Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
Cuando el querer no importa
Image Hosted by ImageShack.us
(Imagen JJFEZ)

No espero que me quieras, no.
Es suficiente con que, cuando me mires, tu boca se muera por besar mi boca. Que tus ganas se iguales a las mías, incluso yo diría que no importa que se queden un poco más chiquitas.
No es necesario, amor, que tú me quieras.
Yo sólo ansío que tu piel desee rozarse con la mía. Que tus manos descubran placeres no inventados paseando incansables por mi cuerpo. Que tu ombligo quiera ser el centro de mis besos.
No importa que me quieras o no, mi amor, no importa.
Basta con que me sueñes desnuda en la ventana. O abrazada a tu espalda. O dejando sobre ti la huella de mis pasos. Me basta con ser un pensamiento, en un lugar pequeño, viviendo en tu memoria.
Y que quieras contarme historias infinitas.
Y que solo conmigo compartas tus silencios.
Y que me mires siempre con tus ojos de niño.
Y que cojas mi mano.
Y que me abraces fuerte como si deseases que me quede ahí, por siempre, apoyada en tu pecho.
Y que tu boca busque el calor de mi sexo.
Por eso insisto, amor, no es necesario, no. No es importante que me quieras o no. No es importante.
Pero si un día… si un día me quisieras…



Powered by Castpost
 
Comentario:
"Me basta con ser un pensamiento, en un lugar pequeño, viviendo en tu memoria".
A ratos esa frase parece pedir mucho y, otras veces, conformarse con tan poco...
Ay, Des, permíteme que en mi mente haga mías por unos minutos todas esas hermosas palabras, y que sueñe con susurrarlas al oído de aquel a quien amo.
Decirle que da igual que no me quiera, que ya no importa, que sólo necesito que esté ahí para que yo pueda quererle por los dos.

Mil besos Desordenada.
No