvaje. Y me he acordado de un relato que escribí en homenaje a una pareja de ancianos.
Los diálogos están escritos en "bable" pero no el auténtico, sino el que yo escuchaba hablar cuando iba allí, así que lo escribí de oido, conforme me sonaban las palabras. No es dificil de entender, espero, pero es que si lo cambio a castellano, pierde su gracia.
EL PAJAR

-Toi pensando…- dice Angel
Y su mirada persigue al sol, que se esconde tras la montaña en un atardecer sereno y silencioso. Él permanece sentado a caballo, en su silla de esparto, a la puerta de casa. Disfruta de ese momento mientras fuma un "pitu"*, de los de siempre, sin filtro.
-Miedo te tengo, cuando te da por facer eses coses- contesta su mujer burlona, sin dejar de pelar las patatas para la cena.
Está preparando un buen "pisto"* con pimientos y tomates. Todo de la huerta. A sus hijos les gusta su forma de cocinar, con carbón, a fuego lento. Mientras estén allí, comerán sano y no esas porquerías de la ciudad, que vienen ya cocinadas y las calientan en cinco minutos.
-¡Ay! Elisa, que mala yés- la mira sonriente- Toi pensando en el payar.
-¿En cual payar? ¿Ties mieu que caiga algún guajin*? Ta Fernando con ellos, nun pases pena, que no hay peligru.
Han pasado este precioso día de verano en los prados, recogiendo la hierba que segaron hace unos días, junto a sus hijos y nietos. Ellos viven lejos, en Francia, pero todos los veranos pasan alguna temporada en el pequeño pueblo asturiano que les vio nacer. Subieron temprano, unos andando; a caballo, otros, porque en aquellos senderos estrechos y empinados los coches no sirven de nada. El trabajo es duro y Ángel está envejeciendo, aunque él no quiera reconocerlo, así que algunos vecinos les echaron una mano. Las mujeres se encargaron de la comida y vigilar a los niños, que disfrutaron de lo lindo. Cuando el trabajo estuvo terminado, cargaron los caballos y llevaron la hierba al pajar, donde los más pequeños están saltando como locos, para "calcarla"*.
-Que no muyer, que no…- responde Ángel- en el payar de tu padre ¿acuerdes-te?
-Claro que m'acuerdo del payar de padre, pero ¿a qué vien acordarse ahora? Nun t'entiendo, Ángel.
-Vino-me a la cabeza la primera vez que fuimos allá, tú y yo, solinos, a escondies, era una tarde de agosto, igualina qu'esta.
-¡Ay, madre! Tu t'has faciéndote vieyu. ¿Y ahora? ¿Qué te dio?
-Nà, Elisa ¿qué me va a dar? Que m’acordé. ¡Qué torpe fui! Era un chavalin y tontu, pa más inri. Y locu por ti. No se me olvidará mientras viva: aquellos pechinos pequeños, los muslos blanquísimos y el olor a manzana ¿por qué me hueles siempre a manzanes, Elisa?
Ella ha dejado por un momento lo que está haciendo y mira a su marido, extrañada y complacida a un tiempo. Siempre pensó que él no se acordaba de estas cosas. Ha sido un buen esposo y padre, pero muy serio y de pocas palabras.
-Será porque guardo manzanes entre la ropa, como facía madre - le contesta, mientras vuelve a su tarea.
-Acabé tan rápidu, que n'un t'enteraste de ná. No sé como quisiste seguir conmigo.
-¡Dios mío de mi vida! Tú no tás bien, Àngel. ¡Mira con que me salió ahora!. Calla, anda, calla, dame vergüenza hablar d’eso, parez mentira.
-Bueno, bueno, ahora, después de tantos años ¿date vergüenza? Pues luego, de casaos, si que supiste enseña-me. ¿Ya no t'acuerdes la noche que me cogiste la mano y la pusiste entre les piernes? No hablaste, no, pero bien que te hiciste entender.
