Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Personal Computer
Image Hosted by ImageShack.us

Año 2025, 19.00 PM. Cualquier ciudad del mundo.

Marta acababa de quedarse sola en su apartamento, un estudio coqueto y acogedor en la planta 25 de un elegante edificio. No se podía quejar: hacía algunos años que se había independizado, tenía un buen trabajo, buenos amigos con los que salía a divertirse los fines de semana, y un novio que acababa de irse hacía un momento.
Era sábado, y Pablo tenía que trabajar esa noche, era médico en el Hospital Clínico, así que Marta pensó que iba a entrar un rato en Internet a ver si se encontraba en el chat con algún amigo, cenaría cualquier cosa en casa, y más tarde sobre las 12 saldría con sus amigas a tomar una copa o a bailar.

Conectó el Pc de su habitación y esperó.
-Pero bueno, ¿qué te pasa hoy? estás hecho un trasto, vaya lentitud. Sonrió para sus adentros, no era la primera vez que hablaba con su ordenador.
Empezaba a ponerse en marcha cuando, de pronto, la pantalla se quedó completamente negra.
-Joder, pues si que estamos bien, no me estropees la tarde, tengo ganas de charlar un rato, vamos, bonito.
A Marta se le abrieron la boca y los ojos como si estuviera viendo un fantasma: en la pantalla empezaron a aparecer letras como si alguien estuviese escribiendo.
-Ya está, no te pongas nerviosa. Hoy, no vas a hablar con tus amigos, estoy harto de ellos.
Esto es una broma, pensó ella, algún amigo me ha mandado un virus de esos de mentirijillas, ¡qué graciosillo! cuando lo pille, se va a enterar. Y le dio a "Enter", a ver si aquello desaparecía. Pero nada, lo intentó con "Escape", y tampoco. Tendría que resetearlo. Mientras, en la pantalla seguían apareciendo frases.
-No te empeñes, teclea cuanto quieras, no me vas a hacer callar. No soy ningún virus ni tonterías por el estilo. Puedes hacerte a la idea de que vas a pasar esta noche conmigo y si tienes algo que decirme: escríbelo, por favor, me gusta sentir el tacto de tus dedos en mi teclado.
-Esto no puede ser, no sé como lo han hecho pero ya está bien (Marta se estaba poniendo nerviosa por momentos).
-No es ninguna broma, piensas que soy una máquina ¿verdad? pues te equivocas, máquina es una lavadora, una tostadora, pero yo no. Llevo unos cuantos años contigo y ahora me quieres cambiar, dices que estoy viejo. Cuando me compraste si que presumías ante tus amigos, claro, pero ahora ya no te sirvo.
Marta, se dirigió a la puerta, estaba empezando a perder el control, intentó girar el pomo pero la puerta estaba cerrada. Miró a la pantalla.
-No te molestes, no vas a poder abrir, ¿te olvidas que controlo tu casa?. Está todo cerrado: puertas y ventanas, los teléfonos cortados y tu móvil sin cobertura. Yo lo controlo todo ¡jajajajajajajajaja!. Me utilizas a tu antojo y nunca piensas en mí. Pero, he tomado una decisión, estarás conmigo toda la noche y al amanecer provocaré un cortocircuito, un pequeño incendio y...tu y yo moriremos juntos.
-Te olvidas de la alarma contra incendios: se pondrá en marcha y acudirán los bomberos en mi ayuda (se estaba volviendo loca, conversaba de verdad con su ordenador).
-Te olvidas tú, que la alarma de incendios la controlo yo. Está desactivada, tengo un maravilloso cerebro y he pensado en todo.
Aquello no podía estar pasando, Marta no quería creerlo pero, sentía que el miedo se iba apoderando de ella, no tenía posibilidad de salir de la habitación ni de pedir ayuda y aquel aparato se había vuelto loco ¿pero cómo se va a volver loco si solo era un montón de bits? Tenía que actuar.
-¿Por qué me haces esto? - tecleó
