Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Un mar de lágrimas


Esta noche he estado dando un paseo por las casas de mis vecinos, esos desconocidos que dejan siempre la puerta abierta, o la llave bajo el felpudo para que entre y me ponga cómoda. En cada una encuentras una historia diferente. Algunos de estos amables moradores inventan dulces palabras llenas de magia que te transportan a mundos fantásticos, otros, te avivan el deseo mediante imaginarias escenas de besos y caricias. Hay unos cuantos que casi siempre te hacen sonreír porque son así de simpáticos ellos, rezuman sentido del humor e ironía. También los hay que hablan de sus cosas, anécdotas de la vida y lo hacen tan bien, que casi llegas a imaginarlos y a sentirte uno más de la familia. Te presentan a sus padres, parejas o hijos, a sus amigos. Y hasta despellejan a sus jefes, como hago yo de vez en cuando. Luego están los que miran la actualidad bajo otro punto de vista, y te enteras de cosas que no sabías, o que te habían pasado desapercibidas. Hay verdaderos expertos en cine que te desmenuzan la película de moda, o te presentan otra tan interesante que al día siguiente estás en la taquilla comprando las entradas. ¿Y la música? Hay casas donde está sonando constantemente, sólo tienes que hacer un “clik” y descubres una melodía desconocida o aquella canción que hace años no escuchabas.

Después, empecé a escuchar, de forma aleatoria, algunas de las canciones que tengo en mi disco duro. De pronto, sonó una música. Empecé a llorar. No quería hacerlo, me sentía feliz. Estaba relajada y tranquila después de mi agradable paseo. Pero parecía que mis ojos no entendían eso y manaban sin parar lágrimas saladas. Era como si hubiesen roto aguas en un parto inesperado de nostalgias. Usé una cantidad ingente de pañuelos de papel, pero era imposible, nada ni nadie podía enjugarlas. Temí quedarme sin líquido y empecé a beber. Fue una locura. Cuánto más bebía, más agua salía por los lagrimales. En vez de esos agujeritos diminutos parecía que fueran los caños de una esas fuentes de pueblo que dicen que si bebes de todos, puedes pedir un deseo. Deseé poder parar de llorar, pero no dio resultado. Y con la pena, lloré más. Me acordé entonces de un cuento que le leía a mi hija cuando era pequeña “La lágrima Lila”, era la historia de una lágrima que lloró un hombre triste al irse a la cama. Ella se quedó a vivir en su oreja, y cuando el hombre triste se despertó, ella le acompañó durante todo el día. Claro que tenía que tener mucho cuidado. Tuvo miedo cuando el hombre triste se bañó porque ya sabía lo que le pasaría si caía en la bañera, y cuando al hombre triste se le cayó el pañuelo al suelo muy cerca de donde ella estaba. Y luego el hombre triste le contó cuentos porque ella no podía pasar las páginas de los libros. Así se quedó para siempre con el hombre triste que nunca más lloró porque la lágrima Lila lo hacía feliz.

Pero yo no lloré sólo una lágrima, ¡qué más hubiera querido! Yo lloré un mar de lágrimas. La habitación se iba inundando poco a poco, y ya el nivel de agua salada ascendía peligrosamente. No sabía qué hacer, pero como una tonta, escuchaba insistentemente esa melodía culpable de ese torrente que no cesaba de manar incansable de mis ojos. Me quedé un instante pensativa. Eso tenía que acabar o terminaría ahogada en mis propias lágrimas. Y tome una determinación.

Me zambullí en aquella masa de agua salada y transparente.... y me hice unos largos.
 
Comentario:
Cuando se llora a mares, una se siente aliviada, como más ligera, más tranquila. Yo a veces cuando ando en esos días, me pongo toda sensible y suelo hacer también un par de lagos mientras aprieto fuertemente mi almohada contra mi cara.

abrazollorica :-)
 
Comentario:
Así es Zif, se queda una la mar de agusto, y si encima nadas un ratito, ya me dirás.
Un beso, mago.
 
Comentario:
Que alegre que es llorar cuando nadie te ha pegado antes y desahogarte de ahogos y ser feliz con los ojso más brillantes que nunca..
 
Comentario:
Marien: Maravillosa eres tú. Un beso y un abrazo grandote.
 
Comentario:
Que MARAVILLA! Y más no digo. En silencio aplaudo.
Con un beso y miles de cariños.
Marién
 
Comentario:
Scape,Buffy DOL, Coco, Lara, Paloma: gracias por vuestra visita. Creo que es una buena elección, esa de nada ¿no os parece? ya que no pude ir a la playa...
Besos.
 
Comentario:
Es cierto, no hay que dejarse ahogar sino nadar, aunque sea a contracorriente.
Besos
 
Comentario:
Cada vez me sorprende más tu cabecita creativa. Realmente de maestra de la vida... no ahogarse, sino nadar. Me ha encantado.

Besitos ;)
 
Comentario:
Eres Alicia en el pais de las maravillas. Shhhhh, si ves a un conejo con un reloj de bolsillo, escapa en dirección contraria...

Besazos kleenex.
 
Comentario:
Que bonitos vecinos tienes, y eso que cuentas de las làgrimas que no puedes parar pues te entiendo a perfección.

Que linda y triste historia de la làgrima lila... ay!... ah! y tomaste una buena determinación que me enseña una lección... si estas a punto de ahogarte en un mar de lágrimas... nada en èl :)

Un abrazo...

 
Comentario:
Uf! menos mal!! ;)
No