Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Una reunión aburrida
Image Hosted by ImageShack.us

Mira que está bueno este hombre. Me lleva loca. No estoy enterándome de la dichosa reunión, ni de lo que dice el director gerente. Alguna tontería, seguro. Si en realidad estas cosas no sirven para nada, pasar unos días en un hotel de cuatro estrellas a gastos pagados, engordar dos o tres kilos, y darle alguna alegría al cuerpo. De esta vez no pasa, no se me escapa. A éste me lo tiro como que me llamo Blanca, ya lo creo que sí. La última vez ya estuvo a punto de caramelo, pero el imbécil de Sanchis nos fastidió la última noche. Menuda “mierda” nos agarró el chaval. No me extraña después de los tequilas que se tiró al coleto, y los viajes al servicio para “empolvarse la nariz”... cualquier día revienta el muy cabrón. Me mojo solo de pensar en follar con Ernesto Rodríguez, tengo ganas de estirar el brazo por debajo de la mesa y echarle mano al paquete, lo tengo aquí al ladito. Me mira de reojo. También podría cogerle la suya, abrir las piernas y... De esta noche no pasa, como si tengo que ir a su habitación en bolas. Pero no, no creo que haga falta, un poco de provocación y éste cae, seguro, todos caen. Bueno, vale, Blanca, algunos se resisten, pero pocos. Como en el programa ese que escucho por las mañanas en la radio, el “anda ya” de los 40 principales, la dichosa “prueba de novios”. Y es que las mujeres somos gilipollas, si no ¿de qué se nos va a ocurrir hacerle esa prueba a nuestra pareja?... claro que casi siempre son muy jóvenes y aún creen en la fidelidad y el amor eterno y todas esas zarandajas. Y es que, digo yo, cualquiera se resiste a una tía que te llama por teléfono, diciendo que anda loquita por ti, con una voz sensual a tope, y pidiéndote una cita. Lo dicho, no hay tío que se le resista. Ni tía, todo hay que decirlo, porque alguna prueba le ha hecho ya a lesbianas y también caen. Contaditos son los que dicen que no, que están comprometidos y enamorados. Supongo que no todos piensan en pegar un polvo, algunos es por pura curiosidad. Como ella, además les dice, que está buenísima. Pero también hay algunos que se ponen tan calientes que hasta en la voz se les nota, seguro que en cuanto cuelgan van a hacerse una paja. Bueno, si les quedan ganas después de las “palabritas de cariño” que les dedica su parejita. Porque lo más fuerte de esto es que la que propuso la prueba está escuchando toda la conversación y cuando ya el pobre desgraciado ha caído en la trampa, se pone ella al teléfono y de cabrón, hijo de puta, y otras cuantas lindezas más no se salva. Y es que es normal, digo yo ¿qué harían ellas en su lugar? Que la vida son cuatro días, coño...¡hay que joderse!. Me está arrimando la pierna ¡ay! cómo me está poniendo. Si no se termina pronto este coñazo de reunión, me levantó y me largo al servicio. También puedo dejarle una nota, algo así como “Sígueme”... ¡ufff! qué morbo, un polvo rápido allí, de pie, mientras aquí se mueren de aburrimiento. Sólo para abrir boca de lo que vendrá luego...

¡Qué ganas tengo de meterle mano a esta mujer! Y es que va pidiendo guerra la muy golfa. En la última convención ya la tenía en el bote, cuando le dio por ponerse malo al cabrón de Sanchis, menudo susto nos dio que tuvimos que llamar a urgencias, pensábamos que se nos moría. Y yo, empalmado, con unas ganas locas de follarme a Blanca, y ella mirándome con ganas, provocándome. Claro que se me bajó la excitación en un santiamén con el susto que nos dio el fulano. Si no dejo de pensar en ella se me va a notar. Pero es que tiene un culo que me vuelve loco. Y en la cama debe ser una fiera, seguro. Y la expresión de golfa que tiene cuando me mira. Me pone. Al fin y al cabo ¿para qué venimos a estas reuniones? A ver lo que podemos pillar y salir un poco de la rutina que esta vida es puro aburrimiento. Peláez también la mira que se le cae la baba, así que si no me espabilo es capaz de levantármela. Físicamente no tiene nada que hacer a mi lado, eso lo ve cualquiera, pero el tío está bien forrado y además tiene influencias, lo que dice mucho en su favor, y más con una mujer como Blanca, es ambiciosa y sabe lo que quiere. Sí, ahora mismo, sé que quiere follar conmigo... me llega hasta aquí su olor de hembra, pero ¿quién sabe? si el tipejo ese le promete cosas que yo no puedo darle, igual se lo piensa. Nada, que en cuanto se acabe el rollo éste ¡mira que habla el director! la saco de aquí como sea y se la meto como si es en el ascensor. Me dan ganas de estirar la mano y masturbarla aquí mismo, seguro que está mojada. O cogerle la suya y que me toque el paquete, que ya la tengo dura. Me conformaré con arrimarle la pierna, que sepa que estoy a su lado... dispuesto. También podría decirle al oído: “acompáñame un momento” y me la llevo ahí al lado, a un cuarto que hay vacío, lo sé porque antes de entrar aquí me confundí de puerta. ¡Qué morbo! Pensar que están éstos aquí y yo follándola de pie, o en el suelo... ufff, vale ya, Ernesto, si sigo así no voy a poder levantarme luego. Está escribiendo algo en ese folio, y me hace señas para que lo lea... a ver, a ver que pone...


 
Comentario:
¿me pasas los kleenex?
 
Comentario:
Que suerte tienen algunos, eso si que son reuniones de trabajo.
Yo quiero una reunionnnnn, bueno y algun compañero de trabajo pq si no...
 
Comentario:
Bueno... Por lo menos, ese par, hoy mojan.
Que morbo, no? Que una mujer, a la que deseas, te escriba una notita para citarte con suma "urgencia".
Eso nunca me ha pasado... Cachis!
 
Comentario:
Que pone?
Que Pelaez la acaba de ascender y que esta noche no podran verse?
Un besazo
 
Comentario:
Que lo lea, que lo lea!!
No