Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Caminando
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Camino y pienso.

En los cascos, la voz del maestro Sabina me aísla del resto del mundo. Algunas de sus letras me hacen sonreír, aun habiéndolas escuchado cientos de veces. Sólo el paisaje se cuela por mis ojos, y el calor calienta mi piel.

Veo pasar un tren y me invento historias. Historias de las gentes que lo llenan, sus destinos. Camino. Y me doy cuenta que mis pies lo hacen de forma automática, supongo que mi cerebro se lo está ordenando de alguna forma, pero no sé cómo porque al mismo tiempo escucha a Sabina y piensa. A veces, siguen el ritmo de la música, más despacio, más rápido. Un día tendré que aprender a no pensar en nada.

Un ejército de hormigas sigue mi camino, o soy yo quien las sigue a ellas. Van y vienen cargadas, como pequeños seres uniformados. Me pregunto si seremos así dentro de unos cuantos siglos. Todos iguales, uniformemente uniformados. Pienso que no quiero ser hormiga. Y seguramente lo soy, la mayor parte de mi vida, aunque a ratos me disfrace de cigarra.

A lo lejos, distingo dos siluetas. Son un hombre y una mujer algo mayores. Por un momento, él me recuerda a mi padre en su forma de caminar. Y no puedo evitar sonreír recordando cuánto le gustaba pasear. Seguramente lo heredé de él. Soy “andariega”… me gusta esta palabra, por eso siempre me llevaba a sus excursiones y se enorgullecía ufano de que yo nunca me cansaba y aguantaba la caminata sin rechistar.

Vienen hacia mí, y cuando están más cerca me doy cuenta que es un primo de mi madre y su mujer, a los que hace mucho que no veo. Los saludo. Y respondo a sus preguntas sobre toda la familia. En un momento, les pongo al día de todas las novedades: mis sobrinas desperdigadas por medio país, mi hijo que se hace mayor, la niña que ya es una mujer… nos despedimos. Cuando me alejo de ellos recuerdo que siendo jovencita odiaba encontrarme con familiares o conocidos. No sabía qué responder a sus preguntas y decía continuamente: “bien, está muy bien”. ¿Será que los años me han hecho más habladora?

Hago un alto en mi camino y me siento en un banco de piedra, rodeada de mimosas. Bebo agua y me fumo un cigarro. No tengo fuerza de voluntad para dejar de fumar. Mil veces me lo propongo, lo intento y vuelvo a caer. Soy una mujer sana, como de forma sana, hago deporte, pero… fumo. Nadie es perfecto.

Camino. Por mi izquierda adelanta un corredor enfundado en mallas negras. Mi mirada se queda enganchada en su bien formado trasero, en sus gemelos tensos por el esfuerzo. Pienso en la belleza del cuerpo, en los músculos bien dibujados, mientras él se va haciendo chiquitito y borroso.“Vístete de putita, corazón, vuélveme loco…” “ponte aquellas braguitas de nailón, y luego, quítatelas poco a poco…” canta Sabina en mi oído… “ya, ya, ya eyaculé…¿ya?...” No debería escuchar esto. Es Semana Santa, dicen. Hoy es un día de luto: murió Cristo, dicen. Miro al cielo y pienso. Pienso que hoy es un día demasiado hermoso para morir.

Estoy llegando al pueblo. En un descampado un grupo de niños con sus padres están intentando hacer volar la “milotxa”. Algunas se dejan llevar por el viento y suben cada vez más alto. Otras, se rebelan, se retuercen, y acaban cayendo en picado. Son las “milotxas” suicidas. Las que salen indemnes de su conato de rebelión vuelven de nuevo a intentar elevarse. Aprenderán, aprenderán que no pueden luchar contra el viento, que deben seguir su dirección si quieren volar alguna vez.

En cuanto llegue a casa voy a tomar un té. Un té rojo. Hoy me apetece rojo. Escucho a Manu Chao, y me entristece su canción.

Por enésima vez pienso que tengo que aprender a no pensar.
No pensar en nada.


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Comentario:
mmmm. Me encanta esa canción de sabina.

Aiii la milotxa. esa valencianota ! jajaja.
No