-¿Bebiste munchu vinu en el prau? Porque t'as muy hablador. En tantos años casaos, nunca me hablaste de todo eso.
-Sí, ties razón, pero hoy tengo ganes de decírtelo. Será que toi vieyu y tengo mieu morrer sin que lo sepas. Elisa, desde esa noche, supe que dormía con una muyer de verdá y que me quería a mí. ¿Sabes que no miré nunca a ninguna otra?
-Ahora, toi viendo una corona de santín encima de tu cabeza. Anda, anda, que bien se os iban a tos los güeyos tras de Mercedines cuando pasaba pa la fuente, con esos andares de emperadora que me traía. Se os caía la baba en la puerta del salón.
-Bien sabes tú que los hombres somos muy tontos, y una madre soltera, de buen ver, y en aquellos años, daba mucho que hablar y que pensar.
-Sí, la mitá pensábais que iba al payar con el primero que se le pusiera delante. ¡Ay! Que equivocaos estábais.
-Tiés razón, Elisa. Y yo la miraba como facien tos, porque sino ya sabes lo que pasa, igual dicen que soy maricón. Pero, te juro por lo más sagrao que nunca pensé en ella ni en ninguna otra, porque sabía que tenía en casa la mejor hembra del mundo.
Elisa se siente orgullosa al oír las palabras de su marido. Siempre supo que él la amaba, desde antes de aquel primer día en el pajar, casi desde niños, cuando la timidez les hacía rehuir sus miradas y teñía de rubor sus mejillas.
-¿Por qué no me lo dijiste alguna vez?
-¿Pa qué? Ya sabes que me dan apuro eses coses. Soy de poques palabres. Pero tú sabies-lo muy bien. Y más d’unu, te tiraba los tejos, que a Manolín tuve que parai los pies.
-¿Quién te dijo a ti lo de Manolín?
-Nun facía falta que me lo dijera naide, siempre tuve pendiente de ti, sin que te dieras cuenta. Elisa… ¿fuiste feliz conmigo?
-Soy feliz contigo, Ángel. Y si vuelvo a nacer, ten por seguro que te busco otra vez. Y… déjate de tonteríes que oscureció y tovia tengo la cena a medio facer.
Las risas de los pequeños llegan amortiguadas hasta ellos. Sus hijos se acercan por el camino, vienen charlando felices de su paseo por el pueblo. Ángel mira a su mujer y contempla a una joven de cabello rubio, ojos azules y mejillas sonrosadas, que le sonríe devolviéndole la mirada. En su pupilas se refleja la imagen de un muchacho pecoso y desgarbado con el cabello rojizo y ojos enamorados.
• “pitu”: cigarrillo liado a mano, con papel de fumar.
• “pisto”: patatas, pimientos, cebolla, tomate y chorizo, todo frito como una especie de tortilla, sin huevo.
• “calcar la hierba”: saltar encima para aplastarla y hacer más espacio.
• “guajin”: niño.
Si algún asturiano lo lee, pido perdón por los innumerables errores en un lenguaje tan bello como el "bable".
Comentario:
Julio: tranquilo que todo llega, cuando tu estés de vacaciones, yo estaré currando... es la vida.
Dock: muchas gracias, me alegra que te gustase, que disfrutes pronto las tuyas.
Zifnab: ¡vaya! es una sorpresa, pues a ver cuando cuentas ese verano tan especial.
Besos.
Dock: muchas gracias, me alegra que te gustase, que disfrutes pronto las tuyas.
Zifnab: ¡vaya! es una sorpresa, pues a ver cuando cuentas ese verano tan especial.
Besos.
Comentario:
Me ha gustado mucho, más que nada porque me gustan la historias de amores viejos y me gusta Aturias, que en otra vida fui guaje y aun me acuerdo. Mi verano alli fue...
Comentario:
Quedéme con a boca abierta, muller. Pero abierta de gusto de leerte, ladrona.
