Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Del por qué los recuerdos
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Y es entonces, cuando te aferras a él como a tu última esperanza, el recurso contra lo absurdo y monótono de una vida que elegiste o te vino impuesta por las circunstancias. Una vida plana, sin accidentes geográficos, montañas que te obliguen a romperte las uñas agarrándote a las cortantes aristas de las rocas, o suaves valles para recuperar fuerzas tras la dura batalla. Él es el saliente del que pendes, con los pies colgando en el abismo. Un abismo mediocre. Si caes... estás muerta, como antes. Y tienes que alimentar ese amor, ilusión, esperanza, no importa el nombre. Porque él te miro como a una diosa, y fue esa mirada la que te transformó. Y fuiste diosa. Fuiste mujer y fuiste niña. Niña que descubría con ojos asombrados y curiosos nuevos senderos por los que perderse. Mujer sintiendo nuevamente escalofrío y miedo. Sensaciones olvidadas que pensabas perdidas para siempre en una felicidad monótona.
Y a lo mejor, no es él la pieza clave. No. Quizá hubiera podido ser otro cualquiera. Y lo que de verdad importa es lo que tú sientes. Y de igual modo, no es importante que tú sólo seas una más en su vida, a la que un día recuerde con cariño. Nostalgia, tal vez. Y esa evocación encienda la chispa del deseo y le haga recordar que fue él y no otro, aquel que te miró como a una diosa.
Y es para que no muera ese desasosiego, para seguir despertando cada día con la ilusión intacta, para que la incertidumbre no se vuelva certeza... es por eso que recuerdas. Inventas mil detalles que te hacen evocarle. Como en un juego, le recuerdas en el frío, en el calor, en la noche solitaria, en el día que comienza, en los posos del café, en las canciones , en un libro, en la ventana, en un color, una voz, una silueta. Y a lo mejor, no son eso los recuerdos, porque recordar significa “volver a acordarte”, pero lo que tú haces es una evocación constante. Como en los cines de sesión continua en los que las escenas se repiten una y otra vez. Por un momento, empiezas a pensar si aun existen. Es una de esas ideas tontas que se cuelan sin permiso, con el único objetivo de romper el grupo de círculos concéntricos que se forman en el cerebro y que parecen no tener fin.
Y es por eso que te despiertas en la madrugada con un desasosiego que no entiendes y te das cuenta que él sigue ahí, en el lugar exacto en que lo dejaste cuando te venció el sueño. Te levantas y enciendes un cigarro, echándole la culpa a la abstinencia, a las ganas de fumar que te despiertan. Y sientes que te hace falta seguir alimentando una quimera, porque si desfalleces, si levantas los hombros y dejas de pensarle, todo volverá a ser como antes. Y eso nunca. No podrás soportarlo. Seguramente si eso sucediese, estallaría tu vida, desintegrándose en miles de partículas ardientes.
Y piensas que si tuvieras el valor suficiente quizá saldrías corriendo sin destino para empezar de nuevo en otra parte. En el kilómetro cero de tu vida. O a lo mejor es que hay que ser valiente para quedarse. Y luchar sola contra esa voz que te grita que quizá mañana sea tarde, que pienses sólo en ti, en lo que sientes. Y lo otro sea de cobardes. Al fin y al cabo, piensas, eres feliz ¿de qué te quejas?

Abandona su imagen encerrada dentro del espejo y se da cuenta que ya se le ha hecho tarde. Coge el bolso. Un portazo. Baja corriendo la escalera. Un traspiés. El tacón del zapato derecho que se rompe. Cae rondando. Un chasquido en el cuello. Y un vecino alarmado es testigo casual de la tragedia.

 
Comentario:
Preciosa historia y magnífico mensaje.
Después de todo, somos algo tan pasajero...
Por eso vale la pena ir a tope de marcha, ¿no te parece?
 
Comentario:
Atraemos las tragedias muchas veces sin quererlo del todo, pero sin ser conscientes del peso de nuestros pensamientos, que se adhieren a nosotros como pararayos y poco a poco van ordenando el mundo. Porque en verdad el mundo es una excusa para mostrar lo que en verdad somos.
 
Comentario:
Uf, lo malo de todo es que nadie sabe cuando va a terminar todo, si se supiera quizás se viviría de otra manera.
Besito
 
Comentario:
Tragedia completa, pero muy bien narrada, Des. Me guzzzzta.
Un besazo, jolie. No sabes lo que aprecio leerte ;-))).
No