Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Corre, corre, corre....
Image Hosted by ImageShack.us

Me caigo de sueño pero dejo pasar el tiempo, no quiero dormir. No, no es totalmente cierto, dormir sí quiero, es esa horrible y angustiosa pesadilla lo que me da miedo. Antes me gustaba soñar, adoraba soñar. Era algo así como vivir historias, casi siempre sin sentido, que me gustaba recordar en las mañanas. Pero desde hace unos días, dormir se ha convertido en un auténtico suplicio.

Siempre empieza con una voz que se oye lejana como si viniera de la profundidad de un abismo diciéndome: “correeeeeeeee, correeeeeeeeeee, coreeeeeeeeeee”... así una y otra, y otra vez. Yo quiero hacer lo que me dice porque penetra tanto en mi mente que tengo que obedecerla, pero no sé hacía dónde correr y el por qué. Y aunque lo supiera tampoco puedo hacerlo porque siento que algo aprisiona mi cuerpo y por más que me esfuerce no consigo moverme. Entonces pienso que me he debido enredar en las sábanas y por eso estoy inmovilizada. Quiero abrir los ojos y tampoco me responden. La oscuridad es total y así no puedo averiguar lo que me ocurre. Estiro de mis párpados hacia arriba y parece que estén pegados, pero yo no me dejo vencer por el desánimo y sigo empeñada en abrirlos. Mientras, la voz no se detiene, y perfora mi cerebro: corre, corre, corre. Siento unas ganas terribles de gritar para hacerla callar. Por fin, consigo abrir los ojos y no puedo creer lo que estoy viendo. No me he enredado en las sábanas. Mi habitación es una gran tela de araña que me tiene aprisionada. Yo, en el centro, parezco una mosca que ha caído en la trampa. Pienso que menos mal que no está allí la creadora de esa obra magnífica porque debe ser enorme y yo tengo un inmenso terror a los arácnidos, de cualquier forma y tamaño. Me imagino sus grandes patas tocando mi piel y siento que me voy a orinar de miedo.

“Corre, corre, corre”... sigue acuciándome esa voz misteriosa, y yo intento romper esos hilos pegajosos con los que estoy atada. No puedo, no sólo no se parten si no que me doy cuenta que allí donde rozan mi piel, provocan un fino y profundo corte que hace que la carne se abra. Me asusto e intento tapar las heridas con las manos, pensando que voy a llenar todo de sangre y eso puede que atraiga a ese monstruo que me tiene en su trampa. Pero cuál es mi asombro al ver que ni una gota de sangre mana de ellas. Sólo distingo un fino vapor, como una niebla, que sale por cada uno de los cortes de mi cuerpo. Es como cuando en las frías mañanas de invierno, salimos a la calle y al hablar podemos ver nuestro aliento transformado en una pequeña nube de humo.

Me muero, lo sé, ese aliento es la vida que se me escapa. Y no puedo hacer nada por evitarlo porque cada vez que me muevo, nuevos cortes se me abren en la carne. Tanteo mi pecho pues veo como de allí se eleva hacia el techo un penacho de esa extraña niebla, debo tener una herida enorme, pienso. Es tan grande que mi mano entra sin ninguna dificultad hasta topar con algo tibio y palpitante. Un suave tirón y tengo ante mis ojos lo que hace unos instantes debió ser un corazón y que ahora más bien parece un globo desinflado.

Sigo escuchando esa voz que no deja de repetir su cantinela: corre, corre, corre. Pero yo he empezado a reírme porque no puedo dejar de pensar que seguramente soy una muñeca hinchable, toda aire por dentro, y hasta ahora no me había dado cuenta.
 
Comentario:
Para y sientate a mi lado.
 
Comentario:
Seguro que sólo aire por dentro? Esta noche, mientras el gusanillo de la ilusión anide en tu pecho y el miedo a la pesadilla retenga tu sueño, piensa que los reyes vienen de camino y cumplirán todos tus deseos y para eso sólo tienes que dormir.

Muchos besos y un feliz año
No