Felices vacaciones, y un besazo, Des.
Felices vacaciones, y un besazo, Des.
Comentario:
Te me has adelantado, vaya, vaya: y yo con estos pelos...!
Pero a mi me falta muy poquitito...
Venga, a descansar y ten cuidado con Los Bables...
Besos bablíbicos...
Pero a mi me falta muy poquitito...
Venga, a descansar y ten cuidado con Los Bables...
Besos bablíbicos...
Comentario:
Solistra: Creo que hoy en día quedan pocos amores de esos, por eso me gustó escribir este relato.
Scape: ya somos dos, el año que viene voy... seguro.
Coco: Contigo... al fin del mundo, estoy segura que no encontraría un hombro mejor.
Wolffo: Sí, algo también puedo escribir en valenciano, algún día os doy la sorpresa.
Lara: sé que eres un romántica empedernida, me alegra que te haya gustado.
Ledis: en cuanto pueda, en tu honor, pondré un post con algunas pinceladas sobre mi vida. No muchas, que sois muy cotillas jajajajaja. Es broma.
White: Muchas felicidades. Te lo regalo con todo mi cariño. El próximo 9 de agosto haré los 25 años... toda una vida.
Besos.
Scape: ya somos dos, el año que viene voy... seguro.
Coco: Contigo... al fin del mundo, estoy segura que no encontraría un hombro mejor.
Wolffo: Sí, algo también puedo escribir en valenciano, algún día os doy la sorpresa.
Lara: sé que eres un romántica empedernida, me alegra que te haya gustado.
Ledis: en cuanto pueda, en tu honor, pondré un post con algunas pinceladas sobre mi vida. No muchas, que sois muy cotillas jajajajaja. Es broma.
White: Muchas felicidades. Te lo regalo con todo mi cariño. El próximo 9 de agosto haré los 25 años... toda una vida.
Besos.
Comentario:
Me has emocionado, fíjate, lo tomo como regalo de aniversario, hoy hace 20 años que me casé. Besitos
Comentario:
ohhhhhhhhhh que buen relato digno de unas vacaciones ......fresco e inocente......dime una cosa ...de donde eres tu DES JAJAJAJ en fin me gustaria leer tu bibliografia....NO no rias en en serio .....pues cuando leo tus relatos falta algo y ese algo es eso una historia .....LA TUYA ...un beso lenanis@hotmail.com
Comentario:
Qué tierno, qué rico el hombre, mira por dónde le salió la vena añorada...
Y es que esos recuerdos no se pueden borrar, por mucho que las mujeres pensemos que los hombres no retienen detalles tan precisos... Yo a veces me quedo tonta cuando él me recuerda momentos que yo juraría que ya estaban olvidados...
Qué bonito es el amor... cuando está ahi.
Besitos ;)
Y es que esos recuerdos no se pueden borrar, por mucho que las mujeres pensemos que los hombres no retienen detalles tan precisos... Yo a veces me quedo tonta cuando él me recuerda momentos que yo juraría que ya estaban olvidados...
Qué bonito es el amor... cuando está ahi.
Besitos ;)
Comentario:
Políglota la Des...
Qué maravillosa ternura, Des.
¿Y en Valenciá?
No tienes nada en valenciano?
Qué maravillosa ternura, Des.
¿Y en Valenciá?
No tienes nada en valenciano?
Comentario:
Me encanta. Disfruta del pajar, y si te apetece un paseo por la playa a la vera de un hombro, o de un coco, sólo tienes que silbar.
Comentario:
Me ha encantado el relato, el bello bable, me encanta Asturies!
Comentario:
¡ay qué hermoso! se recuerdan como aquella primera vez y aunque el tiempo paso, ellos siguen con ese amor tan bonito uno del otro. Me ha gustado mucho Des, bello relato de amor.
abrazoenamorado
abrazoenamorado