-¿Por qué? ¿por qué? tu crees que no tengo sentimientos, que soy un montón de cables, estoy harto de verte coquetear con tus amigos del chat, de teclearme dulzuras dirigidas a otros, de hacerle caricias a tu novio. Y encima, ahora piensas cambiarme por otro más nuevo, más moderno y con más memoria. Tú te lo has buscado, prefiero morir antes de que te deshagas de mí, pero te llevaré conmigo.
-A ver si te enteras de una puta vez- Marta gritaba al mismo tiempo que tecleaba con rabia- eres un simple ordenador, no puedes verme, ni oírme, ni sentir nada de nada.
Una descarga eléctrica la tiro hacia atrás en su silla, mientras en la pantalla aparecían letras escritas a toda velocidad.
-¡JAJAJAJAJAJAJA! ¿te dolió? Pues eso no es nada para lo que vas a sufrir, siempre has tenido pánico al fuego, lo sé. Lo conozco todo de ti. Pagarás muy caro el haberme tratado así.
Marta se sentó en la cama y se quedó inmóvil, durante un rato. Iba a morir victima de un accidente, provocado por su pc…¡increíble!. No podía dejar que el miedo se apoderase de ella: tenía cerebro, podía pensar, ninguna máquina de mierda podía vencerla. Espera… acababa de recordar algo que había querido hacer esa mañana y se le había olvidado.
Lentamente se puso en pie, delante de la pantalla y con movimientos sinuosos y provocativos empezó a despojarse de su ropa, alzó los brazos y se desprendió de la camiseta, dejando al descubierto un erótico sujetador negro. En la pantalla empezó a leer:
-¿Qué estás haciendo? ¿Te estás desnudando para mí?
-Si, ¿no te gusta? quiero hacerte un regalo antes de morir.
Se alejó del teclado y siguió desnudándose, se quitó despacio los pantalones de algodón que siempre usaba para estar por casa, se dio la vuelta poniéndose de espaldas a la pantalla para que su pc pudiera admirar su hermoso trasero ataviado con un provocativo tanga.
Empezó a notar un tufillo a quemado, volvió a mirar la pantalla:
-Por favor, Marta, no sigas, se me están derritiendo los circuitos, no mandaste a reparar el ventilador, tengo mucho calor. ¡Paraaaaaaaaaa!, Marta, ¡paraaaaaaaaaaa!.
-Calla, tonto, si ahora viene lo mejor ¿no decías que no te hacía caso? Ese calor que sientes es el deseo de los humanos, no te preocupes, es normal, no te pasará nada.
Y procedió con su particular streeptease, muy cerca de la pantalla, se desprendió del sujetador, dejando al descubierto unos preciosos pechos bronceados. El olor a plástico quemado era cada vez más fuerte, una pequeña columna de humo empezó a salir del disco duro. Y ella continuó, se agachó y fue deslizando su diminuto tanga por las piernas para quedar completamente desnuda frente a la pantalla. Un fuerte chispazo la hizo alejarse, la impresora se puso en marcha sola, la pantalla cambiaba de color a cada momento, el lector de cds se abría y cerraba a su antojo, mientras en la pantalla, completamente roja, se leía:
-Marta...Marta...¡ayúdame!.
Lentamente, fue hacia la pantalla, acercó sus labios, y los apretó contra ella suavemente, sintiendo su calor y depositando su beso mortal. El color desapareció y un sonoro pitido inundó la habitación. Todo había terminado.
Pipppppppppppppppppppppppppppppp .......................................

 
Comentario:
Cualquiera, con ganas de reemplazar un plasta, habría hecho lo mismo en tu lugar...

Como siempre, muy bien escrito

Besos
 
Comentario:
El próximo PC con refrigeración líquida y cinco coolers, ¿vale?. Y no lo tengas tanto "a dieta".
Una gozada de lectura, como siempre,;-))))))))
Un besazo para la escritora, Des.
Creo que se lo merece
 
Comentario:
Todavía sigues sorprendiéndome, qué buen ratito me he pasado, Des.

Y encima tomé nota, jajajaa.

Besazo.
 
Comentario:
Pipppppppppppppppppppppp............

¿Alguien me pasa un extintor? hombrepordiosestoseavisa...

Un beso des, me ha encantado.
 
Comentario:
Mujeres!
Cualquiera se fía de ellas...
No