En busca del hombre perdido (Primera parte)

(Me vuelve loca este hombre, pero no era eso lo que venía decir, no, venía contaros una historia y aqui está)
En busca del hombre perdido
Hoy tengo una cita. Ya me he perdido, y no sé si es la quinta o la sexta en este mes. Asustadita estoy, esta gente de la Agencia matrimonial no da una, oye. Si ya me lo decía mi madre “¿Para qué quieres tú ahora encontrar novio?, con lo bien que estás así” Y no me extraña que me diga eso, porque está de mi padre hasta los mismísimos. “Divórciate” le digo yo. Una tontería, se lo digo por decir algo, porque a su edad ¿para qué? Y eso me contesta ella. Dice, la muy golfa, que si ella tuviese mis años y soltera, se comía el mundo.
Pero es que cuando una pasa la cuarentena y todas sus amigas y conocidas están casadas, o divorciadas, estar soltera es como si fueras un bicho raro. No, no es lo mismo estar soltera que divorciada, porque ni siquiera puedo poner verde a mi ex, que es lo que suelen hacer mis amigas. Que yo me pregunto si no están más ligadas ahora a sus exmaridos que cuando estaban casadas, porque siempre lo tienen en mente.
Y es que siempre deseamos lo que no tenemos, joder. Y una necesita tener un apoyo, alguien con quien compartir tus cosas, tus gustos. Si es que hablo con el gato, con las plantas –las pocas que quedan vivas, porque debo aburrirlas con mi cháchara- con la televisión, con el ordenador.
No, por sexo no es. O sí, un poco. Porque dicen que hoy en día se liga como nada, pero no lo encuentro yo tan fácil. Y eso de Internet, no me fío mucho, que a saber con quien chateas, la mitad se lo inventan todo. No, yo para eso prefiero lo de siempre. Alguna que otra aventurilla he tenido, no voy a decir que no, porque a mis cuarenta y cinco años aun estoy de muy buen ver. Y eso lo hace el estar soltera, ya lo sé, que tengo tiempo para mí, para ir a la peluquería, a la esteticien... y el cuerpo, sin haber parido, se mantiene muy bien.
Tampoco tengo que quitarme los caprichos para comprarles zapatos a los churumbeles. Sí, si casi todo son ventajas, pero no sé, tengo una espinita, necesito sufrir en mis carnes eso de emparejarse. O es que no puedo dejar de pensar que igual anda por ahí el “hombre de mi vida” solico el pobre, triste y desesperado esperando encontrarme. Y si mucho me encanto será la historia de amor de dos ancianitos con ciática o artrosis y con pocas ganas de fiestas erótico-sexuales.
El caso es que no lo pensé más y decidí probar suerte. Me dije, oye, ¿por qué no intentarlo? Quién sabe, a lo mejor encuentro a mi media naranja, o un cuarto por lo menos... que sé yo.
Pero, anda que hasta ahora sí que me lo han acertado estos “profesionales” según ellos mismos se autodenominan. Menos mal que cobran según los resultados, porque este mes ya me veía a base de patatas fritas y huevos para poder pagarles.
El primer candidato era poeta, eso decía él, pero jamás escuché poemas tan nefastos... jamás. Ni recitar los clásicos, sabía. Mira... peinado con raya al medio, el pelo grasiento que parecía que acababa de salir de una freidora, y aquella perillita que él pensaba que lo hacía parecer romántico, ja, un chivo es lo que parecía.
Quedamos en una cafetería del centro, él llevaría un libro y yo una rosa... agh... muy cutre todo, pero yo era una pardilla en esto y no le iba a poner pegas a la primera. Se pasó toda la tarde hablándome en verso, que yo ya no sabía si había acudido a una cita o estábamos representado una zarzuela. Y nada de hablar de nosotros, qué va, nuestro único tema de conversación fue la poesía y la literatura. Mira que a mí me gusta leer, pero digo yo que en una primera cita que se supone vamos a intentar conocernos, qué mejor que hablar de nuestras vidas respectivas, nuestros gustos.
