No admito reclamaciones

El problema radica en que me caes bien. No, no me mires así. Ahí precisamente está el problema. Eres un buen tipo ¿no estamos bien así? Tenemos una relación perfecta. Somos amigos, tomamos una copa de vez en cuando. Bueno, vale... nos emborrachamos, nos divertimos, lo pasamos bien. Y no quiero enrollarme contigo. Mira que vengo tiempo avisándote y tú, erre que erre. Si es por follar... follamos, y si nos va bien, hasta podríamos repetir un par de veces. No muchas más, porque me aburro, me gusta la diversidad. Que sí, que estás buenísimo, ya lo sé. Que me encanta esa boca de labios carnosos y esos ojos negros de gitano. Pero, te lo repito por enésima vez, al cabo de un tiempo, seguro que me gusta ese otro tan rubio de ojos azules, o aquel pecoso y desgarbado, o el del pelo rizado. Que como dice la canción, yo colecciono tipos como tú debajo de mi cama. Y si te quedas luego colgado por mi cuerpo, a mi no me reclames. Que es una pesadilla tener a un hombre suplicando y arrastrándose como un perrito fiel. No lo soporto. Que eso saca a la luz mi lado oscuro y me vuelvo cruel y despiadada.
¡Y dale! Que no, que no conseguirás que yo te quiera. Una vez, sólo una vez me enamoré en la vida y así me fue. Juré una y mil veces, que jamás volvería a caer en semejante tontería. Y oye, me ha ido muy bien. Si rompí el corazón de algunos hombres no fue mi culpa, yo los avisé. Igual que estoy haciendo ahora contigo, que no quiero que luego me vengas con monsergas: que si te quiero, que sin ti no vivo, que yo podría hacerte muy feliz... Yo soy feliz así, no sabes cuánto. Y maldita la falta que me hace a mi el amor que todo lo complica. Tampoco me importa lo que puedas pensar, ni tú, ni nadie. No creas que voy a permitirte, porque seas mi amigo, que intentes cambiar mi vida a tu acomodo. Ni hablar, ya puedes ir borrándolo de tu imaginación.
¿Por qué no buscas una mujer que te merezca? Que te quiera y te haga feliz. Seguro que tienes un montón de candidatas... no sé por qué tuviste que fijarte en mí. Y esa perra que te ha entrado ahora con que me quieres y no puedes evitarlo, que es algo superior a ti. Si es que te tengo aprecio, y me duele de veras verte así. Mira, lo más que puedo prometerte es gozar de alguna noche de pasión, o dos, o tres. Y lo que dure... dure. Tan sólo impongo una condición: que el día que te diga que no quiero verte, te alejes de mi vida sin decir adiós. Y que nunca jamás me digas que me quieres ni pronuncies la palabra “amor”.
¿Hecho? ¿Estás seguro de lo que vas a hacer? Mira que no dispongo de libro de reclamaciones. Vale, vale, no insisto, si es eso lo que quieres, si lo has pensado bien y tanto empeño tienes, tomemos una copa y brindemos por eso.
Y no me digas luego que no te avisé.
Comentario:
Yo quiero reclamar:
Y ser el primero en tu coleccion y follar y follar hasta inventarnos una nueva coleccion donde tu seas el sello perdido de la colección de mi pasado.
Des, te deseo de todo corazon unos dias tranquilos y felices. Un beso.
Y ser el primero en tu coleccion y follar y follar hasta inventarnos una nueva coleccion donde tu seas el sello perdido de la colección de mi pasado.
Des, te deseo de todo corazon unos dias tranquilos y felices. Un beso.
