Cajón desastre
¿Qué hay en un cajón desastre? Vamos, vamos, pensad un poco. Pues eso.
Acerca de
¿Cómo se puede una describir? Hummmmmmm... pues mejor lo dejo a la imaginación de cada uno. De todas formas, todos tenemos muchas personalidades juntas y revueltas (o eso pienso yo), por lo que no resultará dificil que con alguna de las mías os podais sentir a gusto. O no. Correo: Des0104-blog@yahoo.es "HUMEDAD RELATIVA" (Libro) Support independent publishing: buy this book on Lulu.
Sindicación
 
La vendedora de baratijas (Final)
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Fotografía: Philippe Pache

Un movimiento demasiado brusco ha puesto nervioso a Jordán que repentinamente le ha clavado sus colmillos en la mano. Ella reacciona con rapidez y le grita. El perro, obediente, suelta su presa. Unas gotas de sangre manchan su falda y ella se queda mirándolas fijamente. No puede apartar los ojos de esos lunares rojos que se extienden rápidamente. Él ha sacado un pañuelo del bolsillo del pantalón y se lo pone en la mano a modo de venda. No ha sido nada grave. Por primera vez se fija en la mujer que se sienta a su lado, pero ella está como ausente y en su rostro puede ver reflejado el miedo a algo que sólo ella parece estar viendo.
Esas gotas de sangre han abierto la puerta de sus recuerdos. Miles de imágenes que permanecían ocultas en el lugar más recóndito de su mente han empezado a surgir atropelladamente, como fogonazos, que ahora sí puede ver con claridad.
El jardín con ese aroma inconfundible, él y ella abrazados, nerviosos… ella estirando de su mano para hacerle entrar en casa, él resistiéndose, el rumor de las conversaciones de los invitados a la fiesta. Y de pronto el miedo, su padrastro furioso y descontrolado, la bofetada en el rostro que hace que se le salten las lágrimas, el sabor de la sangre que mana de sus labios, él en el suelo y una pistola apuntándole en la sien.
Las lágrimas en la oscuridad de su habitación, la casa silenciosa, pasos en la escalera, la sombra de un hombre borracho en medio de la puerta, el olor a alcohol, la boca apestosa que aplasta la suya, “mamá, mamá” sus gritos hacen eco en el silencio de la casa, un golpe en la cara, y otro… el cuerpo sudoroso sobre ella que no la deja respirar, aquel dolor intenso entre las piernas que la hace chillar de miedo y de asco, los jadeos que aquel cerdo empujando y empujando… la oscuridad, el silencio.
Él no puede dejar de mirarla, por un momento… por un momento algo le ha traído olores antiguos. Piensa que se está volviendo loco, que son demasiadas emociones en pocos días. Tiene que marcharse lejos, a cualquier parte y empezar de nuevo. Se levanta del banco y se aleja despacio mientras siente el palpitar de su mano herida.
Ella le ve marcharse, pero tiene la cabeza llena de recuerdos, esos recuerdos que se había negado a sí misma, y no puede concentrarse en otra cosa.
Piensa en su madre, en su silencio imperdonable. Vuelve otra vez a sentir el terror de aquella noche, y luego el vacío, las ganas de morir, no podría mirar a su madre a los ojos, ni a aquel hijo de puta sin clavarle un cuchillo en el corazón. Y utilizó el cuchillo, pero contra sí misma. Sólo dolió un poco, luego la vida se le fue escapando poco a poco, suavemente, sin ruido.
Pero alguien la encontró cuando aun había tiempo ¿de qué?, y se despertó en un hospital con las muñecas vendadas. Nadie fue a visitarla, nadie avisó a la policía, seguramente su padrastro se cuidó de llevarla al sitio adecuado en donde él tuviese el poder suficiente para acallar cualquier rumor. Y ella no recordaba ni cómo se llamaba. Luego, se marchó, y encontró a Goliat.
Quizá ahora debería enfrentarse al pasado, saber el por qué de tanto odio, de tanto dolor. Pero no, esa no es su vida, ese es un pasado que no ha existido jamás. Irá a casa a quitarse esa falda manchada de sangre y luego extenderá su paño azul con baratijas en la esquina de siempre.
Ella es la pequeña “Baratija” de Goliat, como a él le gustaba llamarle.
Se levanta y antes de marcharse, acaricia brevemente el lugar donde estuvo sentado aquel hombre.
Luego se aleja despacio.





 
Comentario:
Hummmmm... a mí ésta me gusta más, quizá es que tengo especial debilidad por la fotógrafa.
Un beso.
Des.
 
Comentario:
off-topic: Esa foto me ha recordado a American beauty !
Besitos. y a cuidares !
No