Encima era de esos que jamás te miran a los ojos, más de una vez pensé que hablaba con los de la mesa contigua, o con la pared... yo que sé. Nunca me han dado buena espina las personas que evitan la mirada, será una manía mía, pero seguro que algo esconden. Y mientras él recitaba y recitaba, yo me perdía en divagaciones sobre el terrible secreto que aquel personajillo guardaba. Aguanté dos horas que a mí se me antojaron el triple, y me inventé una excusa como pude, antes de que las cabezadas y los bostezos me delatasen.
No, ni pensarlo, les dije a los de la agencia, ni se les ocurra citarme con otro poeta. Pepita, es que dijiste que te gustaba la literatura- me contesta la secretaria, que es talmente una barbie metidita en carnes. Casi les doy con la guía telefónica en la cabeza que tiene más de literatura que los poemas de ese pollino....
Comentario:
sólo comentarte que me he reído muchísimo con la comparación de la zarzuela, era muy gráfica, casí os podía ver.
Achuchones y suerte
Achuchones y suerte
Comentario:
Hola Nairoa, bienvenida y muchas gracias por tu visita. También a mí me pierde una boca atractiva y a veces, tengo que hacer verdaderos esfuerzos para apartar los ojos de ella, pero me gustan las miradas que se quedan enganchadas y hacen desaparecer el resto del mundo.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
A mi tampoco me gustan las personas que evitan mirar a los ojos, tienes razón esconden algo.....
A veces me pasa que me pierdo en su boca pero rapidamente subo la mirada a los ojos, y odio las personas que en dias de sol ni se disculpan por no sacarse las gafas de sol, yo siempre lo hago...
Una mirada franca y una sonrisa abierta en el lenguaje humano significa....No temas, no escondo nada... soy asi tal cual...
Un besazo.
Nairoa
A veces me pasa que me pierdo en su boca pero rapidamente subo la mirada a los ojos, y odio las personas que en dias de sol ni se disculpan por no sacarse las gafas de sol, yo siempre lo hago...
Una mirada franca y una sonrisa abierta en el lenguaje humano significa....No temas, no escondo nada... soy asi tal cual...
Un besazo.
Nairoa
Comentario:
Coco: decidido... no eres poeta, ni falta que te hace. Más o menos así debían ser los poemas que le recitaba a la pobre Pepita jajajajaja, con razón se largó.
Bubi: bienvenida y gracias por tu visita. No será para tanto, mujer, pero espera a ver el final que igual Pepita encontró a su media naranja.
Scape: una historia de las mías, ya sabes, espero que os guste.
Dock: mañana sigo con la cita siguiente. Gracias a ti.
Besos.
Bubi: bienvenida y gracias por tu visita. No será para tanto, mujer, pero espera a ver el final que igual Pepita encontró a su media naranja.
Scape: una historia de las mías, ya sabes, espero que os guste.
Dock: mañana sigo con la cita siguiente. Gracias a ti.
Besos.
Comentario:
Después de la historia del poeta, ¿a quíen nos mandará la Agencia esta vez? Consumidito de impaciencia me tienes, Des, y eso que no has hecho más que empezar.
Gracias por tu literatura y un besazo, jolie.
Gracias por tu literatura y un besazo, jolie.
Comentario:
Jejeeee, esta serie promete también.
Salu2!!
Salu2!!
Comentario:
oh dios,..creo que vi mi futuro en tu blog,...
Comentario:
Enamorarse es malo, pero es peor de los poetas,
porque, aparte de que no te miran las tetas,
tienen de malo que si son chungos,
das vueltas hasta perder el rumbo,
y si resulta que son de los buenos,
o son pobres o están muertos...
(la rima patética, pero es lo que hay...)
porque, aparte de que no te miran las tetas,
tienen de malo que si son chungos,
das vueltas hasta perder el rumbo,
y si resulta que son de los buenos,
o son pobres o están muertos...
(la rima patética, pero es lo que hay...)
