El último del 2005
Cuando escribí el post anterior esta mañana pensé que era el último que colgaba hasta el año que viene, pero la mayoría de las veces las cosas no suceden como las pensamos, así que estoy aqui de nuevo.
Algunos de vosotros, los que me leéis desde hace tiempo, me habréis "oido hablar" en ocasiones del que he dado en llamar "mi contrario", ese que me acompaña desde que era casi una niña, el que duerme conmigo o contra mí, que ronca por las noches, que en infinidad de ocasiones me saca de mis casillas, porque es un cabezota, porque no nos entendemos, porque pone freno a mis alas. El que, otras veces, me masajea la espalda, me provoca, me consiente, me mima, me perdona... Pues bien, esta noche merece que le dedique algunas líneas.
Hoy, al salir del trabajo, tenía algunos recados que hacer y las últimas compras (esas que siempre se olvidan) para la cena de mañana. Cuando estaba terminando me llamó una amiga para invitarme a tomar un café. Acepté. No acababa de entrar en la cafeteria cuando vuelve a sonar el móvil. Esta vez era mi contrario:
Él: ¿dónde estás?
Yo: voy a tomar un café con X.
Él: no tardes mucho.
Yo: acabo de llegar.
Él: es que me he quedado sin tabaco.
Yo: ¿no habías dejado de fumar?
Él: es que me apetece mucho un cigarro.
Yo: Valeeeeeeeeee, está bien, voy en un ratito.
Colgué de mal humor y protestando: es que siempre estamos igual, no la dejan a una tomarse un café tranquila, que pesadilla de hombre....
Cuando llego a casa estaba él solo, los niños habían salido a hacer unas compras y no volverían hasta la hora de la cena. Cual sería mi sorpresa cuando al entrar en nuestro dormitorio me encuentro el suelo cubierto de ROSAS que él mismo había ido a coger al huerto. Unos capullos pequeños y olorosos que me dejaron sin palabras y ¡tengo que decirlo! con un poso de remordimiento por todo lo que había pensado cuando me llamó por teléfono, cuando lo único que él pretendía es que estuviésemos sólos un rato. Por eso necesitaba escribir esto ahora, porque él suele hacer estas cosas, un día cualquiera, no hace falta que sea ninguna fiesta, ni aniversario, ni cumpleaños. Lo hace porque sí, porque me quiere, a pesar de nuestras diferencias y discusiones, o precisamente por ellas. Y yo, quizá porque estoy acostumbrada, no le doy la importancia que merece.
Ahora sí... Feliz Año.

Algunos de vosotros, los que me leéis desde hace tiempo, me habréis "oido hablar" en ocasiones del que he dado en llamar "mi contrario", ese que me acompaña desde que era casi una niña, el que duerme conmigo o contra mí, que ronca por las noches, que en infinidad de ocasiones me saca de mis casillas, porque es un cabezota, porque no nos entendemos, porque pone freno a mis alas. El que, otras veces, me masajea la espalda, me provoca, me consiente, me mima, me perdona... Pues bien, esta noche merece que le dedique algunas líneas.
Hoy, al salir del trabajo, tenía algunos recados que hacer y las últimas compras (esas que siempre se olvidan) para la cena de mañana. Cuando estaba terminando me llamó una amiga para invitarme a tomar un café. Acepté. No acababa de entrar en la cafeteria cuando vuelve a sonar el móvil. Esta vez era mi contrario:
Él: ¿dónde estás?
Yo: voy a tomar un café con X.
Él: no tardes mucho.
Yo: acabo de llegar.
Él: es que me he quedado sin tabaco.
Yo: ¿no habías dejado de fumar?
Él: es que me apetece mucho un cigarro.
Yo: Valeeeeeeeeee, está bien, voy en un ratito.
Colgué de mal humor y protestando: es que siempre estamos igual, no la dejan a una tomarse un café tranquila, que pesadilla de hombre....
Cuando llego a casa estaba él solo, los niños habían salido a hacer unas compras y no volverían hasta la hora de la cena. Cual sería mi sorpresa cuando al entrar en nuestro dormitorio me encuentro el suelo cubierto de ROSAS que él mismo había ido a coger al huerto. Unos capullos pequeños y olorosos que me dejaron sin palabras y ¡tengo que decirlo! con un poso de remordimiento por todo lo que había pensado cuando me llamó por teléfono, cuando lo único que él pretendía es que estuviésemos sólos un rato. Por eso necesitaba escribir esto ahora, porque él suele hacer estas cosas, un día cualquiera, no hace falta que sea ninguna fiesta, ni aniversario, ni cumpleaños. Lo hace porque sí, porque me quiere, a pesar de nuestras diferencias y discusiones, o precisamente por ellas. Y yo, quizá porque estoy acostumbrada, no le doy la importancia que merece.
Ahora sí... Feliz Año.

Comentario:
uy, ahora sí, pues eso, que yo venía a desearte feliz año... Y enhorabuena por ese contrario que sorprende cuando menos te lo esperas. Disfrútalo :P Muak
Comentario:
A ver, esto no me deja poner comentarios, a ver si ahora...
Comentario:
Je je... No se me había ocurrido tal truco. Hay que ver... Siempre aprendes algo nuevo.
El problema es que no fumo y... si le vengo a Cheli con algo parecido, me puedo esperar sentado.
El problema es que no fumo y... si le vengo a Cheli con algo parecido, me puedo esperar sentado.
Comentario:
También te deseo que tengas un muy feliz año......Besitoss
